CRYPTEX – MADELEINE EFFECT

Crítica

Desde Hannover, Alemania nos llega el segundo disco de esta banda que practica un rock progresivo con ligeros toques folk y algún destello metalero, pero sin avasallar, con la medida justa de cada uno de estos dos ingredientes. Ahora mismo se encuentran de gira por su país, por cierto.

Su primer disco data de 2011 y se tituló Good Morning, how did you live? Inmediatamente recibió buenas críticas, aunque para el que suscribe no deje de ser un disco “normalito” de rock progresivo, pero parece que gustó bastante en medios especializados y, por ello, había expectación para el segundo lanzamiento que se ha hecho esperar casi cuatro años.

CRYPTEX

Se dice de ellos que son, fundamentalmente, un grupo de directo y que han arrasado en sus conciertos taloneando a los progresivos PAIN OF SALVATION, THRESHOLD, y al incomparable ALICE COOPER, nada menos que por veinte países europeos. Y es que sus conciertos son otro punto de atención, ya que en ellos utilizan instrumentos poco usuales, como el didyeridú, la kalimba, el cajón o el glockenspiel, lo que da un toque “exótico” a sus descargas en vivo y las hace un tanto especiales por inusitadas.

Desde el punto de vista positivo, la musicalidad de las canciones y la originalidad de su planteamiento son cualidades a destacar. No puedo compararlos con casi ninguna banda progresiva de la actualidad; si acaso, algún retazo de los suecos A.C.T se puede escuchar… pero poco más. Ellos quieren evocar “percepciones sensoriales que influyan en tu cuerpo y alma”, y no sé si llegan a tanto, pero lo cierto es que el disco es bastante original y con buenas melodías, sin duda.

En el lado negativo, y aunque no echo de menos cambios de ritmo y de melodías, sí parece que hace falta más desarrollo de los temas, algo más de “vena progresiva”, pero el formato que han escogido para sus canciones (ninguna pasa los cinco minutos, salvo una) no lo permite. En los temas más largos (Melvin’s Coolercoup, por ejemplo, 6:25) se notan buenas intenciones en ese sentido… pero, en general, los temas acaban rápido y no hay lugar para más.

Yendo directamente a su trabajo de 2015 (que aún no ha salido a la venta cuando se escriben estas líneas), diremos que contiene doce temas, frente a los dieciséis de su predecesor. Musicalmente es un disco interesante. La voz de Simon Moskon no es despampanante, quizá sea un poco nasal de más y con bastantes medios, pero fluye bien con la música y acaba por convencer y dar otro punto original a la banda.

Hay temas festivos, optimistas, como los dos que abren el plástico (ver títulos debajo); la muy breve Romper Stomper es un juego de palabras con un inglés frenético y es bastante resultona pero, de nuevo, ¡acaba muy deprisa! Hacia la mitad del disco encontramos un par de temas algo más intimistas y calmos: Stroking Leather y Release my Body son un buen interludio para pasar a la parte final del trabajo. Particularmente, me quedo con las melodías del segundo.

Madame De Salm y Orange Blossom City Girl pasan sin pena ni gloria, pero el mejor tema del disco para mí es Melvins Coolercoup. Es el más largo y el que más desarrollado está, siempre desde el punto de vista progresivo.

El disco se cierra con tres canciones. En A Quarter Dozen in Ounces tienes la impresión de que te están contando un cuento sonoro; New Cork Foxy y Anthem of Glory me resultan un poco aburridas. Sobre todo en la última, final del trabajo y con ese título (“Himno”) se echa de menos algo más glorioso y sugestivo.

En resumen, el disco es un buen compendio de canciones melódicas y se escucha con agrado, pero en muchos momentos me resulta algo plano. No es una obra maestra del progresivo, ni mucho menos, pero tiene sus “raticos”. Aun así, como digo, y siempre en mi opinión, a la banda le falta inspiración para pasar a engrosar la lista de los grandes del prog. Seguiremos esperando.

 

Tracklisting:

01. The Knowledge of Being
02. Ribbon Tied Swing
03. When the Flood Begins
04. Romper Stomper
05. Stroking Leather
06. Release My Body
07. Madame De Salm
08. Orange Blossom City Girl
09. Melvins Coolercoup
10. A Quarter Dozen in Ounces
11. New York Foxy
12. Anthem of Glory

CRYPTEX son:

Simon Moskon – Voz/Teclado/Bajo
Marc Andrejkovits – Guitarra rítmica/Bajo/Coros
Simon Schröder – Batería/Percusión/Cajón
Andre Jean Henri Mertens – Guitarra solista/Coros

Discorgráfica: SAOL Records
Nota: 6.5/10
Autor: Manuel Martínez Ferrándiz

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