Dark Funeral - A Beast to Praise

Crítica

Hay discos en directo que se limitan a dejar constancia de un concierto y otros que consiguen algo bastante más complicado: trasladar al oyente, aunque sea parcialmente, la sensación de encontrarse frente al escenario, rodeado por el volumen, la intensidad y la energía de la banda. A Beast To Praise, el nuevo trabajo en directo de DARK FUNERAL, se sitúa claramente en esta segunda categoría. Registrado el 16 de abril de 2022 en Fållan, Estocolmo, durante el concierto de presentación de We Are The Apocalypse, el álbum reúne 13 canciones y cerca de 70 minutos que funcionan como una instantánea sonora de una de las formaciones más importantes de la escena extrema sueca. Un documento que captura a DARK FUNERAL sobre las tablas y confirma que, después de más de tres décadas de trayectoria, su capacidad para generar una atmósfera oscura, agresiva y envolvente permanece prácticamente intacta.

El lanzamiento sirve, además, para poner el broche al ciclo asociado a We Are The Apocalypse, trasladando al formato en directo parte de la personalidad de aquel trabajo y situándola junto a algunos de los temas que han construido la identidad de la banda. No estamos, por tanto, ante una mera sucesión de clásicos grabados sobre un escenario, sino ante el retrato de DARK FUNERAL en una etapa concreta de su recorrido. Una formación que no necesita renunciar a sus raíces para demostrar evolución y que ha sabido transformar su ferocidad característica en una interpretación cada vez más precisa, compacta y contundente. En A Beast To Praise, esa combinación entre crudeza y control se convierte precisamente en uno de sus principales atractivos.

Desde los primeros compases de “Unchain My Soul” queda claro por dónde van a ir las cosas. La canción entra con fuerza, las guitarras de Lord Ahriman y Chaq Mol cortan el aire con sus característicos riffs y Janne Jalomaah se encarga de proporcionar una base rítmica demoledora. El sonido es sorprendentemente nítido para tratarse de un directo, permitiendo distinguir cada instrumento sin que la contundencia pierda protagonismo.

Y eso es importante en una banda como DARK FUNERAL. Su música vive de la velocidad, pero también de las melodías que se esconden entre las capas de distorsión y los continuos blast beats. “The Arrival Of Satan’s Empire”, “My Funeral” o “Leviathan” son buenos ejemplos de esa combinación. La intensidad es constante, aunque nunca se convierte en una sucesión monótona de golpes. Detrás de cada descarga existe una estructura cuidadosamente construida.

Uno de los grandes protagonistas del álbum es Heljarmadr. El vocalista lleva ya más de una década al frente de DARK FUNERAL y demuestra aquí que ha sabido hacer suyo un repertorio que pertenece a diferentes etapas de la banda. Su interpretación es agresiva, profunda y perfectamente reconocible, pero también existe una faceta más comunicativa que permite que el concierto respire como un auténtico acontecimiento en directo.

Esa conexión con el público resulta especialmente perceptible en algunos momentos. Los gritos, las respuestas de la audiencia y las intervenciones del vocalista no aparecen como simples adornos, sino que contribuyen a crear la sensación de estar dentro de Fållan. En “Unchain My Soul”, por ejemplo, el público se convierte prácticamente en una extensión de la propia canción.

Pero si hay un momento especialmente interesante es “When I’m Gone”. DARK FUNERAL demuestra que no necesita mantener el acelerador pisado durante todo el concierto para resultar contundente. La canción introduce una atmósfera más oscura y contenida, permitiendo que la tensión crezca antes de volver a descargar toda su fuerza. Es precisamente en estos cambios donde el directo adquiere mayor personalidad.

La selección del repertorio también está bien equilibrada. Los clásicos “Vobiscum Satanas”, “Open The Gates”, “Goddess Of Sodomy”, “Nail Them To The Cross” o “The Secrets Of The Black Arts” conviven con composiciones más recientes como “Let The Devil In”, “When I’m Gone” o la propia “We Are The Apocalypse”. El resultado evita que el concierto se convierta en un ejercicio de nostalgia y presenta a DARK FUNERAL como una banda plenamente vigente.

Especialmente destacable resulta “Vobiscum Satanas”, una de esas canciones que parecen diseñadas para ser interpretadas frente a un público. La misma sensación aparece en “Nail Them To The Cross”, donde la contundencia de las guitarras y el trabajo de Jalomaah elevan todavía más la intensidad.

Ahora bien, A Beast To Praise también tiene una pequeña contrapartida. Su producción es tan limpia y controlada que, en determinados momentos, puede echarse de menos una mayor dosis de suciedad, espontaneidad o peligro. Comparado con el carácter más salvaje de De Profundis Clamavi Ad Te Domine, publicado en 2004, este nuevo directo refleja a una banda mucho más experimentada y profesional, pero también menos imprevisible.

No necesariamente es un defecto. Simplemente representa otra manera de entender el directo. DARK FUNERAL ya no necesita demostrar que puede tocar rápido y con brutalidad: lleva décadas haciéndolo. Ahora parece más interesada en controlar cada detalle y conseguir que esa violencia sonora llegue al público con absoluta precisión.

El cierre con “The Secrets Of The Black Arts” y “Where Shadows Forever Reign” resulta especialmente acertado. La primera conecta directamente con los orígenes de la formación, mientras que la segunda representa una de sus etapas más recientes. Entre ambas canciones queda resumida buena parte de la evolución de DARK FUNERAL: la misma oscuridad, la misma velocidad y el mismo gusto por las melodías sombrías, pero interpretados desde la experiencia adquirida durante todos estos años.

A Beast To Praise no pretende reinventar el concepto de disco en directo ni convertirse necesariamente en el lanzamiento definitivo de DARK FUNERAL. Su valor es otro. Es un documento sólido, contundente y bien producido que demuestra el extraordinario estado de forma de una banda que continúa defendiendo su propuesta con absoluta convicción.

Quizá quienes busquen la crudeza más descontrolada de los primeros años encuentren aquí una interpretación demasiado pulida. Pero quienes quieran comprobar cómo suena DARK FUNERAL en la actualidad encontrarán un retrato bastante convincente: preciso, oscuro, agresivo y, sobre todo, tremendamente efectivo.

Porque al final, un buen disco en directo debe conseguir que el oyente quiera ver a la banda sobre un escenario. Y A Beast To Praise lo consigue. Después de escucharlo, queda una conclusión bastante clara: DARK FUNERAL puede haber aprendido a controlar la tormenta, pero sigue sabiendo perfectamente cómo desatarla.

Listado de temas:

01. Unchain My Soul (07:45)
02. The Arrival Of Satan’s Empire (03:54)
03. My Funeral (05:35)
04. Leviathan (04:50)
05. We Are The Apocalypse (04:57)
06. Open The Gates (04:38)
07. When I’m Gone (06:16)
08. Goddess Of Sodomy (04:09)
09. Vobiscum Satanas (04:45)
10. Nail Them To The Cross (05:30)
11. Let The Devil In (05:27)
12. The Secrets Of The Black Arts (04:50)
13. Where Shadows Forever Reign (06:45)

Line-Up:

Lord Ahriman – Guitars
Chaq Mol – Guitars
Heljarmadr – Vocals
Adra-Melek – Bass
Jalomaah – Drums

Puntuación: 7,5/10

Discográfica: Century Media Records

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