Arch Enemy - Blood Dynasty

Crítica

El pasado 28 de marzo, los suecos Arch Enemy sacaban al mundo su doceava obra de estudio, cuarta desde que Alissa White-Gluz se hiciera cargo de las labores vocales. Su titulo “Blood Dynasty” que consta de 11 temas que cuentan con la novedad del guitarrista Joey Conception, que entró a sustituir a Jeff Loomis. Trece temas para la “DeLuxe Edition”. La versión japonesa incluye un tercer bonus, el cover de Death, “Evil Dead”. Para esta ocasión la banda volvió a contar con Alex Reifar para el diseño de su portada, como en sus anteriores dos álbumes, “Will To Power, 2017” y “Deceivers, 2022”. Para la producción Michael Amott y Daniel Erlandsson como coproductores contaron con Jens Bogren y Toni Lindgren se encargó de la masterización. Casi un mes ha pasado desde que se editara el disco y es ahora cuando me decido a escribir sobre él. Pongámonos en situación porque va para largo.

Año 2003. Buscando nuevas bandas que echarme a la oreja, descubro la banda del ex Carcass Michael Amott, Arch Enemy, con su increíble vocalista germana, Angela Gossow. El disco, “Anthems Of Rebellion”, que me vuela la cabeza a primera escucha y que me llevo para casa sin dudar. Con los años la variedad sónica y evolución entre cada grabación que hacen con Angela Gossow me convierte en un fan acérrimo de la banda. Cuando la propia Angela busca su sustituta en Alissa White-Gluz, ante el escepticismo de no pocos, Yo, que ya había oído cantar a la canadiense con The Agonist, entiendo que ante la retirada de Angela, la banda busca un mayor impacto en la masa metalera. La voz no difiere tanto, Alissa canta muy bien, pero la imagen es mucho más visual comercialmente. La banda busca subir escalones y se centra más en la melodía y el heavy metal que en el melodeath que los caracterizaba. Aun así, Arch Enemy compone auténticos himnos y saca grandes discos y su popularidad asciende notoriamente, y llegamos a este “Blood Dynasty”. Vamos con algunas reflexiones personales sacadas de las primeras escuchas de este nuevo trabajo y que son una crítica al camino que toman muchas bandas últimamente.

Toda la vida, las bandas, conforme van avanzando en su carrera, sobre todo las que se van convirtiendo en las cabezas visibles de la escena, van evolucionando hacia el mainstream, la comercialidad, buscando agrandar su público. Casi siempre lo hacen manteniendo más o menos su esencia aunque con notorios cambios. Así, Arch Enemy, ha grabado discos en los que muchos temas parten más desde el heavy metal e incluso una base hardrockera, que desde su melodic death habitual. Curiosamente, ha sido la voz de Alissa, la que para mí, mantiene la potencia de la banda, además de la increíble sección rítmica que tienen con Erlandsson y D’Angelo. Sin embargo, lo que no me parece normal, es que una banda con el talento compositivo y técnico de los de Michael Amott, sacrifique esto por presentar temas más directos y basados en un metal más orientado a la “chavalada” que escucha metalcore y o modern metal, ramas que meten todo tipo de estilos en cada tema sin un patrón y que solo repite sonido y temas uno tras otro. Para mí, melodía es melodía, kaña es kaña, balada es balada y mezclar todo en tres minutos no dá nada que tenga sentido, pues se queda todo a medias y si lo haces tema tras tema, tienes un disco monótono. Añade una producción que desde la entrada de Alissa es estandarizada disco tras disco aunque suenen bien y tienes discos repetitivos. Antaño la producción variaba en cada disco con Angela, haciéndolos diferentes a nivel sonoro, dándoles personalidad propia. Las bandas ahora, persiguen muy descaradamente a los fans, cuando es la personalidad y calidad de la banda la que tiene que lograrlo. Desgraciadamente, hoy en día la música “de éxito” cada vez es más insulsa y mucha gente se mueve por bandas que muchos no entendemos que hacen ahí arriba, que son más fuego y pirotecnia que música interesante y que solo hacen que bandas que si tienen nivel vayan detrás de ello para subir puestos. En Arch Enemy no se entiende cierto giro musical cuando solo la propia Alissa con su imagen y su activismo ya cautiva a mucha gente joven y luego en sus conciertos, la gente sigue pidiendo temas como “Nemesis”. No sé, igual es solo hastío y falta de ideas y Amott debería delegar más en su banda para componer. Tuvo a Loomis bastante desaprovechado a mí entender.

