Crítica
La francesa Laura Cox vuelve a demostrar que el rock sigue respirando con fuerza, que aún puede ser crudo, elegante y tremendamente humano. Trouble Coming, su cuarto álbum de estudio, llega como una declaración de independencia artística: Cox ya no es “la guitarrista viral de YouTube” que sorprendió hace más de una década, sino una artista consolidada, una compositora con voz propia que ha aprendido a conjugar la energía del rock clásico con la inmediatez del presente.

Grabado entre su propio salón y el Studio des Muses, y producido junto a Félix Matschulat y Jean-Marc Pelatan, el álbum suena directo, natural y sin artificios. No hay capas innecesarias ni producción plastificada: aquí mandan las guitarras, el groove y una voz que transmite autenticidad. El sonido mezcla blues rock, hard rock sureño y un toque moderno que la emparenta tanto con ZZ Top o Badlands como con The Pretty Reckless o Halestorm.
El inicio es arrollador: “No Need to Try Harder” abre con un riff de boogie rock irresistible, pura gasolina para el motor de un disco que no levanta el pie. Es pegadiza, afilada y con ese tono de guitarra que parece sudar polvo de carretera. “A Way Home” mantiene el pulso con un ritmo contagioso y un estribillo hecho para el directo, con coros que invitan a aplaudir y un solo que brilla sin necesidad de exhibicionismo.
El tema que da título al álbum, “Trouble Coming”, marca un cambio de tono: empieza con un rasgueo suave y una voz casi hablada que desemboca en un crescendo emocional. Es un medio tiempo tenso, con una atmósfera casi cinematográfica, donde Laura canta sobre las tormentas que uno mismo convoca. “Inside the Storm” sube la intensidad con una batería más marcada y un estribillo poderoso, mientras “What Do You Know?” aporta un aire más introspectivo, casi como una pausa reflexiva antes de volver al ataque.
Uno de los grandes aciertos del disco es la variedad de matices sin perder coherencia. “Dancing Around the Truth” se adentra en un terreno más moderno, con un pulso entre el pop-rock alternativo y el punk melódico, mientras “Out of the Blue” desarma con su sencillez: una balada acústica donde Laura saca el banjo para recordar que el alma del rock también puede brillar en lo pequeño. “The Broken”, en cambio, recupera la energía con un estribillo coreable y un espíritu de carretera, ideal para un festival de verano.
En el tramo final, “Rise Together” baja el tempo para construir una atmósfera densa, casi ritual, con un riff grave y un toque oscuro que demuestra su madurez compositiva. “Do I Have Your Attention?” —uno de los adelantos más potentes— es el equivalente a una patada en la puerta: rock directo, feroz y con un estribillo que pide a gritos ser coreado en vivo. Finalmente, “Strangers Someday” cierra el álbum con una melancolía elegante, un medio tiempo de aroma crepuscular que deja al oyente con la sensación de haber recorrido un viaje emocional.
En lo lírico, Trouble Coming habla de liberación, resiliencia y honestidad personal. Laura Cox se muestra más vulnerable que nunca, pero también más fuerte, consciente de su evolución. No necesita demostrar nada, y precisamente por eso suena más libre.
La mezcla de Jean-Marc Pelatan y la masterización de Ted Jensen (The Eagles, The Rolling Stones, Green Day) le otorgan al álbum una calidez y claridad envidiables: suena potente, pero con espacio para respirar, con un equilibrio que recuerda a las grandes producciones de los setenta.

Trouble Coming es, sin duda, el trabajo más redondo de Laura Cox hasta la fecha. Hay madurez, hay fuego, y sobre todo, hay canciones con alma. Un álbum que confirma a la guitarrista y cantante francesa como una de las voces más interesantes del rock europeo actual: auténtica, con actitud y sin necesidad de artificios.
Listado de temas:
No Need To Try Harder (3:10)
A Way Home (3:08)
Trouble Coming (3:43)
Inside The Storm (3:47)
What Do You Know? (2:30)
Dancing Around The Truth (3:02)
Out Of The Blue (3:19)
The Broken (2:57)
Rise Together (3:09)
Do I Have Your Attention? (3:09)
Strangers Someday (3:43)
Line-up:
Laura Cox – Voz, Guitarra
Mathieu Albiac – Guitarra
François C. Delacoudre – Bajo
Antonin Guérin – Batería
Puntuación: 8/10
Discográfica: earMUSIC




