Crítica
Hay pocos artistas hoy en día que, con cada nuevo disco, despierten los mismos niveles de expectación que de incertidumbre. Ihsahn es uno de ellos y su carrera justifica a la perfección esta condición. Su pasado con EMPEROR ya hablaba de la eclecticidad del noruego, pero es su trabajo en solitario el que le ha llevado a ser esa clase de artista de la que uno no sabe nunca que esperar. A sus raíces blackmetaleras ha ido sumándole una influencia tras otra, abarcando un espectro que incluye (pero no está limitado a) progresivo, jazz, rock alternativo o heavy metal.
Su nuevo disco lleva por título «Arktis» y se trata de un trabajo conceptual sobre la expedición al ártico organizada por John Franklin en 1845, en la que el barco quedó encallado, muriendo toda la tripulación; centrándose particularmente en las situaciones emocionales y psicológicas de un viaje-aventura como aquel, con un grupo de marineros que se sabían condenados a la muerte. Es un hilo conductor que posiblemente ayuda a justificar la enorme diversidad de este disco, un factor que realmente resulta muy llamativo.
“Arktis” comienza con “Disassembled”, que arranca con una batería bastante prog y un riff potente, inteligente y adictivo que nos conduce hasta los característicos guturales algo rasgados de Ihsahn. El tema dibuja poco a poco un paisaje frío y oscuro, con una atmósfera opresora que se cierne sobre nosotros. Y cuando menos lo esperamos hace su aparición Eeinar Solberg, cantante de LEPROUS, que aporta su voz limpia al tema, creando un contraste muy interesante y ayudando a la composición a avanzar y cambiar, añadiendo detalles y giros. Cuando se escucha por primera vez, uno puede extraer una lectura positiva de este tema, tomándolo como un corte con algunas variaciones, con pegada y que engancha. Sin embargo cuanto más lo escuchas vas descubriendo una cantidad ridículamente grande de detalles, de pequeños elementos ocultos bajo la superficie, que convierten este primer tema en una pieza con mucho más peso de lo que parece a primera escucha.
Sin descanso nos encontramos en brazos de “Mass Darkness”, que arranca con unas guitarras en un tono muy diferente al de su predecesora, pareciendo dibujar un tema más luminoso… pero el espejismo dura poco tiempo, ya que la canción se convierte pronto en un nuevo ejemplo de progresivo extremo, con una cadencia melódica pesada, una batería con cierto toque jazz y las guitarras totalmente protagonistas. Es un corte muy diferente al anterior, con un puente que recuerda vivamente a MOTORHEAD y un estribillo más melódico de lo esperado. El corte va ganando fuerza y velocidad según avanza, desembocando en un solo afilado y muy interesante. Como colofón contamos con la colaboración de Matt Heafy de TRIVIUM a la voz. El resultado final de este corte es enérgico, adictivo e ideal para el directo. A primera escucha parece un tema más directo, con cierto aire casi viking, y menos elaborado que el primero, pero una vez más conviene concederle varias escuchas, porque oculta mucho más en su estructura.
“My Heart Is Of The North” nos recibe con una batería muy interesante, que sirve como base para un tema que se va construyendo paso a paso, con un aire que pone completamente de manifiesto las raíces blackers de Ihsahn, pero si usar en ningún momento los elementos más característicos de aquel estilo. Es un corte frío, ácido, casi desafiante. Tiene un efecto realmente interesante en el oyente y sorprende con un solo poco habitual, que parece dividir el tema en dos partes bien diferenciadas, mostrando la facilidad con la que Ihsahn salta de un registro a otro. El siguiente tema se ha convertido en uno de mis favoritos con las escuchas. Lleva por título “South Wings” y nos recibe con unos elementos electrónicos realmente interesantes, que comienzan siendo la base del tema, permitiendo que sobre ellos se vaya construyendo poco a poco un castillo de detalles, dibujando finalmente un tema complejo, intenso, detallista y con una profunda esencia progresiva. Es un tema con muchas lecturas musicales y cada escucha es una experiencia diferente. Además, tiene todo lo necesario para ser uno de los mayores éxitos del disco a la hora de trasladarlo al directo. Sencillamente magistral.