Otra cuestión que hacen mucho las bandas actualmente. Anunciar nuevo disco muchos meses antes de publicarlo sacando muchos adelantos. En este caso Arch Enemy, tenía un sencillo 8 meses antes, anunció el disco 6 meses antes y a la hora de editarlo 4 temas habían sido adelantados. Esto, para mí, le quita frescura a la escucha del álbum. Así pues el día que pude darle el primer “orejazo “, los adelantos no me decían gran cosa, pero es que en las primeras escuchas, el disco se pasaba y no me enteraba de nada, se me desconectaba el coco entre el tercer/cuarto tema y solo se me conectaba en el noveno corte por ser un poco distinto. Esto, a cualquiera que sea un fan sin más o siga poco a la banda, probablemente haga que el disco acabe en el olvido o en la papelera de reciclaje y me temí eso ciertamente. Pocas veces me ha pasado esto con una banda que me guste tanto. Así que debido a ello, terminé forzándome a escucharlo más y más detenidamente.

Hacia la media docena de escuchas, mi cerebro de fan, por fin conectó con la obra y empecé a ver por donde se movía descubriendo ciertas cosas que me gustaban y ciertos cambios evolutivos, sobre todo hacía terrenos melódicos aunque sinceramente, el disco no me parece mejor que ninguno de sus predecesores, sea con Angela o con Alissa. De Liiva no hablo porque es otro estilo. “Blood Dynasty” no creo que deje ningún tema que sustituya a ninguno de sus clásicos más allá de la gira de presentación del propio disco obviamente. Los singles no son nada que no hayan hecho antes y no mejoran lo anterior a mi parecer.

La sorpresa viene de la mano de las voces limpias de Alissa, recurso que no es la voz principal pero que está muy bien calzada en cada tema donde han decidido usarla. La verdad, Alissa canta muy bien en este disco (en todos realmente) y han tardado mucho en usar este recurso. La base rítmica es en muchos momentos lo demoledora que suele ser y Michael Amott tiene momentos melódicos brillantes pero los solos no me parecen a su altura, a lo que nos acostumbra y lo veo un poco desgastado e incluso desganado, tirando los temas a velocidad sin más, con solos cortos. “Blood Dynasty” es un disco más de momentos brillantes que de grandes temas aunque con las escuchas gana y uno va viendo que tampoco es tanto el cambio ni tan exagerado como parece en las primeras escuchas. Vamos tema a tema.

«Overture» épica de inicio, apenas 40 segundos y arranca la tralla, tema rápido y a degüello, “Dream Stealer”, primer y potente single de la obra, típico de la era Alissa. Melódicos adornos de guitarra, batería veloz y endemoniada con potente voz gutural de White-Gluz. Erlandsson machacando su kit. Voz semi limpia pero en modo screamer en pegadizo estribillo. Martilleante y pesado ritmo para acelerón de guitarras muy heavy. Epica guitarra antes de veloces y demoniacos solos. Alissa se luce a dobles voces con Erlandsson aumentando la potencia a niveles death. A ritmo casi militar enlaza “Illuminate The Path”. Riffs con efecto lejano se van acercando precediendo al ritmo martilleante que se vuelve rockero a la entrada de la guitarra de Amott, recuperando densidad con la potente voz de Alissa. Sorpresa, voz limpia y bonita para el estribillo. Muy bien usada y con susurros. Tema sencillo pero efectivo con solo muy melódico. Aquí si luce Amott. La voz limpia embellece mucho el tema. “March Of The Miscreants” nos presenta un tema machacón, más lento con acelerones a base de doble bombo con voz muy kañera que recuerda por momentos a Angela Gossow. Buena atmósfera con un Erlandsson brutal, acelerando y frenando a su antojo. La parte central pre solo muy melódico va creando hype pero no destaca sobre algo ya grabado antes aunque el tema está bien. “A Million Suns” destaca más por el visual video clip que han usado para su promoción. Tema heavy sobre todo en su estribillo, con melodías muy acertadas sin destacar, por debajo, apoyando voz por parte de los guitarristas. Parón central previo a solo un poco raro. Creo que Amott acierta más cuando compone desde el death que desde el heavy o hard rock más clásico, donde muchas veces parece no dar con la tecla para parar ritmo o dar entrada al solo. “Don’t Look Down” arranca veloz y cuando entra Alissa se vuelve más denso y pesado. Más heavy en su parte instrumental, más death en las partes vocales. La canadiense muy fiera y agresiva en este tema. Para calmar un poco el álbum, “Presage” interludio instrumental compuesto por Daniel Erlandsson y que da entrada al tema titulo, “Blood Dynasty”, que se inicia con la melódica guitarra dando paso a ritmos secos, habitual de los suecos. Un tema muy de ellos. Batería simple y ritmo más pausado que acelera con las voces de Alissa. Una vez más la entrada hacia la parte de los solos parece poco inspirada. Y lo vuelvo a decir, no está mal, pero no da la sensación de que vayas a elegir estos temas por delante de otros clásicos de la banda. “Paper Tiger”, otro de los adelantos continua la obra con riffs heavy, voces susurradas y guitarras muy Judas Priest. La voz suena más limpia aun rasgando. Mini solos adornando partes intermedias aunque una vez más se queda un tanto insulsa la parte central para entrar al solo principal. Eso si, el tema con la susurrante y amenazante voz de la “peliazul” vocalista queda más heavy que una lluvia de hachas.

