Entrevista a Paco Manjón (escritor): «Tras décadas de manipulación, mucha gente aún asume que el metal es nocivo y machista»

Supimos de Paco Manjón por primera vez, gracias al documental que co-dirigió junto con Leo Cebrián, sobre las pioneras del rock duro y del heavy metal en España, durante el final de los años 70, la década de los 80 y el comienzo de los 90, llamado «Ellas son eléctricas». Más tarde vinieron sus libros sobre Joana Amaro y GÁRGOLA, del cual ya habló con Joss Metalcry. Pero como le quedó pendiente el de AMARO, pues ahora se desahoga a gusto en esta extensa entrevista.
Hace un tiempo ya tuve la ocasión de entrevistarte un par de veces, y esta es la tercera en la que hablaremos sobre el libro «AMARO: Gran-Diosa del Rock», que hace unos años salió a la venta y no ha perdido vigencia hasta nuestros días. ¿Qué te motivó a escribir este libro?
Es un auténtico placer volver a charlar contigo, pasados un par de años desde que abordamos otro par de proyectos vinculados en cierto modo con este libro de AMARO, tal y como fueron la publicación del libro-CD sobre los clásicos “thrashers” barceloneses GÀRGOLA, así como el lanzamiento del vinilo más revista y del subsiguiente documental de mismo título, “Ellas Son Eléctricas”.
Para entender la génesis de esta biografía dedicada a la histórica vocalista Joana Amaro, se hace necesario comentar que esta barcelonesa criada en Palma de Mallorca (ahora Palma) fue una de las indiscutibles protagonistas del filme “Ellas Son Eléctricas” que estrenamos en 2021 y cuyo objetivo era reivindicar el papel de nuestras pioneras del Rock más duro y metálico.
Por otra parte, y como ya te comenté en su momento, un buen colega de hace años, Albert Solé Vives, arrancaba en el 2020 con LA CATALUNYA METÁLICA, un proyecto en forma de publicación física con el que abordar de manera casi enciclopédica la historia de los grupos catalanes de Heavy Metal y estilos afines, tanto de las bandas pretéritas, como las de actualidad.
Dado que, entre diversas actividades, llevaré unos 20 años involucrado a nivel discográfico en sacar a la luz grabaciones de “archivo” de bandas de nuestro “underground” rockero y metalero, Albert Solé me propuso colaborar con él y formar parte de su equipo.
De tal manera, en los diferentes volúmenes de su revista pude ir aportando apuntes biográficos sobre agrupaciones catalanas clásicas como HATHOR, AQUELARRE o NEXIS, cuya música ya había publicado previamente a través de iniciativas, bien individuales a través de etiquetas como “Héroes de Culto” o “Lullabye”, o bien colectivas junto a mi “compadre” Jesús “Gadir”, como, por ejemplo, dentro de CONDENADOS AL OLVIDO, esto es, una serie de CDs con la que venimos rescatando maquetas de formaciones españolas de los años 80.
De una manera simultánea, dentro de LA CATALUNYA METÁLICA y a modo de sección indefinida en torno a las “dones” del Rock duro catalán, también fui aportando biografías (junto a fotografías y memorabilia variada) de diversos grupos de los años 80 y primeros 90 con presencia femenina tales como CASANDRA, TENSIÓN, LIGHT OUT, ALERTA MIXTA, EAU DE CACTUS, SADAY, NEBRASKA o EVO (en su primera etapa con Carmen García como vocalista) o sobre la cantante barcelonesa Deborah Lee que desarrolló su interesante carrera dentro de la escena hard-rockera francesa. Algunas de estas bandas ya habían sido incluidas en los CONDENADOS AL OLVIDO y/o en el proyecto transmedia de “Ellas Son Eléctricas” y, por tanto, disponía de profusa información sobre ellas.
Centrándonos en el caso del citado documental, para su elaboración entrevistamos presencialmente a un total de 15 artistas y formaciones clásicas que contaron con mujeres en su seno, entre ellas y como ya se ha comentado, a Joana Amaro, además de a Bet, la que fuese bajista del poderoso trío mixto GÀRGOLA que funcionó de finales de los años 80 hasta avanzada la mitad de la siguiente década.
La idea inicial fue, como con el resto de los casos, incluir sendas semblanzas en las páginas de LA CATALUÑA METÁLICA, pero en vista de la enorme trayectoria artística de AMARO, lo mismo que en el caso de GÀRGOLA y sus componentes (que estuvieron vinculados a referentes culturales absolutos de la talla de Pau Riba (D.E.P. 1948/2022) o de LA FURA DELS BAUS), le lancé a Albert Solé la idea de plasmar todo aquello en sendos libros.
Como el bueno de Albert es un tío de lo más proactivo y militante, no dudó en aceptar la propuesta y se lió la manta a la cabeza, creando para ello su propia editorial. Hablamos de MICRONAUTA EDICIONES, que se encuentra detrás del libro-CD sobre GÀRGOLA sobre el que ya hablé hace algún tiempo contigo para METALCRY y también de esta monografía ilustrada de AMARO, trabajos ambos que fueron publicados en 2023.
Una vez explicado todo el proceloso proceso que desembocó en la edición física de «AMARO: Gran-Diosa del Rock», sólo queda referirme al plano personal. En alguna de las siguientes preguntas me extenderé algo más sobre ello, pero haber tenido la oportunidad de consagrar un tomo biográfico a Joana Amaro es algo que sólo puedo describir como una enorme satisfacción personal, ya que se trata de un ícono rockero de mi juventud y de la de tantos y tantos otros.

¿Puedes contarnos más sobre por qué elegiste este título y qué representa en el contexto de la historia?
Resulta obvio explicar que el título de un libro ha de ser descriptivo y a la vez debe tratar de llamar la atención. En el caso que nos ocupa quizá habrá a quien le pueda parecer un tanto exagerado o incluso pretencioso, o directamente un simple cebo comercial, pero creo que el que pueda pensar eso es porque no conoce apenas, o directamente desconoce, la trayectoria artística de Joana Amaro.
No deja de ser gracioso que, a pesar de tratarse de un título tan corto, en este tiempo se haya podido leer por ahí alguna errata como la de referirse al mismo como “Diosa del Rock”, lo que tampoco iría nada desencaminado respecto a su sentido, pero que no recoge su doble, o mejor dicho triple, intención que se le quiso dar.
En todo caso, pienso de veras que ha sido un acierto o, al menos, no un desatino, ya que me estás preguntando por ello y recuerdo por ejemplo que este mismo asunto fue uno de los que más juego dio durante la animada entrevista presencial que nos hizo el veterano locutor de la radio “dura” barcelonesa, Satur Rodríguez, cuando Joana Amaro, acompañada por Albert Solé y por mí, acudimos a su programa HYSTERIA de Ràdio Sant Andreu (Barcelona) en 2023.
Veo que está muy completo dicho libro, pues recorres los comienzos en la década de los 80, su etapa clásica en la que publicó los trabajos «Violación» (1986), «Mordiendo la vida» (1987) y «Bajo presión» (1990), o la actividad continua y poco conocida hasta su regreso discográfico con «Carmen de fuego» (2018) y «Respira» (2021), y además incluyes cerca de 200 imágenes, muchas de ellas inéditas, y recoge valiosos testimonios de la propia Joana Amaro o de músicos de sus diferentes etapas musicales, como el guitarrista de su primera época Robert T. Montolio o el histórico teclista Josep Mas «Kitflus», quien fuera militante de bandas como ICEBERG o PEGASUS. ¿Qué te inspiró a incluir testimonios de músicos de diferentes etapas de su carrera en el libro, y cómo crees que estos testimonios enriquecen la narrativa de su trayectoria artística?
Si analizamos las diferentes etapas musicales de AMARO que bien citas, es fácil apreciar los sucesivos cambios estilísticos, siempre encuadrados dentro de los parámetros del Hard Rock, en función de los músicos/compositores que han ido arropando a la “voceras” en cada fase a lo largo de sus 40 años de trayectoria casi ininterrumpida.
Aunque por diferentes motivos, sucede algo parecido en relación con las letras de las canciones, una labor de la que siempre se ha hecho cargo ella misma. Las letras de Joana Amaro suelen mostrarse muy humanas, a la vez que aguerridas; vitalistas, pero no exentas de crudeza, hablando a fin de cuentas de la vida misma, pero de la suya propia y de todo lo que ha ido rodeando a su persona.
Es decir, son historias contadas y cantadas en cuatro minutos acerca de lo que correspondía a aquella joven un tanto alocada e inconformista de los años 80, que enseguida pasó por la fase natural de la maternidad, hasta convertirse en la mujer más madura y sin pelos en la lengua con la que nos encontramos en estos últimos años, aunque quizás y por resumir, el Rock, el asfalto de la calle y el sexo bien podrían considerarse su principal leitmotiv lírico.
Acudiendo a la hemeroteca, existen un buen montón de entrevistas realizadas hace ya años a Joana Amaro, por desgracia, SIEMPRE desde medios especializados en Rock duro. Lo mismo sucede en los últimos lustros, muchas de ellas alojadas en la nube. Leo Cebrián, codirector del documental “Ellas Son Eléctricas” en calidad de guionista, junto con quien esto escribe, tuvimos oportunidad de charlar varias veces en persona con Joana Amaro, lo mismo que con su compañero con el que, como es bien sabido por todos y tpdas, comparte su vida personal desde finales de los años 80 hasta el día de hoy: Josep Mas “Kitflus”.
Por si hubiera algún despistado que no le conozca, se trata de un trabajador incansable y una de las figuras más destacadas y multidisciplinares de la música del último medio siglo y más allá en España. De hecho, Joana Amaro fue la primera “eléctrica” a la que entrevistamos para “la causa” y lo hicimos a finales de 2018 en el estudio de grabación de Kitflus, que está ubicado en la localidad de Tiana (Barcelona). Por otra parte, entre varias otras entrevistas con la enérgica cantante, contábamos también con la realizada por Albert Solé de cara a su emprendimiento entonces en ciernes de LA CATALUÑA METÁLICA.
Es decir, que a tiempo cero se contaba con no poca información sobre AMARO como banda, pero contada siempre desde el punto de vista de Joana Amaro como vocalista y como cara visible de su propio proyecto.
Por tanto, lo lógico y necesario para llevar a buen puerto una biografía exhaustiva como esta y que estuviese a la altura de las expectativas esperables, era hablar también con diversos protagonistas relacionados con las diferentes etapas de la banda de AMARO.
He de destacar sobremanera a Roberto Tomás Montolio, el guitarrista y principal compositor de la primera formación estable que arropó a una jovencísima Joana Amaro desde 1984 hasta 1988, momento en el que nuestra protagonista se quedó embarazada por primera vez.
Robert, que como muchos recordarán por las fotos y los vídeos de la época, poseía un look muy propio a medio camino entre un rocker “patillero” y un vigoroso forzudo, no en vano era bombero de profesión, era y es un rockero de la “vieja escuela” que bebía de fuentes como Jimi Hendrix, Ted Nugent o Johnny Winter y que ya entonces contaba con muchas tablas. El “hacha” no sólo nos dio las claves para entender muchos aspectos de una banda de Rock duro con chica al frente, algo poco habitual en los años 80, sino que además compartió gentilmente buena parte de su archivo personal.
