3 INCHES OF BLOOD – LONG LIVE HEAVY METAL

Crítica

Se nota a la legua cuando una banda pretende relanzar su carrera y afianzar su posición tras pasados o recientes cambios de formación… El caso que nos ocupa, el de los canadienses 3 INCHES OF BLOOD podría ser considerado dentro de estas tesituras. Segundo disco tras la marcha de su fundador original Jamie Hooper tras los problemas vocales que le han hecho apartarse de la profesión al menos temporalmente, y nuevo trabajo que cuenta con el screaming del hasta entonces última incorporación a la guitarra de la banda de Justin Hagberg, quien se ha acabado demostrando que forma una dupla más que potente y aguerrida con su compañero de entrada en la banda Shane Clark.

Ambos guitarristas ya demostraron a las claras que los fans del grupo no se iban a ver excesivamente resentidos por la ausencia de los miembros originales Sunny Dhak y Bobby Froese cuando editaron en 2007 aquel magnífico “Fire up the blades” que más tarde sería refrendado (algo más tímidamente, eso si) por “Here Waits thy doom” en 2009. Y no contento con ello Hagberg no tuvo reparos en ponerse al frente del screaming de la banda, un puesto tan secundario tras la voz de Cam Pipes, como importante en el desarrollo de la fuerza, potencia y actualidad metálica que los canadienses desarrollan sobre su constante tributo al heavy metal más clásico.

Con todo ello podemos intuir que nos encontramos ante un trabajo realmente importante para el quinteto canadiense, que vuelven a incorporar bajista a la formación por enésima vez (visto lo visto veremos cuanto dura Byron Stroud, quien realiza un potente trabajo a años luz de la triste línea de bajo que tuvimos en el anterior disco). Ya solo echar un vistazo al título del disco nos lo dice todo. “Long live heavy metal” es un trabajo tributario, descarado, predecible, lleno de velocidad y guitarras aguerridas, líneas vocales estridentes y agresivas que por momentos pueden mostrarse algo actuales, pero que finalmente se dejan llevar por estructuras que siempre vuelven a las raíces del heavy metal que nos enseñaron bandas como JUDAS PRIEST o ACCEPT en su día y que los segundos están devolviendo a la gloria en los últimos tiempos con trabajos como “Blood of the nations” o “Stalingrad”.

La intro con la que comienza un corte como “Metal Woman”, con su parada y comienzo de tormenta a través del bajo, resulta absolutamente matadora. A partir de ahí entramos de lleno y de cabeza a uno de los cortes más pegadizos del álbum, con un estribillo de esos que encienden no solo la vena más heavy del oyente, sino también ese componente carnal y agresivo que llevan implícito algunos grandes clásicos del heavy metal.

A partir de aquí el camino que recorremos a través de “Long live heavy metal” tiene dos lecturas. En la primera alucinarás con la consecución de riffs agresivos, con una producción que destaca lo orgánico de las guitarras y la linealidad de Cam Pipes tema tras tema y con todo un tributo a la intensidad hecha heavy metal. No hay descanso, sino pequeñas variaciones que nos hacen viajar entre la velocidad épica de “My sword will not sleep” o las tachuelas arrasadoras de “Leather Lord”, un claro tributo a los JUDAS PRIEST más aguerridos, pasando por la eterna presencia de los BLACK SABBATH de DIO en el intensísimo “Look Out”, sobre todo si tenemos en cuenta su insistente estribillo, para llegar de lleno a la influencia directa de la NWOBHM en el dinámico “Storming Juno”, probablemente uno de los cortes más divertidos, en todos los aspectos, del disco, sobre todo cuando aparece Hagberg para aportar su toque extremo al micro.

La segunda lectura habla de linealidad. La que nos encontramos con un solvente Cam Pipes que probablemente sería capaz de cantar con el mismo tono vocal y la misma dirección interpretativa hasta los clásicos de la orquesta de las fiestas de vuestro pueblo. Su insistencia resultará para algunos un salvavidas al que agarrarse en momentos de necesidad de escuchar una canción de heavy metal interpretada desde el escroto y escupida con fiereza hacia fuera, mientras que para otros representará  el factor determinante entre disfrutar puntualmente de los cortes comentados o resultar tediosamente desesperados tras la consecución de cortes similares como “4000 torches”, “Leave it on the ice” o “Die For Gold”.

Sea como sea “Long live Heavy Metal” desarrolla y expone todas y cada una de las palabras que componen su título. Se trata de un trabajo sincero y sin artificios donde los canadienses celebran su condición de amantes de este estilo y se explayan en aquello que mejor se les da, la de conectar con oyentes que busquen heavy metal simple, furioso, apasionado y capaz de evadirte de los problemas a través de una simple descarga de energía. Todo ello 3 INCHES OF BLOOD lo desarrollan con solvencia y lo subrayan y celebran en un corte final como “Men of fortune” cuya épica se vuelca en la inclusión de un gran y profundo coro intermedio que establece el puente perfecto entre la energía inicial y la descarga melódica final del álbum, una descarga que late aún incluso cuando nos despedimos de la banda a través del toque folk que nos entrega después “One for the ditch”, simple pero emocionante.

3 INCHES OF BLOOD son:

Camp Pipes: Voz
Justin Hagberg: Guitarra y Screaming
Shane Clark: Guitarra
Ash Pearson: Batería
Byron Stroud: Bajo

TRACKLIST:

01. Metal Woman
02. My Sword Will Not Sleep
03. Leather Lord
04. Chief And The Blade
05. Dark Messenger
06. Look Out
07. 4000 Torches
08. Leave It On The Ice
09. Die For Gold (Upon The Boiling Sea IV)
10. Storming Juno
11. Men Of Fortune
12. One For The Ditch

Puntuación: 8,5 / 10

Discográfica: Century Media Records

Autor: Dany Velasco

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