IRON MAIDEN – A MATTER OF LIFE AND DEATH

Crítica

El otro día, viendo ese peliculón de Clint Eastwood que es “El Sargento de Hierro” (y absolutamente recomendada si no la habeis visto), me llevé una sorpresa al distinguir una camiseta de Iron Maiden (blanca, con la portada del single “Aces High”) en uno de los reclutas de la Sección de Reconocimiento de la Compañía Bravo. Al tio que se le ocurrió que apereciera esa camiseta, hay que darle dos premios. Uno por el simple hecho de sacarla (aunque seguramente la vería en alguna tienda, ya que “Aces High” salió justo en el año en el que se estaba rodando esta película, y la escogió por su temática militar), y otro que le doy yo, porque esta anécdota me sirve para empezar una review especial para mi.

Si ahora el bueno de Clint se animara a hacer una segunda parte (aunque le pilla un poco mayor, pero si Stallone va a hacer de Rocky y de Rambo otra vez…), también podría aparecer una camiseta de “A Matter Of Life And Death”, porque volvería a encajar. En un primer momento se dijo que sería un disco conceptual, aunque finalmente sólo algunos de los temas guardan relación con la portada, y no están conectados entre sí. Las guerras han sido protagonistas en muchísimos temas compuestos por Iron Maiden, desde los famosos “The Trooper”, “Aces High” o “Afraid To Shoot Strangers”, pasando por los menos conocidos “Tailgunner” o “The Edge Of Darkness”, y terminando por la mas reciente “Paschendale”. Y seguramente fue por el éxito que cosechó “Paschendale” (uno de los mejores temas de “Dance Of Death”) que se decidieron a continuar y expandir esta temática, además de su sonido.

“A Matter Of Life And Death” es la siguiente evolución de Iron Maiden, la que ya apuntaban en “Dance Of Death” y han terminado de completar. Su disco mas innovador en muchos años, y seguramente también el mas arriesgado, con el que demuestran estar mas vivos de lo que mucha gente creía, y con ganas de hacer ver que no quieren vivir de un pasado glorioso: para ganar hay que arriesgar, no basta con ser los mejores. Y con este álbum han arriesgado, y han ganado sin ninguna duda.

Grabado casi en su totalidad en una sola toma (es decir, a la primera), alcanza el objetivo de acercarse lo mas posible al sonido de la banda en directo. Es una producción bastante distinta a la utilizada por Martin Birch en los clásicos, y bastante diferente también de la excesivamente exquisita de “Brave New World”, que puede costar un poco digerir al principio, porque aparece esa sensación “muralla de sonido”, detrás de la cual está el pobre Bruce intentando hacerse oír. Esto desaparece una vez nos acostumbramos, y nos hace percibir detalles mas típicos del directo que de un retocado álbum de estudio. A esto hay que unir que el álbum no ha sido masterizado (que es el proceso final de toda grabación, y que básicamente se encarga de ajustar las frecuencias pista por pista, para que todo suene de forma coherente), y por lo tanto lo que escuchamos es exactamente lo mismo que escuchó la banda en los Sarm West Studios de Londres, cuando grabaron el álbum.

Ante todo, el álbum suena 100% a Iron Maiden, que no cunda el pánico. Los músicos han dado lo mejor de sí mismos tanto compositivamente como a la hora de ejecutar las piezas, y eso se nota: la voz de Bruce Dickinson es impecable desde el primer al último tema (con tonos muy elevados en temas como “Lord Of Light”); Nicko sigue en su línea de hacer mas grandes los temas, con su peculiar juego de ride/charles; el bajo de Steve Harris tiene el mejor sonido de los últimos trabajos; y los “3 amigos” suenan mas contundentes e inspirados que nunca (y mención especial a Janick Gers, que ha conseguido un sonido mas limpio en sus solos).
Pero vamos con el tema a tema, que hay mucho por descubrir:

Different World: El clásico tema para abrir, cuyo honor vuelve a recaer en Adrian Smith, que una vez mas le da ese toque Thin Lizzy que tanto le gusta. Directo, pegadizo, muy similar a “Rainmaker” y bastante mejor que su predecesor “Wildest Dreams”, será el segundo single, pero no es representativo de lo que viene a continuación.

These Colours Don’t Run: Se trata de un medio tiempo cargado de sentimiento, o visto de otra manera, una balada ligeramente cañera. Con este tema empezamos la temática militar: refleja las motivaciones de los soldados, las razones por las que luchan y los impulsos patrióticos. El estribillo es francamente bueno y emotivo, sensacional interpretación de Bruce. Además, incluye en su parte final unos coros de corte similar a los de “Heaven Can Wait” (¿subirán a gente al escenario también a cantar?). Me gusta mucho este tema, que aunque quizá hubieran mejorado con mas intensidad o velocidad, cumple con la idea de ser diferente y estar acorde con la historia que narra.