También se ha de remarcar en este punto el privilegio de poder contar con la inestimable contribución de una eminencia del periodismo musical de este país como fue José María Esteban (D.E.P. 1952/2023). Sólo por citar algún medio de nuestro rollo, fue redactor de publicaciones tan destacadas de los años 70 y 80 como POPULAR 1, de la revista HEAVY ROCK en su primera etapa o de la “cañera” METALI-K.O.
Además de contar con su propio personaje de cómic en el irreverente y pionero MAKOKI (“El Inspector Pectol”) y a diferencia de tantísimos otros profesionales, su transversalidad y falta absoluta de prejuicios le llevó a ser mánager de unos pioneros del Speed Metal como EVO, al tiempo que mantenía una estrecha relación con artistas de propuestas tan dispares como Manzanita (D.E.P. 1956/2004), Manolo García, Enrique Morente (D.E.P. 1942/2010) o.
El valioso testimonio del siempre afable José María Esteban nos permitió conocer los entresijos de la industria de la música, más en concreto de la de Barcelona entre los años de transición y los preolímpicos, todo ello gracias a sus vivencias y a su cercanía con infinidad de grupos y músicos catalanes como el propio Josep Mas “Kitflus”.
En definitiva y por concluir con esta cuestión, queda patente que todos estos y otros testimonios, junto con la siempre necesaria hemeroteca (revistas, fanzines, libros, memorabilia, etc), han sido de vital importancia para apuntalar y ajustar correctamente el relato de «AMARO: Gran-Diosa del Rock».

¿Tanto silencio discográfico le hizo “daño” a su trayectoria?
Y tanto que lo hizo. Para responder lo mejor posible a esta pregunta, creo que se hace necesario aclarar un poco lo sucedido durante el largo periodo de escasa exposición pública de Joana Amaro.
El LP “Bajo Presión” publicado también en K7 y en un formato novedoso en 1990 como era el CD, dio lo suyo que hablar (y que escuchar) en los medios. Lógicamente, Josep Mas “Kitflus”. fue parte inherente en su elaboración a nivel organizativo y musical y, además y gracias a él, Joana Amaro pudo contar con el respaldo de un sello con infraestructura como Horus y con una banda de lujo en la que destacaba Jean-Marie Ecay. Este guitarrista vasco-francés venía formando parte de proyectos de éxito comercial como LA ORQUESTA MONDRAGÓN y, a nivel internacional y por algo sería, llegaría a interaccionar con grandes figuras como por ejemplo un referente del Jazz como Billy Cobham.
No obstante, y por motivos obvios, estaba claro que esa súper-banda de estudio no iba a ser la que pudiera defender aquel fantástico trabajo discográfico sobre las tablas y fue justo en ese preciso punto cuando dio comienzo para Joana Amaro una travesía por el desierto artístico que duraría cerca de tres décadas, o al menos así lo fue de una manera aparente, puesto que todos esos años siempre mantuvo una actividad musical de baja intensidad.
En general y como todos recordamos, la llegada de los convulsos años 90 supuso una etapa crítica para todo aquello que tuviera que ver con los sonidos más clásicos del Rock duro. Este hecho dificulta y mucho para Joana Amaro la configuración de una banda estable con la que funcionar y, en consecuencia, sus presentaciones en directo a primeros y mediados de los años 90 pasaron a ser muy escasas. Completando tu pregunta previa relacionada con los diversos testimonios que pude ir recogiendo, hemos de citar aquí a un par de músicos que nos permitieron juntar varias piezas más de este puzzle.
Estamos refiriéndonos a dos fantásticos guitarristas que se cruzaron en el camino de Joana Amaro y que, al frente de un par de fugaces pero efectivos combos, defendieron “Bajo Presión” (1990) sobre algún escenario contado. Uno de ellos fue el músico de origen chileno Cristo Fontecilla, que en aquellos tiempos comandó su proyecto de Hard Rock/Sleazy SACRED DOLLS. El otro fue un joven David Palau, del que hay que resaltar que a raíz de su breve experiencia acompañando a Joana Amaro en directo, pudo empezar a consolidar la apabullante carrera profesional que atesora gracias, en buena medida, a la conexión artística que surgió entre él y el gran Kitflus, quien hizo las veces de su “padrino profesional” al detectar de inmediato su talento y capacidad de trabajo.
En vistas de la cruda realidad, cualquier otr@ seguramente hubiera tirado la toalla, pero Joana Amaro centró entonces sus esfuerzos en ir grabando algunas canciones puntuales con el lógico apoyo de Kitflus. Ella no contaba con ninguna banda base de apoyo, pero sus temas fueron viendo la luz en diversos discos publicados a mediados y finales de aquellos aciagos años 90, aunque sin que (casi) nadie se enterara. Arrancaba el siglo XXI cuando un buen colega de Joana Amaro desde sus lejanos comienzos, EL PIRATA, se “curró” un doble CD recopilatorio que recogía 29 temas de otras tantas bandas españolas de los años 80 (más dos argentinas, V8 y RIFF). La selección correspondía con proyectos que sin duda merecieron llegar mucho más lejos, pero que no lo consiguieron ante tanto acoso y derribo al “jebi” por parte de la poderosa “mafia del Pop” de este país.
Una de las gratas sorpresas que nos ofrecía aquel “compilado”, titulado muy acertadamente “Destrozando el Olvido” (2002), consistió en un tema nuevo e inédito de AMARO que ella grabó junto a músicos de auténtico lujo que habían formado parte de bandas como la de Manolo García o de PEGASUS. Para entonces, la mayoría de la gente pensaba (pensábamos) erróneamente que AMARO había tirado la toalla hacía una década, tal y como había sucedido con tantos otros grupos clásicos. Además, aquella joya en forma de nueva canción demostraba que AMARO seguía firme en su estilo, regalándonos una de esas letras picantes “marca de la casa” que tanto se echaban en falta.
Todo hizo pensar que AMARO tal vez pudiera volver al ruedo del Rock como fue el caso de otros grupos y artistas en torno a esas mismas fechas, pero nada más lejos de la realidad. La maternidad llamó de nuevo a las puertas de una Joana Amaro que, a pesar de que durante los siguientes años estuvo centrada en la crianza de su segunda (y última) hija, no dejó de ir registrando canciones a nivel casero, sin banda fija, pero acompañada de amigos de su entorno y de su plena confianza como los músicos de PEGASUS o el recurrente David Palau.
Entretanto y sin ánimo de destripar el contenido del libro, habría que aguardar hasta la siguiente década, la de los 2010, para que se produjeran una serie de acontecimientos que condujeron al esperado regreso a los escenarios de “nuestra” vocalista, bien flanqueada de nuevo por una sólida y potente formación de directo, lo que sucedió exactamente en 2012. No obstante, y debido a diversas zancadillas externas, la reaparición discográfica de AMARO no se produjo hasta 2018 con el irresistible LP “Carmen De Fuego” que, cómo no, llegó de la mano de Josep Mas “Kitflus” y de David Palau. Habían transcurrido nada menos que 28 años desde que se pusiera en circulación su anterior trabajo “Bajo Presión” (1990). La industria, el público y hasta el mundo del “management” o las formas de comunicación habían cambiado radicalmente respecto a los ya muy lejanos años 80, con lo que Joana Amaro tuvo que empezar prácticamente desde cero para hacerse un hueco dentro de nuestra escena.
Como conclusión a todo lo expuesto en esta extensa respuesta, ella siempre siguió ahí en la sombra, pero es indudable que dos décadas sin apenas pisar los escenarios y tres décadas de silencio discográfico pasan factura a la carrera de cualquiera, también a la de una entrañable pionera como Joana Amaro.
¿Qué hubiera sucedido de haber continuado bajo el foco mediático durante todos aquellos años “en blanco?
Eso por desgracia ya nunca lo sabremos…

Haciendo honor a la verdad, «AMARO: Gran-Diosa del Rock» (2023) es el resultado de varios años de trabajo realizado por el equipo de «La Catalunya Metálica», y fue editado tras aquel maravilloso documental que aún se puede ver en redes sociales, llamado «Ellas Son Eléctricas» (2020). ¿Cuál ha sido la reacción de los lectores o críticos ante «Amaro…» hasta la fecha?
Lo que comentas en el preámbulo a la pregunta está bastante desarrollado en la primera parte de esta entrevista, pero es de recibo mencionar aquí a dos colegas que también arrimaron el hombro para redondear este trabajo. César Rojas y Paulí Gil, parte igualmente destacada del eficaz equipo de LA CATALUNYA METÁLICA, pusieron su talento al servicio de introducir el texto biográfico propiamente dicho. Para abundar algo más sobre sus contribuciones, César describió cómo fue su experiencia personal al entrevistar a Joana Amaro en su programa EL ROCK-ÒDROM que se emite desde la emisora barcelonesa Ona de Sants-Montjuïc. Si César pudo comprobar que Joana Amaro es una artistaza de los pies a la cabeza, pero una persona cercana, lo mismo podría afirmar Paulí, quien igualmente ha tenido ocasión de entrevistar a la vocalista desde el veterano espacio ROCKTIME emitido por la también barcelonesa Radio Balsareny. Sin embargo, de lo que se encargó Paulí fue de reseñar con oficio cada uno de los trabajos publicados por AMARO desde “Violación” (1986) hasta “Respira” (2021).
En otro orden de cosas, el hecho de contar con el respaldo de una modesta editorial como MICRONAUTA EDICIONES no significó ni mucho menos que se escatimara en detalles como los burocráticos a través del correspondiente Depósito Legal, lo mismo que respecto a la calidad de presentación de los ejemplares, cuyo acabado es un auténtico lujo (papel estucado de alto gramaje, todas las páginas impresas a color…). Por ello, otra contribución muy destacable y necesaria fue la relativa a la presentación visual y el diseño del trabajo. Dado que contábamos con una cantidad ingente de recortes, fotografías, portadas, carteles y flyers, se requería de un trabajo a nivel gráfico que estuviera a la altura. De esta labor se encargó Ana “Vertebrae”, responsable del sello madrileño de Black Metal VERTEBRAE y, en vista del exquisito tratamiento de las imágenes, de la soberbia maquetación y de su indudable profesionalidad, no queda más que quitarse el sombrero ante ella.
En cuanto a la acogida de todos aquellos que han ido adquiriendo esta obra que consta de 140 páginas salpicadas con más de 200 imágenes a todo color (muchas de ellas inéditas), ha sido unánimemente positiva, tanto respecto a su contenido como por su atractiva presentación. Hay que tener en cuenta que gracias al diseño de las páginas, las fotografías se encuentran embebidas en el propio texto, lo que permite contextualizar y analizar de manera dinámica todo lo que se cuenta a medida que se lee. En todo caso y para tratar de situar el alcance real de esta biografía, hay que tener en cuenta que la independencia y la autogestión de MICRONAUTA EDICIONES ha sido total, desde la elaboración y producción de los tomos, hasta su misma distribución.
Por ello y por desgracia, no se trata del típico libro de un artista o de un grupo mediático que podría encontrarse en las librerías, ni siquiera en las especializadas, y mucho menos en la sección cultural de las grandes superficies, por lo que su vía principal de venta ha sido a través de la propia editorial dirigida por Albert Solé, así como a través de los canales habituales de distribución de “Ellas Son Eléctricas” o en presentaciones y entrevistas, con o sin la presencia de la protagonista, así como en alguna que otra feria especializada en la autoedición. Aun así, hasta la fecha ha sido necesario imprimir un par de ediciones del libro para satisfacer la pequeña, pero continua demanda de los interesados en hacerse con esta monografía sobre AMARO.