Llega la parte más innovadora del disco. “Vivre Libre”, cover del grupo francés Blaspheme. Curiosamente, Arch Enemy suele dejar las covers para las ediciones especiales, pero en esta ocasión, el tema forma parte del álbum básico. Acústica, melódica y si, por primera vez en su carrera, íntegramente cantada a voz limpia. Tema de los de cantar a coro linterna en mano en los conciertos. Alissa sobresaliente cantando en francés, sin problema supongo siendo canadiense. Hermoso solo de Michael mientras la balada va cogiendo fuerza y endureciéndose con doble bombo y coros más duros intercambiados con el estribillo limpio pero fuerte de Alissa. Para mí, uno de los mejores temas, aunque no sea suyo, por distinto. “The Pendulum” con teclado muy a lo Yngwie J. Malmsteen en su atmosfera inicial pero que se vuelve directo y potente con la gutural voz de la canadiense. Partes rítmicas crudas con otras más heavies e incluso power metaleras que recuerdan al mencionado Yngwie en sus guitarras solistas algo neoclásicas y con rítmicas muy de Helloween. Mucha melodía en Amott como en casi todo el disco. “Liars & Thieves”, otro de los singles, pone punto final a la versión estándar de “Blood Dynasty”. Entra melódica para rápidamente coger un ritmo endiablado y machacón, alternándose en estilos desde el death al heavy pasando por partes hardcore punk. Voces limpias muy power metaleras que adornan el tema. La verdad es que usar la voz limpia como recurso de apoyo a las guturales y no como voz principal beneficia el resultado haciendo un poco distinto el disco.

“Break The Spell” es el primer bonus track, que sigue un poco la tónica del disco, un poco relleno, suena un poco a modern metal pero no aporta mucho y solo se anima un poco al final. “Moths” arranca épica para continuar igualmente machacona. Estrofas rápidas para pogo, parón a ritmo rompecuellos manteniendo atmósfera épica, alternando velocidades una y otra vez, con partes muy death y otras muy speedicas y que acaba con los guitarristas desatados a velocidad demoniaca. En estos bonus participa todavía Jeff Loomis. Para la edición japonesa incluye un vertiginoso cover del tema “Evil Dead” de Death, tocada bastante fielmente aunque con un sonido menos de ultratumba.

En definitiva, si llego a dejarme guiar por las primeras escuchas, podría tranquilamente firmar las despiadadas o defraudadas críticas de los días en que fue editado este “Blood Dynasty”, incluso aparcar el disco en el olvido y no comprarlo, pero tras varias escuchas más, el disco está bien, no es tan drástico como parece al principio. Aunque se echa de menos al Amott el virtuoso, Michael el melódico alcanza momentos brillantes, pero el disco se queda un poco cojo de su alma habitual. Alissa pone la fuerza y también la belleza de su enorme voz, tanto limpia como gutural. Erlandsson y D’Angelo, brutales como siempre y el nuevo Joey, pues como otros guitarristas precedentes, supongo que a lo que disponga el jefe. La producción buena como siempre, pero igual como últimamente. Digamos que la obra, para mí, es la menos buena de los suecos. Con las escuchas puede llegar al notable. La cosa es si con el tiempo, mantendrá esa nota o quedará aparcado y opacado por el resto de la historia de Ammot y compañía. Quién sabe, igual me equivoco y la respuesta del público es otra. O igual me da la razón y la banda, como otras, tiene más éxito pero peores discos. Miedo me da lo próximo de Machine Head. Los dinosaurios van retirándose y el trono del metal aparece vacante en el horizonte y las bandas van posicionándose para ocuparlo de la forma que haga falta.

Listado de temas:

Dream Stealer
Illuminate The Path
March Of The Miscreants
A Million Suns
Don’T Lokk Down
Presage
Blood Dynasty
Paper Tiger
Vivre Libre
The Pendulum
Liars & Theives
Break The Spell (Bonus Track De Luxe Edition)
Moths (Bonus Track Deluxe Edition)
Evil Dead (Death Cover, Bonus Track Japanesse Edition)

 

Line Up:

Alissa White-Gluz – vocals
Michael Amott – guitars
Joey Concepcion – guitars
Sharlee D’Angelo – bass
Daniel Erlandsson – drums, keyboards, sound effects

 

Puntuación: 7/10

Discografica: Century Media

Autor: PatxBlack 

 

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