Blast Open – Spitting blood

Crítica

Los asturianos BLAST OPEN vuelven a la actualidad con nueva formación y con un sonido mucho más agresivo, lo que cristaliza en su nuevo trabajo, “Spitting blood”, toda una patada en la cara que, desde el primer momento, nos deja claro que lo que se nos viene encima es de órdago.

No voy a mentir, en una primera escucha este disco no me entró, pero no porque no fuera bueno, sino porque no era lo que yo me esperaba. Después de haber escuchado (y mucho) sus dos primeros trabajos, “They destroy our world” y “Beyond the hope”, esperaba algo similar, pero “Spitting blood” no lo es.

De la banda que grabó sus dos primeros trabajos solamente queda su guitarrista, Andrés, que también es el compositor de los temas, el cual se ha rodeado de músicos con los que facturar una música que difiere de lo que habían hecho antes. De entre esos nuevos fichajes destaca Nefta, el vocalista, también cantante de SOUND OF SILENCE y guitarrista de ESCUELA DE ODIO (y también responsable de los Breakdown Studios en los que se grabó el disco), que aporta a la banda un plus de agresividad a la hora de cantar. Pero la nueva base rítmica, formada por el bajista Kiri Lenanson y el batería Jorge Rodríguez, también aporta mucha contundencia al sonido. Por todo ello, creo que lo mejor es acercarnos a “Spitting blood” casi como si se tratara de una banda nueva y sin ninguna idea preconcebida, porque así podremos disfrutar mucho más su contenido.

Lo primero que nos llama la atención es la portada, realizada por Alejandro Blasi (que también ha trabajado con bandas como ARENIA), que captura perfectamente el rollo agresivo, extremo y algo old school que tiene actualmente el sonido de BLAST OPEN.

El disco empieza con unas voces femeninas que nos dicen que es tiempo de matar y de morir, justo antes de que empiece “Riding of a dead horse”, una canción que ya nos habían presentado con anterioridad. En esta canción destaca la voz de Nefta, cargada de agresividad y que contrasta con lo que podíamos haber conocido antes de este grupo. Junto a esa voz, la base rítmica es muy contundente y la guitarra de Andrés suena con mucha potencia, aunque sin restar protagonismo a las voces.

Seguimos con “Fallen ángel”, una canción llena de furia y de agresividad, en la que además se notan unos cambios de ritmo muy logrados que enriquecen el tema. El riff de guitarra se queda en la cabeza desde la primera escucha y hace que recordemos el tema desde el primer momento.

Con cierta densidad y, sobre todo, con mucha contundencia, empieza “Pray without fear”, una canción que es todo rabia desde su primer compás. Además, se introducen en ella unos coros muy agresivos y cargados de rabia. Su estribillo es muy contundente y está cargado de potencia, además de que se queda en la cabeza desde la primera escucha. Tiene también unos coros femeninos cargados de oscuridad que resultan sorprendentes la primera vez que los escuchamos.

Pool of blood” arranca con mucha velocidad y agresividad, siendo una canción furiosa que, en los conciertos, hará que el público se vuelva loco. Nefta combina diversos registros, lo que demuestra el rango vocal que tiene. El trabajo de Andrés con la guitarra es de lo mejor del disco, ya que alterna los momentos más rápidos con otros más densos que contrastan con el ritmo rápido que es más habitual en la canción.

Una voz femenina y un punteo denso y lento nos dan la bienvenida a “Cross hate”, una canción que muy pronto se acelera y gana furia, con Nefta combinando diferentes registros. De hecho, es una de las canciones más agresivas del disco, y además tiene un solo de guitarra muy conseguido. El final del tema vuelve a ser lento y con voces femeninas.

Con mucha potencia empieza “A light behind the darkness”, un tema cargado de contundencia y de velocidad, en el que, de nuevo, Nefta vuelve a utilizar diferentes registros. Es un tema en el que se nota muy bien la aportación de Andrés con la guitarra y de Jorge con su contundente pegada en la batería.

The ball of the world” arranca con mucha potencia y cierta densidad, para luego desarrollarse con mucha oscuridad, con Nefta alternando las voces guturales con otras limpias e inesperadas en él. Luego, el tema se acelera, para seguir como una canción cargada de agresividad y rabia.

Trying to escape” es una canción que empieza con mucha potencia y agresividad. Es toda una declaración de intenciones de lo que quieren hacer ahora BLAST OPEN. Su estribillo, por debajo del cual suena la guitarra de forma muy conseguida, contrasta un poco con el desarrollo de las estrofas. Tiene unos cambios de ritmo muy bien introducidos.

El disco termina con “Immortals”, una canción que empieza con cierta oscuridad para luego ganar mucha fuerza y desarrollarse como una canción cargada de agresividad y furia, aunque también podemos escuchar en ella un cambio de ritmo sorprendente y también voces limpias. Es un muy bien cierre para el disco, porque muestra claramente lo agresivo que es ahora el sonido de BLAST OPEN.

Como vemos, BLAST OPEN se han reinventado, endureciendo su sonido y haciéndolo mucho más extremo. Tal vez esta nueva propuesta resulte sorprendente en una primera escucha, pero no cabe duda de que está cargada de calidad.
Ahora, lo que queda es ver cómo defienden estas nuevas canciones en directo.

Track list:

1. Riding of a dead horse.
2. Fallen angel.
3. Pray without fear.
4. Pool of blood.
5. Cross hate.
6. A light behind the darkness.
7. The ball of the world.
8. Trying to escape.
9. Immortals.

BLAST OPEN son:

Nefta: Voces.
Andrés Álvarez: Guitarras.
Kiri Lenanson: Bajo.
Jorge Rodríguez: Batería.

Discográfica: Suspiria Records.
Puntuación: 9,5/10
Autor: Pablo Folgueira.

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