Por referirnos a la repercusión de «AMARO: Gran-Diosa del Rock», aparte de que la edición fuese lógicamente noticiada en diversos medios especializados en Rock duro y Heavy Metal, uno de los hitos más reseñables fue su presentación en un evento masivo como la FIRA INTERNACIONAL DEL DISCO de Barcelona en su edición celebrada en mayo de 2023. Aquel acto con rueda de prensa incluida y con la presencia de todos y todas sus protagonistas fue muy bien acogido por el público, porque además contó con un concierto en acústico a cargo de Joana Amaro y sus chicos. Dicha actividad fue propiciada por el buen hacer de Fede Acosta, un agitador cultural vinculado a las recientes Ferias Internacionales del Disco y que en los años 80 se “curraba” su propio fanzine metalero o formó parte del RED BARON FAN CLUB y que en los últimos años ha sido redactor de POPULAR 1.
Por último, pero no por ello menos importante, la propia Joana Amaro comentó en alguna entrevista que la biografía sobre su figura artística se ajustaba como un guante a la realidad, una afirmación que además compartía con Kitflus. Por su parte, el veteranísimo periodista José María Esteban, muy poco antes de fallecer, comentó en sus redes sociales lo siguiente: “Mi buen amigo Paco Manjón ha escrito un gran libro sobre Joana Amaro Martínez (AMARO. Gran-Diosa del Rock) que ha editado Albert Solé Vives (La Catalunya Metálica). Un texto muy bien documentado y abundante material gráfico. Aprovecho la ocasión para agradecer a Paco su dedicatoria y las palabras que me dedica en su texto de ‘agradecimientos’. Absolutamente recomendable”.

Cualquiera que se sumerge en hacer una biografía de alguien, tarde o temprano descubre cosas que le dejan sin palabras, por el motivo que sea, que quizás no tenga mucho que ver con el ámbito profesional. ¿Te sorprendió algo en particular en el proceso de buscar documentación para el libro?
A lo largo del extenso recorrido vital y musical de nuestra protagonista hay cosas que sin duda pueden sorprender como la valiente actuación que AMARO ofreció en el centro penitenciario barcelonés de jóvenes de Trinitat a mediados de los 80 o que sus primeros y titubeantes pasos en la música fueron como refuerzo vocal del famoso cantante (y también actor) Lorenzo Santamaría.
Como Joana Amaro siempre ha explicado, su pareja durante buena parte de los años 80 fue este célebre artista que tenía un pie puesto en el Rock y otro en la música más comercial y melódica. Él fue quien metió el gusanillo del Rock a una jovencísima Joana Amaro, quien no dudó entonces en meterse de lleno en la movida del Rock puro y duro. Hay que tener en cuenta que el balear Lorenzo Santamaría tenía alma rockera y, de hecho, a finales de los años 60 comandó a Z-66, una de las más potentes y avanzadas bandas rockeras que había por entonces en nuestro país, hasta el punto de que fueron los elegidos para telonear a Jimi Hendrix a su paso por Mallorca en 1968.
Algo que a mí particularmente sí me resultó chocante fue constatar que, durante aquella etapa de Joana Amaro junto a Lorenzo Santamaría, ella también hizo sus pequeños pinitos en el difícil mundo del cine antes de decidirse en cuerpo y alma por el circo del Rock. También me resultó digna de admiración su etapa previa de formación artística, tanto en arte dramático como en danza, cuando siendo apenas una chavala decidió marcharse sola a Madrid a buscarse la vida para disgustos de los suyos, algo que da idea del carácter indómito que siempre ha caracterizado a Joana Amaro.
En su trayectoria de unos 45 años, ha tenido algunos proyectos que no están recogidos en un disco recopilatorio, y no entiendo cómo nadie se ha dedicado a reunirlos para que no se pierdan en el tiempo, que cada vez es más volátil en la música. ¿Crees que un disco recopilatorio de los proyectos no publicados de AMARO sería bien recibido y contribuiría a preservar su legado musical en todos estos años de carrera en el mundo discográfico?
Es cierto que AMARO ha ido grabando diversas cosas aquí y allá, un material que en su día fue de difícil localización como la celebérrima canción de “Bésame Mucho” que, a mediados de los años 90 y en plan rockerizado, Joana Amaro interpretó a dúo junto con Moncho (D.E.P. 1940/2018), el popularmente conocido como “gitano del bolero”. Como ya hemos comentado, a lo largo de la segunda mitad de los 90 y toda la primera década del siglo XXI, Joana Amaro fue registrando a cuenta gotas temas de estudio, muchos de los cuales colgó en su día en abierto cuando creó su propia web.
Ese hecho, sin duda, impulsó el regreso de la cantante a los escenarios y, además, propició que se reeditasen en CD sus primeros trabajos discográficos, aunque su salida al mercado resultó desesperante por muy postergada y su distribución fue bastante limitada. En la correspondiente reedición de “Bajo Presión” (1990) se incluyeron muchas de aquellas canciones inéditas u “oscuras” que, por suerte, a día de hoy se encuentran disponibles en Spotify o en YouTube junto con todo el catálogo discográfico de AMARO.
Por otra parte y como es de suponer, también existe diverso material inédito correspondiente a maquetas, sobre todo de los primeros tiempos de AMARO como banda. Muchos de aquellos temas se grabaron entre 1984 y 1986 con el mítico Pedro Bruque (D.E.P. 1954/1992), como bajista, pero luego se regrabaron en condiciones para sus discos, aunque es cierto que en esas grabaciones existen algunas canciones inéditas. De hecho, fragmentos de alguna de estas piezas pueden escucharse en la parte correspondiente a Joana Amaro dentro del documental “Ellas Son Eléctricas”, aunque nos consta que aquello no suena como a Joana Amaro le gustaría de cara a su publicación.
Para contestar a tu pregunta, tal vez se podría configurar un disco de rarezas de AMARO, pero en realidad casi todo ese material se publicó en el pasado y como se ha indicado, en la actualidad se encuentra disponible en las plataformas digitales. Por ello, quizá el interés real podría ser elaborar un álbum que recopilase los temas más emblemáticos de sus cinco trabajos discográficos, seis si consideramos su maxi-single “Violación” (1986), pero enfocándolo al mercado sudamericano donde Joana Amaro no ha podido apenas darse a conocer. En algún país de aquel enorme mercado se licenció “Bajo Presión” en los años 90 y, además, AMARO siempre ha expresado su deseo de actuar y darse a conocer al otro del charco. ¡Nunca es tarde!

¿Qué papel crees que juega la discografía de AMARO en la historia de la música?
Hablando de su etapa clásica de los años 80, sus trabajos se destaparon como algo fresco y desenfadado, al tiempo que rebosante de calidad y potencia. Aunque las comparaciones siempre sean odiosas, Joana Amaro poseía ese punto realmente rockero, crudo y excitante en comparación, por ejemplo, con una sobria y afamada Luz Casal, cuya pulida y estudiada propuesta se acercaba en gran medida al Pop y la balada. Por otro lado, AMARO tampoco se situaba en el lado “agreste” del Heavy Metal que en España representó la denostada Azucena Martín-Dorado al frente de SANTA.
Y es que en los primeros trabajos de AMARO no sólo había fiereza, que claro que la había y mucha, sino que podían encontrarse muchas más cosas como sensibilidad en sus baladas, cálidos guiños “bluesies” o pulidas versiones, además de unas cuidadas presentaciones y una sofisticada imagen personal y de conjunto. Por desgracia, AMARO quedó encajonada en un estilo siempre maldito en nuestro país como es el Rock duro y eso ayudó en gran medida a que nuestra protagonista se quedara a las puertas de ese éxito comercial que, en cambio y merecidamente, sí pudo alcanzar otra “chica fuerte” como Aurora Beltrán cuando la multinacional EMI lanzó al mercado el disco “Nieve Negra” de TAHÚRES ZURDOS allá por 1991.
En cuanto a la segunda etapa de AMARO que ha permitido el reencuentro de la frontwoman con sus viejos fans, así como el surgimiento de muchos nuevos seguidores, los 3 fantásticos plásticos presentados desde 2018 hasta la fecha muestran a una artista en plenitud física y vocal y con muchas tablas, situada siempre al frente de una banda sólida, rodada y de innegable calidad. Es evidente que hoy en día su apuesta se enmarca claramente dentro del Rock más duro y el Heavy Metal, un circuito más arrinconado que nunca a un nivel generalista en “este nuestro país”.
En todo caso y pese a quien pese, Joana Amaro es una figura respetada y respetable dentro de la escena musical española y ahí quedará para siempre su discografía, aunque ésta haya pasado y siga pasando totalmente inadvertida para los “gurús” de la “música comercial” de este país y, por tanto, para el gran público. Como muestra de la ineptitud y/o ignorancia y/o mala fe de esos “profesionales”, no hay más que atender a la abrumadora lista de nombres que, sin mencionar a los integrantes que han formado parte de su banda, han colaborado con Joana Amaro durante estas cuatro décadas, tanto en directo como en estudio: Lorenzo Santamaría, Pepe Bao, Josep Mas “Kitflus”, Moncho, David Palau, Ángel Celada, Jean-Marie Ecay, Pedro Bruque, Rafael Escoté, Salvador Niebla, Eric de Witt, Nacho Lesko, Agustí Mas, Santi Picó, Miguel Ríos, etc.
Escribir una biografía debe ser algo difícil de enfocar neutralmente; supongo que evitar caer en el morbo de la vida privada del artista es un desafío. ¿Cómo manejas la relación entre la objetividad periodística y la admiración o conexión personal que puedas sentir hacia el protagonista de tu libro?
Jamás me he considerado mitómano. Está claro que se tiende a idealizar a esos músicos (o actores o en quien cada cual quiera pensar) que realmente uno no conoce de nada y que en muchos casos y por experiencia propia, sería mejor no conocer. Precisamente ese no ha sido el caso con Joana Amaro, puesto que lo que nos ha demostrado con creces en las distancias cortas es que es una tía “cañera” como bien parece, pero cercana en el trato y alejada del divismo. Por otra parte y aunque sea complicado, siempre trato de ser objetivo en mis textos, basándome sólo en datos fehacientes y contrastados, lo que no quita para que pueda entrar a dar mi opinión, pero siempre justificada y cuando así lo creo oportuno.
En cuanto a la vida privada de un artista, precisamente si hay algo en lo que no me interesa entrar es en el amarillismo. Si en este caso se citan ciertos aspectos del ámbito personal de Joana Amaro es porque son vox pópuli y además están directamente relacionados con el terreno musical, que es lo que aquí interesa y se aborda. Este modus operandi puede restar cierta cuota de ese morbo que tanto gusta a cierto público, que es precisamente del que siempre hemos tratado de huir, tanto en éste como en otros proyectos como el de “Ellas Son Eléctricas” o en otra de las biografías que he dedicado a SHELLY como pionera del soul y la psicodelia en los años 60 y que también lo fue del Heavy Metal español con posterioridad al frente de MALENA y BELCEBÚ.

¿Se encontraba el país poco preparado para su propuesta al inicio de su trayectoria artística?
