COHEED AND CAMBRIA - YEAR OF THE BLACK RAINBOW

Crítica

Coheed and Cambria son esa clase de grupo que lleva los límites de la música a una nueva frontera con cada canción. Son muy pocos los elegidos capaces de crear una música verdaderamente única y personal, tan diferente a todo lo demás que cualquier comparación que hagas te parece insulsa, vacía y poco exacta. Claudio Sanchez y su grupo llevan años demostrando que tienen ese don, ese regalo. “The Armory Wars” les ha servido a lo largo de todos estos años para crear un legado musical que puede mirarle de tu a tu a cualquiera. Con una versatilidad inusitada, el grupo neoyorkino ha traspasado las barreras del rock, del pop, del progresivo. Coheed and Cambria han alcanzado un punto en el que están mucho más allá de estilos y etiquetas. 

“No World For Tomorrow” fue uno de los mejores discos de 2007 de pleno derecho y aún a día de hoy me siguen impresionando sus melodías, sus progresiones, su impresionante fusión de estilos. Puede que sea la talentosa guitarra de Travis Stever o la voz de Claudio Sánchez, versátil hasta lo inverosímil, pero el grupo tiene la capacidad de resultar familiar tanto a los aficionados del pop como a los amantes del rock y del metal y basta contemplar uno de sus conciertos para confirmarlo. Una prueba más de la trascendencia de esta banda.

Con “Year Of The Black Rainbow” el grupo presenta su quinto larga duración. En esta ocasión el trabajo nos narra una precuela para “The Armory Wars” en un disco que es al tiempo, y por contradictorio que parezca, su album más oscuro y más luminoso. La banda ha dado un paso más en su progresión musical y ha llevado todas sus cualidades hasta el extremo, consiguiendo en este disco más personalidad incluso de la que habían demostrado hasta ahora, haciendo que clasificarles de una u otra forma sea algo totalmente imposible, ganándose por méritos propios un sitio entre esos grupos únicos y especiales.

Es también su album más complejo compositivamente hablando, dibujando progresiones y melodías que encierran toda clase de secretos. Coheed and Cambria tienen esa habilidad, esa sutileza única para ocultar los más complicados y profundos secretos bajo una melodía que, escuchada al vuelo, parece sencilla, resulta atractiva, pegadiza. Sin embargo una mirada más de cerca nos desvela una galaxia en movimiento, miles de estrellas, millones de detalles bajo la superficie. Este disco es un ejemplo de su música, de su estilo y personalidad.

Desde la intro “One” y el impresionante primer tema “The Broken”, el disco avanza por unos railes perfectamente trazados por la mente de Claudio. El disco nos lleva hasta los rincones más increíbles, no solo de las ideas de este genio, sino de nuestra propia mente, ofreciendo en todo momento la melodía, la fuerza o la suavidad necesarias para activar la tecla oportuna.

“Guns Of Summer”, el single “Here We Are Juggernaut”, “Far” o la magnífica “Shattered Symphony” son un testimonio fiel de todo esto, haciendo gala de una fusión de estilos única, de un sonido personal y difícilmente imitable. Sin duda la calidad de los miembros en sus instrumentos ha jugado un papel importantísimo a la hora de construir un trabajo tan complejo y detallista como este. La pericia de Travis a las seis cuerdas, la fidelidad de Michael Todd al bajo y la sabiduría de Claudio con los teclados y, por supuesto, su personalidad y versatilidad al micrófono componen un mosaico de talentos que, como en un pequeño Big Bang, explota en un universo de música.

Cada canción de este disco es una pequeña galaxia en un universo de melodías. Cada solo es una constelación (y el de “Pearl Of The Stars” la más bella de todas). “Year Of The Black Rainbow” es en efecto eso: un arcoiris. Un arcoiris tan amplio y variado que abarca desde los infrarrojos hasta los ultravioletas.

Creo que mi opinión sobre el disco ha quedado muy clara: es un joya. Es más complejo que “No World For Tomorrow”, pero merece la pena el pequeño esfuerzo por comprenderlo, ya que se abre ante nosotros con resultados inimaginables.

Puntuación: 9,7

Discográfica: Roadrunner Records

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