DINASTY – INMORTALIDAD

Crítica

Desde Burgos llegan DINASTY, una banda de Heavy Metal muy contundente que lleva activa desde 2003. El año pasado presentaron su primer disco “Inmortalidad”, en el que nos traen diez temas muy trabajados con los que buscan que prestemos atención a su estilo potente caracterizado por unas canciones variadas y cargadas de matices en las que destacan las atmósferas creadas por los teclados, tocado en el disco por Adrián, su cantante.
El disco empieza con el tema que le da título, que arranca con una melodía de teclado muy fácil de escuchar que nos va introduciendo en el tema de forma muy tranquila y agradable. Sin embargo, pronto el resto de los instrumentos se unen y empieza así un tema de sonido muy clásico. Pero además se incluyen unos cambios de ritmo que hacen que el estribillo sea muy rápido, de forma que notamos un claro contraste entre las diferentes partes de la canción. De hecho, los cambios de ritmo son continuos, haciendo que sea una canción muy variada.
Con un riff muy reconocible pero también de sonido muy clásico empieza “Por fin”, una canción pegadiza y con muchos menos cambios de ritmo que la anterior. Es una canción fácil de escuchar, con un estribillo muy pegadizo, que recordaremos casi sin querer.
El fuego que hay en ti” empieza con potencia, con un riff muy fácil de reconocer y un ritmo rápido y cañero. Es otra canción fácil de escuchar, especialmente su estribillo, sencillo pero muy efectivo. El ritmo es contundente y muy clásico, y todo ello hace que estemos ante una canción que es muy representativa de lo que estos chavales pueden hacer.
Con mucha tranquilidad empieza “Despertar”, una canción de amor cargada de sentimiento, que sirve para demostrar que estos chavales saben muy bien que no todo va a ser dar caña. No obstante, cuando llegamos a la mitad del tema se acelera y, sin perder ese sentimiento, sigue como una canción muy rápida y cañera. Además, cuentan con la colaboración de Jimmy Ríos a la percusión.
Con el sonido de una calle, sobre el que destacan unos pasos, empieza “Olvidados”, un medio tiempo de cierta densidad cantado a dos voces. En esta canción destacan un estribillo muy pegadizo y efectivo y unas melodías de guitarra muy logradas. Su solo es de los mejores del disco.
El sonido de un trueno nos da la bienvenida a “Vacío”, una canción que empieza con tranquilidad, con un punteo de guitarra muy reconocible, pero que poco a poco va ganando fuerza. Es una canción de desamor en la que los cambios de ritmo y el trabajo de los guitarristas arropan la voz de Adrián y hacen que la canción quede muy conseguida.
Mucha suavidad es lo que escuchamos en el principio de “La muerte es mía”, una canción de amor un tanto peculiar y de letra divertida. El principio del tema, cargado de tranquilidad, parece que nos está introduciendo en una canción de amor (o de desamor) típica, pero a medida que va avanzando y ganando fuerza, nos damos cuenta de que, en realidad, la “nueva novia” no es sino la muerte. En lo musical, es una canción que se desarrolla de forma muy clásica, con unos punteos de guitarra muy logrados.
El principio de “Hacia la extinción” crea una atmósfera muy evocadora, pero rápidamente el tema gana potencia, llegando a un ritmo muy potente, que es el que suena por debajo de la voz de Adrián mientras canta. El estribillo, muy sencillo, es, precisamente por esa sencillez, muy pegadizo, y puede funcionar muy bien en los conciertos, con el público cantándolo con ganas. Los solos están muy conseguidos.
Con un riff potente y agresivo empieza “Nómadas”, la canción que más me gusta de este disco. Se trata de un tema en el que hablan de la vida nómada del músico empezando por el final de un concierto. Es una canción de ritmo muy pegadizo y de letra fácil de escuchar, que desde el primer momento se queda en la cabeza casi sin darnos cuenta.
El disco termina con “Serpiente cascabel”, una divertida canción sobre un “malentendido” con una mujer, en la que, además, cuentan con la colaboración de Rodrigo Vázquez a los teclados. Empieza con suavidad, para ir ganando velocidad poco a poco, con un ritmillo vacilón y fácil de escuchar. Y es que, musicalmente, es una fiesta de buen rollo, lo que, unido a una letra divertida, hace que esta canción sea muy diferente a las demás y llame la atención desde la primera escucha.
En definitiva, este disco es todo un compendio de sonido clásico y de buen rollo, que gustará a quienes busquen canciones bien construidas pero sin demasiadas complicaciones.
Vale la pena escucharlo.

DINASTY son:

Durante la grabación del disco:

Adrián Martínez: Voz y teclados.
Roberto Díez: Guitarra.
David Ramos: Guitarra y voces.
César Calvo: Bajo.
Javier Calvo: Batería.

En la actualidad:

Adrián Martínez: Voz.
Roberto Díez: Guitarra.
David Ramos: Guitarra y voces.
Joaquín Velasco: Teclados.
César Calvo: Bajo.
Javier Calvo: Batería.

Track list:

1- Inmortalidad.
2- Por fin.
3- El fuego que hay en ti.
4- Despertar.
5- Olvidados.
6- Vacío.
7- La muerte es mía.
8- Hacia la extinción.
9- Nómadas.
10- Serpiente cascabel.

Discográfica: Autoproducido.
Puntuación: 7/10.
Autor: Pablo Folgueira.

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