Crítica
¿Complejos vitamínicos? ¿Sustancias energizantes y revitalizadoras del ánimo y el orgullo propio? Chorradas… Un dosis en vena de temas de CALIBRE ZERO y a morder y a pisar fuerte, con convicción y mucha fuerza cada día…
El cuarteto madrileño que sorprendiera a propios y extraños por su contundencia y su apisonadora forma de mezclar rock y metal en su debut “Jugando con fuego” vuelven con más potencia si cabe en su segundo y apresurado (por el poco tiempo transcurrido) nuevo álbum “Inmune” (editado por Avispa y grabado en los estudios M20 bajo la batuta de Daviz Martinez).
Uno le da al play a este nuevo disco y enseguida nota como se comienzan a erizar los vellos de los brazos, como hay una energía que surge de la peculiar forma de componer y, sobre todo, de interpretar de CALIBRE ZERO. Las bases que los hicieron plantarse como una auténtica apuesta de futuro el pasado año con “Jugando con fuego” se repiten y se aumentan en este “Inmune”, gracias sobre todo a cuarteto totalmente conjuntado, sonando a bloque y a golpe de martillazos que son cada uno de los 13 temas que componen el álbum. No se han dejado atrás ni la rabia, ni la fuerza, ni esa capacidad para dejar las cosas claras con sus letras, no buscarle tres pies al gato en ninguno de sus versos y hacer que cada uno de sus cortes sean directos a la más pura raiz de nuestros sentidos más primigéneos, los de sobrevivir en esta sociedad injusta, los de alzarnos por encima del resto reivindicando el orgullo propio y aquello que nos hace únicos y valiosos para el mundo. Estamos aquí porque queremos, estamos aquí haciendo lo que queremos, y nos gusta. Eso desprenden cortes tan potentes como “Yo digo bien”, “Nadie me dirá” o “Hasta quedar sin voz”: contundentes, viscerales, intensos.
La voz de Ricardo sigue escupiendo su tono grave y macarra con mucha clase, con total descaro, y el resto del grupo es una piña que añade, en esta nueva colección de temas, una mayor dosis de trabajo compositivo, de variedad y riqueza en los solos, en las cadencias rítmicas de los temas más lentos y machacantes, como los novedosos “Habla la guerra” o “Silencio”, ambos con un estupendo trabajo instrumental tras su temática de rabia social.
En el primer disco hablábamos de influencias y referencias en grupos como Barricada, Mötorhead, Black Sabbath (en sus riffs más densos) o Koma, pero en este caso, y siendo totalmente sincero, puedo decir que esto ya no suena a nada de eso, y no porque esas influencias no pueblen los 13 cortes de “Inmune”, sino porque estos suenan a CALIBRE ZERO, simple y llanamente. Los madrileños, bajo mi humilde opinión, han conseguido plantarse con eso tan valioso que es decir: éstos somos nosotros, así sonamos y por eso estamos aquí. Solo hay que echar un ojo a la portada del álbum para hacerse una idea de esta frase.
La única pega que se le podría poner a este disco es la misma que extraíamos del primer álbum: la linealidad vocal de Ricardo acerca demasiado los temas entre sí. Pero ya no es una pega, la contundencia de “Inmune” y el éxito que han ido cosechando tras su primer álbum me hacen afirmar que ese detalle, ahora mismo, es una seña de identidad de la banda, la cual comienza a dejarnos composiciones instrumentalmente más variadas entre sí, más trabajadas, de lo que tenemos ejemplos claros en las rockeras “Ya es tarde” y “Marcas y Heridas”, la veloz y heavy “El hombre al que odiar” o la pesada “Inmune”, caracterizada por unos riffs densos que llenan toda nuestra escucha con muchísimo poder gracias a una estupenda producción, sucia y rasgada en todo momento, que hace justicia a los objetivos sonoros de la banda.
En definitiva un verdadero placer presenciar el crecimiento de estos madrileños que están destinados a hacerse con un hueco importante en el rock y el metal de nuestro país. Se han superado a sí mismos y siguen dando forma a su peculiar visión del rock, ese estilo que podríamos definir, tomándonos una pequeña licencia para ello, como rock hasta morir, aunque espero que esto solo sea el comienzo…
CALIBRE ZERO son:
Ricardo Lázaro: Voz
Miguel Lázaro: Guitarra
Pedro Peláez: Bajo
Antonio Cuenca: Batería
Puntuación: 8
Discográfica: Avispa Music
Autor: Daniel Velasco Alonso





