HOLY MOSES – AGONY OF DEATH

Crítica

Holy Moses es un grupo que siempre da que hablar, y que siempre es recordado por su frontwoman, la impresionante Sabina Classen. Y aquí no hablamos de una mujer de adorno (como desgraciadamente pasa en algunos grupos), sino de una auténtica bestia que ha sido capaz de liderar una banda de Thrash en los años 80, donde si las frontwomen eran raras, en el Thrash ya eran completamente inexistentes.

El nuevo disco llega tras una profunda remodelación de la banda. Para empezar Franky Brotz abandona su puesto a la guitarra, y es reemplazado por Oliver Jaath, que además se ha ocupado del bajo en el estudio. Para el bajo en directo se cuenta con Thomas Neitsch y en la batería vuelve Guido “Atomic Steif” Richter, después de abandonar la banda en 1992 y sustituyendo a “Asgard Niels” Holub, que no llegó a granar ningún disco con la banda. Y lo más importante, Andy Classen, el marido de Sabina (y no su hermano, como algunos se empeñan en señalar) ha terminado su relación con la banda, y ya no es el principal compositor. De hecho se ha desvinculado por completo, por lo que Holy Moses ahora tienen que demostrar que pueden seguir adelante por su cuenta. Con todo este jaleo, el lineup queda así:

Sabina Classen (Voz)
Michael Hankel (Guitarra)
Oliver Jaath (Guitarra, Bajo)
Guido “Atomic sétif” Richter (Batería)

Y el disco se abre con Alienation. Su intro atmosférica no nos puede hacer olvidar que estamos ante un grupo de Thrash de la vieja escuela. Y un primer riff a mid-tempo nos mandará al verdadero dentro del tema. Un riff endemoniado y sostenido por la batería que cambia y vuelve a cambiar, acompañado de paradas en seco y todas esas cosas que distinguen el Thrash de los viejos tiempos. Tal vez el bajo esté un poco desaparecido en la producción, pero se han asegurado de que se oiga cuando se tiene que oír, y además hacen un buen uso de leads y solos rítmicos. Vamos, un tema Thrash muy correcto y que abre con fuerza el disco. Si queremos ponerle una pega será la voz de Sabina, que ya no tiene la garra que veíamos allá por 1987 con aquel legendario “Finished With The Dogs”. De eso hace 20 años…

“Alienation” es un tema más rabioso y rápido que el anterior. Sobresaliente para el sonido de las guitarras, que aciertan al máximo con ese zumbido tan característico. El riff es menos sólido, pero deja paso a alguna que otra idea interesante como el llevar un riff rápido por debajo de una línea de voz a mid tempo. Otra vez vemos un montón de variaciones sobre el riff, y una Sabina más desgarradora que antes. Buen solo para acompañar el tema, con lo que seguimos teniendo una calidad bastante razonable.

Algo más moderno encontraremos en “World In Darkness”. El riff inicial ya nos trae los primeros indicios, y cuando un tema empieza con un solo melódico, pueden pasar dos cosas. O que el que escucha se quede pegado, o que se aburra. Aquí más bien atrae la atención, porque el tema va a ser una muestra de que Holy Moses dominan tanto la vieja escuela del Thrash como las nuevas tendencias. Un tema muy melódico y sólido que vuelve a cojear por la voz de Sabina, que está algo más desacertada que en el tema anterior. Por lo demás el grupo funciona a la perfección, tanto que a veces parece otro distinto de Holy Moses. Un tema interesante.

Pasamos a “Bloodhound Of The Damned”, un tema que vuelve a la vieja escuela menos melódica y cañera, que deja de lado la calidad formal para repartir rabia y fuerza. Aunque es el tema más simple hasta el momento, no desmerece porque es capaz de transmitir fuerza suficiente como para limpiar las telarañas al más despistado, y de paso añade alguna novedad como el hipnótico solo.

