ENTREVISTA A BILLY SHEEHAN
«Desde el principio dijimos que no queríamos hacer un solo disco, queríamos ser una banda: compartir experiencias, el proceso compositivo, las giras… Ser una banda de verdad»
Billy Sheehan es, fuera de toda duda o discusión, una de las figuras más importantes del bajo en el mundo del rock. Con más de cuatro décadas en el instrumento, el bajista ha demostrado su clase, su técnica y su versatilidad siendo parte de proyectos de todas las clases, desde el blues y el jazz hasta el heavy y el progresivo, pasando por todo lo que hay entremedias. Actualmente, además de MR. BIG, Sheehan es parte de THE WINERY DOGS. El trío estuvo hace poco en Madrid como parte de la gira de presentación de su segundo disco «Hot Streak» y en MetalCry tuvimos el honor de poder charla un rato con Billy, en una entrevista realizada conjuntamente con Pedro Barroso del programa de radio Feedback Rock de Canal Extremadura Radio. Este es el resultado:
Hola Billy es un honor hablar contigo. ¿Cómo fue el concierto de ayer en Bilbao?
Muy bien, fue genial y estoy ansioso por tocar aquí en Madrid y mañana en Barcelona.
Las expectativas por veros son muy grandes, reflejadas en una gran venta de entradas, con sold out aquí en Madrid. Nadie se quiere perder la gira. ¿Qué te parece esta acogida, la esperabais?
El tour anterior estuvimos en esta misma sala y la recepción fue genial. Usamos una foto del final de aquel concierto en nuestra web incluso. El recibimiento aquí en Madrid y en España en general siempre ha sido muy bueno y esperamos siga siendo así.
Sois tres músicos de sobrado talento, tres virtuosos de vuestros respectivos instrumentos, pero tener tanta calidad en un grupo no siempre significa que el proyecto vaya a tener continuidad. ¿Sabíais desde el principio que esto no iba a ser algo puntual, que iba para largo?
Si, lo sabíamos. Desde el principio dijimos que no queríamos hacer un solo disco, queríamos ser una banda: compartir experiencias, el proceso compositivo, las giras… Ser una banda de verdad. Muchos otros proyectos con miembros de diferentes bandas se forman y sacan un disco pensando «bueno, si esto funciona ya pensaremos en el segundo y si no, pues nada». Es algo que ocurre demasiado a menudo, pero nosotros no queríamos eso, si iba bien genial, y si no pues seguiríamos intentándolo. Tenemos la suerte de que el primer disco funcionó genial y tuvo una gran aceptación y parece que este segundo también, pero si no hubiera sido así igualmente estaríamos pensando en hacer otro.
¿Cuáles dirías que son las principales diferencias entre el proceso compositivo del primer disco y de este «Hot Streak»?
Bueno, la principal diferencia es que hemos dado cien conciertos juntos y tras eso adquieres mucha experiencia, aprendes sobre los otros musical y personalmente y desarrollas una gran comunicación. Y se nota cuando estás escribiendo, ensayando o grabando, pillas las ideas del otro enseguida. Este disco lo hicimos casi igual que el anterior, con el mismo método, pero con cien conciertos a nuestras espaldas alrededor de todo el mundo y creo que se refleja en el disco. Y en el futuro cada concierto y aventura que tengamos ayudar a construir la banda más aún.
Vuestros discos, especialmente «Hot Streak», son muy variados, llenos de referencias a varios estilos. Hay momentos en los que casi parece que estéis haciendo jamming en el estudio, muy espontáneo. ¿Cómo mantenéis esa sensación de espontaneidad, es algo que buscáis o simplemente os sale?
No, no planeamos casi nada. Nos metemos en la habitación y le damos. La primera vez que nos juntamos no hablamos de música ni de lo que queríamos hacer, simplemente nos pusimos a tocar juntos, pasamos todo el día y salimos con cuatro o cinco cosas que acabaron en el primer disco. Nunca hemos planeado nada, no hemos dicho «bueno, como el primer disco fue así, el segundo tiene que ser asá» simplemente tocamos, sacamos ideas que nos gusten y listo. No tenemos un plan. En la gira anterior fuimos a Japón y allí les gusta tener todo planeado al milímetro y nosotros siempre decíamos «no no no, no hay plan». Es gracioso cómo la gente piensa que cuándo se empieza una banda lo tiene todo planeado: cómo van a sonar, que van a tocar, cuándo… y normalmente no hay plan, es muy difícil planear estas cosas, es como planear una pintura: nunca sabes como va a quedar. Simplemente vas pintando y si el rojo queda bien, le pones más rojo; si pones un poco de verde y te gusta, le pones más y así. Aquí pasa lo mismo. No queremos tener un plan, solo dar lo mejor de nosotros mismos.
