Dee Snider – For The Love Of Metal

Crítica

Cuarto larga duración como solista de esta leyenda del glam-metal, icónico músico neoyorquino de fuerte carácter, conocido mayormente por ser el cantante de los extintos Twisted Sister, que inició su andadura en solitario en el año 1997 (SMF) y cuyas principales influencias musicales son KISS, Purple, Alice Cooper, la NWOBHM… aunque, en esta ocasión, el carismático cantante explora nuevos horizontes musicales, más cercanos a su proyecto de los 90’, Widowmaker; umh… lo cual no va a dejar indiferente a nadie.
“For the Love of Metal” es sucesor del controvertido y extraño “We Are the Ones” de hace un par de años (que no gustó a nadie) y ha sido lanzado al mercado el pasado 27 de julio vía Napalm Records en formatos digital, vinilo y Audio-CD dando un total de 12 temas de duración muy homogénea (3-4 minutos), que suman un total de 41 minutos de duración. 
Con pegada Motörhead, esto es, al galope de doble bombo y sin concesiones, se abre la lata con “Lies Are a Business“, con un guitarreo thrash feroz y a tope de velocidad, un estribillo también dinámico y agresivo al compás que un buen lick de guitarra prepara la segunda vuelta. La base rítmica de los hermanos Bellmore suena que atruena y da cobertura a un buen harmony y a un solo que recuerdan mogollón al heavy metal británico. El registro de Dee ese aleja del rock y se torna más oscuro y alternativo ante otro riff trhasher más pesado que finiquita este tema, el más corto y directo del trabajo. De lo mejorcito del disco.

Le sigue y también con contundencia a las cajas el primer sencillo “Tomorrow’s no Concern”, con un amenazante Mr. Snider explorando registros ásperos muy alejados del rock de la “hermana malvada”. Pese a ello, el riff hardcore tiene mucho gancho mientras el bridge es algo más ralentizado pero enérgico y el coro pues, en la línea macarra de Dee, bastante corrosivo y pegadizo en toda una declaración de intenciones de actitud vital porque “El mañana no importa”.
Bajando un poco el pistón llega “I Am the Hurricane”, con un groove tétrico y un estribillo atmosférico y somnífero en otro claro ejemplo de acercamiento al metal moderno tipo “System of a Down” o “Lamb of God”, cuyo guitarrista Mark Morton colabora con unos punteos punzantes y deja su impronta en este track. A destacar también el apoyo vocal de Howard Jones (ex-Killswitch Engage) en este corte.
La siguiente y machacante “American Made”, más asequible y con un front-man más reconocible, entonada con garra para mantener la emoción antes que llegue el estribillo triunfador en un tema que también cuenta con apoyo coral y afilados detalles de guitarra.


De la misma guisa es “Roll Over You”, tema metalero y poderoso con riff Accept y voces dobladas en una de las canciones más macarras y que más me ha gustado del compacto por su cercanía a Twisted Sister.
Llegados al ecuador del trabajo estamos listos para “I’m Ready”, track dedicado a su madre, recientemente fallecida, con licks rápidos y clásicos y un solo incendiario, trepidante y sencillamente fantástico de Joey Conception (Armageddon).
Con un comienzo extraño y unos coros a lo Blind Guardian comienza “Running Mazes” que, con guitarras pesimistas y tenebrosas, conforman una pista laberíntica y camaleónica con diversidad de riffs y potencia presidida por una gran golpeo a las baquetas.
A renglón seguido y con un ritmo asesino propio de un avispero (muy Megadeth) se abre “Mask”, con fraseo tosco y duro pero no exenta de melodía y con aires Twisted Sister en un destacable y memorable estribillo a varias voces. También en esa línea más tradicional del metal nos presenta “Become the Storm”, tema más largo y tercer single, con buenas líneas de guitarra, gran puente de despegue y un coro para deleitar a la audiencia en vivo. La letra reaccionaria versa sobre la auto-superación ante los problemas de la vida porque ciertamente “no estamos aquí para sufrir”, como reza su poderoso y adhesivo estribillo. Y que decir del solo de Charlie Bellmore, pues que me resulta ácido y genial, como para quitarse el sombrero.