Sobre si estábamos preparados en aquellos años 80 para un torbellino como Joana Amaro, la respuesta puede que fuera que no (o no del todo o no todo el mundo). Si los años de Transición, tras tantas décadas de censura y opresión, dieron lugar a la “fiebre del destape” con unas protagonistas que tristemente no tardaron en convertirse en “juguetes rotos”, llegarían los años de supuesta normalización y liberación sexual en los que podemos encuadrar la primera etapa de esta historia. No obstante, y por pura inercia, nos seguíamos encontrando ante un país eminentemente machista y de doble moral, algo de lo que, por desgracia, aún queda un buen poso en nuestra sociedad actual.
Joana Amaro, por su parte, era una chavala desinhibida e impetuosa, lo que hoy en día se podría definir inequívocamente como “empoderada”. No en vano, la formación clásica de su banda, antes de ser abanderada por su primer apellido, llegó a denominarse JOANA+TURBO, ya se sabe aquello de “¿A quién le importa lo que yo diga?”. La personalidad y coraje de la joven la llevaron a afrontar en sus propias letras asuntos tan valientes y delicados como el de una violación visto desde el punto de vista de la víctima, lo que de hecho constituyó la carta de presentación del debut discográfico de AMARO en 1986. Gracias a ello, Joana Amaro (acompañada de sus compañeros de agrupación) apareció en las páginas de la revista erótica LIB, sin necesidad de enseñar carne, como algún malpensado pudiera suponer.
Tampoco tuvo reparos en figurar desnuda en la portada del primer LP de su grupo en 1987, “Mordiendo la Vida”, aunque lo hizo bajo criterios puramente artísticos y tras el tamiz de la pintura acrílica. Precisamente, uno de los singles extraídos de aquel disco fue el tema “Mujer de Luna Llena”, y muchos y muchas aún recuerdan su interpretación en el mítico programa “Si Lo Sé No Vengo” que presentaba Jordi Hurtado en TVE. Ante los atónitos ojos de todo el país, Joana Amaro simulaba una felación a Robert Montolio mientras él ejecutaba su soberbio solo de guitarra.
En la pieza en cuestión, Joana Amaro hablaba sobre el sórdido mundo de la prostitución, por lo que aquella efectista coreografía tenía su razón de ser y no era provocar por provocar. Para eso ya teníamos en aquellos tiempos verdaderos momentos de escándalo televisivo como el protagonizado por la italiana Sabrina Salerno, que apenas contaba con mayor talento que el de enseñar carne para solaz del personal.
En definitiva y como afirmamos, el público en general, y lo mismo respecto al rockero en particular, quizá no estaba del todo preparados para una personalidad tan arrolladora y libre como la de Joana Amaro. Así por ejemplo, tras la aparición de un visual reportaje de nuestra protagonista en las páginas de la revista POPULAR 1, la vocalista fue elegida como cantante revelación de 1986 por parte de los lectores del “Popu” cuando la realidad era que la música de su maxi-single de debut “Violación” (1986), apenas había sonado en ningún sitio.
Según nos contó la propia cantante todavía con frustración, aquello le produjo muchísima rabia, puesto que lo que ella quería era despuntar como cantante rockera y no como un mero maniquí. Justo por ello, Joana Amaro redobló sus esfuerzos para ser reconocida por su faceta como vocalista, algo que sin duda merecía y que consiguió en los subsiguientes años en los que se ganó el respeto de una “parrockia” que sí pudo escuchar y valorar su música y que la votó por ello como mejor cantante nacional en diferentes ocasiones y desde diferentes medios como POPULAR 1, HEAVY ROCK O METAL HAMMER. ¡Olé tú!.
¿Pasos en falso?
La propia Joana Amaro nos comentó que haber sido madre tan joven a finales de los 80 quizá no fue lo más acertado para su carrera, ya que coincidió con el momento en el que su banda empezaba a despuntar, incluyendo apariciones en destacados programas de televisión. Otro hecho que jugó en contra de su consolidación profesional fue la tardanza en localizar una banda con la que defender su fantástico disco “Bajo Presión” de 1990. El que debía haber sido el momento álgido de su trayectoria derivó en una involuntaria y prolongada hibernación artística debido a una total falta de impacto.
Al terminar de leerlo, se deja el mensaje de que es una gran guerrera en pleno siglo XX/XXI y que sigue luchando como una jabata a pesar de los vaivenes del Rock en todos sus estilos, y, haciendo un poco de spoiler, tú pones una frase muy buena al principio: «Cuatro décadas y aún en la pelea». ¿Qué aspectos más significativos de su vida y carrera te parecen más destacados?
Como bien dices, esa especie de subtítulo con el que uno se topa nada más abrir el libro define a la perfección el momentum de la carrera artística de AMARO. Hay muchos casos de grupos que estuvieron en activo en los años 80 y han vuelto a la carga en estos últimos tiempos hablando alegremente de “celebraciones de décadas”, cuando en realidad han estado la mayor parte del tiempo en barbecho. En el caso de Joana Amaro, hemos explicado que, salvo en momentos puntuales relacionados con la maternidad, su actividad musical siempre estuvo ahí, latente, aunque a baja intensidad.
En relación con lo que me preguntas, y dado que su vida personal y su carrera musical van de la mano, yo destacaría la pasmosa capacidad que posee Joana Amaro para levantarse una y otra vez, cual Ave Fénix, sin caer en el desánimo cuando las cosas le han venido mal dadas (que no han sido pocas veces). El título de su último trabajo, ‘Guerrera’ (2025), define su naturaleza claramente.
¿Ella te facilitó documentación?
En realidad no, aunque tampoco se la solicitamos. Creo que no es necesario explicar que este no era un libro de encargo, pero sí he de comentar que, desde un principio, Albert Solé y yo enfocamos el proyecto como una sorpresa para Joana Amaro, al menos bajo un formato de libro que ella no leyó hasta que se le entregó el tomo en mano. AMARO conocía la idea y la labor de Albert Solé de dejar constancia, negro sobre blanco, de la “vida y milagros” de los grupos y artistas del Rock catalán más duro y metálico. Por ello, era muy consciente de que algo en este sentido estábamos “cocinando”, aunque no sabía exactamente qué.
Es más, las consultas que les hice, tanto a Joana Amaro como a Josep Mas “Kitflus”, fueron muy puntuales y casi furtivas, aprovechando ocasiones como la presentación de “Ellas Son Eléctricas” que tuvo lugar en Barcelona, en marzo de 2022 en el espacio cultural autogestionado LA DESKOMUNAL, a donde la vocalista acudió como invitada ineludible. Lo mismo sucedió con Kitflus, aprovechando su visita a Madrid con motivo de una de las últimas actuaciones de Joan Manuel Serrat en el Foro.
Lo que sí hay que subrayar es que Joana Amaro nos insistió en que, sí o sí, debíamos incluir una fotografía de 1986 que fue muy sonada en la época, en la que aparecía posando junto a Rudolf Schenker (guitarrista de SCORPIONS) sobre un flamante descapotable. Joana Amaro nos garantizó que no habría problema en utilizar una instantánea como aquella (lógicamente acreditándola como se debe), dada la gran amistad que mantiene desde hace décadas con su autor, José Luis Martín Frías aka Martin J. Louis. Él y su mujer, Bertha M. Yebra, íntimos de Joana Amaro, han sido los “capos” de la revista musical POPULAR 1, que lleva en los quioscos desde 1973 (cumpliendo nada menos que 53 años este 2026). De hecho, Martin J. Louis retrató a Joana Amaro de manera artística en multitud de ocasiones en sus comienzos e incluyó diversas entrevistas a AMARO tanto en POPULAR 1 como en HEAVY ROCK (revista con redacción madrileña que en sus primeros años funcionó bajo el amparo del ‘Popu’), e incluso fue el encargado del diseño gráfico de los primeros LP y singles de nuestra “alborotada” vocalista.

Sé que puede ser una pregunta bastante difícil de responder al entrevistado, aunque yo nunca dejó de hacerla en charlas de esta modalidad. ¿Con qué disco te quedarías de su discografía?
Si tuviera que elegir un disco, tal vez elegiría el primer LP, “Mordiendo la Vida” (1987). Aparte de su atrayente portada y su bonito vinilo de color azul, se nota que el álbum condensa años de trabajo de una banda única. Transmite un halo callejero a través de las letras, obra de Joana Amaro; un hecho lógico y natural al tratarse de la banda sonora de un thriller barriobajero del mismo nombre que el LP. Aquella película se localizaba en los bajos fondos de Palma, ciudad en la que Joana Amaro había residido durante años en su infancia y juventud.
En cuanto a la música contenida en aquellos surcos, además de que las cuatro cuerdas las grabase un héroe de nuestra escena como el desaparecido Pedro Bruque y que Joana Amaro cantase como solo ella sabe hacer, se aprecia la mano de su compositor principal: el guitarrista Robert Montolio. En el siguiente y último LP de la etapa clásica de AMARO, “Bajo Presión” (1990), también se utilizarían unas cuantas composiciones de Roberto Montolio a pesar de que él no estaba en la banda (incluso se rescataría alguna en el regreso discográfico de la vocalista). En este primer álbum se aprecia una ejecución y una producción más cruda, no tan sofisticada ni pulida en comparación con lo que habría de venir después. Considero que este debut refleja a la perfección lo que era AMARO en estado puro: un diamante en bruto por pulir.
Creo haber leído en una de sus declaraciones que dice que no se le tomó demasiado en serio por algunos medios de comunicación masivos en su día. Es curioso que ninguna mujer en España haya podido tener una sólida carrera dentro de este estilo ‘duro’, a diferencia de lo sucedido en tantos otros países de nuestro entorno. Tenemos muchos ejemplos de esos años que podría escribir en este texto, pero no voy a nombrar ninguna en especial para no dejarme a alguna en el tintero. Bajo mi punto de vista, pienso que la falta de reconocimiento y apoyo a las artistas femeninas en nuestro país se puede relacionar con factores culturales del régimen pasado y eso que hace más de medio siglo que falleció el dictador en cuestión. ¿Crees que esto está cambiando hoy en día o seguimos teniendo una mentalidad cerrada al respecto?
Referentes universales del Rock femenino como Janis Joplin (D.E.P. 1943/1970) o Tina Turner (D.E.P. 1939/2023) tuvieron su repercusión en España en su día; lo mismo sucedió con la posterior llegada del Rock más duro, como demuestran las descargas en directo en nuestro país de GIRLSCHOOL, JOAN JETT, WARLOCK o VIXEN. Omitiendo por obvio lo sucedido durante los grises años del franquismo, el problema no radica precisamente en ese atraso cultural que arrastrábamos por la dictadura y el aislamiento, sino en otras causas mucho más concretas.
En nuestro caso, la democracia trajo consigo una necesaria entrada de aire fresco. Las ansias de libertad propiciaron que los nuevos movimientos anglosajones, como el Punk o la nueva ola (tanto la popera como la del Heavy Metal), saltarán aquí a la palestra casi de manera simultánea. Abordar todas estas cuestiones daría para escribir un libro. Las graves dificultades para el Rock duro en general, y el femenino en particular, comenzaron cuando una serie de críticos musicales y «profesionales» ventajistas se apropiaron de la modernidad con la intención de montarse una “película” con la que trascender en los maltrechos anales culturales del país.
