H.E.A.T - II

Crítica

1. PONGAMONOS EN SITUACIÓN…

Pocas cosas de mi vida recuerdo con tanto cariño como esas etapas en las que he tenido mucho tiempo libre para dedicárselo a cualquier interés/ afición/ obsesión (años sabáticos los llaman…) y cuando me dispongo a hablar de este disco, me es imposible no recordar el «curso» 2007/2008. Y pongo curso entre comillas porque me matriculé en la universidad por primera vez y no llegué a ir ni a una jodida clase. Ese año me dediqué, básicamente, a encerrarme en mi cuarto de aquel piso de estudiantes y descubrir y consumir música de manera compulsiva. Y recuerdo aquel blog de Melodic Hard Rock, Soft y AOR que visitaba a diario y que era un auténtico paraíso para los amantes de dichos subgéneros. Si os digo la verdad, descubrí cosas muy interesantes entre aquellos discos olvidados y de culto, pero nunca olvidaré el día que me encontré con el debut de unos suecos llamados H.E.A.T.

Aquel LP que aunaba tan acertadamente todos los elementos característicos de un estilo musical que había experimentado su auge hacía dos y tres décadas, y cuya audiencia se había reducido principalmente a los nostálgic@s, estuvo sonando en bucle por los altavoces que había sobre mi escritorio día y noche, muchas semanas. Yo, convencido de que mi adquisición era un producto desconocido para la gran mayoría, disfrutaba de él y se lo vendía a mis amigos como si de una rareza se tratase. Por eso, me llevé una gran sorpresa no solo cuando un compañero de esta web me pidió que hiciera una crítica de su sensacional segundo disco, «Freedom Rock«, sino también al descubrir que la banda ya había teloneado a grandes de la talla de TOTO o ALICE COOPER, y que las impresiones de quienes los habían podido catar en directo no podían ser mejores. Ya entonces, supe que H.E.A.T. iba a llegar más alto que la media de bandas de su estilo en lo que a atención mediática y popularidad se refiere, igual que lo supe cuando descubrí a los tempranos LACUNA COIL, CHILDREN OF BODOM, IN FLAMES, NIGHTWISH, HIM, o GHOST; ¿qué queréis que le haga? Tengo ese don…; de hecho, en 2009, H.E.A.T. representaron a Suecia en el festival internacional de Eurovisión, que me la sopla y tal, pero cierto es que, gracias a esto, su nombre dio el salto hacia el mainstream en varios países con un gusto musical bastante más rico que el que sigue predominando en España.

Con no pocas esperanzas fijadas en una banda que iba a dar mucho que hablar y seguro regalarnos un buen puñado de futuras alegrías discográficas, en 2010 supe que el vocalista Kenny Leckremo abandonaba la formación, y entonces mis esperanzas se fueron a la puta (esto me ha pasado más veces que lo del don…). Y fue entonces cuando H.E.A.T. llevaron a cabo la jugada más inteligente que podían haber urdido y que much@s ya conocéis: fichar a Erik Grönwall, el concursante y ganador de la edición del año anterior de Swedish Idol, que no es sino la versión sueca del programa de televisión de talentos que aquí conocemos como «La Voz«.

2. BUSTAMANTE, PERO EN HEAVY…

En 2009, un jovencísimo y desconocido Erik se presentaba a los castings de dicho concurso con una guitarra acústica colgada y dejaba helado al jurado con su voz mientras interpretaba una potente y emotiva versión del «18 & Life» de SKID ROW que le abriría las puertas del programa de máxima audiencia. Durante este, deleitó por igual a espectadores, público y jurado defendiendo de forma sobresaliente temas como «Run to the Hills» de IRON MAIDEN, «Shout It Out Loud» de KISS o la inmortal «Show Must Go On» de QUEEN. Y H.E.A.T., que no eran tontos, decidieron agenciarse a la joven y popular promesa para que se encargase de las labores vocales del grupo. A partir de ahí empieza la verdadera historia de quienes hoy nos regalan este fantástico «II«.

Considero importante recordar tanto los inicios de H.E.A.T. como estos acontecimientos que acabáis de leer (quizás lo de que no fui a clase no tanto), ya que, tal y como ha asegurado de primera mano la banda, este nuevo disco ha sido bautizado con el nombre de «II» porque para ellos se siente como una continuación espiritual de su primer trabajo, y en él han plasmado lo que consideran hubiera sido el siguiente paso lógico a nivel musical. Algo en lo que solo estoy parcialmente de acuerdo, porque que «Freedom Rock» ya me pareció eso mismo.

