Crítica
¿Eres una de esas personas con problemas durante el sueño?. ¿Tienes pesadillas, terrores nocturnos, te despiertas sobresaltado y sin descansar bien?. ?Tienes estrés o ansiedad?. ¿Llevas mucho tiempo así?, ¿tal vez 15 años? ¿o tal vez todo empezó cuando cierto batería retomó su puesto el pasado año en la que fue su banda?. Tal vez cuando escuchaste cierto single de adelanto y al asistir a su tour de 40 Aniversario cierto vocalista dejo caer que febrero de 2025 vería nacer su próxima obra, empezó ese nerviosismo y no veías pasar los días, semanas y meses y cada vez que dicha banda editaba otro adelanto en forma de video o single ya tu sueño no era el mismo hasta que llegara el anunciado 7 de febrero de 2025. Para cualquiera de estas preguntas tu diagnostico es…
PARASOMNIA, el esperado nuevo trabajo de los dioses del metal progresivo, los neoyorquinos Dream Theater. Grabado en su estudio DTHQ de Long Island, New York, entre febrero y julio de 2024 y producido por el propio John Petrucci, y que cuenta con la colaboración del genio Andy Sneap como ingeniero (Arch Enemy, Machine Head, Kreator, Judas Priest, Accept, Nevermore, Megadeth), mezclas y masterización del trabajo y también con James “Jimmy T” Meslin en la producción del sonido. El mismo equipo que ya parió “A View From The Top Of The World, 2021”. Para el trabajo artístico han vuelto a contar con Hugh Syme (Megadeth, Queensryche, Rush), que trabaja con ellos desde “Octavarium, 2005”, y que en esta ocasión ha hecho un trabajo fantástico en mi opinión, de los mejores de la banda, tanto para los singles como para la portada del álbum. Hay que decir que a ello ha contribuido el hecho de que “Parasomnia” si bien no es un disco conceptual, sí que es temático, girando casi todos los temas en torno a los trastornos del sueño, pudiendo desarrollar Syme sus portadas partiendo de una idea base. Vamos por partes.
Lo primero que destaca obviamente de este disco es la vuelta del señor Mike Portnoy a las baquetas. Mike Manginni es un grandísimo batería, su curriculum lo avala, pero las canciones con Portnoy son otra cosa. Este disco desde la primera nota, desde la primera aparición de Mike en su drumkit, tiene otro aire, tiene alma. Dream Theater ha grabado muy buenos temas en buenos discos con Manginni, pero el batería de DT es y será siempre Portnoy. Este disco como he mencionado antes, está hecho con el mismo equipo técnico de su predecesor y no suena igual ni de lejos. La vuelta de Mike Portnoy de devuelto a la banda frescura, alma y su verdadero sonido. Muchos echábamos de menos eso desde hace mucho. Dream Theater siempre se caracterizó por dotar a sus obras de un sonido propio que diferenciaba a unas de otras y desde el intercambio de Mike´s, eso no se daba, sonando los discos de estos casi 15 años más robóticos y mecanicos, más frios.

Dream Theater ha optado en esta ocasión por mantener esa tendencia a música más directa, sin tanto virtuosismo que obviamente lo tiene, pero mejor colocado y sin saturar o explayarse más de la cuenta, algo que ya pudo apreciarse tanto en el disco de John Petrucci “Terminal Velocity, 2020” como en su proyecto instrumental paralelo Liquid Tension Experiment “LTE3, 2021”. Seguramente el optar a premios como los Grammy’s o ver más poblados sus conciertos haya tenido que ver mucho a la hora de simplificar su música, haciéndola más accesible a todos los oídos, también la madurez musical tras 40 años como banda les habrá hecho ver que a veces, menos es más.
