FREQUENCY – THE FLOW

Crítica

Después de demostrar con su primer disco, “Rotten Empire”, que tienen nivel suficiente como para destacar dentro del Death Metal melódico, los albaceteños FREQUENCY nos presentan su segundo álbum, “The flow”. “The flow” es un disco conceptual en el que, a través de quince cortes, el grupo nos guía a través de las diferentes etapas por las que pasa la vida de una persona, empezando por los primeros latidos y llegando hasta la muerte.

El disco empieza con “Breathe”, una breve intro en la que, con mucha tranquilidad, se nos sugieren los primeros compases de una vida. Seguimos con “Conjunction of senses”, una canción que empieza con un ritmo machacón y unas melodías muy reconocibles, que dan paso a una voz casi desquiciada que va cantando con mucha agresividad. Se trata de una canción cargada de furia y de potencia, pero muy conseguida, que rápidamente se nos quedará en la cabeza. Además su solo está muy logrado.

Con el sonido de una guitarra acercándose empieza “Other beings”, una canción que también presenta un ritmo muy machacón, pero que se combina con una melodía muy reconocible, que hará que rápidamente se nos quede en la cabeza. De nuevo, la agresividad de la voz es enorme, aunque esta vez se combina con unos cambios de ritmo muy acusados, que hacen que se alternen los momentos de furia con los de tranquilidad en un contraste muy logrado.

Con muchísima potencia empieza “Fast forward”, una canción llena de agresividad que es adrenalina pura. Es un tema lleno de matices, en el que las guitarras casi parece que buscan restarle protagonismo a la voz. A su vez, Santiago alterna diferentes registros al cantar, lo que da más matices a la canción.

Con mucha tranquilidad empieza “Rebellion”, pero que nadie se confíe, que muy pronto la cosa se acelera, con una potencia salvaje y unas melodías de guitarra muy fáciles de reconocer. No obstante, lo que más llama la atención de esta canción son los cambios de ritmo, que hacen que se alternen los momentos más salvajes con otros más accesibles.

Con un riff muy reconocible empieza “Blizzard”, una canción que desde el principio da caña con mucha agresividad. Se superponen dos registros de voz diferentes en un contraste muy logrado que hace que esta canción sea muy diferente a las demás del disco, especialmente en lo que se refiere al estribillo.

Through the glass” empieza con mucha fuerza y con una melodía muy fácil de identificar. Además, los cambios de ritmo son continuos, alternando las partes más agresivas con otras más fáciles de escuchar, en las que las diferentes influencias de las que se nutren estos chavales son muy claras.

The day after” es un suave interludio de guitarra acústica que sirve para recuperar el aliento después de toda esta caña y justo antes de que la caña vuelva con “Of a thousand suns”, una canción de ritmo potente y machacón, y de voz desquiciada y agresiva, en la que todos los instrumentos encajan para que el resultado sea de una agresividad enorme. Además, los cambios de ritmo y la combinación de diferentes registros de voz hacen que sea una canción muy completa y también muy compleja.

Con tranquilidad, casi creando una atmósfera de mucha paz empieza “Spoil”, una canción cuya primera mitad parece casi un tema tranquilo, que contrasta con las demás canciones del álbum. Sin embargo, poco antes de cumplirse el minuto dos la cosa gana potencia, y a partir de ese momento se alternan los momentos de tranquilidad y los de potencia, en una combinación muy conseguida que hace que sea una de las canciones más sorprendentes del disco.

Con mucha potencia empieza “Salvation”, una canción de mucha fuerza y de mucha agresividad. En esta canción hay momentos en los que la batería suena como una verdadera ametralladora, aunque lo más llamativo es la combinación de ritmos que se hace, que da una variedad muy grande a este tema, que es uno de los más completos del disco.

Sickness” empieza con mucha fuerza y con un ritmo furioso, que después se va alternando con unas melodías muy reconocibles, que hacen que sea una canción que se queda en la cabeza desde el primer momento.

La llegada a los últimos momentos de la vida nos la cuentan con “Winter”, una canción que empieza con mucha potencia y que después mantiene esa potencia pero mientras escuchamos una voz en la que se alternan los registros guturales más salvajes y las voces limpias más sorprendentes. De nuevo, las melodías de guitarra vuelven a ser de lo mejor del tema, y se encajan a la perfección con el sonido de las voces.

Con muchísima fuerza empieza “Monument”, una canción de mucha velocidad que, a pesar de ser una de las más largas del disco, con sus casi seis minutos de duración, se nos pasa muy rápido debido a la fuerza que despliegan con ella. Su estribillo es muy reconocible y pegadizo, siendo uno de los más conseguidos del disco. Al final de la canción, un cambio de ritmo y la interpretación de este estribillo en un tono menor hace que el final tenga un aire casi épico.

El disco termina con “Expire”, un breve tema en el que nos cuentan precisamente el final de la vida, a través de unos sonidos de mucha tranquilidad que nos van despidiendo de todo lo que acabamos de escuchar de la mejor forma posible. No obstante, cuando va aproximadamente un minuto y medio, el tema gana fuerza y la voz gana protagonismo, volviendo a alternarse la agresividad y la melodía. Es, sin duda, el tema perfecto para dar por finalizado el disco.

En definitiva, un trabajo muy conseguido, en el que melodía y agresividad se combinan para crear una música excepcional. Se nota que los cinco han dado lo máximo que ha estado en sus manos para facturar un álbum sobresaliente que les sitúa a la altura de los mejores del estilo. Escuchadlo y ya veréis.

FREQUENCY son:

Santiago Barbero: Voz.
Juan Ángel López: Guitarra.
José Luis Tobarra: Guitarra.
Pablo Gómez: Bajo.
Ignacio Merino: Batería.

Track list:

1- Breathe.
2- Conjunction of senses.
3- Other beings.
4- Fast forward.
5- Rebellion.
6- Blizzard.
7- Through the glass.
8- The day after.
9- Of a thousand suns.
10- Spoil.
11- Salvation.
12- Sickness.
13- Winter.
14- Monument.
15- Expire.

Discográfica: Stigia Promotions & Management.

Puntuación: 9/10.

Autor: Pablo Folgueira.

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