Hay un tema en «Hot Streak» que me gusta mucho, «Empire» y uno de los motivos por los que me gusta tanto es tu bajo. ¿Cómo surgieron estas líneas? ¿Cómo mantienes la ilusión y la inspiración después de tantos años?
Bueno, la primera parte de la pregunta se resume en que toco acorde a la batería. Si Mike tiene un «beat» intento sacar una parte de bajo que encaje con ello, eso es lo más importante que hago, tocar acorde a la batería. El bajo es el instrumento que conecta el ritmo y la melodía y tocar con Mike es muy divertido y sencillo, porque nos compenetramos bien y cuando saca algún ritmo le sigo y así es como salió «Empire«. A la segunda parte de la pregunta, la respuesta es que sigo aprendiendo. Cada día aprendo algo nuevo, hay tanto que aprender, y eso me motiva. Aprendo tanto tocando y componiendo con el bajo ahora cómo cuando tenía dieciséis, e incluso más porque ahora se mucho más de la vida y del mundo. Así que creo aún tengo muchas aventuras al bajo por delante.
En THE WINERY DOGS se puede decir que hay dos generaciones de músicos, porque cuándo tu empezaste a tocar Mike y Ritchie eran bebés, o incluso puede que no hubieran nacido aún. ¿Cómo lo hacéis para conseguir un sonido compacto y un concepto común con esta diferencia?
Sí, soy mayor que ellos. Mike incluso solía ir a verme en Nueva York, pero todos tenemos grandes experiencias. Ellos tienen un punto de vista más nuevo que el mío, más fresco y yo tengo más experiencia, habiendo tocado en estadios mientras ellos aún estaban ensayando, así que creo que todos nos beneficiamos de la mezcla.
A lo largo de tu carrera has tocado con algunos de los nombres más grandes del rock, pero también con músicos de sobrado talento pero que quizás no son tan conocidos, cómo es el caso del guitarrista Daniel Piqué. ¿Cómo surgió esta colaboración?
Creo que contactó conmigo a través de Virgil Donatti, que es amigo mío. Me ofrecieron tocar en un tema y me pareció muy interesante así que acabe tocando en todo el disco. También me gustó la experiencia de ir a Brasil a grabar, fue genial. He participado en muchos proyectos interesantes a lo largo de los años, por ejemplo hice una gira completa con una banda japonesa llamada The B’z, que no son muy conocidos fuera de Japón pero allí han vendido más discos que Madonna. Son gigantescos, llenando estadios de 80 y 90 mil personas cada noche. Hice todo un tour con ellos y fue genial. Me gustan los retos, hacer cosas que no son lo normal para mi. Estas navidades participé en un disco de country, que no es un estilo que me guste, pero quería ver si era capaz de hacerlo bien. El productor era bueno, había hecho muchos discos fantásticos y quería asegurarme de que él estuviera contento con mi interpretación. Salió bien y fue interesante tocar el bajo de esa manera, en la que a pesar de ser simple hay que ser muy preciso.
Es cierto que a veces es más fácil tocar muy deprisa que tocar más despacio, porque si vas despacio y fallas una nota se va a notar mucho el fallo, sin embargo si vas tocando cien notas por segundo…
Sí, a veces es más difícil. Si tocas más despacio tienes que ser muy preciso y hacerlo exactamente al tiempo justo, es más cansado y puede llegar a ser un poco obsesionante.
Algunos de los nombres más grandes con los que has tocado son, por supuesto, Dave Lee Roth y Steve Vai. ¿Cómo recuerdas aquellos tiempos? ¿Has pensado en volver a hacer algo con ellos?
Lo recuerdo todo, como si fuera ayer. Pasamos un tiempo fantástico juntos. Casi hacemos un concierto de reunión hace poco, algo de jam y eso, pero desafortunadamente no pudo ser, espero que podamos hacerlo en el futuro. Dave es un gran amigo, le quiero mucho y me dio una ayuda increíble para mi carrera. Nos lo pasamos genial. Con Steve estuve cenando el otro día y siempre hablamos de las veces que hemos tocado juntos y de hacer algo de nuevo.