El hecho de que ciertos “prescriptores” musicales evolucionaran en formas y pensamiento para dar cancha a nuevas propuestas no es criticable, y menos bajo la coyuntura de la recuperación democrática. El problema fue que esos «gurús» que cambiaron de chaqueta y de corte de pelo, al tiempo que pergeñaban sus «movidas», se propusieron inculcarnos sus renovados criterios a base de pisotear y/o desactivar todo lo que, de un día para otro, “ellos” consideraron caduco y reaccionario: el Rock urbano, el Progresivo, el Jazz-Rock o el Rock con raíces y, por descontado, sobre todo, el incipiente Heavy Metal. Para tal campaña de desprestigio hacía el Rock, estos «pastores culturales» contaron con el apoyo inequívoco de los poderes fácticos: prensa como EL PAÍS, radios públicas como RADIO 3 de titularidad pública o la televisión única de entonces y también supuestamente de todos.
Ese rodillo uniformizador nos mostró solo lo que interesadamente era válido para ellos, mientras arrinconaba todo lo demás. Esta política de tierra quemada se impuso en los 80 y ha perdurado hasta los tiempos de los concursos de «nuevos talentos» y demás morralla. El “logro” fue un señalamiento entre buenos y malos, con el consiguiente empobrecimiento cultural. Esta «bunkerización» supuso un desastre irreversible, evidente al comparar nuestra situación con países vecinos donde los artistas de calidad son tratados como merecen, ¡también los del Heavy Metal, el Punk o el Rock sinfónico! ¿Y por qué no?
A comienzos de los 80, BARÓN ROJO y OBÚS alcanzaron un éxito masivo, también fuera de nuestras fronteras, convirtiéndose en la primera línea de un movimiento en alza. El curso natural cambió cuando las fuerzas vivas de la «Movida», además de vender las bondades de sus inexpertos y hedonistas grupos de moda, redoblaron esfuerzos para cortar las alas a la andanada de grupos duros. De manera orquestada (vía radio, televisión y prensa), atribuyeron al movimiento metálico y a su legión de seguidores una serie de pecados capitales para alarmar a la sociedad: violencia, depravación, drogas, satanismo o incluso un supuesto fascismo inherente.
Que los medios conservadores no fueran proclives al «mogollón melenudo» entraba dentro de lo previsto (pese a excepciones como EL PIRATA en la COPE). Lo que clama al cielo es que esa campaña de descrédito fuese auspiciada desde medios «progresistas» como EL PAÍS, altavoz de un gobierno socialista que, tras 1982, dio la espalda al Rock barrial en el que se había apoyado para alcanzar el poder. El progresismo oficial prefirió la actitud dócil del aséptico Pop-Rock frente al incómodo Rock callejero ante cuestiones como la entrada en la O.T.A.N.. Los grupos poperos recibieron apoyo institucional en detrimento de la música más «bronca». El círculo se cerró cuando el Grupo PRISA tomó el control de la CADENA SER en 1985; al controlar LOS 40 PRINCIPALES, cerraron las puertas de la radiofórmula a los grupos más aguerridos.
Esta tormenta perfecta culminó en 1986 con lo que los estrategas de la entonces ya postmodernidad llevaban años esperando: el primer muerto en un concierto masivo de Rock duro, concretamente en uno de SCORPIONS en Madrid. Tras años sembrando subterfugios, llegó el momento de recoger: el alarmismo y el pánico campó a sus anchas en portadas y telediarios. Los grupos metálicos dejaron de ser contratados por los ayuntamientos y desaparecieron de la televisión. Aquella situación provocó que incluso BARÓN ROJO y OBÚS entraran en barrena antes de terminar la década. También se frenó a la segunda hornada (PÁNZER, TIGRES, BANZAI…) y a los que les siguieron, como los pulidos SANGRE AZUL o NIAGARA.
Respecto a la falta de apoyo a nuestras rockeras, otra losa fue el supuesto carácter machista del Heavy Metal impuesto por el oficialismo. Es cierto que el machismo existía en el Rock, pero como reflejo de la sociedad entera y en la misma medida que en otros estilos. Casualmente, quienes colgaban ese sambenito se codeaban con artistas más jóvenes, ingenuas y abiertas sexualmente. Los «ayatolás» de la modernidad tenían intereses espurios en aupar a sus protegidas, como el artificioso grupo LAS CHINAS o la neofolklórica ALASKA. Por ello, cuando surgieron grupos de Rock duro con chicas al frente, los creadores de opinión no dieron su brazo a torcer. Sirvan como ejemplo TARÁNTULA, MALENA o BELCEBÚ, que no recibieron cobertura alguna. La sombra fue tan alargada que incluso una compañía multinacional como CBS no se atrevió a fichar a los barceloneses EVO en 1981 porque su vocalista era mujer (Carmen García, hermana de Manolo García). El argumento paternalista fue que una banda así no funcionaría en España, pese a que ya actuaban aquí desde Tina Turner a GIRLSCHOOL.
¿A qué corriente de opinión y cierta crítica musical estaban haciendo caso los directivos de esa gran compañía discográfica? ¿Quiénes eran los machistas en realidad?
Aunque tarde, a mediados de los 80 cuajaron grupos como SANTA o AMARO. El modus operandi generalista fue mirar hacia otro lado o zancadillear. De ahí la frustración de Joana Amaro al afirmar: «Es que aquí el Rock… ¿Qué pasa con el Rock, joder? ¡Creo que pocas podía haber como yo!…, pero ni me han oído prácticamente». Esta situación cainita impidió que nuestras pioneras desarrollaran carreras sólidas. El proyecto «Ellas Son Eléctricas» busca hacer justicia y visibilizar a esas mujeres que lucharon a brazo partido. Yo mismo me atreví a afirmar, tanto en la revista como en el libro correspondientes a dicho proyecto, que «no es por tanto difícil de entender por qué ninguna de nuestras ‘chicas duras ha podido trascender más allá de las trincheras en las que se arrinconó al Rock duro y por qué todo el mundo puede recordar pasados tantos años a nuestras precursoras del Pop, del Rock o incluso del Punk, pero no a las del Rock duro». Es fácil, probemos a ver si alguien que no sea de «nuestro rollo» conoce a Joana Amaro.
Hoy en día, tras décadas de manipulación, mucha gente aún asume que el Metal es nocivo y machista. La realidad es que la escena ha progresado; aunque falta camino para la paridad, los deberes se están haciendo. Cada vez hay más bandas con mujeres instrumentistas, más público femenino y mujeres en puestos de dirección y management. No todos los estilos de música urbana en este país pueden decir lo mismo.

Lo que tú afirmabas en el dossier que acompañaba al LP «Ellas Son Eléctricas» (2020) es una verdad como un templo que sigue vigente seis años después de lo publicado: «Basta con sumergirse en la bibliografía relacionada con la historia de la mujer en nuestra música moderna para encontrarnos con enorme vergüenza -ajena- que nuestras pioneras del Heavy Rock no aparecen ni por despiste (‘Las Chicas Son Guerreras’ (1998), ‘Hay Tantas Chicas en el Mundo… Iconografía Femenina en el Vinilo Español de 1954 a 1990’ (2008), etc)». ¿Qué impacto crees que tendría una mayor visibilización de las mujeres en la historia del Heavy Rock en España en la industria musical actual?
Esos casos tan flagrantes de “olvido” sufridos continuamente con nuestras pioneras del Rock duro y del Heavy Metal, no son ni mucho menos los únicos. Hay bastantes más ejemplos de estos engranajes adocenados como el libro fascicular “Historia del Rock” publicado por EL PAÍS en 1987 o los anuarios pseudo-rockeros “Un Año de Rock” que se elaboraron durante los años 80 y 90, del siglo pasado.
Este hecho incontestable demuestra una falta total de respeto hacia una parte de la escena y complementa perfectamente mi respuesta anterior, ya que permite abundar en las grandes injusticias perpetradas por los influyentes “silenciólogos” y sus cajas de resonancia mediática y de la industria, que sólo han apoyado y dado a conocer una parte de nuestra cultura, haciéndola pasar por el todo (siempre de una manera interesada y tendenciosa).
Aun así, tal vez se podría pensar que apenas hubo chicas dentro del Heavy Rock español más allá de las aquí recurrentes, aunque especialmente ninguneadas Joana Amaro y Azucena Martín-Dorado. Eso no es cierto en absoluto y es precisamente lo que nos han hecho creer algunos durante todas estas décadas de tergiversación e invisibilización sistemática, como bien queda plasmado en “Ellas Son Eléctricas” (siento ser pesado y repetirme, pero es lo que hay y lo digo así mismo).
En dicho proyecto no están todas las que son y aun así mostramos multitud de mujeres que con sus bandas “duras”, incluso femeninas en su totalidad (que por supuesto que también las hubo), llegaron a plastificar su música durante aquellos años (aparte de los muchísimos casos más que lógicamente se quedaron en la fase de las maquetas). ¿Alguien se enteró? Precisamente sobre este asunto, el veterano y siempre ponderado periodista musical José María Esteban (D.E.P.), que tuvo la gentileza de ponernos en contacto con varias de aquellas pioneras, aportaba luz al aseverar que nuestras “eléctricas” eran “bastantes más de lo que se pensaba, aunque la Industria del disco, siempre alejada de la realidad de la música, se empeñara en negarlo”.
Por otra parte, viéndolo desde el lado más condescendiente posible, quizás podría dar la impresión de que el Rock duro español ha tenido durante todos estos años su cuota de repercusión en los grandes medios gracias a rockeros como el apalizante Rosendo Mercado o Miguel Ríos, pero nada más lejos de la realidad. Por no acudir a aquella expresión sobre las migajas y los perros, si lo analizamos en términos femeninos, eso mismo podría extrapolarse a Luz Casal, de la que todavía se sigue escuchando ese sainete que la define como “la rockera de España”.
Sin desmerecer ni mucho menos su trayectoria y su valía, sus incursiones en el Rock apenas se circunscriben haber teloneado a LEÑO y Miguel Ríos durante el lejano 1983 o a algún tema de sus inicios antes de que dirigiese (o dirigiesen) su carrera hacia otros derroteros, ya que por lo que más se la recuerda es por temas como “Rufino” o el bolero “Piensa en Mí” y alguna otra balada. En definitiva, más allá de ese “Rock domesticado” con el que sí se transigió desde la industria y los medios gracias a intereses de lo más diverso, poca cuota mediática ha habido para el Rock más potente en España tras la explosión de OBÚS y BARÓN ROJO.
La cruda realidad fue que el acorralamiento mediático y social que condenó a la marginación al Rock duro y a la “cultura de barrio” en términos generales, condujo necesariamente a su atrincheramiento en un orgulloso, pero autosuficiente búnker socio-cultural que contó con su circuito de salas o con sus propios medios especializados de difusión, es decir, destacadas revistas y programas de radio desde donde sí se dio buena cancha a nuestro rollo, también a las “eléctricas”.
Pero… ¡ay de aquellos que quedaron marcados cual res con el estigma del Rock duro! Grupos como ÑU, ASFALTO o TOPO sólo por hablar de grupos de Madrid, hubieran sido considerados auténticos referentes de la música popular en un país culturalmente normal. Esa misma condena fue la que sufrieron Azuzena Martín o Joana Amaro durante los años 80, una vez que se las encasilló en el “mal lugar”. Por referirnos a la protagonista de toda esta historia, el malditismo de AMARO es algo escandaloso, más aún teniendo en cuenta que en aquellos días contó con el amparo artístico de un músico tan afamado y reputado como Lorenzo Santamaría o luego con el de Josep Mas “Kitflus”, que en la actualidad continúa siendo parte importante de la propuesta de Joana Amaro (lo mismo que David Palau, a quien suelen denominar “el guitarrista de los famosos”). ¡País!
