IN VAIN – DAWN OF MISERY

Crítica

Esta review es algo especial. Voy a pasar por el rasero, por primera vez en un monton de tiempo, una maqueta. Esto implica hacer las cosas desde un enfoque diferente. Implica prepararse para una producción de baja calidad y para ciertas cosas que uno no espera encontrarse en un disco «hecho y derecho». O eso tenía yo en mente. Sin embargo he quedado sorprendido. In Vain han conseguido que su segunda maqueta «Dawn Of Misery» tenga un sonido muy cercano al que tendría un disco finalizado de casi cualquier grupo nacional. Si bien es cierto que la batería se satura un poco y los teclados a veces se «descuelgan» del sonido general, pero son fallos nimios para lo que me esperaba.

Un disco (pues su contenido lo hace meritorio de este nombre) bastante curioso. In Vain son un grupo madrileño que arrancó como una banda de colegas tocando en un garage ( ¿verdad que os suena la situación?) que practican un sonido bastante peculiar. SU música auna elementos del Heavy Metal más clásico, del Thrash Metal y del Power Metal; los más espabilados ya se habrán dado cuenta de a que suena esa mezcla: ni más ni menos que el tan amado y casi perdido Speed Metal de toda la vida. Ese sonido afilado y contundente que deslumbró a mediados de los ochenta. Ese sonido que encumbró a grupos de la talla de Blind Guardian o Agent Steel. Los dos ejemplos que menciono han evolucionado alejandose algo del estilo, sin embargo es inevitable pensar en «Los Bardos» o en grupos como «Vicious Rumors» a la hora de nombrar influencias para In Vain.

Con seis temas pensados para romper escenarios In Vain han conseguido un trabajo perfecto. El disco tiene mucha fuerza y cuando el último de sus temas, «Fields Of Darknes», termina de sonar lo único en lo que piensas es en volver a darle caña desde el principio. «Dawn Of Misery» es el primer corte de este plástico, da nombre al disco y desde el principio muestra por dónde va el grupo. Compositivamente es un tema bien conseguido, que sería un buen single si este fuera preciso. El riff principal es matador y lleva una melodía pegadiza. La pega es que muy posiblemente es el tema peor producido del disco. Pero este tipo de cosas, dadas las circunstancias, se perdonan.

Con «Wild Pirates» In Vain nos traen a la memoría Running Wild y sus historias de islas del tesoro y amaneceres en alta mar. Un tema divertido y pegadizo, pero que tiene un fallo que le resta muchos enteros. Se trata de un fallo general en el trabajo de In Vain que afortunadamente es corregible. Las melodías vocales están generalmente mal acompasadas y no se ajustan bien ni a la letra ni al conjunto de la música. En el resto de temas no se nota demasiado, solo en algun verso, pero en «Wild Pirates» es bastante evidente, ya que solo va bien ajustada en el estribillo. Por lo demás, un tema muy bueno.

«Insanity» y «Jerusalem» continuan un trabajo bien empezado. Llegados a este punto ya nos damos cuenta de que el grupo se ha currado hasta el más mínimo detalle la elección del orden de los temas. Al menos esa es la impresión que da, porque casan perfectamente, sin altibajos ni nada parecido. El sonido del grupo continua en la misma línea de riffs potentes, guitarras afiladas y melodias pegadizas. Tengo que reconcer que este grupo tiene mucho talento a las 6 cuerdas, aun se ven cosas por pulir (he notado algún desajuste en el solo de Insanity) pero en lineas generales deja muy buena impresión. «Jerusalem» es una de mis preferidas del disco, con un ritmo muy pegadizo que invita sin tapujos practicar headbanging. Cuesta un poco fijarse en el bajo por asuntos de producción, pero hasta dónde mis oidos alcanzan, suena bastante bien.

Con «Nightmist» y «Fields Of Darkness» (posiblemente los dos mejores temas del disco) se cierra este trabajo. Buenas composiciones y letras razonablemente bien conseguidas. Las interpretaciones están a la altura y el resultado final es muy bueno. Probablemente son tambien los dos temas mejor producidos del disco, dónde más claro se distingue cada instrumento.

En definitiva, un trabajo muy bien hecho que ha dado como resultado un disco genial, y más aún teniendo en cuenta que no es más que su segunda maqueta. Me ha gustado bastante el estilo de Daniel Cordón a las voces. Tiene una voz rasgada y llena de personalidad que le da un toque especial al grupo. Además también se encarga de tocar la guitarra. Cosa importante, porque esto deja a In Vain con tres hachas, lo cual le da una profundidad al sonido que no todos los grupos consiguen. Sin embargo, Daniel tiene que trabajar, como ya he dicho, las melodias vocales. Si no se llevan bien el texto se atropella y la canción no se entiende bien y pierde encanto. Es un punto más importante de lo que parece. Si la banda ha decidido cantar en inglés, probablemente para hacer más internacional su sonido, lo último que le interesa es que no se entiendan sus canciones. La banda tiene que conseguir que para alguien que entienda inglés sea prácticamente innecesario coger el libreto para entender las letras, y si la melodía va mal y hay que forzar las frases para acoplarlas al sonido, entonces esto no será posible. Es un consejo que me gustaría darle a una de las bandas nacionales con más talento que he escuchado en un tiempo.

Otro punto a destacar es la presentación que han hecho con esta maqueta, que suena como un disco y esta vestida como tal. Muy buena portada y un libreto excelente, sin nada que envidiar al de grupos de renombre que no cabe citar aquí.

Track List:

1.- Dawn Of Misery
2.- Wild Pirates
3.- Insanity
4.- Jerusalem
5.- Nightmist
6.- Fields Of Darkness

In Vain son:
Daniel Cordón – Voz y Guitarras
Usama Abou-Kheder – Bajo
Pablo Fernandez – Teclado
David Hurtado – Guitarra
Alejandro Sastre – Guitarra
Teo Seoane – Batería

Puntuación: 8

Autor: David Rodrigo (Coon)

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