DAWN OF TEARS – ACT III: THE DYING EVE

Crítica

Pese a llegar desde Madrid, DAWN OF TEARS no son un grupo especialmente conocido en España, y de hecho, su último disco (el segundo si no contamos una demo y un EP), “Act III: The dying eve”, ha sido editado por la discográfica finlandesa Inverse Records.
En su música encontramos influencias del Death Metal melódico y de la música gótica, todo ello reunido en una amalgama de sonidos muy compacta, en la que, además, las orquestaciones sirven para enriquecer el sonido. En su anterior disco de larga duración, “Descent”, de 2007, y en su EP “Dark chamber litanies”, de 2009, ya nos habían dejado claro que tenían mucho y muy bueno que decir. Pero con su último redondo, editado en 2013, han dado un paso más en la creación de un estilo propio.

El disco empieza con una atmósfera oscura, la de «A cursed heritage«, a la que poco a poco van sumándose las guitarras, el bajo y la batería, en un sonido metalero muy clásico, sobre el que la voz suena con mucha agresividad. Se combinan así esa agresividad de la voz con los sonidos más melódicos del resto de los instrumentos, en una propuesta original y muy conseguida, en la que destacan los punteos de la guitarra, repetitivos, pero muy fáciles de reconocer. Además, los cambios de ritmo y la combinación de diferentes sonidos hacen que sea una canción muy compleja.

Present of guilt” empieza con tranquilidad, con unos sonidos de influencia electrónica, pero muy pronto se desarrolla con más fuerza, manteniendo un sonido propio de la música gótica en lo estrictamente musical, pero con un tratamiento mucho más agresivo de la voz. La voz y la guitarra solista se superponen, casi como si compitieran entre sí por captar nuestra atención. Además, los cambios de ritmo y la complejidad de las partes de guitarra rítmica también influyen en que el resultado final sea muy completo.

Con un ritmo muy potente y con un punteo de aire melancólico empieza “Lament of Madeleine”, un tema que se desarrolla como un medio tiempo durante unos segundos, para muy pronto ganar fuerza y convertirse en una canción de mucha agresividad en la que los ritmos resultan de una complejidad sorprendente, que hacen que esta canción se quede en la cabeza desde el primer momento. Los punteos y solos de la guitarra, a pesar de no ser muy complejos, son muy efectivos y están cargados de matices.

Con unas orquestaciones grandilocuentes en las que destaca el sonido del órgano empieza “The darkest secret”, una canción que después gana fuerza y agresividad, para desarrollarse con mucha velocidad, con una batería en la que se alternan las partes de rapidez furiosa con otras más densas. Las guitarras que suenan por debajo de la voz lo hacen con mucha complejidad, con unos sonidos sorprendentes.

El piano suena con mucha suavidad al inicio de “Silent as shades are”, un tema que luego gana velocidad, con todos los instrumentos combinándose para que el sonido de la canción no pierda ni un ápice de potencia y agresividad. Sin embargo, se incluye un cambio de ritmo, en el que el sonido se vuelve más denso y en el que una voz femenina enriquece el sonido de una canción cargada de matices.

Angel gone” es un tema que arranca con velocidad, con la batería sonando a velocidad de vértigo. Se mantiene la velocidad durante el resto del desarrollo del tema, pero combinándola con momentos en los que se opta por sonidos mucho más densos, que al final son los que predominan en buena parte de esta canción. De nuevo, las partes de guitarra solista son lo más llamativo del tema, y hacen que resulte un tema cargado de complejidad.

The 7th seal” empieza con densidad, para muy pronto ganar mucha potencia, con unos punteos de guitarra sencillos pero muy fáciles de reconocer. Cuando entra la voz, el tema se acelera mucho, convirtiéndose en una canción cargada de agresividad y de rabia. Sin embargo, lo mejor de esta canción es la melodía que desarrolla la voz, muy pegadiza y fácil de reconocer, que hace que este tema se quede en la cabeza a la primera escucha. Además, los cambios de ritmo enriquecen mucho la canción.

Oceans” es un breve tema instrumental, muy tranquilo y preciosista, que sirve de introducción a “Prize denied”, la última canción del álbum. Se trata de una canción que desde el principio ya va dando mucha caña, como contraste con el tema anterior. La batería marca un ritmo endiabladamente rápido, y sobre ella la guitarra solista y la voz se alternan, creando un tema no demasiado complejo, pero sí muy bien construido, en el que los cambios de ritmo son constantes y los matices muchísimos. Es el mejor cierre posible de este álbum.

Como vemos, estamos ante un disco de mucha complejidad, en el que DAWN OF TEARS han echado el resto para crear una música original, compleja y muy completa, aunando todas sus influencias en un sonido compacto y coherente, cargado de matices, que gustará a los que buscan sonidos muy complejos. No os los podéis perder.

DAWN OF TEARS son:

J. Alonso: Voz.
J. L. Trebol: Guitarra.
Jhonny W.: Guitarra.
R. Sendra: Bajo.
I. Pérez: Batería.

Track list:

1- A cursed heritage.
2- Present of guilt.
3- Lament of Madeleine.
4- The darkest secret.
5- Silent as shades are.
6- Angel gone.
7- The 7th seal
8- Oceans.
9- Prize denied.

Discográfica: Inverse Records.

Puntuación: 8,5/10.

Autor: Pablo Folgueira.

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