Gluecifer - Same Drug New High

Crítica

Hay regresos que se anuncian con nostalgia y otros que se imponen con autoridad. El de Gluecifer pertenece claramente al segundo grupo. Tras más de dos décadas sin publicar material de estudio, los noruegos regresan con Same Drug New High, un disco que no solo cumple con las expectativas, sino que reafirma por qué fueron —y siguen siendo— considerados los auténticos “Kings of Rock” del underground escandinavo.

El ciclo vital de muchas bandas de hard rock y heavy metal suele repetirse con precisión casi matemática: juventud desbordante, discos consecutivos, giras interminables, pausa indefinida y, con suerte, un regreso impulsado por la necesidad vital de volver a crear. Gluecifer no son una excepción, pero sí un caso ejemplar. Entre 1997 y 2004 publicaron cinco discos que definieron una manera de entender el rock’n’roll: crudo, punkizado, con actitud glam y una energía contagiosa. En 2005 dijeron adiós. En 2017 regresaron a los escenarios. Y ahora, por fin, el círculo se completa con Same Drug New High.

El título ya deja claro el mensaje: misma droga, nuevo subidón. No hay voluntad de reinventarse ni de traicionar la esencia del grupo. Al contrario, Gluecifer regresan exactamente al punto donde los habíamos dejado, con una fidelidad estilística que, lejos de sonar acomodada, transmite convicción y hambre. La imagen del gallo en portada no es casual: orgullo, testosterona y rock’n’roll sin concesiones.

La formación actual, con los miembros fundadores Biff Malibu (voz) y Captain Poon (guitarra) acompañados por Raldo Useless (guitarra), Danny Young (batería) y Peter Larsson (bajo), mantiene una química que no hace echar de menos ninguna etapa pasada. La producción es potente pero orgánica, evitando excesos modernos y respetando el nervio clásico del sonido Gluecifer.

El arranque con “The Idiot” es una declaración de intenciones perfecta: batería seca, riff inmediato, bajo musculoso y un Biff Malibu desatado, transmitiendo una urgencia casi juvenil. Es un himno incendiario, directo al cuello, diseñado para reconectar con su historia y reafirmar su identidad. No es casual que haya tenido una respuesta masiva del público: Gluecifer siguen sabiendo cómo escribir canciones simples, efectivas y adictivas.

El tema título, “Same Drug New High”, refuerza esa conexión entre pasado y presente. El estribillo, martilleante y obsesivo, rompe cualquier barrera temporal: podría haber sido escrito en 1999 o en 2025. La banda no mira atrás con melancolía, sino con orgullo, demostrando que el rock sigue siendo la droga y el escenario, el nuevo chute de adrenalina.

Canciones como “Armadas” y “I’m Ready” muestran las dos caras clásicas del grupo: la furia punk-rock descontrolada y el hard rock más estructurado y coreable. En “The Score”, el quinteto juega con dinámicas más sombrías, alternando estrofas tensas y un estribillo amplio, mientras que “Pharmacity” introduce un groove glam sucio que remite directamente a los años dorados del rock escandinavo.

El tramo central del disco es especialmente sólido. “1996” no solo es un guiño explícito a los orígenes de la banda, sino una pieza con claras influencias rockabilly que refuerza la sensación de espontaneidad. “Made in the Morning” destaca por su línea de bajo pulsante y un desarrollo que pasa de la oscuridad al estallido rockero con naturalidad.

En la recta final, Gluecifer no bajan el listón. “Mind Control” tiene un groove hipnótico y potencial de hit, mientras que “Another Night, Another City” aporta un punto reflexivo, casi melancólico, sobre la vida en la carretera. El cierre con “On the Wire” es tenso, oscuro y reptante, recordando a piezas clásicas del grupo donde no hacía falta gritar para resultar demoledores: el susurro también puede ser ensordecedor.

Same Drug New High no pretende reescribir la historia del rock ni dominar las listas de ventas. Gluecifer nunca gobernaron el trono, pero siempre jugaron con reglas propias. Precisamente por eso su sonido sigue siendo tan reconocible, difícil de encasillar y sorprendentemente vigente. Aquí no hay impostura, solo rock’n’roll honesto, sudoroso y lleno de actitud.

Tras veinte años de silencio discográfico, el mayor miedo era la irrelevancia. Gluecifer lo disipan desde el primer compás. Este álbum ofrece credibilidad, identidad e inspiración, las tres claves que se le exigen a un regreso de este calibre. No reemplaza a clásicos como Basement Apes o Automatic Thrill, pero no los hace echar de menos.

La droga sigue siendo la misma… pero el subidón es ahora incluso más intenso que nunca.

Listado de temas:

01. The Idiot
02. Same Drug New High
03. Armadas
04. I’m Ready
05. The Score
06. Pharmacity
07. 1996
08. Made in the Morning
09. Mind Control
10. Another Night, Another City
11. On the Wire

 

Line Up:

Biff Malibu – vocals
Captain Poon – guitar
Raldo Useless – guitar
Danny Young – drums

 

Puntuación: 8/10

Discográfica: Steamhammer

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