Brighter Than A Thousand Suns: Este cañonazo sónico lo pudimos escuchar a través de la web de Maiden antes de la salida del álbum, por lo que el impacto es bastante diferente a como hubiera sido el encontrarlo directamente en el disco. Que no os engañe la intro, este tema no suena a nada creado anteriormente por la banda británica: los riffs afilados y agresivos hacen aparición pronto, desplegando un tema majestuoso cargado de cambios de ritmo, melodías, cabalgadas “made in Iron Maiden”, y solos imposibles. No es para menos, un tema a la altura de algo tan poderoso como las armas nucleares, en las que basa sus letras. Cuestiona la conciencia de los responsables de la construcción de estas armas: ¿Cómo se puede construir algo tan destructivo, y al mismo tiempo poder conciliar el sueño por las noches?. Al comienzo del tema, se cuestiona si la raza humana ha sido abandonada por Dios, debido a la osadía de salirse del camino marcado y construir un arma con poderes casi divinos, y termina aceptando el pecado cometido. El título hace referencia al libro “Brighter than a Thousand Suns: A Personal History of the Atomic Scientists”, obra del escritor austríaco Robert Jungk, primera publicada del proyecto Manhattan, dedicado al desarrollo de armas nucleares en la II Guerra Mundial.

The Pilgrim: Primera de las dos perlas que nos tenía reservadas Janick Gers, que nos transporta a las melodías de “Powerslave” (aunque con el sonido actual, eso si) y que en mi opinión supera al último tema de corte similar que la banda compuso, “Nomad”. El tema lo abre Nicko (bastante peculiar, porque no es habitual), y arranca un tema rápido de corte power (pero power al estilo Maiden, por supuesto) con melodías orientales. Es un tema clásico, muy accesible y que sirve de cambio entre el tema anterior, y lo que se nos avecina…

The Longest Day: Tema épico con todas las letras, uno de los mejores temas que incluye “A Matter Of Life And Death”, de los mejores que ha compuesto Adrian Smith, y también probablemente de los mejores que ha compuesto la banda en toda su historia. Introducción poderosa, flanger en la guitarra de Adrian, Bruce narrando… y el tema estalla, dejando una huella imborrable en la memoria. Increíble la voz de Bruce, las melodías de guitarra (especialmente una en la parte final del tema, fácilmente reconocible), solos brutales… todo, en definitiva. El estribillo pone los pelos de punta, y nos transporta al famoso Dia-D, el 6 de junio de 1944, cuando se produjo el desembarco de Normandía, que marcaría el desenlace de la II Guerra Mundial. Al igual que “Paschendale”, “The Longest Day” narra desde un punto de vista casi cinematográfico (que podría equipararse a las imágenes del desembarco que podemos ver en películas como “Salvar al Soldado Ryan”) la experiencia de lo soldados, muchos de ellos inexpertos, que cayeron en las playas francesas.

Out Of The Shadows: Es el único tema que tiene a Bruce Dickinson como compositor principal, y es la única balada propiamente dicha que incluye el álbum, aunque contiene bastantes elementos. Es un híbrido de “Tears Of The Dragon” y “Wasting Love”, suena como los temas de Bruce en solitario, pero cambiando las guitarras de Roy Z por las de Smith/Murray/Gers, y añadiendo un trabajo precioso de Steve Harris al bajo (que dicho sea de paso, en este álbum ha vuelto a su complejidad de antaño). Muy acertada la inclusión de guitarras acústicas, y sobresalientes en su contraste con las eléctricas. Y por supuesto, gran trabajo de Bruce en un tema que costó bastante acoplar (con el consiguiente desespero de su autor), pero que ha quedado brillante.

The Reincarnation Of Benjamin Breeg: He aquí el primer single (por sorpresa), y primer aviso que tuvimos del cambio que iba a producirse. Tema oscuro, de intro lenta e intrigante, que posteriormente despliega una cadena de riffs sencillos pero duros, un ritmo machacón y Bruce angustiado. ¿Y quién se supone que es Benjamin Breeg?, cuando yo escribí esta review aún no se sabía mas (esto es un mensaje para los que lean la review en un futuro, no os paseis de listos xD), de lo que parecer ser el último invento del Sr. Harris en cuanto a publicidad. En teoría, Benjamin Breeg es un personaje real, que desapareció sin dejar rastro tras un pasado atormentado. Como bien explica el tema, se trata de un hombre con poderes paranormales (a raíz de la muerte de sus padres en un incendio, del que él mismo se salvó) que veía “cosas” que posteriormente plasmaba en cuadros, a modo de liberación. Uno de esos cuadros apareció recientemente (y puede verse también en la contraportada del single) y muestra, tras los trazos nerviosos, el rostro de un ser bastante familar: Eddie The Head. ¿Es Eddie la reencarnación de Benjamin Breeg, y por tanto este tema es un tributo de Iron Maiden a su mascota?, ¿O hay algo mas inquietante detrás?.