3. EL DISCO

Si bien la carrera de H.E.A.T. ha experimentado un ascenso importante desde el ingreso de Erik y nos han dejado discos como «Adress the Nation» o «Tearing Down the Wall» en los que nos faltan dedos de una mano para contar los temazos que en ellos se incluyen, es verdad que desde que se hicieron con este cantante, la banda ha sido en todo momento muy consciente de su éxito entre el público más casual y ajeno al rock duro (sí, H.E.A.T. pueden gustarle a tu madre, y lo saben), y no han escatimado minutos en sus plásticos a la hora de explotar su lado más soft para encajar en la radio-formula y televisiones musicales. Echadle un oído, por ejemplo, a «Mannequin Show«; como tema es genial, pero canta a Britney Spears como si no hubiera un mañana. Si a esto le sumamos que su ahora penúltimo trabajo de estudio de 2017, «Into the Great Unknown«, era, empezando por el título, una clara declaración de intenciones del grupo por adentrarse en terrenos más experimentales y asequibles para el gran público, entenderéis que algunos perdiéramos parte de nuestro interés por H.E.A.T., aunque en directo siguieran siendo un cañón. Por eso, mis expectativas para con lo nuevo de los suecos no eran gran cosa, pero después de escuchar cada tema de adelanto que han ido subiendo a las redes durante estos últimos años, mis dudas se han disipado: «II» es, si no el mejor disco que H.E.A.T. han sacado con Erik al frente, sí el que contiene los mejores temas que la banda ha grabado hasta la fecha y también los más heavies y potentes de su carrera.

Cuando le das al play y comienza a sonar «Rock Your Body«, te das cuenta de que los temas que abren los discos de H.E.A.T. están hechos a conciencia para eso mismo: abrir discos. La producción instrumental y el sonido son una gozada, y la banda nos invita a la fiesta con un himno hardrockero muy molón, cuyo estribillo no disimula sus intenciones de rendir homenaje a la época dorada de bandas como Warrant o los Def Leppard del «Hysteria«. Y es que si a H.E.A.T. se les puede replicar algo es que, a pesar de ser reconocibles por sus melodías y la voz de Erik, ni han inventado nada nuevo, ni lo pretenden.

«Dangerous Ground» fue el último de los 4 temas que H.E.A.T. quisieron adelantar antes de lanzar «II» para que nos hiciéramos una idea de lo que pretendían con este disco, y uno de los culpables de que las expectativas estuvieran por las nubes. Guitarrazos de corte clásico y una honda muy macarrosa, desembocan en un estribillo melódico delicioso y nostálgico que te coge bien fuerte por tus partes y solo quieres escuchar una y otra vez. Los arreglos de batería durante la parte central y los solos de guitarras son muy Kenny Logins. Estoy deseando verlos defender esta canción en directo.

«Come Clean» también la habíamos escuchado como adelanto. Aquí H.E.A.T. retoman el camino que marcaron en sus dos primeros trabajos con Erik: un hard meloso de altura que hará las delicias de los fans de la banda, aunque como casi todo en «II«, algo más directo y ligeramente más crudo que lo que habíamos escuchado de ellos anteriormente. De hecho, en el album encontramos más cortes de esta índole, como «Adrenaline«, «Heaven Must Have Won An Angel«; todos ellos podrían encajar en los discos noventeros de TALISMAN, TAKARA, los actuales SUNSTORM, HARDLINE y todas esas cosas tan guays que se marcan con frecuencia gente como Joey Lynn Turner o Jeff Scott Soto, otrora recibidos como la resaca de los 80, pero que much@s consumimos como churros.

 

Tras «Come Clean» llegamos al segmento más heavy del cd, empezando por «Victory«, un temazo en el cual H.E.A.T. nos estampan en la cara un enérgico y musculoso estribillo cuya potencia nunca antes había sido registrada en la discografía del grupo; Erik está inmenso y se desgañita como si no hubiera un mañana, apoyado en unos coros solemnes y muy potentes. Y mientras asientes para tus adentros «sí, estos se están viniendo arriba«, hace acto de presencia «We Are Gods» y te das cuenta de que en realidad H.E.A.T. se han venido arribísima. La sexta pista del disco es, en principio, un blues contundente y denso que me ha recordado mucho a los SKID ROW del «Slave to the Grind«, y sorprendentemente, también a muchos temas que HELLOWEEN nos han venido dejando durante su última etapa (intentad imaginar a Deris a la voz y seguro que lo veis). Aunque los devotos de los H.E.A.T. más light se sentirán atropellados por este tema y quienes estamos familiarizados con el sonido habitual de los suecos nos encontremos fuera de casa durante las primeras escuchas, «We Are Gods» es una pieza monumental y se agradece que la banda se desmarque de su versión edulcorada y demuestre que, como dirían nuestros compatriotas, «su rollo es el rock«. Imposible no aplaudir nuevamente la tremenda ejecución vocal de Grönwall en este tema, poderoso y desgarrado como nunca antes lo hemos escuchado.