Volvemos a las arenas movedizas del modern metal con “The Hardest Way”, tema alternativo y crudo con nuevos apoyos de Howard Jones a las voces quasi-guturales que rozan el nu-metal.
Cambiando totalmente el tercio, con guitarra acústica, violín y la limpia voz de Alissa White-Gluz (Arch Enemy), que pone el contrapunto a la voz rasgada del vocalista yankee, se inicia la balada folk “Dead Hearts (Love Thy Enemy)”, cantada de forma sentimental y evocadora, con el corazón moribundo, y que trata el grave problema del bullying. El corte va in-crescendo y tiene un excelente, ácido y distorsionado solo de guitarra ejecutado esta vez magistralmente por Jesse Ketive (Emmure).


También con riff acechante, con reminiscencias Megadeth o Slayer, cierra Mr. Snider con la homónima “For the Love of Metal”, dura y furiosa en el fraseo pero con edulcorantes licks de guitarra y que contiene referencias a clásicos como “Under the Blade”, “The Last in Line”, “Victim of Changes” o “Born to Raise Hell”, a los que rinde tributo. Otra oda ideal para convertirse en un himno en directo y que termina con otro ritmo machacón y contundente.
Pues sí, Mr. Dee Snider, a sus 63 añitos y dispuesto una vez más a patear culos, ha sacado un disco “por amor al metal”, el cual no entra a la primera ni de coña. En efecto, he tenido que ponerlo repetidas veces para apreciar y desgranar todos sus detalles y he de decir que se sale del camino hard-glam o simplemente jevi que lo ha consagrado como lo que es, una legendaria estrella del rock; hasta el punto que considero que la mayoría de temas no pegan ni con cola con los hits de Twisted Sister, los cuales sé de buena tinta que está mezclando de forma anacrónica en los setlist de sus últimos conciertos. Pese a ello, la destreza y ejecución de los músicos participantes, la originalidad y compromiso de los temas así como la calidad de la producción lo hacen totalmente recomendable para los amantes del metal más actual del siglo XXI.

En fin, llamarme purista, clasicón, incluso carca pero, desde la disolución definitiva de Twisted Sister hace dos años, este no es mi Dee Snider, el que yo he conocido y que cantaba aquello de “Güevos con Aseite” disfrazado de “la bruja Lola”. Ojalá y, en vez de esto, hubiera hecho un disco de despedida como Dios manda tras la reunión de Sister en 2002, como hicieron Motley Crue con su “Saints of LA”, en lugar de ponerse a experimentar en terrenos desconocidos y enfangados, que el no necesita y no sabe donde le van a llevar. De todas formas y pese a mi modesta opinión, le deseo muy buena suerte con ésta, su nueva aventura musical!!

Las canciones fueron compuestas prácticamente en su totalidad por Charlie Bellmore (guitarra de Kindom of Sorrow) y Jamey Jasta (cantante de Hatebreed), que también realizó la excelente producción en los estudios Planet Z (máster de Zeuss) y en los estudios Dexter (mezcla y grabación). La sección fotográfica la llevó a cabo Nadine Joy y el workart del diseño de la portada (en la onda del cartel de Platoon) corrió a cargo del contrastado artista brasilero Marcelo Vasco (Kreator, Dimmu Borgir, Obituary, Slayer).

DEE SNIDER son:
Dee Snider: voces
Charlie Bellmore: guitarra y bajo, salvo 5 y 10
Tanya O’Callaghan: bajo en 5 y 10
Joel Grind: guitarra
Mark Morton: guitarra
Nicky Bellmore: batería
Howard Jones: voz en 10
Alissa White-Gluz: voz en 11

Listado de Canciones:
1. Lies are a Business
2. Tomorrow’s no Concern
3. I am the Hurricane
4. American Made
5. Roll Over You
6. I’m Ready
7. Running Mazes
8. Mask
9. Become the Storm
10. The Hardest Way
11. Dead Hearts (Love Thy Enemy)
12. Fort he Love of Metal

Nota: 6 / 10

Discográfica: Napalm Records

Autor: Francisco Rodriguez Belmonte

 

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