¿Así que podemos pensar en una nueva colaboración?
Espero que sí. Es un buen amigo y tocaría con él en cualquier momento.
Parece que el final de 2015 y este principio de 2016 están siendo tiempos difíciles y muy tristes para la música y pars el rock, con la muerte de algunos iconos y grandes músicos como Lemmy o David Bowie ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Qué piensas de la escena actual que supuestamente debe tomar el relevo de estos iconos?
Es muy triste. Soy un gran fan de Bowie y Lemmy era amigo mío, solíamos quedar en el Rainbow. Hay una foto en la que estoy yo con Lemmy, Chris Squire y John Entwistle, la colgaron en la pared y alguien la robó, pero estuvimos allí todos una veces tomando algo y charlando, fue una gran noche. Lemmy era un hombre fantástico. Sobre Bowie, soy un gran fan… También hemos perdido a Jimmy Bain, que era un gran amigo. Mucha gente, que llega a esta edad ahora, empezamos a mediados de los 60 y si no has llevado una vida saludable entonces, se hace difícil, o incluso si la has llevado. Hay muchos músicos más jóvenes que yo que se cuidaron y ya no están con nosotros. Pero es lo que hay, hay que intentar llevar una vida sana y seguir adelante.
Hiciste una gira con UFO en 1983, que fue tu primera gira por España. ¿Cómo recuerdas esta visita?
Bueno, UFO era una gran banda que me encantaba, pero desafortunadamente cuando me involucré con ellos no estaban en muy buena forma. Había mucho alcohol, era un poco triste, estaban algo derrotados en aquella época. Me vi intentando dar lo mejor que pude para tratar de transmitir algo de entusiasmo al grupo, pero igualmente quiero mucho a esos tíos y fue genial que me trajeran con ellos en un gran tour europeo, mi primera vez en España, y tocamos también en Grecia, en Portugal, en Italia… fue una buena gira y en ese aspecto nos lo pasamos bien, pero fue triste ver la situación de la banda entonces. Nunca he sido amigo de las drogas o del alcohol, quizás un par de vasos de vino con algunos amigos, pero nunca he sido un gran bebedor así que fue un poco triste ver aquello. Espero que estén todos bien y les vaya genial.
Se puede decir que entre batería y bajista hay una relación especial, tanto en estudio como en vivo. ¿Cuál es el batería con el que te sientes más cómodo?
Bueno, me encanta tocar con Mike, es muy divertido. Es un batería con el que puedo hacer cosas en vivo que no habíamos pensado, nunca lo planeamos, nos miramos y sabemos lo que esperar el uno del otro. Dennis Chambers , es el mejor músico que conozco. Por supuesto Pat (Torpey), me encanta tocar con él en MR. BIG y también Matt, el chico que usamos ahora para los temas rápidos, es genial. También Ray Luzier con el que he grabado dos de mis discos y que ahora está en Korn. He tenido la suerte de tocar con grandes músicos.
Corrígeme si me equivoco, pero creo que tocaste un par de veces con Terry Bozzio…
Sí, así es.
¿Cómo fue aquello? Me encanta Terry y tú eres posiblemente mi bajista favorito así que tengo curiosidad.
Bueno, Terry es un intérprete increíble. Tocó dos temas en mi primer disco en solitario y estuvimos haciendo Jam hace poco en un evento musical en el América, me gusta mucho improvisar con él. Terry es único. Me encanta su material con Frank Zappa, es fantástico.
Bueno, como comentaste antes estás seguro de que habrá un tercer disco para THE WINERY DOGS. ¿Cómo te gustaría que fuera?
Me gustaría que fuera un reflejo del tiempo que Mike, Ritchie y yo hemos pasado juntos, en el sentido de avanzar, probar cosas nuevas, ponernos retos y hacer lo mejor que podamos para que le guste a la gente que ha venido a vernos.
Por último, me gustaría pedirte unas palabras para vuestros fans:
Muchas gracias por el recibimiento que nos dais en España, y volveré a estar aquí para tocar para vosotros muy pronto.



























