HESTIA – LA HORA DEL TRAIDOR

Crítica

Quinteto orensano el que nos encontramos en esta ocasión y que responde al nombre de la diosa griega del fuego del hogar, HESTIA, la cual, como buen ente tradicional y costumbrista se refugia en los sonidos del heavy metal más clásico pero con ciertos detalles diferenciales que comentaremos más adelante a lo largo de esta review. Antes de ello conviene darnos un paseo por la historia de este grupo que nos trae ciertos datos interesantes a reseñar.

2004 es la fecha en que HESTIA comienza a cobrar algo de forma cuando el guitarrista Daniel Riva se traslada a Orense y une sus fuerzas a la voz de Sandra Quintas para poner los pilares fundamentales de lo que más tarde sería el grupo del que ahora hablamos. Tras una demo en 2008 titulada “Inmortal” y dos temas registrados en 2009 que ahora aparecen en este primer lanzamiento oficial titulado “La hora del traidor” y donde nos encontramos con la presencia del guitarrista Jose Rubio (ex WarCry, Megara), pero en esta ocasión a los mandos de la grabación y la mezcla en los estudios y también de las baquetas de la banda (en lo que respecta al estudio, ya que no se verá refrendado en directo dados los compromisos de éste con su actual banda Megara).

El resultado de todo este trabajo y de la dirección de Rubio es un redondo que funciona bastante bien a la primera en lo que a la música de HESTIA se refiere. Una mirada atrás siempre es buena para saber donde estamos y de donde venimos y los orensanos son capaces de hacerlo con su propio estilo y respetando todos los mandamientos de lo que bien podría haber sido un disco facturado en la década de los 80, entre toda esa amalgama de heavy metal que hervía en los escenarios de este país… “La hora del traidor” es una racción de heavy metal clásico, plagado de buenos riffs y de un sonido crudo a la par que melódico y accesible a cualquier oyente medio, en el que destacan sobre todo el trabajo a las guitarras de Daniel Riva y Brais Saco, muy compenetrados y complementados en todo momento, si bien no se quedan atrás ni Emilio Bande con un muy sonoro bajo, lleno de empaque y fuerza, y una sencilla pero efectiva base rítmica de batería.

Hasta aquí todos diríais que no se trata más que de otro grupo de heavy metal patrio convencional pero la cosa cambia cuando añadimos una última variable a la ecuación, descuadrando totalmente el resultado y dando el toque de distinción a la fórmula de HESTIA. Ésta es la presencia vocal de Sandra. Totalmente lejos ya no solo de una voz lírica u operística como podamos esperar hoy en día, pero tampoco cerca de algo excesivamente heavy o una voz tremendamente rockera… Resulta complejo de definir, pero a la voz de Sandra hay que acostumbrarse primero, su forma de afrontar los temas, con esa gravedad casi buscada a propósito parece descuadrarnos un poco en nuestras primeras escuchas, pero no muy tarde, conforme vamos disfrutando de el buen ritmo de cortes como “Hijos de la Noche” o “Volando hacia el sol” (mucho más melódica que su predecesora), nos vamos dando cuenta de que la estructura vocal de los temas cuadran totalmente y cobran mucho más sentido del que al principio preveíamos.

Por supuesto habrá quien no le encuentre el punto, pero como en cualquier otra banda del mundo la cuestión es que HESTIA tienen labrado un camino propio gracias a este pequeño detalle que les hace diferenciarse realmente, más allá de lo que pueda ser un tópico en estos casos.

La linealidad de Sandra se convierte en virtud al mismo tiempo que nos hacemos con su peculiar sonoridad y nos envuelve a la par que disfrutamos de una gran instrumentación, alejada de grandes alardes, apoyada en algún teclado de vez en cuando como en el colchón que tiene “Traidor”, pero más propia de temas crudos y desnudos, pensados para ser llevados tal cual al directo de la banda.

A lo largo de “La hora del traidor” hay Iron Maiden, pero también hay Santa o incluso Saratoga, Running Wild o Tierra Santa… al fin y al cabo estamos hablando de un heavy metal absolutamente esencial y que tiene tiempo para entregas de épica como la melódica “Nómada” o cortes más veloces y aventureos de protagonistas riffs como el inicio galopante de “Bardos Lejanos” o la más elaborada “Eurídice”, donde son absolutas protagonistas las guitarras, tanto en su versión más cruda y potente como en los constantes y limpios solos que nos van desgranando a lo largo del desarrollo del tema.

Destaca también, como soplo de aire fresco en la atmósfera envolvente que crean las cuerdas vocales de Sandra, la aparición estelar del gran Pacho Brea en la enérgica “Sueños Perdidos”.

En definitiva, como primer trabajo autoproducido se trata de un lanzamiento a tener en cuenta para todos aquellos que quieran escucha heavy metal de toda la vida, el de siempre bien facturado y con una producción quizás mejorable pero de buen nivel, pero con un punto de peculiaridad que estoy convencido de que será tanto el punto fuerte de la banda para uno como su talón de Aquiles para otros muchos… En el fondo es bonito que nunca llueva a gusto de todos.

HESTIA son:
Sandra: Voz
Brais: Guitarras
Emilio: Bajo
Jose: Batería
Dani: Guitarras

Tracklist:
01. Nocturno
02. Hijos de la noche
03. Volando hacia el sol
04. El traidor
05. Jinetes negros
06. Nomada
07. Bardos Lejanos
08. Euridice
09. Laberinto
10. Suenos perdidos

Puntuación: 7

Autor: Daniel Velasco

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