Crítica
La verdad es que me moría de ganas de escuchar este disco, y es que desde hace ya algún tiempo pienso que EXODIA es uno de los grandes jóvenes valores de la música de nuestro país, y ese pensamiento es todavía mayor desde que los vi hace ya varios meses. Por eso, me fue imposible evitar que se me pusiera una sonrisa bobalicona en la cara cuando empecé a escuchar este “Hellbringer”, que es el segundo lanzamiento de los valencianos después de su aclamado “Slow death”.
Cuando nos lanzamos a la aventura que supone adentrarnos en este “Hellbringer”, disco que financiaron a través de una campaña de crowfunding, nos encontramos con que, ya desde la misma portada del álbum, nos avisan de que lo que nos van a dar es agresividad y furia. Y cuando pinchamos el disco, es precisamente con eso con lo que nos encontramos: diez canciones furiosas, rápidas, en las que las guitarras tienen un protagonismo enorme y durante las cuales los cinco músicos tocan con una agresividad muy grande. Diez canciones que están llamadas a quedar recogidas en los anales del Thrash Metal hispano y europeo por mucho tiempo. Pero veámoslo con más detalle:
El disco arranca con “Wicked seed”, una canción que empieza con un riff muy cañero, pero que va ganando cada vez más velocidad, hasta llegar a ser una canción cañerísima y llena de intensidad. Amando canta con mucha agresividad, y los cambios de ritmo sirven para resaltar las distintas partes de un tema que no nos da un momento de respiro. El estribillo es perfecto para los conciertos. Pero en esta canción, igual que en las nueve siguientes, lo que más destaca es el trabajo de las guitarras, con varios punteos muy complejos.
La diversión continúa con “Infected hate”, otra canción furiosa que desde el principio ya es toda una máquina de romper cuellos. La pegada de Toni con la batería es impresionante, y va marcando un ritmo rapidísimo a sus compañeros, que tocan sin parar de dar caña. Sin embargo, que nadie piense que en este disco no hay más que velocidad y caña; también hay melodía, y mucha, a través de ese trabajo tan enorme que ya hemos comentado que hay en las guitarras. Y es que Pablo y Rafa hacen un trabajo sobresaliente con sus instrumentos a lo largo de todo el disco, y en esta canción queda claro.
En “Shout the nations” continúa la velocidad endiablada, con unas guitarras que no hacen más que buscar nuestra atención, y con Amando cantando con mucha agresividad. Además, se incluyen unos coros que pueden funcionar muy bien en directo, y que enriquecen la canción. Sin embargo, aunque en el solo parece que el pistón baja un poco, nada más lejos de la realidad, porque muy pronto la velocidad vuelve a adueñarse del tema.
“150% attitude” es, como ya se puede imaginar, toda una declaración de intenciones. Desde el principio ya es caña en estado puro, sin dar un momento para recuperar el aliento. Amando canta como si estuviera desquiciado sobre un ritmo salvaje y endiablado. Es una canción que en directo va a ser una verdadera bomba, con el público volviéndose loco.
Continuamos con “Anesthetics”, una canción en la que colabora Daniel González, de POSSESSED, que arranca con mucha fuerza, aunque menos velocidad que las canciones anteriores. Pero el primer solo, a velocidad de vértigo, ya nos deja claro que la velocidad no va a desparecer. En algunos momentos, los punteos de las guitarras llaman la atención casi más que la voz, porque se van encadenando un punteo tras otro hasta dejarnos con la boca abierta.
Ahora que nadie se duerma, vamos. Vamos, precisamente con “Go!”, una canción que arranca con un solo salvaje y cargado de agresividad (¿he comentado lo mucho que destacan las guitarras en el álbum?) que ya nos deja claro que lo que se nos viene encima es de órdago. Amando empieza a cantar con mucha rabia, y cuando ya nos habíamos acostumbrado a la estrofa, otro punteo. Es una canción cargada de intensidad y en la que las guitarras destacan más que el resto de los instrumentos, porque en ella hay varios solos más.
Con cierta tranquilidad y oscuridad empieza “Future generations”, una canción con una cierta influencia de METALLICA, sobre todo al principio. Pero pronto la cosa vuelve a ganar intensidad, aunque manteniendo la densidad. Amando canta con una agresividad enorme y desquiciada, y las guitarras, otra vez, vuelven a exigir que les prestemos atención. No obstante, cuando el tema se acelera, lo hace mucho, pero eso sí, los cambios de ritmo son continuos, haciendo que sea una de las canciones más completas y, sobre todo, complejas del disco.
Caña y velocidad desde el principio de “The train of death”, un tema potente pero cargado de melodía. En él se puede notar mucho mejor la aportación de los músicos. Aunque, como acabo de decir, es una canción rápida, lo es un poco menos que las demás, y deja claro que EXODIA saben hacer mucho más que dar caña. Además, hay cambios de ritmo que convierten a éste en un tema muy completo, y que permite que, una vez más, los guitarristas se luzcan.
Llegamos a “The town of no return”, canción en la que colabora Pla Vinseiro, de MUTANT SQUAD, otro de los valores emergentes de nuestro Thrash. Se trata de un tema que arranca con densidad, como si quisieran que nos confiáramos. Pero que nadie se asuste, que la velocidad vuelve muy pronto a ser la protagonista. Unas voces cargadas de mala leche se combinan con una velocidad extrema en la instrumentación, y además se añaden unos coros sorprendentes pero que quedan muy bien.
El disco termina con “The art of drinking” que es eso mismo: una canción al alcoholismo, en la que, además, escuchamos unos coros que imitan los que hacemos cuando en nuestro cuerpo hay más alcohol del que debería. Es un tema divertido, pero no por eso menos intenso o menos rápido que los demás. Y es que los riffs y punteos se enlazan en una canción que muy pronto se nos queda en la cabeza y que puede ser perfecta para los conciertos, y con la que el público lo dará todo. El solo es la leche. Bueno, como todos los del disco.
En definitiva, diez canciones con las que EXODIA nos demuestran que pueden crear un gran disco, seguramente superior en calidad a su lanzamiento anterior, en que a la agresividad propia de las canciones añaden un nivel técnico enorme, porque las virguerías que hacen con los instrumentos no están al alcance de cualquiera. Diez canciones directas e ideales para el directo, que son toda una oda a la caña y a la velocidad.
Todavía es muy pronto para proclamarlo el disco del año. Pero estoy seguro de que, cuando en diciembre empecemos a pensar en los mejores álbumes de 2014, éste va a ser uno de ellos.
EXODIA son:
Amando Milla: Voz.
Pablo Tello: Guitarras.
Rafa de las Heras: Guitarras.
Víctor Tello: Bajo.
Toni Camarero: Batería.
Track list:
1- Wicked seed.
2- Infected hate.
3- Shout the nations.
4- 150% attitude.
5- Anesthetics.
6- Go!
7- Future generations.
8- The train of death.
9- The town of no return.
10- The art of drinking.