Por responder expresamente a tu pregunta, si aquí no se hubiese jugado tantos años con las cartas marcadas, los grupos de calidad contrastada del estilo que fuese hubieran tenido todos las mismas oportunidades comerciales, también los del Rock duro, incluidas las mujeres tal y como sucede fuera. Eso, que hubiera sido lo deseable, habría redundado en una mayor riqueza musical y cultural a todos los niveles. En el caso de que se hubiera permitido cierta visibilización de nuestras rockeras, a buen seguro que Joana Amaro, Azuzena Martín y tantas otras hubieran desarrollado unas carreras plenas, incluso en los países hermanos de Sudamérica. En lugar de ello, apenas tuvieron oportunidades de nada y se vieron abocadas a tirar la toalla prematuramente.
Si nos referimos a la situación de hoy en día, podría decirse que la industria tal y como se venía conociendo no existe desde hace años, pero está claro que la normalización “genérica” en nuestro país aún queda lejos. En la actualidad contamos con fantásticos proyectos femeninos, incluso con proyección internacional, que van desde el A.O.R. al Metal extremo, pasando por los sonidos más actualizados del Rock y el Metal. Sólo por poner algún ejemplo, ahí tenemos a la “eléctrica” Gaby de Val o a bandas como BLOODHUNTER, BALA o BONES OF MINERVA, pero en los medios generalistas se sigue “viéndolas venir”.

Pues sí, la conocí en un concierto no hace muchos años, más concretamente el 30 de septiembre de 2023 en un Festival, «Rock Pels Xuklis», donde compartía cartel con La CIFRA NEGRA, MISS OCTUBRE y los legendarios LEGION. Allí demostró lo magnífica que está desde su vuelta a los escenarios. Sin embargo, tengo la sensación de que no se le da el valor suficiente en el resto de España, a juzgar por lo que veo en los conciertos que hace fuera de su zona de confort, la verdad. ¿A qué crees que se debe esta situación?
Esta misma apreciación me la transmitió hace un tiempo un buen colega de Barcelona de “la vieja guardia”, aunque sin saber que un madrileño como yo se encontraba ultimando «AMARO: Gran-Diosa del Rock». Hablo de Manel Prades, el que fuera guitarrista del grupo PERVERSIÓN y que, para quien que no le conozca, lleva unos años currándose esas guapas “Metalhands”. ¡Un saludo desde aquí para él! No obstante y aunque puedo comprender esta opinión, no la comparto (al menos del todo) y trataré de explicar el porqué.
Cuando AMARO publicó su primer LP “Mordiendo la Vida” (1987) y empezó a dar que hablar, entró de cabeza en la oficina de contratación de Jesús Caja, gran mánager madrileño de bandas como los punteros BARÓN ROJO. Una de las primeras consecuencias llegó en junio de 1987 cuando Joana Amaro y sus chicos participaron en el macro festival MONSTRUOS DEL ROCK bajo patrocinio de la marca deportiva Puma y que se celebró en la localidad de Cornellà de Llobregat (Barcelona).
El cartel lo completaban ZERO, SANTA, los locales NINJA, los grupos internacionales STATETROOPER (que era el nuevo proyecto de entonces ex-MSG Gary Barden) y STONEFIELD desde Suiza, más, cómo no, BARÓN ROJO. Aquello estaba planificado como el comienzo de una gira por toda España, pero ese primer “festival Puma” fue un fracaso de público y abortó toda posibilidad de continuidad, al menos a corto plazo. Jesús Caja no tardó en dejar de ser el mánager de BARÓN ROJO y del resto de bandas que manejaba para pasar a dedicar sus principales esfuerzos al mundo discográfico.
Por ello, AMARO enseguida se quedó sin el “management” con el que actuar en grandes ciudades como Madrid, gran urbe en la que sí estuvo varias veces en aquellos tiempos, bien para filmar su participación en algún programa televisivo como A TOPE, bien para promocionarse en programas de radios o en la revista Heavy Rock. Joana Amaro apareció en diversas ocasiones en las páginas, posters y tapas de aquella puntera publicación especializada de Madrid, aparte de que la cantante forjó hasta hoy un buen “colegueo” con destacados periodistas del “centro” como EL PIRATA o Mariscal Romero.
Ya hemos comentado con anterioridad que en 1988 Joana Amaro se quedó embarazada y puso punto final a su primera banda. Cuando volvió a la carga en 1990 con su siguiente trabajo “Bajo Presión”, apenas pudo presentarse en directo por no contar a su lado con una formación fija. La reaparición de Joana Amaro sobre los escenarios no se produciría hasta avanzado este Siglo XXI y tras la salida en 2018 de su disco de regreso, “Carmen de Fuego”, la vocalista tuvo clara la intención de actuar por fin en Madrid, donde contaba y sigue contando con buenos colegas y con muchos seguidores.
No obstante, una vez asentada una nueva alineación de cara a los directos, la mala fortuna quiso que su presentación madrileña se suspendiera debido al dichoso Covid-19. Aquello hubiera sucedido en abril de 2020 en el IV Renacer Metal Fest en la sala Universo Rock de Pinto (Madrid) en el que también iban a tomar parte los clásicos SPARTO de Pamplona o, desde Madrid, BELLA BESTIA o CHINO “BANZAI”. Cuando por fin acabó aquella pesadilla que paralizó el mundo durante meses, AMARO y su “cuadrilla” pudieron actuar finalmente en el Foro, lo que sucedió en septiembre de 2021 en la coqueta sala ROCKVILLE.
No obstante, las restricciones pandémicas deslucieron aquella fantástica descarga. Además, su compañía de “management” asociada por entonces a su compañía discográfica, anunció varias fechas en ciudades como Zaragoza y Bilbao, aunque varios motivos como los pandémicos obligaron a su cancelación, una pena. Tras problemas con dicha discográfica y su oficina de “management”, AMARO no volvería a actuar en Madrid hasta 2025, coincidiendo con la publicación de “Guerrera” (2025), su último trabajo de estudio hasta la fecha. Aquello sí se produjo en condiciones óptimas, en la espectacular sala REVILIVE de Vicálvaro (Madrid) y a la cita acudió un nutrido grupo de público que al fin pudo disfrutar de una entregada Joana Amaro y de sus grandes músicos.
Por tanto, si AMARO no pudo actuar en sus comienzos en Madrid u otras grandes ciudades del país se debió a la mala pata de quedarse sin su mánager y sin banda, mientras que en estos últimos tiempos la cosa ha cambiado y se hace muy complicado actuar fuera de casa ante las condiciones leoninas de muchas salas, existir tanta competencia o por una saturación evidente de conciertos para un público ciertamente limitado. Por suerte para AMARO, desde su regreso a los escenarios, sí ha podido actuar mucho en su propia ciudad, gracias en buena medida a la amistad que une a Joana Amaro con un histórico promotor como Robert Mills, quien ha contado con ella y su banda para telonear a unos cuantos grupos internacionales a su paso por Barcelona.
Es bastante probable que sean otro tipo de inconvenientes los que dificultan una mayor exposición de AMARO fuera de su zona directa de influencia. Algo muy similar podría decirse de otras veteranas “eléctricas” en activo como Marilu o Gaby de Val de cara a sus actuaciones en otras ciudades fuera de casa como en Barcelona, siendo ella de Euskadi y de Madrid, respectivamente.
Harina de otro costal es el tema de los grandes festivales metaleros que existen en estos tiempos en diferentes puntos del país, donde por motivos quizá poco comprensibles, Joana Amaro no ha podido meter la cabeza para su disgusto. Aunque nunca ha formado parte del cartel del ROCK FEST de Barcelona, al menos sí pudo participar (junto a Josep Mas “Kitflus” y de la mano de LUJURIA) en el festival veraniego LEYENDAS DEL ROCK que se celebró en 2017 en la localidad alicantina de Villena (Alicante).
Por otro lado, tampoco hemos de olvidar que, en estos últimos años, casi todos los sellos discográficos que para mal o para bien, mostraron interés en la “fantabulosa” música de AMARO han sido de fuera de Cataluña (LEYENDA RECORDS, AVISPA o THE FISH FACTORY de Madrid o, más recientemente, DEMONS desde Euskadi). Por último, ya hemos explicado varias veces que Joana Amaro es una de las imprescindibles protagonistas del referido documental “Ellas Son Eléctricas” y, de hecho, se la tuvo tan en cuenta que fue la primera de todas ellas a la que Leo Cebrián y yo decidimos entrevistar. Por estos y otros motivos, creo de veras que Joana Amaro es valorada y respetada por crítica y seguidores de todo el país, también fuera de su Catalunya natal.

¿Tú eres más de la primera etapa o de la segunda, o de lo contrario, de un conjunto de las dos y no podrías quedarte con ninguna en especial?
Como puedes suponer, tengo mucho cariño a los primeros discos de AMARO tras años de disfrutarlos o de tener guardadas en la retina las diferentes apariciones televisivas de la época. No obstante, ambas etapas son totalmente complementarias. Frente al Hard Rock más clásico y elegante de los años 80, ahora nos encontramos ante una AMARO 2.0 aún más energética si cabe y con unos discos mucho más contundentes y actualizados a estos tiempos, que además siguen contando con unas producciones apabullantes. ¿Para qué elegir si te puedes quedar con todo?
Es muy indicativo en cuanto a la calidad compositiva que mantienen los últimos discos de AMARO, que el guitarrista clásico de la banda, Roberto Montolio (compositor de tantos temas clásicos del grupo como por ejemplo de mi favorito de siempre, “Señores de la Guerra”), me confesó que había canciones de esta última época que le parecían auténticos temazos, caso de “Sueño”, una pieza compuesta por el afilado guitarrista Félix Barcojo y bien redondeada por la vitalista letra de Joana Amaro.
¿Le hizo justicia la llegada de las plataformas?
AMARO ha sabido actualizar su propuesta a todos los niveles, no sólo a nivel musical y letrístico, ya que también ha sabido sacar provecho de las ventajas que ofrecen este tipo de herramientas a pesar de no ser nativa digital, algo favorecido a buen seguro por su entorno profesional y personal.
Hacia 2009, una nostálgica Joana nos sorprendía con su propia web, desde la que ella misma podía atender a sus antiguos fans y en la que no sólo subió temas inéditos que llevarnos a los oídos, sino donde también alojó enlaces a un buen montón de vídeos asociados a un canal de Youtube y que correspondían a actualizaciones de TV y grabaciones caseras digitalizadas desde viejos VHS. Más adelante, en 2018, salió a la venta su esperado disco de regreso, “Carmen de Fuego”, que fue publicado en una edición limitada en vinilo cuando este formato aún no estaba tan de moda como ahora, a la misma vez que también se lanzó en internet a través de una plataforma, ya que el sello encargado de todo ello fue KZoo Music, una empresa musical barcelonesa especializada en servicios digitales.
