Crítica
Activos desde 1994, los australianos afincados en Londres DESTRÖYER 666 nos presentaron este mes de diciembre de 2022 su sexto disco de larga duración cargado de Black/Thrash Metal de alto octanaje. “Never surrender”, que así se llama el álbum, está formado por nueve canciones cargadas de potencia y de agresividad con las que el grupo deja claro que lo que quiere es dar caña y romper con todo. En estos temas se combinan ritmos contundentes con sonidos cargados de agresividad y de oscuridad, aunque sí es verdad que la oscuridad no es lo que predomina.
Este disco se presenta con una oscura portada de Alex Kemp que captura muy bien la agresividad de su contenido. Además, el español Javi Félez, a. k. a. Javi Bastard, miembro de bandas como BALMOG, se encarga de la grabación y la mezcla, como ya había hecho con el trabajo de grupos como AVULSED o BARBARIAN SWORDS.
El disco empieza con unos gruñidos amenazadores, con los que arranca el tema que da título al álbum. Se trata de una canción rápida y agresiva, con unos coros muy bien introducidos y muy efectivos. El trabajo con las guitarras está muy conseguido y se nos queda en la cabeza desde el primer momento. Es una buena manera de empezar el disco.
Seguimos con “Andraste”, una canción muy potente y de ritmo muy rápido, que nos obligará a mover la cabeza casi sin darnos cuenta. Su solo de guitarra está muy conseguido, y al final hay unos coros casi hímnicos bastante sorprendentes.
“Guillotine”, que ya nos habían presentado en forma de EP en vinilo hace unos pocos meses, es un tema cargado de potencia en el que, además, cuentan con la colaboración del exmiembro de ADORIOR Bez (también conocido como B. Throatslitter) a la guitarra. Es una canción en la que precisamente las guitarras están muy conseguidas, siendo de lo mejor del disco.
“Pitch black night” empieza con mucha contundencia y con un riff muy reconocible, para luego desarrollarse con velocidad. Es una canción que nos obliga a mover la cabeza desde su primer compás, hasta llegar a un estribillo vagamente pegadizo que cantaremos con ganas. Además, en ella, K. K. Warslut canta con mucha agresividad.

La caña sigue con “Mirror’s edge”, que, aunque empieza con cierta densidad, rápidamente gana velocidad y agresividad, para luego desarrollarse con mucha fluidez hasta llegar a un solo de guitarra sencillo pero muy resultón. Una pasada de tema.
Casi sin darnos cuenta ya hemos escuchado más de la mitad del disco y llegamos a “Grave raiders”, una canción que también empieza con cierta densidad, pero que muy pronto se convierte en un tema cargado de velocidad y de agresividad. Su estribillo es muy sencillo, pero también muy pegadizo, y por debajo de él escuchamos la guitarra tratando de llamar nuestra atención. Tiene un solo muy conseguido.
“Savage rights” es una canción cargada de contundencia y un tanto machacona que tiene un estribillo muy pegadizo y resultón, con unos coros muy bien introducidos. Después, la caña sigue con “Rather death”, una canción rápida y potente con unas voces muy agresivas, y también con un trabajo muy logrado de las guitarras.
El disco termina con “Batavia’s graveyard”, que empieza con el sonido del viento y de las olas y con unas notas oscuras y tranquilas. Luego gana potencia y se desarrolla con densidad, con un ritmo que nos hace mover la cabeza casi sin querer y unos coros muy efectivos. Al final, el sonido del viento y del mar nos despide de este disco.
Como vemos, este “Never surrender” es un disco muy conseguido con el que DESTRÖYER 666 dejan claro que lo suyo es la caña sin contemplaciones. Es un disco cargado de contundencia y de agresividad, y en el que, además, hay un trabajo muy logrado en las guitarras.
No es el disco del año, pero vale la pena escucharlo.
Track list:
1. Never surrender.
2. Andraste.
3. Guillotine.
4. Pitch black night.
5. Mirror’s edge.
6. Grave raiders.
7. Savage rights.
8. Rather death.
9. Batavia’s graveyard.
DESTRÖYER 666 son:
K. K. Warslut: Voz y guitarras.
Felipe Plaza Kutzbach: Bajo y coros.
Kev Desecrator: Batería.




