G-NOMA – CAUCES

Crítica

G-NOMA es el nombre de una banda canaria (de Lanzarote, para más señas) que practica una música muy difícil de etiquetar, porque aunque ellos la definen como Metal Progresivo, en ella se concentran influencias tan variadas como el Death Metal melódico, el Metal Progresivo e incluso el Pop, entre otros. Después de llevar desde 2003 viviendo diferentes cambios en su formación, este año nos presentaron su segundo álbum, “Cauces”, con el que continúan la senda que habían iniciado con su primer disco, “Origen”.
Cauces” es un álbum conceptual en el que encontramos doce temas muy variados que nos narran el viaje de una persona que sobrevolara en globo su propia vida, observando los diferentes cauces del río que es su vida, que a su vez simbolizan los caminos que se deben tomar en busca de la felicidad.
Con estos doce temas, la banda deja claro que lo que buscan es combinar melodías muy curradas con sonidos más agresivos, alternando las partes más cañeras con otras más fáciles de escuchar, además con la particularidad de que las suyas son canciones cantadas a dos voces, la gutural de Airán y la limpia de Israel, que también toca los teclados y se encarga de las programaciones.
El disco empieza con “El viaje”, un largo y complejo tema instrumental que sirve de introducción al disco y que ya nos va dejando claro que la música de estos chavales está cargada de matices y de detalles que hay que escuchar con mucha atención. Empieza con mucha tranquilidad, con el teclado como instrumento más destacado, para ir, poco a poco, ganando fuerza, aunque sin perder la melodía.
Ese tema da paso a “Puzzle interior”, una canción que, en sus primeros momentos, puede parecer que va a ser tranquila, pero pronto gana cierta potencia para ser un medio tiempo en el que contrastan las dos voces, aunque destaca por encima del resto la voz limpia. Es una canción con unos cambios de ritmo que encajan muy bien, en los que las melodías del teclado se adueñan del sonido.
Seguimos con “Un cristal rompiéndose”, una canción que empieza con mucha potencia, con un riff muy complejo y un ritmo que llama mucho la atención, hasta convertir a este en un tema muy claro de Metal progresivo. De nuevo, el contraste de las voces es muy llamativo.
Con el piano sonando de forma repetitiva y muy tranquila empieza “Cada amanecer”, aunque pronto se acelera. Las estrofas se desarrollan de forma un tanto popera, ganando potencia con las voces guturales. Los contrastes de esta canción son un ejemplo muy claro de que estos chavales saben muy bien como combinar los diferentes sonidos para crear un sonido propio y muy compacto.
De nuevo el sonido del piano nos da la bienvenida a “Hasta el fin”, una canción que, igual que en el caso anterior, después gana velocidad y potencia. En este caso, es la voz gutural la que tiene más protagonismo durante las estrofas, mientras que la voz limpia que escuchamos durante el estribillo hace que, en conjunto, sea una canción fácil de escuchar.
La puerta del cielo” es un instrumental que empieza con tranquilidad, con unos sonidos netamente progresivos, aunque incorporando también un ritmo muy cañero y potente. Las melodías de la guitarra son muy reconocibles, y se nos quedarán en la cabeza desde el primer momento, igual que los ritmos.
Con mucha fuerza empieza “Atado al ayer”, una canción de arranque muy deathmetalero y de ritmo muy potente. Sin embargo, el estribillo vuelve a darle al tema un aire fácil de escuchar, que contrasta con la agresividad de las partes cantadas por Airán. Además, los cambios de ritmo hacen que sea una canción muy completa y llena de matices.
Dentro del sol” empieza con mucha fuerza, con un sonido muy actual, en el que se combinan la agresividad de la voz con unos ritmos muy complejos. Sin embargo, cuando empieza a cantar Israel, la canción se ralentiza, para después ir ganando fuerza, con la voz sonando por encima de unas melodías muy fáciles de reconocer. Los cambios de ritmo son continuos.
Con el sonido del piano empieza “Hielo entre los dos”, un tema en el que el piano compite por llamar nuestra atención con la voz. Es el tema más fácil de escuchar del disco, con su sonido accesible y casi Pop en algunos momentos, aunque de nuevo, la voz gutural y los ritmos más agresivos vuelven a hacer acto de presencia en algunos momentos.
Con “Comienzo a vivir” nos engañan un poco, porque sus primeros momentos son muy tranquilos, para muy pronto ganar agresividad, y, a partir de ese momento, empezar a alternarse las partes más agresivas con otras más fáciles de escuchar. En algunos momentos, la música resulta muy llamativa y nos deja claro que el grupo sabe muy bien lo que tiene entre manos.
Estrellas sobre el río” es un brevísimo instrumental, muy tranquilo y en el que el piano es el principal protagonista durante la mayor parte de su duración. Este tema se empalma con el tema que da título al álbum, que también sirve para cerrarlo y que empieza con una melodía muy reconocible del piano a la que se une un ritmo muy cañero que da paso a una estrofa muy fácil de escuchar. Es uno de los temas más accesibles del disco, y en él se alternan los ritmos más furiosos con otros más tranquilos.
Como vemos, con “CaucesG-NOMA han sabido reunir todas sus influencias en una amalgama coherente de sonidos que no dejará a nadie indiferente, pero que exige mucha atención por la enorme cantidad de matices que tiene. No obstante, si no sois demasiado aficionados a los sonidos progresivos, puede que os resulte un tanto pesado.
Sin embargo, creo que vale la pena darle una oportunidad.

G-NOMA son:

Israel: Voz limpia, teclados y programaciones.
Airán: Voz gutural.
David: Guitarras y coros.
Adrián: Guitarras.
Yaco: Bajo.

Track list:

1- El viaje.
2- Puzzle interior.
3- Un cristal rompiéndose.
4- Cada amanecer.
5- Hasta el fin.
6- La puerta del cielo.
7- Atado al ayer.
8- Dentro del sol.
9- Hielo entre los dos.
10- Comienzo a vivir.
11- Estrellas sobre el río.
12- Cauces.

Discográfica: Rock CD Records.
Puntuación: 7,5/10.
Autor: Pablo Folgueira.

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