Otro aspecto, en este caso visual, que Joana Amaro ha sabido cuidar muy mucho ha sido el rodaje de impactantes videoclips de una factura 110% profesional. Asimismo, tampoco hemos de olvidar que, a día de hoy, todos sus discos se encuentran disponibles en plataformas como Spotify y varias otras y también se pueden escuchar completos desde su propio canal de YouTube.
Por último y no menos importante, Joana y su entorno son muy activos en las redes sociales, algo que me consta, aunque yo “no fume” de todas estas cosas por ser un zoquete tecnológico. Joana Amaro siempre se ha mostrado cercana a la hora de interaccionar con sus fans y, desde que creó en su día su web, qué mejor forma que hacerlo que por estas vías, además de en persona tras sus encendidas actuaciones en directo.

Hubo un tiempo en el que surgieron inevitables comparaciones entre Amaro y Azucena, algo que venía motivado, principalmente, por el morbo que siempre ha habido entre “Barna/Madrid – Madrid/Barna” que tanto le da de comer a los de siempre del sensacionalismo. ¿A la larga se puede ver con perspectiva como una simbiosis entre las dos voces?
Aunque existieron casos previos al de Azucena Martín y Joana Amaro, es indudable que ambas figuras fueron la punta de lanza de nuestro rollo en femenino en los lejanos años 80. Ya hemos analizado en buena medida las fatídicas causas por las que la bocanada de aire fresco que ellas representaban, apenas pudo llegar más allá y no lograron dar el salto al circuito comercial, entonces copado por folklóricas y neofolkóricas, productos muy estudiados a nivel producto o algún que otro “maniquí” que todos podemos recordar.
Por contextualizar y como es consabido, la madrileña AZUCENA despuntó al frente de SANTA, dejando atónito al personal con sus poderosos directos y dos aldabonazos de puro heavy metal publicados en 1984 y 1985. Sin embargo, desde 1985 en que la fiera vocalista salió disparada de aquel grupo, hasta 1988 en que al fin pudo grabar su primer LP en solitario, su exposición pública y su actividad en directo se vio reducida a la mínima expresión. La barcelonesa Joana Amaro, por su parte, ya estaba funcionando con su propia banda AMARO desde 1984, pero a 600 km de distancia. Tras un discreto debut en forma de maxi-single, su elegante primer LP no llegó hasta 1987. Por tanto, AMARO apareció en los medios especializados, tanto los de Barcelona como los de Madrid, en un momento en el que AZUCENA se encontraba casi desaparecida de la escena.
A causa de ello y debido al morbo generado por estas y otras féminas en un ambiente eminentemente masculino como el del rock en general y el rock duro en particular, surgieron de inmediato las siempre odiosas comparaciones musicales y personales, potenciadas por ese pretendido pique entre las escenas de la música “dura” de las dos grandes ciudades. No obstante, todo eso no era más que una enorme estupidez que enseguida quedó disipada y, como no podía ser de otra manera, Joana y Azucena serían elegidas indistintamente como las mejores cantantes nacionales durante los siguientes años, tanto desde la prensa especializada capitalina como desde la ciudad condal.
Además, a priori, el estilo de AMARO y el de AZUCENA no tenían demasiado que ver entre sí, puesto que AZUCENA representaba el lado más salvaje del heavy metal y AMARO se mostraba igualmente poderosa, pero más sofisticada. No obstante, esa manía tan nuestra por encasillar, enseguida se vino abajo cuando Azucena, al fin, pudo publicar sus dos discretos trabajos en solitario en 1988 y 1989 antes de desaparecer de la música en activo, unos álbumes en los que se pudo comprobar que las propuestas de ambas fuerzas de la naturaleza eran igualmente versátiles y compatibles entre sí.
Sea como fuera, el hecho irrevocable e irreversible es que Joana Amaro y Azucena Martín no llegaron a conocerse jamás en persona, dado que cuando sus carreras solaparon con sus respectivos discos a finales de la década de los 80, Joana no pudo actuar en Madrid por los motivos anteriormente expuestos, mientras que la trayectoria de Azucena en solitario tuvo muy poco recorrido, tanto dentro como fuera de su propia ciudad. En su caso, esto se debió a la indiferencia de un público rockero y metalero que estaba a otras cosas y que sólo esperaba de ella lo ofrecido previamente con SANTA, pero sobre todo fue a causa del injusto encasillamiento y ninguneo al que fue sometida por parte de la crítica de amplio espectro y la industria de este país y que truncó tantas carreras artísticas como la suya. Llegados los años 90, AMARO y AZUCENA se encontraban por desgracia condenadas al ostracismo, la barcelonesa rebajando notablemente su actividad musical y la madrileña al regentar un garito metalero en la playa de Alicante.
Cuando EL PIRATA publicó en el año 2002 aquel vademecum metalero en forma de doble CD con el que rescató del “olvido” a tantos y tantos proyectos de los años 80 que merecieron comerse mucho más, se acordó de sus buenas colegas Joana Amaro y Azucena Martín. Ya hemos reseñado que AMARO cedió un tema nuevo para tal iniciativa, aunque no se decidió por entonces a volver a la actividad musical. AZUCENA, en cambio, sí se lo planteó, aunque la mala suerte quiso que falleciera en enero de 2005, justo cuando estaba ultimando su regreso a los escenarios.
Cuando AMARO decidió hacer lo propio, en su esperado LP “Carmen de Fuego” de 2018 no tuvo reparo alguno en incluir una versión de “Mis Noches Tienen Rock&Roll”, poderosa pieza que Juan Luis Serrano y Fernando Sánchez, el bajista y el batería clásicos de OBÚS, cedieron para el debut de SANTA de 1984. En vistas del óptimo resultado, se produjo entonces la cuadratura del círculo. Es evidente que Joana Amaro hizo muy propio aquel trallazo y dejó claro que jamás existió ningún tipo de rivalidad entre ambas artistas, sino todo lo contrario. De hecho y como algo que honra y mucho a Joana, siempre que tiene oportunidad, no duda en alabar el carácter y la valía, así como el papel de pionera de Azucena Martín. No en vano, la barcelonesa siempre se ha caracterizado por un sano compañerismo con respecto a otras colegas de profesión, tanto las más veteranas como las más noveles. Esa humildad y calidad humana son muy de agradecer, sobre todo en un mundo tan competitivo como el de la música.
Como estupenda anécdota, merece la pena comentar que la madre de AZUCENA era la súper-vedette Conchita Loren, que durante las décadas de los 60 y 70 fue primera figura de destacados locales del espectáculo y las variedades como el mítico Molino barcelonés (donde, por cierto, Azucena también llegó a actuar a mediados de los años 70). Cuando Joana Amaro estaba empezando su carrera como “voceras” con su propia banda, se dio la casualidad de que Conchita, que residía entonces en Barcelona, vio en acción a Joana y allí mismo le comentó a la joven que su voz y la de su hija Azucena eran muy parecidas, lo que fue todo un halago para la barcelonesa.
Por desgracia, Azucena Martín-Dorado Calvo hace muchos años que nos dejó, pero por fortuna para todos y todas, aún queda AMARO para rato, así que no queda más que disfrutar con ella y apoyarla a muerte como se merece. ¡Larga vida!

Pues acabado el libro me da la impresión de que le faltó, aparte de suerte, alguien que apostará fuertemente con dinero a una carta ganadora como es esta cantante desde los primeros 80. ¿Qué papel crees que juega la suerte en el éxito de un artista?
La fortuna siempre es un factor determinante para todo en esta vida.
Como se ha expuesto aquí, a finales de los 80 Joana Amaro casi tocó con los dedos el dar el salto a la primera división del rock duro en España cuando, contando con el indudable soporte de Lorenzo Santamaría, entró en la oficina de contratación del influyente mánager Jesús Caja para participar en una ambiciosa gira por todo el país. No pasaría demasiado tiempo, al comenzar la siguiente década y con el apoyo sin fisuras de Kitflus, cuando AMARO estuvo también muy cerca de meter la cabeza en las radiofórmulas y el circuito comercial. Nada de aquello pudo ser. Sin duda, eran momentos propicios para que Joana se hubiera convertido, no sólo en un puntal del rock duro hispano, sino también de la música popular en su conjunto. No obstante, lo que falló ahí no fue la apuesta económica, sino el golpe de suerte que no tuvo.
Por abundar algo más en ello, la buena suerte no fue una gran aliada de Joana Amaro durante los primeros años de carrera musical, lo que no impidió que alcanzara logros importantes como grabar sus espléndidos primeros discos o aparecer en programas televisivos de gran audiencia. Por ejemplo, la mala pata quiso que la película “Mordiendo la Vida” en la que participaba algún actor de la talla de Paul Naschy (el famoso hombre lobo del cine español), quedará relegada a la intrascendencia por la quiebra de su distribuidora comercial. Por tanto, el LP de AMARO del mismo título que el filme por cuanto era su BSO, apenas recibió impulso alguno por ello. Otra mala jugada del destino fue que el primero de esos festivales “monstruo” organizados a modo de pretendida gira por parte de Jesús Caja se celebró en la provincia de Barcelona y coincidió justo con el sonado atentado perpetrado por ETA en Hipercor. El pinchazo de público desbarató la posible continuidad de aquel paquete de bandas en carretera que hubiera incluido a AMARO junto a otros grandes combos como BARÓN ROJO. Para colmo de males, Jesús Caja no tardó en abandonar sus actividades de “management”, con lo que Joana se quedó “compuesta y sin mánager” y sin la consiguiente posibilidad de actuar por todo el país.
Si esto sucedía con el primer LP, también ocurrieron ciertas eventualidades que remaron a la contra en su siguiente envite discográfico publicado en los albores de la década de los 90. En el álbum “Bajo Presión” de 1990 AMARO incluyó una adaptación castellanizada de “Still Loving You”, la célebre balada de los germanos SCORPIONS. La espléndida pieza resignificada como “Así Te Amo Yo” llegó a entrar tímidamente y por pura inercia en las listas de Los 40 Principales. Como imperdonable error de su compañía discográfica, aquella versión no contaba con los permisos editoriales pertinentes y tuvo que dejar de radiarse, lo que puso en riesgo la distribución misma de aquel LP que acabó convirtiéndose en el canto del cisne para AMARO y truncó su potencial artístico y comercial.
Tampoco jugaron a favor de la carrera de AMARO otras variables externas como el estallido en su Barcelona natal de otros movimientos musicales como el denominado “rock català” o, sobre todo, el del aguerrido thrash metal en claro detrimento del “hard rock” en el que ella se encuadraba claramente. Los tiempos estaban cambiando a un “ritmo acelerado”, porque si por un lado estaban en auge los sonidos urbanos encabezados por grupos como LOS SUAVES o BARRICADA, en la ciudad condal lo que también primaba justo por entonces era dicho thrash metal que encarnaban bandas como LEGION o FUCK OFF. Sirva como gráfico ejemplo la potente gira que unió en 1990 a tres grandes referentes del “hard rock” patrio como MANZANO, SANGRE AZUL y ÁNGELES DEL INFIERNO. Según las crónicas de la época, el pinchazo fue tremendo a su paso por Barcelona, donde poco más de 100 personas acudieron a la mítica sala Zeleste en la que se celebró aquel concierto. La propia AMARO también llegó a sufrir en propias carnes este fenómeno cuando compartió escenario junto con varias formaciones como FUCK OFF, en concreto en 1988 en el “Rock-Sec”, un festival que se venía celebrando en el barrio barcelonés de Poble Sec. Allí la “front-woman” y sus chicos tuvieron que soportar la furia de las huestes “thráshicas” alentadas por alguna banda del cartel.