“Parasomnia” es una obra que entra sobradamente bien a primera escucha, son 8 temas, 7 en realidad ya que uno es mero puente entre temas, que abarcan casi 72 minutos de música y es lo que uno espera de ellos tras esta reunión de la formación más clásica. Es un disco lleno de detalles para contentar a toda su base de fans, tanto los melódicos como los técnicos pero sobre todo es duro, muy duro. Si la gente que habitualmente no se atreve a escucharlos por su complicación instrumental, les da la oportunidad, este disco va a captar a mucha gente que no los escucha e incluso los critica. Es destacable también que una banda que a veces es criticada como aburrida o somnolienta por su excesivo explayamiento técnico, haga un disco sobre los trastornos del sueño y encima sea más kañero y directo. “Parasomnia” tiene autohomenajes, homenajes a sus influencias, reflejos del pasado y también de su más reciente obra que van a contentar a todos pero lo más destacable es su asombrosa producción y sonido. Es un autentico trallazo sacado de las sombras y la oscuridad. La banda hace mucho, muchísimo que no sonaba así y sinceramente, diré esto y me quedaré tan ancho. Exactamente desde “Painkiller” de Judas Priest no escuchaba un disco de heavy metal, aunque sea progresivo, sonar en ese límite de crudeza y potencia. Las guitarras rítmicas de Petrucci suenan rozando el thrash, por no hablar del Djent, pero es que Myung se siente demoledor en el bajo y ningún percusionista de mundo puede completar y hacer que Petrucci suene así como Portnoy. Esa vuelta de su poderoso doble bombo, esa forma patentada por Nicko McBrain de recorrer los tambores superiores de su kit pero perfeccionada sobresalientemente hasta hacerla su propia marca por Portnoy y las atmosferas del mago Jordan Rudess en su teclado. En esta ocasión ha tirado más de su sonido básico de piano y recuerda más a sus primero años en “Metropolis II, Scenes From A Memory, 1999” o incluso a la etapa de Kevin Moore en la banda. Mención aparte la voz de Labrie. El canadiense está claro que no tiene la portentosa voz de antaño, me parecía que cantaba excesivamente plano, algo notorio en sus últimas obras, abusando en ellos de susurrante y cansina voz, así que pensé que seguramente su voz pararía los temas. Para mi sorpresa, James sin subir a las notas de antaño, canta muy bien en este disco. Es más intérprete y a veces en modo narrador varía su voz subiendo su tono o cambiándolo lo suficiente para que luzca. Para mí ha sido una agradable sorpresa, porque adoro a este cantante a pesar de que sus problemas vocales lo habían convertido en un vocalista más aburrido en muchas partes de sus últimos discos. Tras escuchar este LP, lo siento por sus detractores, este hombre es la voz de Dream Theater. Los tres singles suenan y encajan mejor en el cómputo general de la obra. Vamos tema a tema.
Sonidos de ciudad, pasos, alguien vuelve a casa, será Mike Portnoy. Parece irse a dormir, suena una melodía que durante los próximos 72 minutos se va a hacer familiar en tu mente. Esta melodía es, en distintos momentos de la obra y con distintos instrumentos, el hilo conductor sobre la temática que no concepto del disco. Se vuelve oscura y siniestra, sonido de chelos y efectos de Jordan, me parece que no vas a dormir, apenas dos minutos y… Meshuggah?, dios santo, que es esto, la ocho cuerdas de John entra demoledora como nunca, doble bombo y pulpo baquetas recorren veloces el drumkit de Mike Portnoy. “In The Arms Of Morpheus”, instrumental de más de 5 minutos, arranca con crudo y seco riff de John. Se une la épica atmosfera del teclado de Jordan y el bajo del otro John suena poderoso. Esto no suena a robot, hay alma en este disco y su sonido va a ser diferenciador del resto. Mike desde el principio marca cual perro meando en la esquina el territorio de su predecesor tocayo. Claramente su forma de tocar dice, “aquí estoy, he vuelto”. Sus impresionantes manos abren la melodía de John en un preciso y precioso y melódico solo para que este tema quede perfecto para abrir sus conciertos, creando hype y poniendo recintos patas arriba. Dando paso de forma enlazada a su single “Night Terror” que empieza con esa siniestra melodía. Pausada y pesada va “in crescendo” poco a poco como una intro hasta que Mike vuelve a dar otra master class de manos. Sin tanto virtuosismo, este tema es puro DT del kañero, tipo “Train of Throught “, riff afilado a lo “As I Am”, grueso y aplastante, muy metalero y acelerado, con James en su tónica, sin arriesgar en subidas. Jordan se pega sus típicas explayadas a partir de mitad de tema y también John se marca unos de esos solos a velocidad de la luz, pero lo de Mike es impresionante lo que mete por debajo, sus manos parecen poseídas. El tema mejora mucho en el disco. El solo melódico de John solo me reafirma en que está bastantes escalones por encima del resto. Nadie pude sonar tan melódico y preciso y tan contundente y crudo en tan breve espacio de tiempo.
