ECLIPSE – ARMAGEDDONIZE

Crítica

Los jóvenes de ECLIPSE lo han vuelto hacer. Después de la gran acogida de su último disco Bleed & Scream, de 2012, con el cual superaron todas sus expectativas alcanzando un nivel musical que con ninguno de sus cuatro trabajos anteriores hicieron,   los suecos han vuelto a editar otro álbum que logra estar e incluso sobrepasar el nivel del anterior.

Pese a formarse la banda en 1999 para muchos aun siguen siendo desconocidos; ignoran de la relevancia del nombre de Erik Martensson y su vinculación al mundo del HardRock y el AOR. El joven, además de vocalista y guitarrista, acumula ya un gran número de composiciones distribuidas entre grandes grupos de renombre, y junto al equipo creado con Magnus Henriksson, fundadores de la banda; y quien llegó en 2006, Robban Bäck, junto con  Magnus Ulfstedt, parece que ECLIPSE vive el mejor de sus momentos.
ECLIPSE es ya una banda sólida, talentosa, el recorrido y la experiencia de sus miembros es ya amplia y su capacidad de absorber conocimientos, al igual que el número de sus seguidores, crece a cada paso que dan.

La nueva etapa que Bleed & Scream les ofreció continúa, y para su nuevo álbum Armageddonize han optado por seguir la misma receta que con el anterior, componiendo conjuntamente todos los temas incluidos en este nuevo trabajo.Eclipse-2015

Armageddonize incluye en gran parte la misma esencia ECLIPSE que compartían en sus pasados trabajos, su carácter y naturaleza siguen basándose en ese sonido tan propio que surge de las seis cuerdas del prodigioso Magnus Henriksson, esta vez con tintes algo más melódicos, unido a la portentosa voz de Erik Martensson, acercándose en ocasiones, como ya nos había demostrado en Bleed & Scream, a la tesitura de David Coverdale en muchos de sus giros, adquiriendo una tonalidad rompedora y rasgada.

De esta manera, suceden los temas de manera sobresaliente, brillante. Once temas válidos en su totalidad, y en ningún momento sentimos esa sensación de estar escuchando un corte de los del tipo ‘relleno’.

Abriendo el disco I Don’t Wanna Say I’M Sorry irrumpe con sus pesadas guitarras aderezadas de etéreas melodías, formando una estructura similar a la de Breaking My Heart Again, de su álbum Are You Ready to Rock, de 2008, pero mostrando, llegados al estribillo, el tono adecuado de pesadumbre concorde con la letra del tema en cuestión. Interesantísimo el papel de Robban Bäck en la parte final, aportando marcados ritmos que acompañan a las estrofas y coros finales, terminando de forma brusca y cortante.

Stand on Your Feet, primer single y videoclip publicado por la banda, nos muestra ese aire Coverdale que hace a la voz de E.Martensson tan atrayente, rompiendo y rasgando su voz a cada final de frase en un corte parcialmente enfurecido y agresivo, la tempestad se define mejor en este tema y no en el siguiente, al que sí han titulado The Storm, poderosa en sus melodías y un estallido en sus estribillos, para pasar después a una pequeña pausa entre toda esa tormenta después del destacado solo de M.Henriksson y volver al rugido de las pesadas guitarras y unos no muy prolongados coros.

Un lento y complejo solo de guitarra, muy cercano al blues rompe en un verdadero tema HardRockero; duro, intenso, con muchos cambios de ritmo, y unos coros excepcionales, además de ese bramido a final de las estrofas principales muy similar a la que nos encontramos en Enemy in Me, de los también suecos H.E.A.T, un corte robusto y ascendente que da paso a Wide Open, sin duda una de las pistas más interesantes e impecables de Armageddonize; una tenue melodía inicial se quiebra con el sonido de los timbales de Robban Bäck, y de repente sientes la necesidad de subir el volumen de tu reproductor de CDs, la sonoridad y musicalidad de Wide Open te invita a abandonar todo aquello que estabas haciendo en ese preciso momento, te arrastra en un viaje guiado por una polifonía guiada entre la nostalgia y la positividad, toda una perfecta y magistral obra, estilosa y atractiva, que da paso a uno de los cortes más pausados de Armageddonize; Live Like I’m Dying, la malhumorada balada del álbum, que acontece con un cierto tono arisco en sus palabras a la par que sincera y emotiva en su parte final.

Breakdown saca la vena más Sleaze de la banda, un toque de CRASHDÏET en las estrofas principales además de unos ‘breaks’ muy al estilo de los incluídos en Slow and Easy de WHITESNAKE.

Love Bites sucede como una de las más frenéticas de las once pistas habidas en este disco. Punzante en sus melodías, con esos giros realmente atrayentes y seductores en la voz de Erik Martensson además un estribillo sucio y parcialmente obsceno en su tonalidad, de nuevo ese terreno contíguo al Sleaze en el que ECLIPSE parece sentirme tremendamente cómodo.

Tiempo para cortes más rockeros y además del pesado, mucho más acorde con los primeros temas del álbum, Caught Up In The Rush vuelve a esa esencia ECLIPSE, de cargantes guitarras  y coros sencillos pero realmente apropiados para otro tema más o menos agresivo a la vez que melódico en su parte principal.

En la posición número diez, One Life-My Life de nuevo otro corte arisco, a modo de reivindicación, en el cual aparece esa característica tan propia de la banda, de incluir frases totalmente descendentes justo antes de el estribillo, el cual dibuja una línea totalmente contraria y ascendente y realmente atrayente; al que le sigue el último tema de Armageddonize; All Died Young, otra pista verdaderamente frenética a la batería de Robban Bäck, indiscutible as de los timbales, acompañándole una línea melódica a la guitarra dibujando escenas ciertamente conmovedoras.

ECLIPSE lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a conseguir un disco grande. Excelente. Sublime.

 

Tracklisting:

01. I Don’t Wanna Say I’m Sorry
02. Stand On your Feet
03. The Storm
04. Blood Enemies
05. Wide Open
06. Live Like I’m Dying
07. Breakdown
08. Love Bites
09. Caught Up In The Rush
10. One Life-My Life
11. All Died Young

ECLIPSE son:

Erik Martensson – Voz
Magnus Henriksson– Guitarra
Magnus Ulfstedt – Bajo
Robban Bäck – Batería

Discográfica: Frontiers Records
Nota: 10/10
Autora: Spinelly Arianne

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