Destruction – Born to perish

Crítica

Nada menos que desde 1983 llevan dando caña los alemanes DESTRUCTION, regalándonos discos y conciertos verdaderamente antológicos y dejando claro que lo suyo es dar caña sin contemplaciones. Este año nos presentaron “Born to perish”, su nuevo disco, cargado de furia, rabia y brutalidad, pero también con algún que otro estribillo pegadizo y, sobre todo, con una producción muy cuidada. Pero vamos a verlo con más detalle.

El disco arranca con la misma canción que le da título, que empieza con el sonido de la batería, para rápidamente, desarrollarse con un sonido contundente que nos hará mover la cabeza casi sin darnos cuenta. Se trata de una canción muy cañera y muy directa, con un ritmo endiablado y un estribillo sencillo pero que dará mucho juego en los conciertos. Ideal para empezar el disco.

Seguimos con “Inspired by death”, un tema que arranca con un riff muy reconocible y que luego se desarrolla con una voz cargada de agresividad y con mucha furia. Es una canción rápida y muy directa, que en los conciertos dará mucho juego.

Betrayal” empieza con cierta oscuridad y densidad para muy pronto acelerarse y ganar contundencia. Se convierte, así, en un tema cargado de agresividad, muy directo y con mucha contundencia. Es un tema de mucha potencia y de mucha velocidad, pero en el que también se incluyen unos cambios de ritmo muy interesantes que hacen que el tema sea mucho más completo.

La diversión sigue con “Rotten”, una canción cargada de potencia en la que la voz se alterna con las guitarras en los primeros compases, para, después, desarrollarse de forma muy fluida y con mucha potencia. Su estribillo es muy pegadizo y la gente lo cantará con muchas ganas en los conciertos.

Con un riff entrecortado se inicia “Filthy wealth”, una canción muy rápida y potente en su inicio, con unas guitarras muy logradas que están entre lo mejor del álbum. Pero lo mejor de este tema es el cambio de ritmo, que sirve para rebajar la velocidad justo antes del solo, lo que hace que sea una canción diferente a las demás.

Con una tranquilidad que resulta un tanto desconcertante empieza “Butchered for life”, una canción que, en sus primeros compases, es muy tranquila y en la que se pueden escuchar unos coros muy curiosos. Sin embargo, cuando llevamos algo menos de un minuto y veinte segundos, el tema gana fuerza para desarrollarse con cierta densidad primero y después con velocidad. Así, se trata de la canción más extraña del disco, que llega, desde ese tranquilo inicio, hasta un estribillo directo y agresivo, perfecto para los conciertos, que, sin embargo, da paso a un solo lento y melódico y a una estrofa tranquila y oscura que, de nuevo, es el preludio de una parte más rápida y agresiva.

Tyrants of the Netherworld” empieza con mucha potencia, para desarrollarse con velocidad y agresividad, con un ritmo endiablado que moverá a la gente en los conciertos, en los que funcionará muy bien. Es un tema que se nos pasará en un suspiro gracias a su ritmo rápido y contundente. Además, su estribillo, muy sencillo, se cantará con ganas en directo, y su solo está muy logrado.

La caña sigue con “We breed evil”, que empieza con el sonido de la guitarra aumentando de volumen progresivamente, para luego desarrollarse con un ritmo machacón que nos hará mover la cabeza casi sin darnos cuenta. Cuando llegamos al estribillo, el sonido cambia un poco, y se hace muy pegadizo y “coreable”.

Con “Fatal flight 17”, el grupo continúa con mucha caña, empezando ya con un punteo de guitarra muy llamativo y conseguido, que nos introduce en una canción muy contundente que se va a desarrollar de manera muy fluida y potente hasta llegar a un estribillo muy logrado. Al final del tema se introducen algunos cambios en las melodías de la voz que hacen que sea una canción muy completa. El trabajo de las guitarras está muy conseguido.

Ratcatcher” empieza con mucha fuerza, y luego se desarrolla con mucha potencia, con una música rabiosa y muy agresiva, con unos coros furiosos y con un trabajo en las guitarras muy llamativo.

El disco termina con “Hellbound”, que empieza con mucha fuerza, para luego desarrollarse con velocidad y con mucha caña hasta llegar a un estribillo muy pegadizo y casi “comercial”, que gustará no solo a los fans del Thrash Metal, sino a cualquier fan del Metal. El solo es una verdadera pasada.

Como vemos, DESTRUCTION han creado un disco muy interesante que vuelve a ponerlos de actualidad, haciendo que este grupo ya clásico siga teniendo vigencia en este 2019. La producción, muy cuidada, nos permite apreciar los muchos detalles que tienen estas once canciones, que, a pesar de la veteranía del grupo, suenan muy actuales.
Un gran disco.

Track list:

1. Born to perish.
2. Inspired by death.
3. Betrayal.
4. Rotten.
5. Filthy wealth.
6. Butchered for life.
7. Tyrants of the Netherworld.
8. We breed evil.
9. Fatal flight 17.
10. Ratcatcher.
11. Hellbound.

DESTRUCTION son:

Schmier: Voz, bajo (y odio).
Mike: Guitarra.
Damir Eskic: Guitarra.
Randy Black: Batería.

Discográfica: Nuclear Blast.
Puntuación: 9/10
Autor: Pablo Folgueira.

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