ACCEPT – BLOOD OF THE NATIONS

Crítica

Este probablemente sea uno de los regresos más esperados por los fans del heavy metal tradicional. Durante años se les ha esperado y durante años mantuvieron silencio. Hace solo unos pocos que comenzaron los rumores sobre su posible regreso y tan solo un par que se confirmó el mismo. Grandes noticias para todos, aunque algunos fans se mostraron reticentes al comprobar que la reunión se llevaba acabo sin la presencia del carismático Udo Dirkschneider detrás el micrófono.

No obstante el grupo alemán comandado por Wolf Hoffman y Peter Baltes se metió de lleno al estudio para grabar el que sería su primer LP de estudio en catorce años. Hace poco, con la nueva criatura bajo el brazo, Accept visitaron Madrid y aquí pudimos escuchar algunos adelantos del nuevo disco y charlar con el grupo (recordad nuestra entrevista con Wolf). Solo con aquellos temas, escuchados muy por encima y durante muy poco tiempo ya podía intuirse que estábamos ante un disco importante.

Ahora por fin tenemos la oportunidad de disfrutar de “Blood Of The Nations” al completo. El nuevo disco de Accept, con un nuevo vocalista en la persona de Mark Tornillo, arranca una nueva etapa para el grupo que, a tenor de lo que podemos comprobar en este redondo, es muy prometedora. Desde el arrollador arranque con “Beat The Bastards” podemos darnos cuenta de que la banda ha conseguido rescatar su esencia más primigenia para este disco, ofreciendo un sonido 100% heavy metal clásico, 100% Accept.

No se si por el cambio de vocalista o por las nuevas tecnologías en la producción, o por un poco de ambas, a la esencia del grupo se le suma un sonido más acorde con los tiempos que corren: riffs potentes y afilados, solos capaces de cortar el viento, potencia en los parches y mucha energía en el micrófono. “Beat The Bastards” dura cinco minutos y medio y nos sobran cuatro para darnos cuenta de que Accept están de vuelta. Los auténticos, los de verdad, por mucho que no este Udo.

Con “Teutonic Terror” nos reencontramos con un viejo conocido, ya que el fue single del disco y levantó las esperanzas de todos los fans, por su estilo clásico y su sonido tradicional, muy acorde con el legado del grupo. Habiendo podido ver a esta formación en directo interpretar este tema, no me cabe duda deque va a ser un fijo en la gira que el grupo está a punto de acometer, porque se mimetiza perfectamente en un setlist plagado de clásicos como “Fast As A Shark” o “Ball To The Wall”. Pero lo verdaderamente llamativo no es el increíble estado de forma del grupo o la genialidad de producción que se ha marcado Andy Sneap, sino que todos y cada uno de los temas de este “Blood Of The Nations” podrían pertenecer perfectamente a la época dorada de los teutones sin deslucir lo más mínimo.

Eso es lo más importante de este disco, que temas como “The Abyss” o “Blood Of The Nations” son absolutamente auténticos, encierran en su interior la esencia de Accept y del heavy metal que representó y representa el grupo alemán, pero traídos en una máquina del tiempo a esta segunda década del nuevo milenio que acabamos de empezar, con un lavado de cara en la producción y el reflejo de un grupo que realmente vuelve a sentir la llamada de los escenarios, no como otras sonoras reuniones que, si bien pusieron discos aceptables, carecían de alma.

Accept nos presentan con este “Blood Of The Nations” un disco auténtico, potente, fino en la ejecución, efectivo en la composición…es el disco soñado por cualquier grupo para volver a la escena después de tanto tiempo. En “The Abyss” se pueden disfrutar los primeros momentos a medio tiempo del disco (cortos y como aderezo para la velocidad general del tema) permitiéndonos entrever la capacidad de Mark Tornillo en estas tesituras (su valía en los cortes más rápidos y potentes queda demostrada desde el principio).

Tras “Blood Of The Nations”(tema que cuenta con un fantástico y épico estribillo) le llega el turno a “Shades Of Death”, uno de los cortes que más me han sorprendido y agradado de todo el disco. Comienza con una interesantísima introducción, protagonizada por una guitarra acústica y unos exquisitos arreglos y de ahí crece y crece gracias a un potente riff y la enérgica voz de Mark Tornillo. Le sigue “Locked And Louded”, un corte que tiene el espíritu de los hits de Accept: directo a la yugular, trepidante y fácil de corear en directo.

Llegados a este punto nos encontramos con algo interesante. Aquellos de vosotros que os hagáis con la edición especial americana del disco os encontraréis que el séptimo tema es un bonus track titulado “Time Machine”. Se trata de un corte un poco menos rápido que su predecesor, que explota el lado más “hímnico” del grupo con una melodía muy pegadiza y una progresión muy definida y fácil de seguir. No desluce lo más mínimo del resto del disco, nos permite disfrutar de un solo de guitarra brutal y cuenta con un estribillo muy apropiado para su puesta de largo sobre los escenarios.

Y tras esto llegamos a “Kill The Pain”. Qué puedo decir. Es la balada del disco (si se la puede llamar así, porque tiene alma de medio tiempo) y es absolutamente perfecta. El tema que más me ha gustado con diferencia de todo el disco y en el que más destaca Mark Tornillo en el micrófono. A estas alturas, tras seguir los últimos lanzamientos de UDO y con este tema como prueba tengo que decir que, a día de hoy, Mark Tornillo es mucho más cantante de lo que es Udo, en todos los aspectos.

Todavía impactados por la grandiosidad de “Kill The Pain” nos encontramos metidos de lleno en el torbellino de energía de Accept con “Rolling Thunder” y el que fue último single del disco “Pandemic”. El final del disco comienza con “New World Comin’”, uno de los temas menos convencionales del disco y al mismo tiempo más representativos de lo que es este grupo. Está entre mis favoritos, especialmente por su gran riff y por la excepcional interpretación de Mark. Espero poder verlo en directo.

Además, su título, aunque no tenga nada que ver, nos deja las cosas claras: Llega un nuevo mundo para Accept, una nueva etapa y, por consiguiente, una nueva etapa para el Heavy Metal más tradicional, que definitivamente ha recuperado a uno de sus baluartes. “No Shelter” (para mi gusto el tema más flojo del disco, sin que esto quiera decir que sea malo ni muchísimo menos) y “Bucket Of Hate” (un corte directo y agresivo, a la altura de los temas más rápidos del disco) son los encargados de cerrar este gran trabajo que es “Blood Of The Nations”.

Sin lugar a dudas Accept vuelven a la palestra con todo un discazo, de principio a fin. Cualquiera que niegue la valía de este lanzamiento no tendrá por argumentos más que el “es que no está Udo”. Es cierto, Udo no está y, permitidme la herejía, ni falta que hace. Fans del Heavy Metal: disfrutad este disco porque lo merece y lo merecemos.

Puntuación: 10

Discográfica: Nuclear Blast

Autor: David Rodrigo (Coon)

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