VACÍO - MI DULCE INFIERNO

Crítica

La historia de los murcianos VACÍO comienza ya hace unos cuantos años, en 2003 cuando la banda, dirigida siempre por la mente creativa de su vocalista y guitarrista Carlos García, lanza su primera maqueta. Tras ella vendría un primer lanzamiento discográfico en 2007 de título homónimo y finalmente el trabajo que en esta ocasión nos ocupa, “Mi dulce infierno”.

Para la edición de este trabajo la banda murciana confía de nuevo en el sello independiente El Brujo Records, con el apoyo promocional de Producciones Malditas a través de su tienda digital El Tridente, y tras haberlo grabado, mezclado y masterizado en los estudios Ama deAlberto Belando, quien consigue sacar un sonido realmente personal y único para la banda, haciendo que VACÍO nos vayan a entregar, de base, un producto con un valor significativo y distintivo.

Dicho todo esto, cuando entramos de lleno en “Mi dulce infierno” nos topamos de bruces con una banda cuyo sonido podría delimitarse en el de un rock-metal de ciertos tintes góticos u oscuros, aunque todo ello es debido a la clara dirección melancólica que toman todas y cada una de sus composiciones, navegando entre la oscuridad de melodías semi-decadentes con los claros que proporciona la presencia de estribillos sencillos de recordar, fáciles de asimilar y ciertamente agradables de reproducir en nuestra mente, con letras que exploran deseos oscuros, realidades personales de carácter íntimo que asaltan nuestra conciencia más remota y escondida, quizás surgidos de ese momento nocturno en el que nuestras acciones, nuestros arrepentimientos y nuestros deseos más arraigados toman forma.

A todo ello debemos añadir dos elementos clave en la comprensión del estilismo musical deVACÍO. Dominarán en nuestra escucha los medio-tiempos de rock-metal oscuro, donde se combinan bastante bien la semi-rasgada voz de Carlos, quien explota su tono apagado y su impertérrita melancolía para cimentar la base de su fuerza y su seña de identidad, con una base rítmica cruda que se decanta habitualmente por los sonidos más metálicos, si bien el cómputo global explorará tanto elementos del rock más universal e incluso cierta accesibilidad pop. Todo ello les pondrá, probablemente, a mitad de camino entre bandas como HEROES DEL SILENCIO o SKIZOO, por citar dos ejemplos muy inmediatos aunque probablemente no excesivamente justos con los murcianos.

En la escucha predominarán cortes lentos y sensuales como “Mi dulce infierno”, donde además el grupo ofrece algo más de color con la aparición vocal de Verónica Tejero, el gancho que posee un corte más dinámico como “Pienso” (del que la banda ha grabado un videoclip), la magistral y dulce balada acústica que es “A veces” o la más agresiva “El fuego del deseo”, con el guitarreo más heavy de todo un álbum donde la tónica general seguirá siendo la melancolía corte tras corte, un elemento que también se convierte en la espada de Damocles paraVACÍO. Ésta, como en la leyenda, pende de un hilo llevando consigo el peligro de la monotonía y la repetición de esquemas, factor que nos puede hacer ver demasiada similitud entre unas y otras composiciones de “Mi dulce infierno”. La apuesta de sonido es interesante y diferente, y precisamente por ello recomendaría a la banda estar atenta en el futuro y no dejarse llevar por lo embriagador de su resultado más inmediato e individual para seguir explorando en nuevos y diferentes puntos de vista de su propio leitmotiv.

VACÍO son:

Carlos García: Voz, Guitarra y Coros
Emilio Molina: Batería
Rubén García: Bajo
José Alguazas: Guitarra

TRACKLIST:

01- Pienso
02- Envidia
03- Sueño de cretinos
04- Mi dulce infierno
05- El fuego del deseo
06- Infierno de hielo
07- El fruto del dolor
08- Tu silencio
09- El suspiro del viento
10- A veces

Puntuación: 7,2

Discográfica: El Brujo Records

Autor: Daniel Velasco Alonso

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