Gentle Giant – 1970-1972.

Crítica

El “caso” del quinteto británico GENTLE GIANT es singular, en cierta manera: solo diez años de actividad, de 1970 a 1980 les bastaron para ser una de las bandas más queridas y respetadas dentro del proceloso mundo del otrora llamado “rock sinfónico”, hoy identificado con más éxito como “rock progresivo”.

La banda nace gracias a los hermanos Shulman, tres escoceses de ascendencia judía que, enseñados por su padre a tocar varios instrumentos, y tras insignificantes escarceos con otros nombres, fundaron SIMON DUPREE AND THE BIG SOUND, una banda mitad pop, mitad soul, que solo sacó algunos singles y que ya en 1969 se convirtió en lo que conocemos como GENTLE GIANT.

El pasado 2019 vio la luz una interesante caja llamada “Unburied Trasure”, un tesoro no enterrado, que contenía nada menos que 30 CDs con toda su obra y todos los añadidos que podáis imaginar en forma de directos oficiales, algunos no publicados, un extenso libro… Sin embargo, los fans demandaban algo más, y algo en el formato que nos gusta a los incondicionales, y hete aquí que el próximo 3 de abril de 2020, cuarenta años después de su último disco Civilian, los míticos cuatro primeros trabajos de los británicos verán la luz en una reedición en formato vinilo.

El primer disco, llamado como la banda, apareció en 1970 y fue producido por el gran Tony Visconti. El hecho de que no se editara en los Estados Unidos inauguró el lío de portadas entre las ediciones británicas y las americanas, que se extendería a unos cuantos trabajos más. Éste ha sido catalogado como uno de los mejores debuts en la historia del rock progresivo, y combina trazas del rock setentero más “bluesy” con flautas, mellotrones y pinceladas de jazz, de modo que rompió barreras y expectativas. Tal vez no fuera una banda tan “centrada” en su estilo como pudieron serlo en sus comienzos KING CRIMSON o YES, pero fueron igual de innovadores, eso sin duda.

Su segundo trabajo, Acquiring the Taste (1971), como su propio nombre indica, les sirvió para afianzarse adquiriendo su personalidad. Disco mucho más maduro que el anterior, su portada nos puede llevar a tener una percepción equivocada de lo que hay dentro como algo más popero o más rockero, pero nada más alejado de la realidad. Aquí hay prog de altura y composiciones magistrales, sin sacrificar el elemento sorpresa del primer disco. Melodías y músicos despliegan elegancia por doquier y, encima, el disco rockea de lo lindo. No se puede pedir mucho más…

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Para el tercer disco, Three Friends (1972), los hermanos decidieron dejar de lado la producción de Visconti y ponerse ellos manos a la obra. Ello significó una clara desviación del sonido anterior de la banda hacia cortes más hard-rockeros: guitarras, bajos y teclados suenan mucho más potentes, pero ello no va detrimento de un ambiente “proggy” que recorre todo el disco: armonías, ecos medievales, ritmos juguetones… conforman un gran disco que se supone es conceptual, una historia sobre las relaciones de tres amigos (insatisfechos con sus vidas) a lo largo del tiempo.  Un trabajo que muestra el alma más rockera de la banda londinense.

Finalmente, Octopus (1972), cuarto disco, es el último en el que los hermanos Shulman permanecieron juntos, ya que Phil salió del grupo tras su grabación. Octopus es considerado como uno de los discos “top” de unos GENTLE GIANT que repartieron lecciones de rock progresivo con cada tema de este plástico. Hay quien dice que con este disco superaron a los mismísimos JETHRO TULL o a BARCLAY JAMES HARVEST, a cuyo nivel estaban en la época GENTLE GIANT. Con una fantástica portada, estamos ante un disco de contrastes: lo mismo se mueve entre cortes muy rockeros que fluctúa a otros muy “prog”; momentos líricos y momentos melódicos; brochazos “a capella” y pasajes con multitud de instrumentos sonando a la vez… Tal vez por eso sea el disco que mejor ha soportado el paso del tiempo de todos los que componen esta edición.

Con cuatro discos de 180 gramos, reproducción exacta de las carpetas de las ediciones británicas y un sonido mejorado, estamos ante una oportunidad que los incondicionales no dejarán pasar, pero que es también una válida para que las nuevas generaciones descubran las maravillas musicales que los años 70 nos dejaron. Los 70… Ese océano inmenso e inacabable de ideas, experimentación, obras maestras y ácido, que tiene en estas reediciones un ejemplo ineludible.

Links de Pre-venta:

Discográfica: Alucard Publishing Ltd.

Puntuación: 9,5 / 10.

Autor: Manuel Martínez Ferrándiz.

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