Exumer - Death Mask Messiah

Crítica

Hay regresos que viven de la nostalgia y otros que sirven para demostrar que una banda veterana todavía tiene argumentos para mirar hacia delante. Exumer pertenece claramente al segundo grupo. Desde su regreso en 2008, la formación alemana ha tratado de mantener vivo el espíritu de su etapa clásica sin limitarse a reproducir el sonido de los años ochenta. Con Death Mask Messiah, su sexto trabajo de estudio y primero en siete años, Mem V. Stein y Ray Mensh vuelven a demostrar que el thrash puede seguir siendo agresivo, directo y actual sin renunciar a sus raíces.

El disco arranca con “Death Mask Messiah”, un auténtico puñetazo sobre la mesa. El riff principal marca desde el comienzo la dirección que seguirá el álbum: velocidad, agresividad y una producción contundente que permite apreciar cada instrumento con claridad. La voz de Stein conserva intacta buena parte de su personalidad, mientras las guitarras de Mensh y Marc B. construyen una sucesión de riffs afilados y solos que recuperan el espíritu de la vieja escuela sin caer en una recreación arqueológica.

“Blinding Skies” confirma que lo ocurrido en el tema inicial no es casualidad. Aparecen algunos pasajes algo más melódicos que conectan con la trayectoria más reciente de la banda, aunque Exumer no tarda en recuperar su habitual contundencia. Esa capacidad para combinar referencias clásicas con una producción contemporánea es precisamente uno de los grandes atractivos del álbum.

La sensación de velocidad se mantiene en “Sin Bleeder” y “Eradication”, dos cortes que muestran a una banda especialmente cómoda cuando apuesta por el ataque frontal. La segunda incorpora además un cierto groove que rompe ligeramente la linealidad y demuestra que Exumer sabe manejar diferentes velocidades dentro de un terreno estilístico bastante delimitado.

Uno de los grandes aciertos del disco está en su sección rítmica. Alex Voss al bajo y Jerome Reil a la batería debutan discográficamente con la banda y aportan una energía renovada. Especialmente destacable resulta la pegada de Reil, capaz de sostener las aceleraciones del grupo sin convertirlas en una simple exhibición de velocidad.

“Allocated Savagery” es probablemente uno de los mejores ejemplos de esa vertiente más frenética. Los riffs se suceden con enorme precisión y las líneas melódicas de guitarra aportan el contrapunto necesario. En “Serpent”, por su parte, aparecen ecos del thrash estadounidense, especialmente de Exodus, aunque Exumer consigue integrarlos dentro de su propia personalidad.

La variedad no es precisamente la principal característica de Death Mask Messiah. La banda apuesta durante buena parte del recorrido por una fórmula muy concreta: riffs cortantes, baterías contundentes, voces agresivas y solos incendiarios. Sin embargo, esa aparente limitación termina funcionando porque las composiciones tienen suficiente dinamismo para evitar que los 42 minutos resulten excesivamente previsibles.

“Fratricide” introduce además uno de los aspectos más interesantes del álbum: sus letras. El disco aborda cuestiones como la polarización política, la desinformación, las divisiones sociales y el uso de la manipulación para enfrentar a las personas. La figura de David Koresh y el asedio de Waco de 1993 sirven como uno de los ejes conceptuales del trabajo, aunque Exumer utiliza estos acontecimientos para hablar también de problemas más amplios relacionados con el poder y la manipulación.

En la recta final, “Scorcher” destaca por sus coros y sus agresivos solos, mientras “Frozen Ground” introduce un carácter algo más pesado y opresivo antes de volver a acelerar. El cierre llega con “Unchained Angel”, versión de Nasty Savage en la que participa Nasty Ronnie. El homenaje tiene especial sentido teniendo en cuenta que ambas formaciones compartieron escenario durante la primera gira europea de Exumer en 1988.

La producción de Dominic Paraskevopoulos, con mezcla y masterización de Arthur Rizk, consigue que el álbum suene poderoso pero suficientemente orgánico. Las guitarras tienen el protagonismo esperado, la batería golpea con fuerza y la voz de Stein continúa siendo uno de los elementos más reconocibles del grupo.

Death Mask Messiah no pretende superar el impacto histórico de Possessed By Fire, ni tendría sentido exigirlo. Su mérito está en demostrar que Exumer todavía puede escribir canciones convincentes dentro del thrash clásico sin vivir exclusivamente de su pasado. La banda mantiene sus señas de identidad, pero las combina con una energía renovada y una producción contemporánea.

Quizá quienes busquen mayores contrastes puedan encontrar el recorrido algo uniforme, pero para los seguidores del thrash más directo resulta difícil pedir mucho más. Exumer regresa con hambre, contundencia y oficio, firmando uno de los trabajos más sólidos de su segunda etapa.

Listado de temas:

02. Blinding Skies
03. Sin Bleeder
04. Eradication
05. Ravishing Waste
06. Allocated Savagery
07. Serpent
08. Fratricide
09. Scorcher
10. Frozen Ground
11. Unchained Angel

 

Line Up:

Mem V. Stein – vocals
Ray Mensh – guitars
Marc B. – guitars
Alex Voss – bass
Jerome Reil – drums

 

Puntuación: 8/10

Discográfica: Metal Blade

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