Crítica
Miembros de diversas formaciones se unen para dar lugar a esta banda: Martin van Drunen, vocalista de Pestilence y Asphyx; Theo van Eekelen, bajista de Houwitser; Ed Warby, batería de Gorefest, Demians y Ayreon, entre otros y Stephen Gebedi y Paul Baayens, guitarras de Thanatos.
Todos ellos, amparados bajo el sonido de la vieja escuela del metal y siendo músicos experimentados, garantizan la calidad del álbum que nos traen.
Hace apenas un año se dieron a conocer con el nombre de Hail of Bullets con una demo compuesta de 4 temas. Sabían que la demo era buena, pero nadie esperaba que rompiera con las expectativas tanto de la banda como de la persona encargada de mezclar los temas, ni más ni menos que el polifacético y siempre genial Dan Swanö.
“…of Frost and War” es la banda sonora que esta joven formación ofrece para la invasión alemana a Rusia durante la Segunda Guerra Mundial. Huérfanos y prisioneros de guerra, poblaciones devastadas, tácticas de ataque e incluso mujeres valientes y valerosas en ambos frentes son la temática de la demo y del álbum al que da paso.
La verdad es que los 4 temas que componen la demo son un buen aperitivo que anima a querer escuchar el álbum completo y por eso entiendo la acogida que ha tenido Hail of Bullets a la hora de promocionar “…Of Frost and War”.
El álbum empieza y acaba de una manera sorprendente: Before de Storm, la intro, es suave y sería muy acertada para acompañar el trailer de una película bélica, sobretodo si ésta muestra los resultados de un enfrentamiento. Y Berlin… bueno, perfecta, la verdad es que no esperaba este tema ya que imaginaba que “…of Frost and War” terminase con el corte más rabioso y trallero y me encuentro con esa joya. La verdad es que me parece perfecta para ponerle la guinda al final de una película totalmente trágica, ya que conseguiría ese sobrecogimiento de corazón. Me ha sorprendido gratamente.
Ojo con temas como Ordered Eastward, Red Wolves Of Stalin, General Winter (1000 puntos para estas guitarras), Advancing Once More e Insanity Commands (en este, hay un solo de guitarra que me recuerda 100% a Slayer; el principio de este tema parece un escalofrío que recorre la espalda anunciando desgracia y dolor): explosión de sonido; riffs crudos, brutales y destructivos; rabia incontenida; sonidos densos y pesados en algunos temas, contundentes en otros. Prestad atención a la batería y las guitarras en estos temas.
Tampoco dejaría de perderle la pista a Stalingrad, por su lírica y por la sorprendente fuerza del tema, con algunos de los mejores golpes de Warby en este disco. Aunque tiene momentos sutiles y de ejecución complicada, en líneas generales este trabajo no exige a Ed nada espectacular, por lo que su interpretación, exenta totalmente de fallos, queda algo eclipsada.
Creo que es un buen álbum. Da lo que promete, ni más ni menos. Dejará contentos a los amantes del estilo y con buen sabor de boca a quien quiera empezar a descubrirlo. Sólo tengo una pega: la voz, le falta un algo de rabia y contundencia. Dadle una oportunidad, que no será tiempo perdido.
Voz: Martin Van Drunen
Guitarras: Paul Bayeens y Stephen Gebedi
Bajo: Theo Van Eekelen
Batería: Ed Warby
Puntuación: 7’5
Autor: Verónica Gómez





