TRIVIUM – SHOGUN

Crítica

Su anterior trabajo, «The Crusade», me sorprendió bastante. Mucho más sorprendido quedé hace un par de meses cuando descubrí que ninguno de los integrantes de TRIVIUM llega a los 25 años de edad. Y lo más increíble es que Matt Heafy, frontman de la banda, solo tiene 22 años. ¡Y como toca el chaval!  Sin embargo, juventud y talento son dos ingredientes que si se dan en gran en medida, pueden resultar ciertamente indigestos. ¿Sucede esto en «Shogun»? No nos precipitemos…
Lo nuevo de TRIVIUM no debería pasar desapercibido para nadie. La mencionada juventud de la banda contrastada con la calidad que plasman estos cuatro monstruos sobre los temas de «Shogun» son motivos más que suficientes para, como mínimo, prestar algo de atención a esta formación y darle una oportunidad.

Riffs pesados, rápidos, melódicos y una gran cantidad de alucinantes solos de guitarra son los absolutos protagonistas del trabajo que nos ocupa. A eso sumadle estribillos poderosos, estrofas aplastantes y constantes cambios de tiempo muy propios del thrash metal que cuatro tíos – que hoy no se por donde andarán – nos dejaron en obras como «Master of Puppets» y cierto regustillo a metalcore. Hay bastante de todo esto en «Shogun». Y todo impregnado de una calidad musical de primera..

Por otro lado tenemos la voz: ¿Has dicho Heafy o Hetfield? El vocalista/guitarrista Matt Heafy recuerda en muchos momentos a los tiempos más laureados del bueno de James, pero con un color vocal mucho más perceptible que el que gastaba el jinete a mediados de los 80. Hasta aquí genial. Luego tenemos los estribillos y las partes cantadas con registros melódicos, con cierto regustillo a MTV, pero sumamente efectivos. Todo sigue en orden. Son las partes guturales cantadas por Corey las que no terminan de convencerme. Y hay unas cuantas a lo largo del album. Por suerte las guitarras respaldan brillantemente cada segundo de reproducción en «Shogun». De hecho podemos decir que, practicamente, TRIVIUM es una banda que entenderán mejor y disfrutarán más los guitarristas y los amantes de las seis cuerdas.

Teniendo todos estos ingredientes, hablemos de los temas: el principal defecto de las canciones de «Shogun» es la duración de muchos de ellos. Cada una de las pistas presume de cualidades que las resalten. Como ya he dicho, en especial, increibles riffs y solos de guitarra sostienen a cada una de las composiciones que dan forma a este disco. El problema es que a veces son tantos, que la cosa queda un poco sobrecargada. Parece que la juventud de los músicos y sus ganas de comerse el mundo al final termina pasándoles factura. Por ejemplo, «Kirsute Gomen», la pista que abre el cd, que es toda una demostración de la que pueden llegar a liar estos cuatro americanos. Pero, ¿eran necesarios los 6:27 minutos? En mi opinión no. Algo parecido opino respecto al segundo corte: «Torn Between Scylla and Charybdis», un gran tema, repleto de grandes guitarreos y estupendas melodías pero que se alarga hasta casi los siete minutos. En «Shogun» la cosa llega a los 12 minutos. A ver si consigo explicarme con más claridad: TRIVIUM son muy buenos. Realmente lo son, pero ¿Tan buenos como para conseguir entretener durante los 11 minutos que dura el último tema del disco? Ahí está el dilema. Hay canciones más recortadas y sin «peros», como pueden ser «The Calamity» (tremendas las estrofas de esta), o la increiblemente poderosa «Into the March of Hell We March». «Throes of Perdition» e «Insurrection» también son de lo mejor del LP.

¿Cual sería la valoración final? Que sí. Definitivamente «Shogun» merece la pena. Pero sinceramente creo que a TRIVIUM aun les falta algo de experiencia, y a pesar de haber lanzado un trabajo altamente recomendable, estoy convencido de que en el futuro lo harán todavía mejor.

Si lo que buscas es una hora de caña pura y dura (y de primerísima calidad), estás tardando en hacerte con «Shogun». Seguro que no te defraudará.

Puntuación: 8’5

Autor: J.Vicente Albaladejo
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