Con los teclados reclamando algo de protagonismo y el rock progresivo como herramienta principal nos llega “Into The Vaults”, un tema realmente agradable, con un estilo progresivo bastante actual (influencias de Steven Wilson o de los discos más recientes de Opeth). Es un tema agradable, con un tempo relajado y que de menos a más, con una melodía bastante pegadiza y toda una demostración de la capacidad interpretativa de los implicados. Ihsahn se lo ha tomado muy en serio con este disco y una muestra de ello la tenemos en el tema “Until I Too Disolve”, que solo puedo describir como una verdadera “bestialidad”. Se trata de un corte que aglomera cualquier posible influencia que pueda tener el noruego, empezando por el heavy clásico que inunda el riff inicial, con un sonido muy ochentero, que se propaga por un tema que, una vez más, requiere más de una escucha para sacarle todo el jugo, ya que bajo la fachada de tema fácil y directo nos encontramos con una oda al progresivo, con elementos jazz a segundo y tercer nivel y con una inteligencia estructural sorprendente. Muy divertida y con un estribillo fácil de corear, es un tema ideal para servir como single y para llevarlo al directo. Desde luego un tema inesperado para el noruego por su sonido general.
Con “Preassure” nos encontramos con el tema que más peso blackmetalero tiene en sus líneas, siendo el pasado de Ihsahn con EMPEROR la principal influencia para este corte. Sin embargo hay mucha más tela que cortar y su presente y pasado más reciento, mucho más progresivo y jazz, tiene también un peso importante en el desarrollo de uno de los cortes más completos del disco. Resulta realmente gratificante escuchar a Ihsahn en estos niveles de agresividad en la voz, y realmente le entran ganas a uno de volver a escucharle en un disco de Black Metal (aunque para mí solo como anécdota, ya que prefiero su etapa en solitario con bastante claridad), algo que puede suceder muy pronto mediante un proyecto que está llevando a cabo con Matt Heafy y que tiene previsto ver la luz en 2017.
“Frail” es el tema más corto del disco y quizás uno de los que más me han gustado con el paso de las escuchas, realmente intenso, interesante y sorprendente. Es uno de esos temas inesperados, que al principio resultan bastante raros y un poco desconcertantes, pero que acaban atrapándote sin remedio. Adoro el trabajo de guitarras en este tema, simplemente mágico. Seguimos con “Crooked Red Line”, que nos da la bienvenida con el saxo de Jurgen Munkeby de SHINNING y una tendencia bastante jazzy. Tengo bastante debilidad por el saxofón y su inclusión en este tema hizo que me llamara la atención desde el primer momento, lo que me ha ayudado a descubrir sus detalles antes de lo que lo hice con otros cortes de este trabajo. Puede que por eso sea uno de mis favoritos, o puede que se deba a la intensidad y la fusión de estilos planteada por Ihsahn en las líneas de esta pieza. De lo que estoy seguro es de que no puede dejarte indiferente.
El final del disco se nos echa encima con “Celestial Violence”, una pieza a la altura de su creador y un cierre fantástico para el disco, en el que podemos disfrutar de varias de las facetas compositivas e interpretativas de Ihsahn. El comienzo a modo de balada, rompiéndose en un súbito crescendo y la (casi diría delirante) evolución del tema a partir de ahí son un ejemplo de porqué Ihsahn es considerado como uno de los artistas más interesantes del panorama actual (y además, no sé si será cosa mía, pero detecto cierta influencia de CYNIC que resulta verdaderamente agradable). Por último, la edición especial del disco ofrece el Bonus Track “Til Tor Ulven (Soppelsolen)”, una pieza tan particular y diferente a todo lo anterior que creo que es mejor que cada uno la descubra por si mismo, aunque debo decir que la primera vez que la escuché solo pude describirla como “una especie de misa negra recitada sobre música ambiental muy perturbadora”.
En resumen, “Arktis” es un nuevo reflejo del talento que atesora Ihsahn, continuando su excelentísima carrera en solitario con un nuevo disco diferente, variado y lleno de genialidad ¿mejor que los anteriores? No lo sé ¿son comprables los discos de Ihsahn entre sí? Hasta ese punto llega su eclecticidad.
TRACKLIST:
01. Disassembled
02. Mass Darkness
03. My Heart Is Of The North
04. South Winds
05. In The Vaul
06. Until I Too Dissolve
07. Pressure
08. Frail
09. Crooked Red Line
10. Celestial Violence
11.- Til Tor Ulven (Soppelsolen) (Bonus Track)
Han Participado:
Ihsahn – Voz, Guitarra, Teclados, Bajo
Tobiar Ornes Andersen – Batería
Eeinar Solberg – Voz adicional en 1
Matt Heafy – Voz adicional en 2
Jurgen Munkeby – Saxofón en 9