Por mentar otro factor ajeno a Joana Amaro, pero claramente desestabilizador para sus intereses, podemos citar la falta de profesionalidad y/o las limitaciones de sus compañías discográficas. En mayor o menor medida, los tres sellos con los que AMARO publicó sus respectivos tres primeros discos en su primera etapa no fueron los más adecuados para su proyección artística. Diversos fueron los motivos (indolencia, limitado radio de acción en cuanto a la distribución de los discos o, en el caso de la compañía que no hizo bien su trabajo con los trámites legales de la adaptación de SCORPIONS, no saber manejarse con grupos de rock). Otra cuestión muy diferente y lamentable ha sido la de los sellos que entraron en juego con la vuelta a la actividad de la vocalista en este nuevo siglo. En los tiempos que corren, la industria de la música podría decirse que (casi) ha desaparecido para los grupos pequeños y medianos. Exceptuando KZoo Music con la que la artista aún continúa trabajando, lo mismo que con Demons Records, Joana Amaro se ha encontrado ante un páramo en términos de profesionalidad al tropezarse con “modestas compañías” de las que se ha quejado abiertamente de un manifiesto dolo, mala fe o desidia total…
Agua pasada no mueve molinos y a pesar de factores externos a la propia Joana Amaro que, sin duda, frenaron su carrera artística tales como el infortunio, las malas experiencias o el mal hacer de terceros, sólo queda mirar para adelante con optimismo, que es lo que hace ella.
El libro termina con el álbum ‘Respira’ (2021), pues tu proyecto se escribió en 2023, pero hace relativamente poco tiempo publicó ‘Guerrera’ (2025), que es otro paso más avanzado en comparación con lo anteriormente publicado, como siempre ha hecho ella. ¿Nos podrías dar tú punto de vista sobre este último LP?
En realidad, mi texto se terminó de escribir en 2022, aunque como “las cosas de palacio” (el de la autogestión) van despacio, «AMARO: Gran-Diosa del Rock» no estuvo en nuestras manos hasta 2023. Una cosa “mejorable” que nos comentó Joana Amaro al respecto, es que ella pensaba seguir en la brecha hasta que el cuerpo aguante e iba a publicar más discos como así ha sido, por lo que su biografía no iba a ser completa.
Por hablar sobre “Guerrera” (2025), un trabajo editado sólo en CD como formato físico al igual que “Respira” (2021), lo primero de todo es constatar que se mantiene la fórmula habitual de los discos de AMARO, es decir, un álbum compuesto por 9 canciones de las que una es una versión, con el denominador común de la inconfundible labor letrística a cargo de la propia Joana Amaro. Como viene siendo también lo habitual en los últimos tiempos, las labores técnicas recaen sobre Josep Mas “Kitflus” y David Palau, que realizan una tarea sobresaliente y que también colaboran con sus instrumentos y/o sus composiciones.
Por otra parte y de manera análoga a la formación clásica de AMARO de los 80 que duró 5 años, la banda que factura este disco se puede catalogar igualmente como estable, pues se consolidó a finales de 2018 y ya grabó “Respira” (2021), su anterior y pandémico trabajo. Es decir, al escuchar este nuevo álbum se percibe que no se trata de una cantante solista acompañada por músicos variables de estudio, sino de una banda como tal que cuenta con una personalidad con un estilo muy definido.
Centrándonos en su contenido musical y como también sucedía en el anterior trabajo, encontramos dos almas bien diferenciadas. Por una parte, la más reposada e intimista que brilla con auténtica luz propia gracias a piezas como “Daga” o “Maldita Guerra” y luego está el lado más potente, que es el preponderante gracias a cañonazos como “Guerrera” y “Sustancias Prohibidas” que, en estos casos concretos, rozan el Speed Metal. Es sorprendente que estos temas tan sumamente cañeros hayan sido compuestos por el maestro Kitflus (en realidad, en él recae el mayor peso compositivo de este plástico, a diferencia de “Respira” donde fue Félix Barcojo el compositor principal). También es asombroso el estado vocal de Joana Amaro, que parece que cada vez va a más y además cumpliendo sobre los escenarios.
En cuanto a las letras y como no podía ser de otra manera, Joana Amaro cuenta y sabe contar las cosas, una faceta que se echa mucho de menos en tantos grupos actuales. Su temática siempre es diversa, como una esperable apología del Rock (lógicamente titulada “Eres Rock”) o a través de textos desafiantes y sensuales como en “Ey, Tío”, aunque también trata asuntos más delicados como el del lumpen y la depravación (“Fugitivos del Amor”) o la droga con “Sustancias Prohibidas”. Asimismo, una siempre comprometida Joana Amaro no se corta con temas de máxima actualidad y de denuncia social como la emigración en “Todo Está por Llegar” o como las “Malditas Guerras”. Por descontado, no podía faltar esa ración de empoderamiento “genérico” con la autodescriptiva “Guerrera” o con la cover “Rata de Dos Patas”. Esta última no es sino la versión a la que AMARO nos tiene acostumbrados en sus discos y que en esta ocasión es una agresiva oda al despecho femenino facturada originalmente por Paquita La Del Barrio hace no demasiados años en México. Aunque alejada en su origen del mundo del Rock y de sus clásicos, su furiosa adaptación “hard-rockera” sirve de colofón al trabajo y se ajusta como un guante al estilo de Joana Amaro y, además, cuenta con un incendiario solo de guitarra del Sr. David Palau.
La otra colaboración estelar con la que cuenta este gran álbum la encontramos en la estremecedora “Maldita Guerra”, en la que se puede disfrutar de un solo de guitarra que quita el hipo, cortesía de un viejo conocido de Joana Amaro y de Josep Mas “Kitflus”, el internacional Jean-Marie Ecay al que no escuchábamos en un disco de AMARO desde aquel “Bajo Presión” (1990).
Por condensar en pocas palabras el contenido musical del álbum “Guerrera”, nos hallamos ante un pepinazo con el que se redobla la apuesta de “Respira” (2021) en todos los sentidos, bajo una dirección sin retorno hacia el endurecimiento sonoro. De hecho y bajo mi humilde opinión, no se entiende cómo AMARO no se encuentra en la enciclopedia digital “The Metal Archives”, al menos en base a trabajos como estos últimos.
Un aspecto final que merece la pena abordar es el relativo a la imagen y el diseño gráfico, así como el apartado audiovisual directamente asociado al disco. Estas facetas siempre indicativas del grado de profesionalidad han sido muy cuidadas desde siempre por Joana Amaro y su entorno, tanto para sus actuaciones como en sus trabajos discográficos y “Guerrera” (2025) no iba a ser menos. En este caso, la encargada de dichas labores ha sido la productora audiovisual ACTIUM 31, empresa que lleva trabajando con AMARO desde 2022 y que encabezan Laura Devenat y el ex-LEGION Marc Pagès. Suyas han sido varias de las excelentes fotografías del disco y los formidables videoclips que impulsan el álbum. El primero de estos vídeos fue el correspondiente a “Guerrera”, el veloz tema que abre el CD y que además le da título. ACTIUM 31 también ha sido la encargada de producir y dirigir el segundo videoclip extraído del disco, en concreto para “Maldita Guerra” y que se ha estrenado a primeros de 2026. En esos momentos, nos encontramos con que ha habido diversos cambios en la formación, como en su base rítmica, aunque el “metalizador” hacha Félix Barcojo sigue al lado de Joana Amaro como su fiel escudero.
Todas estas recientes novedades demuestran que el espectáculo va a continuar y que hay AMARO para rato, por lo que el día que la vocalista tire la toalla como es ley de vida, confiamos en que haya sacado un buen montón más de discos con los que completar, entonces sí, su biografía artística definitiva.

¿Qué legado ha dejado AMARO hasta el momento a futuras generaciones?
Para quien aún no conozca a Joana Amaro (o no lo suficiente), se ha de resaltar que, como pionera del Rock y el Heavy Metal en nuestro país, fue una de las mujeres que trató de hacer añicos ese falso paradigma de que el Rock duro era únicamente cosa de hombres. Salvando las obvias y enormes distancias, ella se convirtió en los 80 en un referente como por ejemplo lo podía ser Doro Pesch en Alemania. Joana Amaro demostró entonces con hechos que las “eléctricas” podían ser igual de cañera que los tíos, sin renunciar a su femineidad, ni transigir ante las modas o las imposiciones externas por los intereses creados (por algo viene su lema “¡Salud, Sexo y mucho Rock!). Aunque trató de romper sin éxito el techo de cristal impuesto a las mujeres y la música “dura” en la escena musical española, al menos demostró a todo el mundo que el Rock duro y el Heavy Metal son igual de respetables que cualquier otro estilo musical. ¡Ahí es nada!
Comenté anteriormente que una de las principales virtudes que han permitido que Joana Amaro llegue hasta aquí es su perseverancia y su capacidad para no desfallecer y reinventarse una y otra vez. Su mejor legado para las futuras generaciones (y para las demás) creo que lo expresa ella misma mejor que nadie a través de la letra que escribió en 2025 para la canción “GUERRERA” (que está enfocada a las mujeres, pero que sería extrapolable a todo el mundo en general que se pueda sentir identificado):
DE TI DEPENDE
DEMOSTRAR QUIÉN ERES
TIENES QUE SER FUERTE Y VALIENTE
SIEMPRE INDOMABLE
CONTIGO NO PUEDEN
NO TEMES NADA, ADELANTE SEGUIRÁS
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ESTRIBILLO:
ERES GUERRERA
ERES GUERRERA Y NADIE TE VENCERÁ
ERES GUERRERA SI CAES TE LEVANTARÁS
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ASÍ TE HAS HECHO
ARMADURA DE ACERO
FÁCIL NO SERÁ EL CAMINO
CABEZA ALTA
TEN FE EN TI MISMA
NO MÁS MENTIRAS, PROMESAS DE VERDAD
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SIGUE A TU INSTINTO
ANULA ENEMIGOS
CON TU ARTIMAÑA LO HARÁS
NO TE DESANIMES
EN ESTA BATALLA
AÚN ESTÁS EN COMBATE Y GANARÁS
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ESTRIBILLO:
ERES GUERRERA
ERES GUERRERA Y NADIE TE VENCERÁ
ERES GUERRERA SI CAES TE LEVANTARÁS
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas a esta entrevista que hubiera preferido que saliera antes, pero no veía un espacio adecuado en mi agenda para que se hiciera realidad está charla sobre tu libro de AMARO. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho anteriormente en tus contestaciones?
Sin duda, solo queda agradecer la oportunidad que me brindáis desde Metalcry.com para dar a conocer proyectos como esta humilde biografía, que no deja de ser una muestra de total respeto, cariño y admiración hacia todas nuestras ‘eléctricas’, en este caso personalizadas en la figura de la barcelonesa Joana Amaro.
Qué mejor medio para ello que el vuestro, teniendo en cuenta que Ivan Allué ya publicó en su día el imprescindible libro “Mujeres, Rock & Heavy Metal. ¿Quién Dijo Sexo Débil?”, para el que también contó con la gran Joana Amaro. ¡Salud!

























