Crítica
Hay discos que parecen concebidos para escucharse cuando los días se acortan, el frío se instala y el paisaje pierde sus colores. Netherworlds, décimo álbum de estudio de los finlandeses Insomnium, pertenece a esa categoría. Melancolía, oscuridad y contundencia conviven en una obra que demuestra cómo la banda sigue dominando los códigos del melodic death metal sin renunciar a su capacidad para emocionar.

Publicado por Century Media Records, el álbum recoge la experiencia acumulada por una formación que lleva décadas construyendo una de las discografías más respetadas del género. Tras el enfoque conceptual de Anno 1696 (2023), Insomnium apuestan ahora por una aproximación más directa a sus raíces melódicas, conservando los matices atmosféricos y la sensibilidad narrativa que caracterizan su música. El resultado es un trabajo sólido, reconocible y especialmente inspirado en sus pasajes más emotivos.
La apertura con «The Cold Song», reinterpretación de una composición del inglés Henry Purcell, establece desde el primer instante el tono sombrío del disco. La elección de una pieza barroca del siglo XVII podría parecer inesperada, pero su adaptación a un registro gótico y desolador encaja perfectamente con el universo de la banda. A continuación, «Shadowlife» despliega los elementos esenciales de su propuesta: guitarras contundentes, melodías envolventes, voces desgarradas y pasajes limpios que aportan profundidad emocional.
Uno de los grandes aciertos de Netherworlds reside en el equilibrio entre agresividad y belleza. Insomnium no necesitan elegir entre la intensidad del death metal y la delicadeza de sus arreglos, pues ambas dimensiones se complementan constantemente. «Gleam in the Black», uno de los sencillos destacados, representa especialmente bien esta combinación, con guitarras gemelas, energía contagiosa y un estribillo que permanece en la memoria tras varias escuchas.
La incorporación del guitarrista Tomy Laisto supone una de las novedades más significativas. Su presencia refuerza el entramado instrumental y amplía las posibilidades de una formación que despliega ahora un ataque de tres guitarras junto a Markus Vanhala y Ville Friman. Su aportación encaja con naturalidad y añade mordiente a los pasajes más agresivos. Mientras tanto, Niilo Sevänen alterna registros vocales expresivos y guturales, respaldado por la firme batería de Markus Hirvonen.
En el centro del álbum encontramos uno de sus momentos más destacados: «The Hour Grows Late». Sus ocho minutos permiten desarrollar una composición dinámica, con secciones acústicas, paisajes instrumentales expansivos y explosiones de intensidad que evocan la inmensidad de un invierno finlandés. La participación de Tomi Joutsen, Tomi Koivusaari y Santeri Kallio, integrantes de Amorphis, enriquece una pieza que sobresale por su variedad y capacidad para construir atmósferas. Más que una canción extensa, es un recorrido que sabe cuándo respirar y cuándo volver a golpear.
La vertiente más contundente aparece en «The Banished», un corte de riffs galopantes y energía cercana al thrash que demuestra que Insomnium todavía saben pisar el acelerador. En el extremo opuesto, «Ethereal Sleep» apuesta por una tristeza delicada, sostenida por melodías de gran belleza. Entre ambos registros se mueve «Pathways of the Night», que evoluciona desde un comienzo contenido hacia un desarrollo progresivamente más intenso.
El cierre llega con «Journey’s End», una composición atmosférica que recupera la guitarra acústica y las voces habladas para conducir el álbum hacia un desenlace reflexivo. Su conexión con la apertura refuerza la sensación de ciclo completo y deja una impresión de tristeza serena, como si después de atravesar la oscuridad solo quedara aceptar su belleza.

En definitiva, Netherworlds no pretende reinventar a Insomnium, y ahí reside buena parte de su fortaleza. La banda perfecciona una fórmula que domina desde hace años, incorpora matices que mantienen viva su propuesta y entrega un álbum que conjuga melodía, emoción y contundencia. Puede que no sorprenda a quienes conocen bien su trayectoria, pero confirma que la madurez artística no siempre exige cambiar de rumbo. A veces basta con profundizar en aquello que uno sabe hacer mejor. Y pocos manejan la melancolía metálica con tanta elegancia como Insomnium.
Listado de temas:
The Cold Song
Shadowlife
Remembrance
Gleam in the Black
The Hour Grows Late
Arch of the Sky
Pathways of the Night
Ethereal Sleep
The Banished
Journey’s End
Line Up:
Ville Friman (guitars / vocals & clean vocals)
Tomy Laisto (guitar & clean vocals)
Niilo Sevänen (vocals / bass)
Markus Vanhala (guitars & clean vocals)
Markus Hirvonen (drums & percussion)
Puntuación: 8/10
Discográfica: Century Media Records





