Anthrax - Cursum Perficio

Crítica

Diez años pueden parecer una eternidad en el mundo de la música, especialmente cuando hablamos de una formación con una trayectoria tan extensa como Anthrax. Desde la publicación de For All Kings en 2016, los seguidores del quinteto neoyorquino han tenido que armarse de paciencia hasta recibir nuevo material de estudio. Una espera prolongada que, lejos de haber debilitado las ganas de seguir haciendo ruido, parece haber servido para acumular energía. Cursum Perficio llega así como una obra que mira directamente al pasado, pero que está interpretada con la experiencia, la seguridad y la contundencia de quienes todavía tienen mucho que ofrecer.

El propio título, traducido del latín como “mi viaje ha llegado a su fin” o “mi viaje ha terminado”, introduce una cierta sensación de cierre. Sin embargo, las canciones cuentan una historia muy diferente. Aquí no hay sensación de despedida ni de agotamiento creativo. Al contrario, encontramos a unos músicos plenamente conscientes de su legado, pero todavía capaces de tocar con hambre, velocidad y entusiasmo. Si el trayecto al que alude el nombre del trabajo ha concluido, al menos lo hace dejando una fotografía especialmente vigorosa del momento actual de la formación.

La breve introducción de Persistence Of Memory abre el camino hacia The Long Goodbye, un corte de ritmo más contenido en el que Joey Belladonna vuelve a demostrar por qué su voz continúa siendo una pieza fundamental del sonido del conjunto. Su registro mantiene una sorprendente frescura y, sobre todo, una personalidad que encaja perfectamente con unas composiciones que saben combinar agresividad y melodía. No se trata únicamente de conservar una voz reconocible: el vocalista continúa interpretando con convicción y aportando matices a cada estribillo.

Everybody’s Got A Plan recupera esa esencia que tantos seguidores asociaron a la época más clásica, con riffs contundentes, coros colectivos y una sección central especialmente preparada para el directo. La sensación de estar ante una composición concebida para provocar saltos y pogos aparece también en otros momentos del repertorio. The Edge Of Perfection, por ejemplo, endurece considerablemente el pulso y permite que Charlie Benante vuelva a exhibir unas habilidades tras la batería que siguen estando entre las más admirables del thrash metal.

La variedad constituye uno de los principales aciertos de Cursum Perficio. Aunque las guitarras mantienen una identidad perfectamente reconocible, las canciones no se suceden como simples variaciones de una misma fórmula. Infectious introduce un componente más rítmico y contagioso, demostrando que el cuarteto instrumental sabe cuándo acelerar y cuándo dejar que un riff respire. NYC 93, por su parte, presenta una personalidad más punk y directa, con ese carácter callejero que conecta con algunas de las raíces que siempre han alimentado al grupo.

El corte que da nombre al lanzamiento concentra buena parte de las virtudes que han convertido a sus protagonistas en una referencia del género: guitarras afiladas, una base rítmica imponente, melodías vocales reconocibles y solos que aportan dinamismo sin convertirse en un simple ejercicio de exhibición. Scott Ian vuelve a ser ese arquitecto del riff que lleva décadas construyendo el lenguaje sonoro de la agrupación, mientras Jonathan Donais continúa consolidándose como una pieza esencial en la configuración actual del apartado guitarrístico. Sus solos aportan color y personalidad sin romper el equilibrio de unas canciones que siempre priorizan el conjunto.

Y entonces aparece T.O.M.B., probablemente uno de los grandes momentos del disco. Sus riffs entrecortados, cambios de intensidad y poderosa base rítmica convierten el tema en una auténtica invitación al headbanging. Es uno de esos cortes que recuerdan que la veteranía no tiene por qué estar reñida con la capacidad de golpear con fuerza. Watch It Go lleva esa premisa todavía más lejos y se presenta como uno de los momentos más claramente thrash de toda la propuesta, rápido, agresivo y especialmente efectivo.

En la parte instrumental, Frank Bello vuelve a demostrar que su bajo no necesita llamar constantemente la atención para resultar imprescindible. Su manera de sostener las composiciones aporta profundidad y contundencia, mientras Benante funciona como el auténtico propulsor de unas canciones que, incluso cuando reducen la velocidad, mantienen una tensión constante. La interacción entre ambos músicos constituye uno de los grandes pilares del resultado final.

La producción de Jay Ruston junto a la propia formación también juega un papel importante. El sonido es moderno y definido, pero conserva suficiente pegada como para que las guitarras, el bajo y la batería mantengan su personalidad. Grabado en Studio 606 de Dave Grohl en Los Ángeles, el resultado posee la contundencia necesaria para sonar actual sin intentar disfrazar la identidad de una agrupación que no necesita reinventarse artificialmente.

El cierre con My Victory resulta especialmente apropiado. Hay fuerza, melodía y nuevos momentos de lucimiento para Benante, pero también una cierta sensación de haber completado un recorrido. Y ahí reside precisamente la paradoja de Cursum Perficio: su título habla de final, pero su música transmite continuidad.

Después de cuatro décadas y media de carrera, resulta complicado exigir a una formación veterana que sorprenda con una revolución sonora. Lo verdaderamente difícil es seguir sonando auténtica. Y ahí Anthrax salen claramente victoriosos. Este nuevo trabajo no pretende competir con Among The Living, Persistence Of Time o cualquiera de sus grandes clásicos. Prefiere recoger elementos de aquellas etapas, filtrarlos a través de su experiencia actual y presentarlos con una energía que demuestra que todavía existe hambre.

Cursum Perficio es, en definitiva, una celebración de lo que Anthrax ha sido, de lo que es y, sobre todo, de lo que todavía puede llegar a ser. Un trabajo contundente, variado y tremendamente fiel a sus principios, capaz de mirar hacia atrás sin vivir de la nostalgia. Si realmente estamos ante el final de un viaje, el quinteto ha elegido una manera extraordinaria de cerrar el círculo. Aunque, después de escuchar estas canciones, lo último que apetece es pensar en una despedida.

Listado de temas:

01. Persistence of Memory
02. The Long Goodbye
03. It’s For the Kids
04. Everybody’s Got A Plan
05. The Edge Of Perfection
06. Infectious
07. NYC93
08. Cursum Perficio
09. T.O.M.B
10. Watch It Go
11. My Victory

 

Line Up:

Scott Ian – rhythm guitar, backing vocals
Charlie Benante – drums
Frank Bello – bass, backing vocals
Joey Belladonna – lead vocals
Jon Donais – lead guitar, backing vocals

 

Puntuación: 8/10

Discográfica: Nuclear Blast / Megaforce Records (Norteamérica)

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