ALLEN / LANDE – THE REVENGE

Crítica

Mucha expectación existía por este álbum, que he ido a comprar el mismo día de su salida, algo que no hacía desde hace mucho y que me ha desprendido una sensación agradable. Desde la salida en el 2005 de aquel genial “The Battle” todo el mundo pedía a gritos que Allen / Lande fuera un proyecto con una segunda parte. El disco era impresionante, pero teníamos ganas de más, y aquí está el “más”. The Revenge es un curioso disco que como todas las segundas partes tiene que luchar por mantener el tirón de la primera y a su vez mantenerse fiel, sin que se noten demasiado las similitudes, constituyendo otra batalla que el tiempo dirá si se ha ganado o no. Yo particularmente pienso que sí.

The Revenge es un disco que tiene el sello inconfundible de Magnus Karlsson, tal y como lo tuviera su debut. El genio sueco se ha vuelto a sacar de la chistera una buena cantidad de geniales melodías que pueden dejarnos a todos boquiabiertos. También se ha decantado por dotar una complejidad mayor a los temas, algo que los diferencia de los anteriores y que sirve de argumento para dar por ganada la batalla, aunque a primera vista pueda parecer que no. Como todos los discos complejos, la verdad, este disco gana con las escuchas.

Sin más preámbulos, tema a tema:

The Revenge: Empiza muy parecida a Another Battle. Estaba claro que esto iba a ser una segunda parte en toda regla, muy características esas primeras voceras. Este en un tema heavy, pero también progresivo, con un riff un tanto complicado en parte de las estrofas pero que cumple perfectamente. Está dotada de un magnífico puente y estribillo lleno de rabia y energía que hace honor al nombre del tema que forma: Venganza. Todo el tema está además adornado por unas pocas notas de teclado que lo llenan de misticismo (y ayudan a aumentar la intensidad del tema por momentos) y que están muy bien colocadas. Me gustaría comentar también que la sección rítmica también es muy progresiva y que el solo de aires orientales está muy bien conseguido. Grande Larsson. Este es uno de los mejores temas del disco casi por unanimidad, es el más parecido a los del debut y uno de los que más engancha, gracias a las sensaciones que transmite.

Obsessed: Este tema es bastante más relajado, empieza con una leve melodía de guitarra y luego otra de teclado antes de centrarse en el tema, que tiene un ritmo más convencional y un riff más clásico. La melodía se repite en el estribillo, algo que se repetirá más adelante en las canciones del disco. El estribillo por cierto está también bastante bien, se pueden apreciar bien las aptitudes de los dos vocalistas, pero tampoco es nada demasiado destacable.

Victory: Tiene una pequeña intro atmosférica pero rompe pronto con la melodía principal del tema, de aspecto totalmente power-metalero-feliz, pero que no por ello se debe ser injusta con ella. Las estrofas son bastante más “vacías”, en lo que las protagonistas son las voces, mientras que en el estribillo todos los componentes del proyecto explotan y tiene cada uno cierta parte de protagonismo. Es un gran tema, más parecido al anterior, progresivo, con una interpretación notable aunque con un solo un poco más discretito (y aún así supera al de Obsessed). El típico tema que todos necesitamos escuchar de vez en cuando.

Master Of Sorrow: Y como ya sucediera en la anterior entrega, el cuarto tema se trata de una balada de las del tipo “tecladitos” y nuevamente se trata de una de las mejores del plástico, si no la mejor en este caso. Las melodías son algo mejores que las de aquel “Reach A Little Longer” y además Lande hace un esfuerzo y se desgañita a conciencia, algo que se agradece. Cuanta con un solo extraordinario de guitarra, no muy rápido pero sí muy… no sé… armonioso. Una pasada de tema.

Will You Follow: Típico tema que apesta a single ya no sólo por la melodía, las estrofas o el estribillo, sino sólo por la pequeña introducción extraña que tiene, que clama a gritos “hey, estoy aquí”. Una canción muy heavy, con una sección rítmica de igual calificación y con un estribillo que se te queda grabado y que te impulsa unas ganas de cantar increíbles (y normalmente de cantárselo a alguien). Una canción que transmite decisión y seguridad en uno mismo, que coincide en ese aspecto con la mayoría de los hit-singles del mundillo del heavy metal, sólo que pensado en clave melódica sueca. Aún así se puede apreciar cierta complejidad en el tema, no hay que perder de vista los teclados de fondo, la batería y el solo de guitarra.

