DEVILDRIVER – PRAY FOR VILLAINS

Crítica

Buenas noticias para los seguidores de los deathmetaleros DevilDriver: desde el pasado 14 de julio tenemos nuevo trabajo. Trece son los temazos que componen el cuarto álbum de estudio de estos californianos, Pray For Villains. Desde ya, he de admitir que la californiana DevilDriver es una de mis bandas fetiche. Una de ésas bandas que por más que varíen mis estados de ánimo, por más que renueve el Mp3 o por más que mi madre me grite “¡MicabezaporDiooos!”… la incluyo en mi BSO personal del día a día. Siempre he pensado que los temas de DevilDriver son para acompañar con gestos al más puro estilo “director de orquesta” y que es fascinante oír cómo la voz de Fafara literalmente “se pega” a la batería y las guitarras. Son increíbles esos rugidos in crescendo que salen de un tío con su estatura. Por supuesto, no sólo de voceras viven las bandas… mucho mérito lo tiene el batería John Boecklin conduciendo al resto con esos altibajos rítmicos y melódicos y abruptas interrupciones que me dejan sin aliento o los empujes que proporciona a los guitarras Mike Spreitzer y Jeff Kendrick, para mí espléndidos en la parte que les toca. Me encanta la batería de DevilDriver, diría que es la auténtica reina de la fiesta. Si ya conoces el sonido de esta banda sabrás lo que quiero decir pero si no… te diré que encuentro que ostenta un sonido muy fresco y positivo en el sentido de la riqueza melódica que irradian todas sus composiciones y, al mismo tiempo, tengo la impresión de que se trata de una banda compacta, feroz, pontente y bruta, sobre una base en la que la agresividad y la velocidad en las ejecuciones son las principales premisas.

Antes de ponerme con Pray For Villains, permítime que divague por los anteriores trabajos o historia del vocalista de DevilDriver y, de esta manera ponerte en situación si es que se trata de tu primera vez con “Fafara y sus proyectos” (así es como he leído que se denominan a las bandas lideradas por Dez Fafara, vocalista y frontman de profesión. Llámalo “rebeldía social” pero no suelo estar de acuerdo con lo que dice la masa). Fafara procedía de otra formación etiquetada como Nu Metal, llamada Coal Chamber y perteneciente a RoadRunner Records. Se mantuvo en activo entre los años 1994 y 2005, caminó con Korn y produjo tres álbumes de estudio. La verdad es que jamás me llamó la atención especialmente y tenía la impresión de que se quedaba pequeña al lado de una voz como la de Fafara. El caso es que Coal Chamber no estaba destinada a triunfar, con lo que sus componentes alzaron el vuelo en distintas direcciones. Previamente a la desaparición de Coal Chamber, en el 2003, Fafara ya había presentado en sociedad un primer trabajo titulado DevilDriver con la que sería su banda hasta día de hoy, DevilDriver, también propiedad de RoadRunner Records. Fafara fue criticado de oportunista por los seguidores de Coal Chamber que argumentaban que abandonaba un Un Metal Americano a la baja en aquella época para adaptarse a lo que las discográficas empezaban a buscar. De todas formas, ya existían discrepancias entre los mismos integrantes de Coal Chamber. Fuera cual fuera la razón de la desaparición de Coal Chamber, a mí me concedió el deseo de oír ese vozarrón como se merecía. Como comentaba, DevilDriver se dio a conocer con su homónimo Devildriver y, como era de esperar, se podía adivinar el tipo de Metal que había trabajado Fafara en Coal Chamber. Aún así, pude apreciar una diferencia abismal entre una formación y otra: parecía que Fafara se lo estaba tomando en serio con su “nuevo proyecto” y presentaba ese sonido que he intentado describir al principio de la revisión. Incluso se ganó la aprobación del público, como pude comprobar entre algunas de mis amistades de aquella época. De éste primer trabajo de estudio puedo destacar temas como “Nothing’s Wrong”, “I Dreamed I Died” o “Swinging The Dead”, por mencionar algunas porqué me gusta todo. Dos años más tarde (en el 2005) le siguió The Fury Of Our Maker’s Hand, con el que parecía que la banda buscaba un sonido más pesado aún y Fafara dio un trato más carnal si cabía a su voz. En general olía la evolución del sonido de DevilDriver. Destacaría temas como “End Of The Line”, “Hold Back The Day” o el mismo que da nombre al álbum “The Fury Of Our Maker’s Hand”. Nuevamente dos años más tarde (en el 2007), se editó The Last Kind Words y que hasta ahora había sido la última entrega de la banda. Con este trabajo no sólo confirmaron que ése era el sonido que Fafara buscaba sino que, además, los situaba en un nivel con un punto más de brutalidad o agresión sonora además de demostrar ser una formación de calidad técnica donde las haya. Bien, íbamos muy bien. Destacando “Not All Who Wander Are Lost”, “Clouds Over California” o “Monters Of The Deep”.

