Hammerfall – Dominion

Crítica

Tras celebrar el veinte aniversario de «Legacy of kings» (1998) por todo lo alto, aquí tenemos de vuelta a HAMMERFALL, una banda constante como pocas que no suele defraudar a los fans, sobre todo a los que se conforman con más de lo mismo. El sucesor de «Built to last» (2016), «Dominion», llega a las tiendas a través de Napalm Records, cargado, nuevamente, de himnos tan reconocibles como «One against the world», que ya adelantaron en los numerosos festivales veraniegos por los que han pasado a lo largo del verano. «(We make) Sweden Rock», también empezó a circular con anterioridad a la salida del redondo, significando el primer adelanto del disco y todo un homenaje al metal de su tierra natal.

Si sois seguidores del quinteto, vais a descubrir  que todo continúa igual en la nave sueca. «Dominion» apuesta por la continuidad, como en la mayoría de álbumes del grupo. Temas, como el inicial «Never forgive, never forget», recuperan esa esencia de discos tan inmensos como el debut «Glory to the brave» (1997), aunque esas guitarras dobladas del solo le dan el toque «actual», con una producción inmejorable. Por su parte, el homónimo «Dominion» bien podría ser el «Let the hammer fall» de este disco. El tema cuenta con uno de los riffs más potentes del disco, muy de la escuela ACCEPT, recordando la época en que la banda sueca pegó el pelotazo hace ahora más de veinte años. En cuanto a «Testify», unos potentes coros le ayudan a dar la entrada, en un tema que otra vez suena a más de lo mismo.

Por otro lado, «Second to one», con una introducción a piano acompañada por la voz de Joacim Cans, es la balada del disco. ¿Os suena «Glory to the brave»? Pues por ahí andan los tiros. Casi calcada. Otra buena muestra de que HAMMERFALL se encuentran cómodos con su fórmula y, por el momento, no la piensan cambiar. «Scars of a generation» le precede. Se trata de un tema sencillo y rápido, con un buen trabajo en las guitarras de Dronjak y Norgren, que da paso a «Dead by dawn», otro himno a la altura de las circunstancias. Posteriormente, nos topamos con la introducción «Battleworn», que presenta el siguiente «Bloodline». Así enfilamos la recta final de «Dominion», con una «Chain of command» que arranca muy a lo MANOWAR, y con la pieza que quizás sea más novedosa de todo el redondo: «And yet I smile». Hablamos de un tema con diferentes partes y matices, muy melódico… ideal para dar el cierre al redondo.

Como podemos ver, en «Dominion» hallamos composiciones cien por cien HAMMERFALL, con cabalgatas que siempre te hacen mover la cabellera y con esos grandes coros que te levantan el puño en los conciertos. Nuevamente, nos topamos en la escucha con referencias a tiempos pasados, y es que suele ser un gustazo encontrar pinceladas de aquellos «Glory to the brave» (1997) y «Legacy of kings» (1998) en la actualidad de HAMMERFALL. Por su parte, la voz de Cans sigue intacta, y eso es sinónimo de garantía. Para registrarla, se volvió a unir con James Michael, en los estudios Red Level Threey, junto a uno de los artífices del «Sonido Estocolmo», Fredrik Nordström, que acabó de dar forma al disco en los Castle Black Studios. Así que ya podéis intuir por dónde van los tiros… Los suecos se caracterizan por editar buenos trabajos, sin arriesgar en demasía, y buena muestra de ello vuelve a ser este «Dominion».

Banda:

Oscar Dronjak – Guitarras
Fredrik Larsson – Bajo
Joacim Cans – Voces
David Wallin – Batería
Pontus Norgren – Guitarras

Tracklist:

1. Never Forgive, Never Forget
2. Dominion
3. Testify
4. One Against The World
5. (We Make) Sweden Rock
 6. Second To One
7. Scars Of A Generation
 8. Dead By Dawn
 9. Battleworn
10. Bloodline
 11. Chain Of Command
 12. And Yet I Smile

Puntuación: 8,5/10

Discográfica: Napalm Records

Autor: Ivan Allué

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