Y es el momento del tema más largo del disco. Más de 8 minutos dura “Pseudohalluzination”, lo que es todo un reto dentro del Thrash. Con este título una introducción atmosférica es lo que pide el cuerpo, y Holy Moses nos la traen, para convertirla en un mid tempo con una base brutal y una superficie melódica. Hasta que todo cambia y se convierte en un riff de los nuevos tiempos en el minuto 2. Sólo este desarrollo ya nos asegura calidad. Por lo demás el tema es fundamentalmente actual, quizá con alguna influencia exterior al Thrash, sobre todo en el más que hipnótico estribillo. Un buen tema que falla (por desgracia) en que tiene un desarrollo algo lento, aunque de calidad.

En una línea similar nos encontramos con “Angels Of War”. Menos hipnótico pero igual de actual, reparte más tralla que por desgracia no acaba de rematar en la voz de Sabina. Y también falla respecto a otros temas en la capacidad de transmitir, por lo que es un tema algo flojo respecto a los demás, aunque siga teniendo calidad.

“Schizophrenia” vuelve por el buen camino con un comienzo desconcertante y retorcido. Un buen esfuerzo compositivo y novedoso, pero todo al servicio de un tema de la vieja escuela. Aparte usan el juego de las dos voces, lo que da más sentido todavía al título. Buen tema que además de ser potente está muy trabajado.

Siguiendo con los problemas de personalidad, tenemos “Dissociative Disorder”, que se diferencia del anterior en que ahora hay pocos rasgos actuales y mucha mala leche de los años 80. Se podría decir que el tema anterior es heredero de éste, porque si alguien hubiera escrito “Dissociative Disorder” hace 20 años nadie se extrañaría demasiado pero tendría que reconocer la calidad. Aparte de los gustos personales, se agradece ver que aún se siguen haciendo temas en un estilo que tanto ha dado al mundo del Metal.

Más temas relacionados con la mente, y ahora le toca a “The Cave (Paramnesia)”. Otro tema similar al anterior, aunque con un estribillo mucho más moderno y con cierto aire melódico. En cualquier caso es un tema con garra y que no pierde con las escuchas, y que también mantiene el nivel de calidad del disco.

Y es el turno del tema más corto y rabioso del disco. “Delusional Denial” sigue jugueteando con temas mentales, pero ahora lo hace lanzado a velocidad máxima, aunque todavía tiene tiempo para dejarnos una parte a mid tempo con un sonido muy depresivo y arrastrado. Muy buen tema, auténtico trallazo que cierra este ciclo de problemas mentales que hemos visto. Y nunca mejor dicho, porque el final del tema es totalmente atmosférico.

“The Retreat” es más caña de la buena. Y tan buena, con riffs rapidísimos y una voz algo más lenta, ideal para directos. Y mención especial para el bajo, que suena como un auténtico terremoto en este tema. Y también para la variedad y los cambios de ritmo, que hace que nadie se aburra, ni a los que les gusta la tralla ni a los que le gusta la complejidad. Otro buen tema al saco.

Y el disco se cierra con “Through Shattered Minds”, que se une a la outro que da nombre al disco, “Agony Of Death”. Un mid tempo con un riff interesante acompañado de algo hipnótico y misterioso por detrás, un recurso que ya han usoado antes para meternos en un tema que poco a poco (y a base de cambios de riff) se va aconvertir en un nuevo trallazo. Holy Moses nos han dejado clara su técnica y su sobrada capacidad de desarrollo en los temas, y aquí no hay excepción. Normalmente en un disco así de potente nadie esperaría un cierre a mid tempo, pero Holy Moses se atreven, y lo consiguen con nota. Riffs en grandes cantidades, solo de los buenos y potencia. Y para rematar la outro, atmosférica y (ojo al dato) tremendamente clásica, que cierra el viaje por la locura que ha sido este gran disco.

Pero para terminar he de dar una mala noticia: el disco tiene un problema crónico: la voz de Sabina Classen, que en directo es capaz de destrozar al público más exigente, pero que en estudio queda algo baja y forzada. Sin duda Holy Moses han creado un buen disco, y sin duda que en directo sonará brutal, pero en nuestras casas va a quedarse un ligero paso por detrás. En cualquier caso, Holy Moses han hecho un gran trabajo.

Puntuación: 8

Autor: Javier Vázquez (Kapu)

<< volver a discos