Repitiendo la racha de los dos años, se nos presenta Pray For Villains. Ya desde el primer tema, que da nombre al trabajo completo, puedes ver (si es la primera vez que escuchas a estos californianos) que se trata de una banda con un nivel técnico impresionante y de indudable poder. Con esta calidad en la ejecución, Farara y Cía. aportan trece nuevos temazos que no van a dejarte indiferente. Estoy segura que, como yo, a cada tema que vaya pasando le dedicarás un pensamiento tipo “Qué bueno” mientras te provoca una ganas increíbles de llamar a quien sea, decirle “¡Escucha esto!” y dejas el móvil pegado al altavoz durante todo lo que dura Pray For Villains.

No soy una experta de DevilDriver pero he de decir que estoy encontrando cosillas que para mí son nuevas en este recién estrenado ciclo de la banda (si tú también sabes de qué pie cojean, serás tan consciente como yo). Admito que me ponen bastante. En cuanto dejas sonar el primer tema te das cuenta de otra evolución en su sonido, como ya pasó entre DevilDriver y The Fury Of Our Maker’s Hand: esta vez se trata de carne y hueso hacia la melancolía. Con esto no quiero dar a entender que sean cortes blandos, en absoluto, ya que la tónica general, tanto de este Pray For Villains como de todos sus trabajos anteriores, se mantiene sobre esa base de agresividad y velocidad que también comentaba al principio de la revisión. Así que ahora tropiezo con la recién descubierta parte humana de Devildriver coqueteando con la locura a la que me tienen acostumbrada.
Tampoco puedo dejar de observar ese arte a las guitarras que poseen Mike Spreitzer y Jeff Kendrick. Antes comentaba que la reina de DevilDriver era la batería, ahora no puedo mantenerlo al 100% porqué Pray For Villains contiene un trabajo compositivo y de ejecución de guitarras impresionante. Lo mejor es que no se reduce a momentos puntuales sino que se trata de una constante durante todo el trabajo y en cada tema de la primera mitad varía el tono. Me encanta. Impresionante en “Back With A Vengeance”, muy heavy durante todo el tema; “I’ve Been Sober”, por ese tono vacilón que al final se transforma en algo exigente; por el inicio totalmente arrebatador de “Waiting For November” o la discreción que mantienen a partir de “It’s In The Cards” y hasta el final de Pray For Villains, sin dejar de mencionar “Teach Me To Whisper”… enérgica y rítmica… preciosa. Esto me lleva a decir que percibo un cambio de registro/tono/actitud/como lo quieras llamar en la segunda mitad del cd. A partir de “Resurrection Blvd” me da la impresión de que la batería dice “Eh, se os acabo el luciros… aquí estoy yo” y las guitarras pasan de ir por delante a situarse un paso por detrás y seguir rindiendo pleitesía a la reina de la banda. Con estos halagos a las guitarras no quiero desmerecer la batería porqué sigo creyendo que John Boecklin, sigue siendo el bestia que ha sido siempre y continúa dejando la cosas claras en DevilDriver.

Mientras la primera parte es un novedoso trabajo de guitarras que me sorprende en todo momento, la segunda es recuperada por esa reina temporalmente derrocada que pone todo en orden y que nos devuelve a la casi DevilDriver de siempre. Digo “casi” porqué noto una clave de seriedad que no había visto anteriormente en sus composiciones y en las que Fafara aprovechaba los estribillos o los cambios de ritmo de la batería para romper la agresividad con ese deje nu metalero que mantenía de su época Coal Chamber (véase, “Nothing’s Wrong”, “I Dreamed I Died”, “Knee Deep”, “Sin And Sacrifice” o “Pale Horse Apocalypse”, por mencionar algunas). La segunda parte es como más pesada, más solemne, más devastadora y muy melancólica… no sé cómo explicarlo… es como si dijeran “¿Te ha gustado lo que has escuchado hasta aquí? Pues ahora te vas a cagar”.