For The Greater Good Of God: El tema estrella del álbum, sin ninguna duda. Steve Harris ha decidido reducir su aparición (en solitario, ya que es el único tema que tiene sólo un autor… porque mete mano en el resto de temas del álbum) en los dos últimos discos a 1 solo tema. Dicho de manera simple, es un tema del estilo “The Sign Of The Cross” (sobre todo este tema, ya que el álbum suena tan similar a ese gran incomprendido que es “The X Factor”), “Blood Brothers” o “No More Lies”; pero al mismo tiempo, es tremendamente complejo y variado. Incluye múltiples melodías, cambios de ritmo, velocidad y momentos pausados. La palma se la lleva, una vez mas, la interpretación de Bruce Dickinson, que cautiva desde que empieza recitar, y de una autentica exhibición de cualidades y variedad de recursos. Es también uno de los temas que mas arreglos orquestales incluye, aunque estén perfectamente fundidos con el resto del tema y sea dificil separarlos. La ruptura que se produce después del primer estribillo da lugar a una extensa pieza instrumental, cargada de cambios e instrumentos que se superponen, y que constituye (en mi opinión) una de las mas brillantes composiciones de Steve. En cuanto a su temática, toca un tema tan actual como la influencia que ejerce la religión (cualquier tipo de religión, aunque está mas centrado en la pugna islamismo-cristianismo) sobre la sociedad, y los conflictos que provocan los diferentes puntos de vista. En cierta manera, el tema es una reflexión sobre las motivaciones y las barbaridades realizadas “por la gracia de dios”.

Lord Of Light: Después de tantas sorpresas, parece difícil encontrar algo que suba el nivel a estas alturas. Pues “Lord Of Light” riza el rizo, y es no sólo el tema mas impactante, diferente e innovador del álbum (además del mas difícil de escuchar desde la “perspectiva Maiden”) si no que además es el mas innovador desde que escuchamos la intro con sintetizadores de “Moonchild”. Precisamente vuelve a ser Adrian Smith, el “innovador” por excelencia, el que inyecte las melodías progresivas en Iron Maiden. “Lord Of Light” es un tema de subidas y bajadas, pasajes melódicos susurrantes y guitarras duras. El resultado es un tema atípico pero muy interesante, que podía haber sido aún mas si Nicko hubiera accedido a usar el doble bombo como Steve solicitó (Nicko se negó, por “falta de tiempo para adaptarse”), y aunque escuchamos los dedos de Harris cabalgar a toda velocidad por el acero, el tempo de la batería no se ajusta del todo, aunque quede correcto. Atención también a los solos (especialmente el primero), para degustar algo realmente innovador. “Lord Of Light” contempla la existencia de numerosos lugares entre el cielo y la tierra, el poder castigador de dios, y al personaje de Lucifer (a quien está dedicado el título del tema, ya que como su propio nombre indica, es el “angel caído” encargado de alumbrar al hombre y liberarlo de su servidumbre con respecto a su creador) como guía. En definitiva, temazo sorprendente, aunque con un final 100% Maiden.

The Legacy: El colofón lo pone la segunda perla de Janick Gers: si te gustó la manera en la que “Journeyman” cerraba “Dance Of Death”, “The Legacy” es una vuelta de tuerca mas, la confirmación de cómo Iron Maiden se han adaptado al tiempo y han sabido sacar partido de todo su potencial. Vuelven a aparecer las guitarras acústicas, con punteos y melodías mas propias de otros estilos de música que explotan todo el potencial de los tres guitarristas, además de una excelente ambientación. Pero no es un tema exclusivamente acústico, es sólo la extensa intro: los arreglos y las guitarras eléctricas aparecen también en este tema, tanto en su preciosa intro, como en el núcleo. Excelentes los coros en el estribillo, los cambios de ritmo, y en definitiva la magia que Janick ha desplegado en un tema que cuestiona sobre el legado que estamos dejando a las futuras generaciones, con un mundo cada vez mas destruido por las guerras.

Tenéis que perdonar que me haya extendido tanto, pero la ocasión lo merecía, y no quería dejarme nada en el tintero. No se cuantos álbumes mas quedarán por comentar (espero que muchos mas), pero es evidente que el fin de la banda está cerca. Hace poco leí no se donde, un comentario que decía lo siguiente: “Cuando Iron Maiden se retiren no se acabará el mundo, pero sí será un lugar mas triste”, y desde luego que si nos privan de mas discos como éste, tiene toda la razón del mundo.

Up The Irons!

Iron Maiden:
Bruce Dickinson (voz)
Dave Murray (guitarra)
Adrian Smith (guitarra)
Janick Gers (guitarra)
Steve Harris (bajo y teclados)
Nicko McBrain (batería)

01. Different World
02. These Colours Don’t Run
03. Brighter Than A Thousand Suns
04. The Pilgrim
05. The Longest Day
06. Out Of The Shadows
07. The Reincarnation Of Benjamin Breeg
08. For The Greater Good Of God
09. Lord Of Light
10. The Legacy

Puntuación: 9.5

Autor: Luis Bellés

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