EPISTHEME – DESCENDING PATTERNS

Crítica

Desde la italiana Catania nos llegan EPISTHEME, una banda de Death Metal con muchos tintes progresivos que realiza una música en la que combinan la agresividad con el virtuosismo, lo que da lugar a unos temas llenos de matices que pueden resultar sorprendentes. Formada en 2010 y después de varios cambios de formación orientados a buscar la estabilidad necesaria, recientemente han presentado “Descending patterns”, su primer disco de larga duración con el que buscan presentarnos su música.
Lo primero que llama la atención en “Descending patterns” la capacidad que el grupo tiene para alternar las partes agresivas con otras más melódicas, combinando las voces limpias con momentos de mucha agresividad que no dejarán a nadie indiferente.
El disco arranca con caña, la del principio de “Eyeland”, un tema que desde su inicio ya nos deja claro que lo que vamos a escuchar en este álbum es potencia. A pesar de esa fuerza, también nos damos cuenta de que el grupo busca también combinar esa agresividad con una gran cantidad de matices. Destaca la fuerza de la base rítmica, que es atronadora, y también los cambios de ritmo, que resultan sorprendentes y que nos dejan claro que en esta canción hay mucho a lo que prestar atención.
Seguimos con “Erase that frame”, una canción que también arranca con potencia, aunque no tanta como el tema anterior. En ella notamos más la aportación de cada músico, lo que nos permite comprobar su calidad. En este tema se nota mucho esa intención de combinar agresividad y melodía, lo que hace que sea una canción muy completa y compleja, también con unos cambios de ritmo muy bien introducidos, y con la combinación de voces limpias y voces más agresivas.
El siguiente tema es “Silent screaming”, que se enlaza con el anterior y en el que notamos unas melodías muy reconocibles que nos van introduciendo en la canción de manera paulatina. Después, el tema gana furia con unas voces agresivas y casi desquiciadas por momentos, y con un ritmo machachón y furioso. Sin embargo, en el estribillo introducen unas voces más melódicas, y después también hay cambios de ritmo que añaden complejidad a la canción.
Shades of may” es un instrumental que tiene un arranque tranquilo y melódico, que muy poco a poco va ganando intensidad, aunque manteniéndose en todo momento como un tema de mucha suavidad que funciona como interludio dentro del disco. Es muy interesante por el contraste que supone con el resto de temas del álbum.
Pero la caña vuelve con “Blind side”, que empieza con un riff sencillo, repetitivo y muy reconocible que suena por encima de un ritmo también muy repetitivo, y que sirve de introducción a una canción de mucha potencia, con un ritmo potente, unas melodías muy reconocibles y una voz de mucha agresividad, que se alterna con una voz limpia y melódica, lo que da mucha variedad a esta canción.
Endless apathy” empieza con mucha fuerza, con un ritmo muy potente y furioso, pero también cargado de matices, que nos deja muy clara la voluntad de estos tíos de hacer una música muy compleja. Y es que, de nuevo, vuelven a combinar las partes furiosas, cañeras y agresivas con otras muy melódicas, en una combinación muy interesante.
El disco acaba con “Nemesis”, una canción de arranque potente y de ritmo muy conseguido, que, sin embargo, tiene menos furia que los temas anteriores. Sin embargo, es un buen resumen de lo que este grupo ofrece, porque en ella podemos escuchar partes melódicas, que son las que predominan, pero también otras más agresivas.
Con “Descending patterns”, EPISTHEME han demostrado que saben muy bien qué quieren hacer y como hacerlo. Por eso, solo podemos esperar que sus próximos lanzamientos nos dejen tan buen sabor de boca como este.

EPISTHEME son:

Luca Correnti: Voz.
Francesco “Seven” Coluzzi: Guitarra.
Enrico Grillo: Guitarras.
Riccardo Liberti: Bajo.
Daniele Spagnulo: Batería.

Track list:

1- Eyeland.
2- Erase that frame.
3- Silent screaming.
4- Shades of may.
5- Blind side.
6- Endless apathy.
7- Nemesis.

Discográfica: Autoproducido.
Puntuación: 8/10.
Autor: Pablo Folgueira.

<< volver a discos