DRUDKH – ETERNAL TURN OF THE WHEEL

Crítica

Hace ya dos años que el controvertido “Handful Of Stars” vio la luz. Dejando de lado lo extremadamente deprisa que pasa el tiempo, siempre es agradable tener a la vista un nuevo lanzamiento de DRUDKH. La banda ucraniana dividió la opinión de sus fans con un último lanzamiento que se alejaba notoriamente de sus raíces black para posicionarse en un terreno mucho más progresivo, con tendencias post-rock y post-metal y unos pasajes ambientales que a mi, personalmente, me sobrecogieron. Para mi gusto aquel lanzamiento fue un soplo de aire fresco y un trabajo soberbio de producción, composición e interpretación que llevaba la carrera del grupo a otro nivel, desde mi punto de vista, más amplio. Sin embargo muchos de sus fans más acérrimos vieron este lanzamiento como una suerte de “aberración” contraria a todo lo que para ellos significa la música de DRUDKH y que suponía el punto más bajo de su carrera artística.

Ahora la formación afincada en Kharkiv nos presenta un nuevo lanzamiento, titulado “Eternal Turn Of The Wheel” y que supone, según nos cuenta su discográfica Season Of Mist, un retorno a sus raíces más frías y blackmetaleras, retomando las tradiciones y el folklore de su tierra como tema para su lírica e inspiración para su música. Siempre hay que ser prudente ante una afirmación de estas características, porque, normalmente, el supuesto retorno a las raíces suele quedarse en un amago que acaba perdido en tierra de nadie. Sin embargo DRUDKH no son una banda cualquiera y lo demuestran presentándonos un trabajo cuyo parecido sonoro más cercano dentro de su discografía lo encontramos en su debut “Forgotten Legends”.

La intro “Eternal Wheel” nos recibe con el sonido de una guitarra acústica arrullada por el lamento del gélido frío invernal, conduciéndonos con una gentileza engañosa hasta los brazos de “Breath Of Cold Black Soil”. Durante nueve minutos y cuarenta y seis segundos la formación ucraniana nos traslada a su pasado más remoto con un sonido frío y crudo, mucho más enmarcado en el black que en sus lanzamientos más recientes. La crudeza en el sonido (y también en la producción, más agresiva y sucia que la que pudimos ver en “Handful Of Stars”), sin embargo, no conlleva en ningún caso un descuido de ningún tipo en la composición de los temas. Cada detalle ha sido tenido en cuenta y a pesar de hallarnos ante una producción de casi diez minutos, nos damos cuenta de que se trata de un tema con vida propia, que evoluciona a cada minuto y nos oculta muchas más sorpresas de las que podríamos esperar. Desde melodías en segundo plano hasta riffs o progresiones inesperadas, la misteriosa banda nos ha preparado un camino en el que podemos disfrutar de todas sus aptitudes técnicas y compositivas, con un velo de crudeza y una potencia renovada que hacen que su discografía rejuvenezca casi diez años.

Con “Handful Of Stars” me pareció evidente que DRUDKH habían sucumbido finalmente a sus influencias más progresivas (que se habían ido tornando más y más patentes en cada lanzamiento) y este retorno a las raíces, si bien supone un cambio sonoro notable, que abandona los juegos de luces y sombras casi por completo para introducirnos en un paraje en constante penumbra, rodeados de una espesa capa de nieve gris, no consigue ocultar, ni lo pretende, las tendencias experimentales y el gusto progresivo en las composiciones de la banda. Con “When Gods Leave Their Emerald Halls”, de casi nueve minutos y medio de duración, la banda nos ofrece una de sus composiciones más sorprendentes y mejor elaboradas del disco. Sin resultar tan impactante como otros cortes de su discografía (recordamos con nostalgia “Ars Poetica” y algunos no se habrán olvidado aún de “Towards The Light”), si que resulta especialmente llamativa en este disco, mostrándonos muchos recursos patentes en su anterior lanzamiento y mucho más propios de estilos más luminosos y relajados, bajo un aspecto puramente black. Es posible que el sonido de este tema sea de los más similares a su debut y, sin embargo, la estructura del tema y su desarrollo general lo posicionan como una pieza mucho más avanzada de su discografía.

