Crítica
Hoy se pone a la venta el nuevo disco de los franceses Adagio. Desde que irrumpieran en la escena con “Sanctus Ignis” hace ya ocho años, el grupo liderado por el guitarrista Stephan Forté no ha dejado de trabajar. El lanzamiento de su según disco “Underworld” y del directo “A Band In Upperworld” supuso un importante paso adelante en la carrera del grupo, al mismo tiempo que marcó la salida del mismo del vocalista David Readman (Pink Cream 69, Voodoo Circle). Readman había dejado el listón muy alto en su estancia en Adagio, pero el grupo no se rindió y se hizo con los servicios del brasileño Gus Monsanto. Entonces bastante desconocido, el cantante demostró estar a la altura de su predecesor en “Dominate”, un disco en el que Adagio continuaban su evolución, perdiendo algo de carga melódica y añadiendo tempos y riffs más agresivos y algunos pasajes de voces guturales. El resultado no entró al primer intento para muchos de sus fans, pero las escuchas colocaron el disco a la altura de “Underworld”, resultando en un gran trabajo.
Tras una importante gira que llevó al grupo hasta Japón, Gus (que no participó en las fechas japonesas debido a problemas con si visado y tuvo que ser sustituido por Kelly Sundown, aunque retomó el micro con el regreso del grupo a Europa) decidió dejar la banda. Posteriormente pudimos comprobar que su decisión se debió principalmente a que Timmo Tolkki llamó a su puerta para que fuera el cantante de su nuevo grupo.
Se barajaron varios nombres como sustituto en el micro, entre los que parecía que Kelly Sundown era el que más papeletas tenía para hacerse con el puesto, pero finalmente fue Christian Palin quien entró a formar parte de los franceses. Durante la búsqueda de vocalista y posteriormente a la elección de Palin, Stephan y el resto del grupo no dejaron de trabajar en el que ahora nos llega como su nuevo trabajo: “Archangels In Black”.
Como ya sucediera con “Dominate” el disco llega con el handicap del cambio de cantante. Sin embargo el primer tema “Vamphyri” despeja las dudas sobre la valía de Christian Palin, que si bien en mi opinión no está a la altura ni de Readman ni de Monsanto, si que demuestra tener recursos y registro suficiente para afrontar el reto.
El estilo del grupo no se ha visto afectado en este nuevo lanzamiento, siguiendo el camino marcado por “Dominate” con temas que encadenan partes melódicas realmente muy bien conseguidas con riffs más agresivos y el uso de voces limpias y guturales. Los teclados siguen teniendo bastante peso en el sonido del grupo y como era de esperar la guitarra de Forté brilla con luz propia. “The Astral Pathway” hace patente una mejora en las ya bastante buenas labores de Eric Lebailly con las baquetas y constituye una de las mejores interpretaciones de Palin en este redondo.
El disco cuenta con un fondo de arreglos orquestales que recuerda a sus dos primeros trabajos, aunque como ya he señalado el sonido general es bastante más próximo a “Dominate”. “Fear Circus”(de la que puede que veamos un video dentro de poco) o “Undead” son dos ejemplos de que el grupo está en plena forma compositiva e interpretativa y que los futuros conciertos de la banda prometen ser realmente espectaculares.
“Archangels In Black” da título al disco (del que por cierto me encanta la portada), es un tema oscuro y con fuerza que perfectamente podría haber estado en “Dominate”. Si bien el corte es una muestra del buen estado interpretativo del grupo, tiene el punto negro en la producción de la voz, que no es todo lo buena que se podría esperar.
“The Fifth Ank” es uno de los cortes que más se distancia del sonido de “Dominate”, con un gran juego entre voces limpias y guturales y una melodía espectacular. Sobresaliente Kevin Codfert al teclado. Con “Codex Obscura” la formación francesa da el do de pecho, ofreciéndonos una gran canción que desde mi punto de vista es con pocas dudas la mejor del disco. Un gran trabajo compositivo, buenos riffs, un uso muy inteligente de la melodía, gancho…lo tiene prácticamente todo. En cada disco de Adagio ha habido un tema o dos que han destacado sobre el resto y este no iba a ser una excepción. Tras “Codex Obscura” nos topamos con “Twilight At Dawn”, un corte que pasa desapercibido en las primeras escuchas debido a la grandeza de su predecesor, pero que pronto se revela como un gran tema, para terminar siendo una de mis favoritas en este nuevo trabajo. El segundo gran tema del disco llega con “Getsu Shensi”. Se trata del corte con más gancho del disco, que cuenta con una de las mejores interpretaciones de Christian Palin y con un gran Stephan. Sin lugar a dudas será un fijo en los próximos conciertos de Adagio.
En resumen, estamos ante un muy buen disco que sin embargo no termina de alcanzar el nivel de su predecesor (tarea difícil por otra parte) pero que será del agrado de todos los fans del grupo y del estilo en general. La elección de Christian Palin para las voces no ha sido ni mucho menos mala, pero personalmente pienso que había opciones con más posibilidades. Sin embargo aún es pronto para emitir un juicio en ese sentido, porque para valorarle en su juta medida tendremos que ver como las gasta Palin en directo. Esperemos que pasen por España.
Puntuación: 8,5





