Crítica
Dos años después de la edición del primer trabajo de DENIA, banda iniciada por el multiinstrumentista jienense Joey Denia, con la ayuda a las voces de María José Erena y Mario Infantes, el trío regresa con “Rest in doom – The Goth Opera”, un trabajo que extiende de forma excelsa y sin paliativos la obra musical que DENIA dibujó tras su primer trabajo y lleva su transición hacia el metal gótico (no olvidemos que Joey Denia procede en última instancia de proyectos de aor como PARADISEND o HARDLEYWOOD) a un escalafón mayor y más pretencioso, la de la construcción de toda una opera gótica dividida en dos discos y plagada de nuevas composiciones surgidas todas ellas de la prolífica e inquieta mente del músico.
“Rest in Doom”, por tanto, representa probablemente el mayor esfuerzo compositivo al que el guitarrista se ha enfrentado en toda su carrera, todo y cuando no solo ha sido el encargado de la composición, sino también de la facturación instrumental de todo el álbum, su mezcla, masterización y producción final. Es decir, una auténtica locura que se extiende a lo largo de una magna obra de longitud extrema y de ni más ni menos que 29 cortes sin incluir más que 4 pasajes instrumentales (2 intros y 2 interludios entre todos ellos).
Así pues, todo lo que DENIA nos mostró en “No life after love” se magnifica en este “Rest in Doom”. Concebido como una opera conceptual que explora desde composiciones realmente oníricas u oscuras y violentas, hasta otras románticas e inmortales (la temática entre lobos y vampiros se deja ver en multitud de pasajes de la obra), esta “goth opera” tiene más de todo en todos los aspectos. Joey Denia extrae todo lo que plasmó en su anterior trabajo y lo extiende hasta el máximo, crecen las orquestaciones, crecen los juegos de sintetizadores, lo cual se encuentra entre lo más detallista e inspirado del disco, crecen las batallas vocales entre los guturales de Mario y la amplísima versatilidad vocal de María José Erena, quien se alza también con otra de las medallas que deberá colgarse DENIA conforme pase el tiempo y veamos esta magna obra desde cierta lejanía y un mayor detenimiento individual. Crece todo tanto que cuando nos disponemos a escucharlo de pronto todo choca y se enfrenta. La multitud de mezclas que han hecho falta en el proceso (tal y como el propio Denia nos reconoce al presentarnos su propio trabajo), la enormidad y complejidad del proceso de dar estructura a composiciones plagadas de ideas y pasajes, desde preciosistas hasta terriblemente desgarradores se llevan por delante nuestra atención y le acaban dando, irremediablemente, la vuelta a nuestro interés.
Las atmósferas que se intenta crear, y que de base presentan ideas absolutamente geniales, resultan de pronto atropelladas por una producción que (dado que las ideas que existen son tremendamente buenas e interesantes) me cuesta tener que tildar de insuficiente dada la cantidad de elementos que se intentan conjugar. Las guitarras existen momentos en que, dada la bola formada entre guturales, voces limpias dobladas, sintetizadores y teclados, se sabe que están pero no se escuchan. Existe en su lugar un enorme atropello entre el que a veces podemos llegar a adivinar trazos del pasado hardrockero de Joey.
En lo que a la longitud del trabajo se refiere, conforme exploramos el disco nos damos cuenta de que en 29 temas existe una marcada repetición de esquemas en determinado grupo de cortes. Todo ello, añadido a la falta de claridad en la producción (que incluso hace que los guturales a veces queden suspendidos en el aire sin excesiva referencia y con la consiguiente desconexión del oyente), hace que todo empiece interesante y al rato se vuelva excesivamente lineal, aunque no sea así. La producción tira al traste, con todas las letras, un trabajo compositivo muy bueno.
Por citar algunas referencias, diré que las melodías que predominan en cortes como “Urban Wolves”, la preciosa “The Enchanted Sister” o “Rest in Doom”, del primer disco, hacen realmente interesante la exploración de este magno trabajo. Así mismo nos encontramos continuamente con ideas, extractos, secciones y partes realmente agradables para cualquier amante del estilo citado. Hay atractivos juegos instrumentales en “Bamboo Goddess” o arreglos preciosistas y mágicos en la romántica “Custom Love”, siempre todos ellos asociados a la sapiencia y premeditación a la hora de darle un papel protagonista a los sintetizadores y teclados del álbum (“High School of Vampires” tiene ciertos tímidos coros que lo harían brillar si no lleváramos encima casi 2 horas de reproducción). Sin embargo la muralla sónica que se forma en determinados momentos se apodera de un cierto sentimiento de frustración conforme pasan algunos temas más contundentes o agresivos como “Nightmare come true”, “Sleep Badly Tonight”, “Vacuum”, “Glowworms at dawn”, “An Extraterrestial Cry” (pegadiza pero agotadora) o “Black Sunset Avenue” (cuyas voces dobladas y guturales sufren un magistral cambio de ritmo en determinado momento ofreciendo una sensación casi de locura en el oyente). Un sentimiento de frustración que inevitablemente responde al hecho de que no podamos disfrutar del trabajo como éste se mereciera.
Y así podríamos estar mucho más tiempo, entrando en detalles que no harían sino reforzar lo que el propio Joey Denia declara, en un acto de sinceridad y humildad que realmente le honra como músico y persona, al presentar su obra como casi un acto de fe en el que llegado cierto momento no se supo manejar el torrente infinito de ideas y de material, así como de elementos presentes en cada composición, resultando no solo una locura agotadora para el propio Denia, sino un reto realmente complejo para el propio oyente, que tendrá que discernir entre el infortunio sufrido por este trabajo y la enorme cantidad de buenas ideas, material inspirado e interpretación de calidad y futuro por cada uno de los tres miembros de este peculiar grupo.
Abiertamente reconoce DENIA el haber estado a un solo paso de la decisión de no editar el trabajo que ahora tenemos entre manos, al igual que su extensión responde a la necesidad de darle la consistencia conceptual que la obra pide. Personalmente, a pesar de todo, creo que “Rest In Doom” acabará siendo un capítulo que reforzará la carrera y la voluntad de un músico singular con grandes ideas y mucha tozudez positiva en su interior. Prueba de ello son las últimas noticias concernientes al grupo, que le sitúan como nuevo fichaje de la discográfica independiente Aural Music con quien grabarán nueva demo, esta vez sin la presencia de MJ Erena y la inclusión de un nuevo vocalista masculino sin identidad anunciada.
DENIA son:
Joey Denia – Todos los instrumentos
MJ Erena – Voz
Mario Infante – Voz
TRACKLIST:
Disco 1:
01. Beyond the beauty
02. Urban Wolves
03. Nigthmare come true
04. The Enchant Sister
05. Sleep Badly Tonight
06. Some Dirty Butterflies
07. Rest in Doom
08. Savage Dance of Lust
09. The White Well
10. An Extreterrestial Cry
11. Bloodpact
12. Glowworms at Dawn
13. Vacuum
14. The Raining Days
Disco 2:
01. Shy Whisper of Nature
02. Bamboo Goddess
03. Insane Innermost
04. Custom Love
05. Crucify me at You
06. Phoebe Knows it
07. The Last Human On Earth
08. Falling From Limbo
09. Mourning Heart
10. Death Fly Low
11. Oh My Goth
12. Black Sunset Avenue
13. Prison Hills
14. High School Of Vampires
15. Ash Clouds in Heaven
Puntuación: 6,5
Discográfica: Independiente
Autor: Daniel Velasco Alonso




