Arch Enemy arrasan en Gasteiz con un llenazo absoluto
Hace algunos meses Route Resurrection nos sorprendía con una grata noticia: la banda sueca Arch Enemy visitaría nuestro país con un único concierto en sala. Pero ahí no quedaba la cosa. Si lo habitual cuando se trata de un solo show suele ser que se organice en Madrid o Barcelona, el anuncio se producía para Vitoria, concretamente para la céntrica sala Jimmy Jazz. Todo un boom ya que es una sala familiar y con una capacidad más bien reducida para lo que nuestra mente se imagina que Arch Enemy puede llenar. Y claro, como no podía ser de otra manera, las entradas se agotaron prácticamente nada más salir, lo cual nos daba una pista de lo que nos esperaba el pasado miércoles en Gasteiz.

A todo esto, debemos destacar también que el cinco de agosto se celebra la festividad de la Virgen Blanca en la capital alavesa, día festivo que invitaba –aún más si cabe– a acudir a esta cita. En esta ocasión no había teloneros programados, por lo que sería una actuación centrada exclusivamente en la banda de Halmstad que venía con varias novedades: nuevo single, “To the Last Breath”, lanzado en febrero y con el cual aprovecharon para presentar a su nueva vocalista, Lauren Hart, con una larga trayectoria como frontwoman en formaciones como Once Human o Divine Heresy, y ha colaborado con otras como Kamelot o DragonForce.

Con este ambiente tan predispuesto a ser una gran noche, nos dirigimos a la “Jimmy” antes de la apertura de puertas prevista para las ocho de la tarde. En las calles cercanas al recinto ya se percibía movimiento de asistentes al concierto: bares y terrazas abarrotadas de fans con gorras, camisetas y demás merchandise de la banda. La cola en la puerta de la sala también era más que considerable –aquellos más ansiosos por tener un hueco bien adelante– y, los curiosos que se acercaban a preguntar qué pasaba allí, fueron un puñado; probablemente algo despistados por las fiestas. Con puntualidad inglesa, la Jimmy Jazz abrió puertas y quienes contaban con entrada, fueron pasando al interior.

Según se acercaban las nueve de la noche, apenas quedaba espacio para respirar. La sala estaba a rebosar y se percibía cierto nerviosismo a la par que curiosidad por comprobar qué tal sonaría la banda con su nueva cantante. Las luces se apagaron y comenzó a sonar “Ace of Spades” de Motörhead, lo que anunciaba que llegaba la hora de recibir a Arch Enemy. Bajo una enorme ovación, primero llegó el batería Daniel Erlandsson, para tomar posición tras los platos; después, Michael Amott y Joey Concepcion con sus guitarras, a la par de Sharlee D’Angelo con su bajo. Finalmente, con toda la energía del mundo, Lauren irrumpió en la Jimmy Jazz para comenzar con “Silent Wars” de su Anthems of Rebellion de nada más y nada menos que 2003.

Sin parar de sonreír, Lauren agradeció la estupenda acogida que habían tenido en Vitoria y lo contenta que estaba de poder estar allí, al mismo tiempo que, sin perder un segundo continuaba con lo establecido en el setlist, “Taking Back My Soul” y “The First Deadly Sin”, del Doomsday Machine y Wages of Sin respectivamente. La verdad es que el escenario se les quedaba pequeño, volcadísimos y con una actitud inmejorable, continuaron con el show, pudiendo observar que se estaban centrando principalmente en cortes de estos tres mencionados álbumes, volviendo atrás un par de décadas. Con un sonido impecable y una voz de Lauren Hart envidiable, la banda estaba haciendo disfrutar de lo lindo a todo aquel que se había acercado a la Jimmy Jazz.

Había que tener en cuenta que, además de nuevo tema ‘casi’ recién sacado del horno –hace unos meses, tal y como hemos indicado en los primeros párrafos–, el año pasado, en 2025, Arch Enemy lanzaron nuevo álbum, Blood Dynasty, con lo cual aprovecharon la parte central del show para interpretar tanto “To the Last Breath” como el corte homónimo, “Blood Dynasty”, que da título al último disco. Después de estos dos cortes, llegaron sencillos como “Bury Me An Angel”, “The Eagle Flies Alone” o “We Will Rise”, ante un público volcadísimo pero que, probablemente por falta de espacio y respeto a quienes estaban en primeras filas, no se animaron con el típico crowdsurfing incesante que suele haber en estos conciertos.

Una vez teminado “We Will Rise”, los integrantes de la banda se marcharon del stage, ante la mirada de sus seguidores, que esperaban su regreso para poner el broche final con temas que, los y las fans consideraban que aún faltaban. Y así fue. Tras unos minutos de parón en los que probablemente aprovecharon para ‘hacer una pausa de hidratación’, como en los partidos de fútbol –el calor en la Jimmy Jazz era tremendo–, volvieron para soltar la traca final. El encore incluyó “Blood on Your Hands” seguida por la brutal “Nemesis” que todo el mundo que estaba allí coreó y “Fields of Desolation” como cierre a aquel espectáculo que había estado a un nivel casi insuperable. El propio Michael Amott aprovechó un momento para agradecer al público su presencia esa noche y decir que estaban muy entusiasmados con el nuevo episodio –en palabras textuales: “this new chapter”– de Arch Enemy. Una gozada de concierto.

La banda aún tiene por delante unas cuantas fechas en este “Back to the Root of All Evil Tour”, por lo que sus fans podrán disfrutar de directos en festivales como Alcatraz, Reload, Summer Breeze, Rock the Lakes o el Motocultor. Está claro que quieren seguir repartiendo mucha caña y el concierto en la Jimmy Jazz dejó claro que les queda energía para eso y mucho más.
Texto y fotos: Oiane Díaz






