Just A Dream: Las comparaciones son odiosas, pero este tema me recuerda a Truth Of Our Time, aunque empiecen de diferente manera. Es un tema también concebido para hit-single, con una melodía de guitarra magistral (como ya ocurriera en el sexto corte del anterior disco). Tiene un estribillo un tanto melancólico que está perfectamente acompañado por la melodía del teclado, que aunque esté concebida como acompañamiento en ocasiones se hace protagonista, siempre que nos olvidemos de los dos monstruos que cantan, por supuesto. También tiene el mejor solo del álbum para mi modesta opinión, ejecutado en un cambio de ritmo muy bien escogida. También me gustaría destacar el trozo de guitarra limpia tocando las mismas notas que el piano.

Her Spell: Arranca con otra de las espléndidas melodías de Magnus (y ya van unas cuantas). Es una canción bastante menos recargada que la anterior, con menos guitarrero y sin unos arreglos tan elaborados, para centrarse en lo que es la voz y la melodía en momentos de estribillo. El punto fuerte del tema, además del estribillo que es bastante desgarrador, es el cambio de ritmo alrededor del minuto 3 y que introduce el solo de guitarra de este tema, que también es uno de los que más me gustan, también porque el ritmo retorna en medio de él, una cosa que me parece muy acertada.

Gone Too Far: Llegados a este punto hemos disfrutado de muchas canciones movidas y es momento para un poco de relajación. Gone Too Far es un melancólico medio tiempo con mucha fuerza en el estribillo y con un trabajo de Allen fenomenal a las voces. La canción discurre entre altibajos y juega con la intensidad como principal aliada, consiguiendo su objetivo gracias a las voces y a los solos.

Wake Up Call: Por ahora el disco ha sido un poco lastimero (excepto Victory) en el apartado lírico, así que llega el momento de animarnos un poco. Este tema tiene una tonalidad muy alegre y bastante ritmo, llegando a hacerse perfectamente bailable. La melodía principal bien podría tocarse con una flauta de pan entre los nativos americanos, por ejemplo, y constituir una danza popular. El tema cuenta con un buen acompañamiento, tanto de guitarra como de teclado.

Under The Waves: Una introducción a base de teclado presenta un tema bastante complejo, probablemente el más complejo de todo el álbum, en ocasiones muy oscuro y en ocasiones muy agradable, místico en algunos compases. Se hace notar, y eso hace que sea un tema que no se te pase en el transcurso del álbum. Tiene un estribillo bastante chulo, así como un solo de guitarra notable.

Who Can You Trust: Se acerca el final del álbum, y el penúltimo tema muestra una clara ruptura con todo lo anterior. Tiene una introducción que podría ser de una banda sonora de cualquier superproducción, que a mí me pone los pelos de punta. El teclado es el gran protagonista en una canción triste y desesperada, con un ritmo complicado y una letra desgarradora, llena de impotencia. El tema es bastante machacón en algunas partes.

When Time Doesn’t Heal: Nuevo tema lentito para despedir el disco, como también es costumbre. Sin embargo, y aunque los dos temas que han cerrado los “Allen-Lande” son de sobresaliente, este tiene una marcada diferencia respecto al primero. Mientras “The Forgotten Ones” era un tema que desprendía esperanza, este desprende desesperación. No sé si es un efecto esperado, pero el caso que son dos canciones complementarias. Hablando del tema en sí hay que decir que está acompañado por una guitarra acústica que se mantiene mientras que la guitarra eléctrica va y viene, intensificando un estribillo que es puro sentimiento, muy bien compuesto. Destaco también solo de Magnus Karlsson, lentito pero muy emocional. El punto donde coincide con la guitarra acústica es un puro clímax. Advierto que si pasas por un momento chungo dan ganas de llorar. “Nobody can feel what I feel…”

Allen / Lande:

Russell Allen – voz
Jorn Lande – voz
Magnus Karlsson – bajo, guitarra y teclado
Jaime Salazar – batería

01. The Revenge
02. Obsessed
03. Victory
04. Master Of Sorrow
05. Will You Follow
06. Just A Dream
07. Her Spell
08. Gone Too Far
09. Wake You Up
10. Under The Waves
11. Who Can You Trust
12. When Time Doesn’t Heal

Puntuación: 9.5

Autor: Sergio Godoy Ramos

<< volver a discos