Crítica
Formados en 2018, por los exmiembros de SODOM Bernd “Bernemann” Kost y Markus “Makka” Freiwald, los alemanes BONDED presentaron este año 2021 su segundo trabajo, “Into blackness”, con el que siguen desarrollando el furioso Thrash Metal que nos presentaron el año pasado en “Rest in violence”. Y es que, como nos dicen en la nota de prensa, “tiempos brutales exigen música brutal”, y brutalidad y caña es justamente lo que nos ofrecen a través de diez canciones cargadas de rabia y de furia. Desde el momento en el que vemos la portada, obra de Björn Gooβes y cargada de agresividad y oscuridad, ya sabemos que no vamos a escuchar precisamente baladas. Pero vamos a verlo con más calma:
El disco arranca con “The arsonist”, una intro que, con mucha oscuridad, nos va introduciendo en el sonido del disco. Su sonido, un tanto épico por momentos, será perfecto para usarla como introducción de los conciertos. Este tema instrumental se une a “Watch (while the world burns)”, una canción que arranca con mucha fuerza y que se desarrolla con mucha caña, con un ritmo cañero y endiablado que nos lleva hasta un estribillo muy contundente y pegadizo que se queda en la cabeza desde la primera escucha.
Seguimos con “Litith (Queen of blood)”, una canción que arranca con oscuridad y unas inquietantes voces femeninas para, rápidamente, empezar a dar caña sin contemplaciones con un ritmo muy potente. Sin embargo, si prestamos atención nos daremos cuenta de que es una canción que tiene bastantes más matices de lo que parece a primera vista, con unos cambios de ritmo muy logrados y un trabajo muy bueno en las guitarras.
La caña continúa con “The holy whore”, una canción que empieza con mucha potencia y con unas guitarras muy reconocibles, para luego desarrollarse con mucha velocidad, obligándonos a mover la cabeza casi sin darnos cuenta. Es una canción cargada de furia con la que BONDED nos dejan claro que lo suyo es la caña sin dejar títere con cabeza.

Los primeros compases de “Division of the damned” son oscuros y densos, pero muy pronto el tema empieza a desarrollarse con mucha contundencia y con una caña muy importante. Se trata de una canción furiosa y cargada de potencia que desde el primer momento llama la atención. Tiene un solo muy logrado.
“Into the blackness of a wartime night” es un tema que empieza con mucha potencia y con ella sigue desarrollándose. Es una canción que tiene un estribillo muy agresivo y uno de los mejores solos del álbum.
El siguiente tema es “Destroy the things I love”, una canción que arranca con un ritmo machacón que nos obliga a hacer headbanging casi sin darnos cuenta, y que luego se desarrolla con esa misma contundencia, haciendo que nuestra cabeza no pare de moverse. La agresividad de las voces es enorme y el solo suena muy bien.
“Final stand” es una canción furiosa con la que, en los conciertos, el público se volverá loco. Es todo caña y furia cargada de agresividad, con un ritmo muy rápido y mucha potencia. Sin embargo, al contrario de lo que puede parecer en una primera escucha, es un tema lleno de detalles a los que prestar atención.
Con un riff muy repetitivo que se queda en la cabeza desde la primera escucha empieza “Ill-minded freak”, una canción que es todo agresividad y furia, con Ingo alternando voces agónicas con otras limpias, dejando claro la variedad de registros que tiene. Además, se trata de una canción que tiene un trabajo muy conseguido con las guitarras.
“Way of the knife” es un tema de mucha contundencia que destaca sobre todo por el trabajo tan conseguido que muestra con las guitarras. Es, además, un tema de mucha agresividad con el que BONDED siguen dejando claras sus ganas de caña. No obstante, al final hay un cambio de ritmo muy conseguido.
El disco termina con “The eyes of madness”, una canción cargada de furia que es un perfecto resumen de lo que la banda ofrece en este nuevo disco: caña, furia, brutalidad y también unas canciones que se quedan en la cabeza desde la primera escucha, cargadas de matices y llenas de potencia.
Como vemos, con este segundo disco BONDED han dejado claro que lo suyo no era flor de un día, sino que son un grupo capaz de seguir creando grandes canciones, llenas de brutalidad, pero también de detalles a los que prestar atención, manteniendo su sonido Thrash muy bien engrasado y haciendo que disfrutemos.
Un disco que vale la pena escuchar.
Track list:
1. The arsonist.
2. Watch (while the world burns).
3. Lilith (Queen of blood).
4. The holy whore.
5. Division of the damned.
6. Into the blackness of a wartime night.
7. Destroy the things I love.
8. Final stand.
9. Ill-minded freak.
10. Way of the knife.
11. The eyes of madness.
BONDED son:
Ingo Bajonczak: Voces.
Bernd “Bernemann” Kost: Guitarra.
Chris Tsitsis: Guitarra.
Marc Hauschild: Bajo.
Markus “Makka” Freiwald: Batería.