Después de «Adrenaline» – que he comentado más arriba – llega el turno de » One by One» (mi tema favorito del disco); una puñalada de Hard Rock directa a la yugular que, si estás vivo de verdad, te hará hervir la sangre. «One by One» fue el primer tema que H.E.A.T. quisieron enseñarnos de «II«, y sabían muy bien lo que hacían. Todo en esta canción es fuego; desde los riffs de Dave Dalone, hasta cada verso de una letra que Erik Grönwall escupe como si le fuese la vida en ello. Hay canciones que sabes que se van a quedar contigo para siempre, y «One by One«, desde la primera vez que la oí el verano pasado, tiene un hueco exclusivo para ella en mi corazón…

 

Nunca he sido muy amigo de la balada de turno que casi todos los grupos de este tipo meten sí o sí en sus discos de estudio, y aunque «Nothing to Say» no vaya a convertirse en la nueva «Don’t Cry«, es bonita, efectiva y aunque sea del agrad@ de alguno, posiblemente, también sea obviable para otr@s cuando se adentren en «II«.

Llegamos al tramo final del disco con más hard rock pesado de la mano de «Under The Gun» y «Rise«. Las melodías de estrofas de la primera son una delicia, y aunque ambas me parecen geniales, situaría a la épica «Rise» (que también habíamos escuchado como adelanto) como otro de los pilares más fuertes de «II«, y de seguro, será incluida en los sets de la banda de cara a la inminente gira.

4. VEREDICTO FINAL

No me tiembla el pulso a la hora de afirmar que, a pesar de sus eurovisiones, sus programas de talentos y sus singles para la radio, H.E.A.T. acaban de firmar no solo su mejor disco, sino también uno de los mejores trabajos de Hard Rock Melódico de la década. Si tengo que sacarle pegas al álbum, creo que con un par de temas menos el album habría sido redondo; también creo que, en ocasiones puntuales, como por ejemplo al principio de «Adrenaline» o «Heaven Must Won An Angel«, los teclados tienen – a mi parecer – demasiada presencia, lo cual resta fuerza a las guitarras y afea un poco el resultado. Si me pongo aún más quisquilloso, también diré que el track list del cd se me antoja algo descompensado y podría haber quedado mejor ordenando las canciones de forma diferente. Así mismo, el hecho de que 4 de las 11 canciones del LP ya estuvieran disponibles antes del lanzamiento de este, ha restado bastante magia a la experiencia de escucharlo íntegramente; más si tenemos en cuenta que 3 de ellas sean, posiblemente, las mejores del disco.

Dicho esto, no veo motivo alguno para no enganchar por banda este «II» y dedicarle unas cuantas horas de tu vida. Una banda joven, empoderada y en estado de gracia, nos regala un buen puñado de canciones de un hard rock exquisito y muy bien ejecutado cuyo mensaje, principalmente, te alienta a vivir la vida a tu manera, a ganar, a perseguir tus sueños, a luchar con ilusión y a no permitir que la mediocridad y el conformismo que predomina en las mentes de las masas hagan presa de ti. En tiempos de coaches motivacionales, vende-humos y filosofía barata de redes sociales, ¿qué queréis que os diga…? Si me lo vendes como lo hacen H.E.A.T. en este disco, sin duda: lo compro. Al fin y al cabo, lo queráis hoy o no, «we are the brave new world and it’s time to ¡¡RISE!!«.

Tracklist:

01 Rock Your Body
02 Dangerous Ground
03 Come Clean
04 Victory
05 We Are Gods
06 Adrenaline
07 One by One
08 Nothing to Say
09 Heaven Must Have Won an Angel
10 Under the Gun
11 Rise

H.E.A.T. son:

Voz: Erik Grönwall
Guitarra: Dave Dalone
Teclados:JonaTee
Bajo: Jimmy Jay
Batería: Crash

Nota: 9/10

Discográfica: earMusic

Autor: Vicente Albaladejo (Vixen)

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