He de reconocer que, como amante confeso de su anterior obra, este retorno a las raíces no me había terminado de gustar. No obstante, rectificar es de sabios y creo que con este giro hacia su pasado en temas de sonido general, crudeza y producción, sin olvidarse de su presente más reciente en el desarrollo de los temas, la banda da en muchos sentidos un paso adelante, consiguiendo una nueva y emocionante dirección para su música. Es una afirmación un tanto arriesgada, dirán algunos, pero con temas como “Farewell To Autumn’s Sorrowful Birds” resulta muy difícil no llegar a esta conclusión. Con una cadencia general más pesada y lenta que en los dos cortes anteriores, pronto nos encontramos con densos guitarrazos y riffs muy característicos del grupo. La voz de Thurios se muestra agresiva, casi despectiva y pronto llegan a nuestros oídos pasajes con una mayor carga ambiental (siempre fría y cruda), que nos recuerdan que DRUDKH siempre han presentado muchas influencias de su folclore natal y este disco no iba a ser una excepción. De hecho, el mismo concepto sobre el que gira este album nace del folclore escandinavo del que bebe Ucrania, presentándonos la transición de las estaciones desde esta perspectiva. Con el tétrico canto de los pájaros alejándose y el sonido del viento aproximándose cada vez más, pronto nos encontramos metidos de lleno en un trepidante ritmo de batería y en una melodía marca de la casa. Se trata de un corte que presenta muchos giros y sorpresas, haciendo que su aspecto más black se fusione con una tendencia más experimental de forma sutil y muy bien conseguida. Tras siete minutos y cuarenta y nueve segundos, el sonido de unos pasos sobre la nieve nos lleva hasta el último tema del disco.

El cierre de este trabajo lo marca “Nigh Woven Of Snow, Winds And Grey-Haired Stars”, una composición de casi ocho minutos que confirma definitivamente todo lo que hemos visto en el disco y profundiza mucho más en ambos aspectos, tanto en ese anunciado regreso al pasado, con un sonido muy frío, muy crudo y agresivo cómo en esa vertiente más progresiva y experimental, muy bien reflejada en el uso de distintos recursos, en la creación de la estructura del tema o en la progresión de las melodías. Es uno de los cortes que más me gusta en este trabajo (aunque resulta muy difícil escoger uno, ya que se trata de un lanzamiento muy uniforme) y posiblemente sea, quizás, el que mejor refleja el sonido general de este disco. El final del tema nos llega en forma de outro en “decrescendo”, que nos libera en los brazos del gélido viendo invernal, nuestro sempiterno compañero en este viaje.

Si bien no se trata ni mucho menos de su mejor trabajo (al menos desde mi punto de vista; albumes como “Autumn Aurora” o “Handful Of Stars” me parecen más meritorios de ese título ), “Eternal Turn Of The Wheel” sí es un trabajo muy meritorio dentro de la discografía de DRUDKH, posicionándose a la altura de trabajos como “Microcosmos” o “The Swan Road”. Sin duda un disco que colmará las expectativas de los fans y que puede ser, perfectamente, un buen comienzo para todo el que se decida a adentrarse por primera vez en la música del conjunto ucraniano.

 

TRACKLIST:

01.- Eternal Wheel
02.- Breath of Cold Black Soil
03.- When Gods Leave Their Emerald Halls
04.- Farewell To Autumn’s Sorrowful Birds
05.- Night Woven Of Snpow, Winds And Grey-Haired Stars

 

DRUDKH son:

Thurios – Voz, Teclados
Roman Saenki – Guitarra, Bajo
Krechet – Bajo, Teclados
Vlad – Batería, Teclados

Puntuación: 8.5
Discográfica: Season Of Mist
Autor: David Rodrigo (Coon)

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