A bocajarro entra “A Broken Man”, otro de los singles de adelanto. Mike machaca y martillea su Dream Monster sin piedad. El tema para y arranca a antojo con la misma dinámica densa y contundente. Voz maligna y amenazante de James. Cuando la escuché de salida pensé que paraba un poco el tema, pero en el disco no me lo parece la verdad y su voz melódica es un buen contrapunto a esa atmosfera densa y oscura del tema y también de la obra en general. Juguetón al final con la banda luciendo virtuosa hasta que John vuelve al ritmo, aquí DT suena como en sus primeras obras.
Los temas tienen minutaje, pero para nada se hacen largos y se me pasan volados. Nos vamos a “Dead Asleep”, 11 minutos. Que TEMAZO, así, en mayúsculas y negrita. Empieza con la suave melodía, calma tensa, violin, piano, presagio de pesadilla. Cañero riff de John, que sonido, que producción tiene este disco. Suena potentísimo. James en modo narrador, voz maligna cual trovador en feria medieval contando un cuento para no dormir. Impresionante doble bombo acompañando al vocalista por momentos. Sin grandes cambios en su desarrollo, a partir de la mitad empiezan los lucimientos personales con esas batallas ya legendarias entre John y Jordan dándose réplicas. De lo mejor si no el mejor tema del disco. Brutal. Donde habré oído yo esa melodía con la que acaba. Está en mi cabeza metida ya.
“Midnight Messiah”, tercer single de adelanto. Me pareció extraña y distinta pero me conquisto enseguida. Parece un homenaje a sus influencias, Maiden, Judas pero sobre todo su riff es puro Metallica, y esa rareza que tiene ya me pareció que era un tema quie encajaría mejor en la dinámica del disco. Demoledor ritmo prácticamente thrash en su estribillo, heavy metal clásico pero con rítmicas muy de Hetfield. Batería simple a lo Lars Ulrich para empezar pero que pronto adquieren los patrones más complicados de Portnoy. Tema rápido y de estribillo pegadizo con tupa tupa en la batería. De esos para que la gente brinque y cante, de esos que te ponen en el camino a un Grammy y aumentan tu audiencia, lo cual te da de comer de forma más abundante.
“Are We Dreaming” más que un tema es un enlace a la parte final del disco, un descanso tras la demoledora exhibición que llevamos. Es la intro a la preciosa y baladística si se puede llamar balada, “Bend The Clock”. Típico tema a medio tiempo en el que la melodiosa y tranquila voz a medios tonos de James luce perfecta, un descanso para el directo, con bellos pasajes a piano de Jordan. Tema que los de New York han grabado mil veces y que no por eso deja de tener su habitual brillo. Como no podía ser de otra forma, Petrucci pone un precioso y melódico solo para agrandar la interpretación de Labrie, con preciosas voces dobles y que aquí si sube tono lo suficiente para hacer más bello el tema y dotarlo de majestuosidad y grandeza, con partes que solo esta banda sabe hacer para ponerte lo pelos como escarpias y la piel de gallina. Para delicia de los fans más melódicos. Vamos al colofón.