Fafara también me sorprende con el trato que le da a su voz durante todo este cuarto trabajo contribuyendo a esa evolución. Esta apreciación es latente desde el primer tema de Pray For Villains y es en “Resurrection Blvd” donde más humano se muestra. He de admitir que también me gusta. Los cambios más significativos que veo en Fafara son: no alarga tanto sus desgarrados alaridos, a veces su registro roza la voz limpia si es que no la pone directamente como en el caso del final “I’ve Been Sober” o en el principio de “Teach Me To Whisper” y, como comento, ha cambiado su deje nu metalero por un estilo más melódico que contribuye a esa seriedad. Me atrevería a decir que llega a recordarme al vocalista de Lamb Of God, Randy Blythe y puede que sea debido a su mismo productor, Logan Mader.

Más guitarra y otro trato vocal son las cosillas que más acuso en lo que yo diría “otra evolución” en el sonido de DevilDriver. En general te diría que he comprobado que Fafara Y Cía. mantienen un alto nivel tanto compositivo como técnico, que aún son capaces de ejecutar temas bastante groovies sin perder un ápice de agresividad y velocidad, que Fafara puede ser más humano sin abandonar la brutalidad que le caracteriza, que aunque metan un solo de guitarra acústica siguen echando la sala abajo, que aunque una guitarra ambiental te encoja el corazón mantendrás alzado tu puño y destrozándote las cervicales, que pueden ser melódicos en la composición y salvajes en la ejecución, en fin…un todo muy completo en sí mismo y de verdad. Este trabajo no es ninguna tontería. DevilDriver ha intensificado su sonido habitual, ha añadido profundidad mediante arreglos atmosféricos que quedan muy apropiados, nada artificiosos o forzados. A veces brutal, a veces melódico y siempre muy groovie. Supongo que esta evolución general habrá supuesto un considerable esfuerzo para todos sus integrantes y no sé hasta qué punto será fácilmente superable pero está claro que éste es un buen momento para quitarse el sombrero ante estos californianos y desear larga vida a una banda que, a pesar de emplear mucho tiempo pateando mundo y escenarios, es capaz de sacar mucho y buen material para que tú y yo lo disfrutemos sobremanera.

Como no me gusta desgranar al detalle, porqué es lo mismo que si te desvelo quién es el malo de la peli que estás a punto de ver, y prefiero que te hagas ya con tu copia de este trabajo para que tú mismo descubras las maravillas que te aguarda, doy por finalizada esta revisión. Indiferentemente de que seas más Heavy o más Metalero, de que ya conozcas la carrera de la banda o sea tu primera vez… da igual tu situación: no puedes dejar escapar esta joya titulada Pray For Villains y que supone el cuarto álbum de estudio de los californianos DevilDriver, apadrinados por RoadRunner Records. Ahora y por este orden: entra a su MySpace, escucha las dos muestras de Pray For Villains – “Pray For Villains” y “Back With A Vengeance” –, compruebas que de entre todas las fechas programadas para los EEUU y Europa no consta ni una triste actuación para España (y lo cierto es que no me extraña nada ya que servidora estuvo presente en la visita que DevilDriver tuvo a bien apañar en la sala Apolo2 de Barcelona hace aproximadamente un año y he de decir que, teniendo en cuenta que la sala es pequeña, vergüenza me dio que no fuimos capaces de llenarla. Así que desde estas líneas pido que hagas examen de conciencia y lo traduzcas en presencia física en las salas de concierto), compruebas tu saldo de la hucha cerdito, te arreglas las greñas y te piras a tu tienda preferida (donde encontrarás dos ediciones, una de ellas cono, ni más ni menos, cuatro bonus tracks) de manera que a la salida empalmas con tu garito habitual, le pides al colega de la barra (sí, es más colega que camarero) que lo ponga mientras os ponéis al día cerveza tras cerveza.

Tracklist de Pray For Villains:

Pray For Villains
Pure Sincerity
Fate Stepped In
Back With A Vengeance
I’ve Been Sober
Resurrection Blvd
Forgiveness Is A Six Gun
Waiting For November
It’s In The Cards
Another Night In London
Bitter Pill
Teach Me To Whisper
I See Belief
Self-Affliction (bonus)
Dust Be The Destiny (bonus)
Damning The Heavens (bonus)
Wasted Years (bonus)

DevilDriver son:

Dez Fafara (Voz)
Mike Spreitzer Guitarra)
Jeff Kendrick (Guitarra)
Jon Millar (Bajo)
John Boecklin (Batería)

Puntuación: 10

Autor: Verónica Gómez

<< volver a discos