“The Shadow Man Incident”. Una obra de Dream Theater no puede serlo sin su habitual tema largo y de explayación musical. Este de más de 19 minutos comienza pesado y amenazante, malévolo a modo intro y a los dos minutos épico y típico desarrollo de los de Long Island. Algunas partes de este tema recuerdan a su obra “The Astonishing, 2016” pero también a sus primeras obras. Un tema hecho para contentar a todos sus fans, con un Petrucci en su modo más fino y suave. Las partes vocales en modo pause, Labrie prácticamente a solas con la sección rítmica por detrás luce esplendoroso. 7 minutos, se desata la voraginé sónica, James acelera en modo más heavy y la banda le sigue, toques de Hammond para Jordan, cabalgadas a lo “Seventh Son” de Maiden, tira de influencias pero siempre va más allá que ellas. La banda suena contenida a punto de explotar, la voz de James la mantiene a raya dentro del tema, “noche sin fín” repite el canadiense, casi 11 minutos, se masca la tragedia, minuto 11, aquí están ya, prácticamente Liquid Tension, duelos, el mago contra el barbudo, y este contra el mago, los veloces dedos de Myung, las octopusicas manos de Portnoy, el momento que muchos odian mientras otros gozamos de placer. Esa chirriante y veloz guitarra agrandada como solo Mike Portnoy sabe con redobles sin fin, el hombre que hizo simples los paseos de Nicko McBrain por sus Tombs. Uno los poopularizó, el otro los perfeccionó. Minuto 16, entramos en el momento “Astonishing”, el acto de cierre enfila el final de la obra con un Petrucci que se nos mete dentro del alma con su Ernie Ball . Jordan tira de épica y en modo película y se hace el silencio… goteo, la melodía del disco y…

WAKE UP. Guiño a “Metropolis II”. Se acaba así un disco que por muchos motivos es sobresaliente, casi de matrícula. Si, no será mejor que “Metropolis II”, ni que “Images and Words”, habrá otros mejores, pero de donde viene y como lo hace, este disco es un puño en la mesa y es muy superior a lo que la banda ha hecho con el otro Mike en los platos. El tiempo lo pondrá en su sitio dentro de la discografía de la banda pero de momento es exactamente lo que cabría esperar de un retorno a la mejor formación de la banda. Es un, “hola, he vuelto, este es mi jodido sitio y mi puto puesto” por parte de un Mike Portnoy al que estos 15 años de múltiples proyectos han dado un poso y un saber estar y medir que lo han mejorado como percusionista. La banda sin él exploró terrenos que los hicieron más accesibles y comerciales y ahora con él han sabido unir ambas partes en una brillante obra que es la constatación de que sobre todo John, pero también la banda luce más con él, y que ahora sí, vuelve a estar completa.
Tras el incidente de 15 años atrás, Mike como un hombre roto, dejó su sombra tras su kit, dejando a la banda en brazos de Morpheo, pero consiguió avanzar en el tiempo para doblar el reloj y volver a sanar heridas del pasado y como un mesías de medianoche volver a su casa para despertar a este muerto dormido. No estamos soñando, nuestros terrores nocturnos ya han pasado, Mike Portnoy está de vuelta. Tal vez, hasta fue necesario que esto sucediera, no sé si durante demasiado tiempo, pero la espera concluyó y los verdaderos y mejorados Dream Theater ya están de vuelta. Tu “Parasomnia” está curada.
Listado de temas:
- In the Arms of Morpheus
- Night Terror
- A Broken Man
- Dead Asleep
- Midnight Messiah
- Are We dreaming?
- Bend The Clock
- The Shadow Man Incident
Line Up:
- JAMES LABRIE- Vocalista
- JOHN PETRUCCI- Guitarras
- JOHN MYUNG- Bajo
- JORDAN RUDESS- Teclados, Sintetizadores
- MIKE PORTNOY- Bateria, Percusión





