JAMES ROOM – HANDMADE ME

Descripción

Andaba yo el otro día trasteando por el MySpace, mirando las páginas de varios amigos, buscando noticias de alguno de esos grupos que confían en Metalcry para ayudarles con la promoción de su trabajo y tal fue el caso, que en el bloque de amigos de uno de los grupos que más me gustan de la incipiente escena nacional, me encontré con una foto y un nombre que me dijeron algo. No estoy seguro de porqué, pero me dio por mirar el perfil de “James Room”. Y todavía le doy gracias al cielo, al infierno y hasta a los pitufos si es menester por ello.

Cuando cargó su espacio comenzó a sonar una guitarra acústica, una melodía que nos llega a través de las ondas del tiempo y una voz que rezumaban fuerza, carisma y personalidad. No me pude ni mover hasta que terminó. Después pude mirar el nombre: “Bittersweet Waltz”. La volví a poner. A la vigésima decidí probar con alguna de las otras y me emoción aumentó aún más. Vi que el dueño de esas maravillas vivía en Madrid. Ni me lo pensé, le escribí de inmediato, le conté mis impresiones con su trabajo y mil cosas más. Acordamos vernos y hablar del tema. Y finalmente nos encontramos un día, me dio una copia de su primera maqueta, charlamos largo y tendido, hablamos de planes futuros que próximamente iré revelando aquí. Pero de momento lo importante es su obra: “Handmade Me” se llama la criatura. Y ya os digo que a muchos puede no gustaros, por no ser vuestro estilo. De hecho, ni siquiera encaja muy bien en la temática de Metalcry, pero ante un arte así, las barreras no deben existir. Blues, Jazz, Country, Rock, todo está aquí, en ocho canciones.

El disco empieza con una obra de arte con todas las letras. Una canción que nos llega desde los bares de jazz/blues de los 50. El humo de los cigarros envuelve por completo el local y una guitarra llora al fondo, en un escenario mal iluminado, acompañada por una voz que parece dejar escapar su alma. Casi cuatro minutos de magia, cuatro minutos de un sueño.

Enamorado como estoy del tema anterior, me resulta incluso doloroso dejarlo terminar y comenzar el siguiente. Sin embargo, cuando la voz entra para dejar la primera frase del tema, “Neverland (There Is A Clown)”, la música te atrapa y la voz de “JRoom”, más rasgada que en el corte anterior, lo envuelve todo. Y su guitarra, más una extensión de su espíritu, dibuja una canción que juega con el rock y el country y nos trae a la memoria a personajes de la talla de Johny Cash.

“Stranger” ofrece un sonido similar al anterior tema. De nuevo la guitarra acústica. De nuevo Johny Cash. Y Elvis en sus momentos más íntimos. De nuevo esa voz que muere y renace con cada verso. De nuevo la magia.

“Tin Man Box (Terrific)” con ese aire oscuro y la distorsión en la voz. Y esa melodía. Me parece una de las mejores composiciones del disco, de las más originales y con una agradable influencia de Tom Waits. Este corte tiene uno de los mejores momentos de guitarra del disco, y eso no es decir poco precisamente.

“Same Old Jack” regresa al country, recuerda a alguna melodía del lejano oeste, con una voz agresiva y muy expresiva y unas buenas líneas de guitarra. Sobre todo lo demás, destaca la voz.

“BulletMan Blues” es el título del siguiente tema. ¿Queréis más datos? Pues eso, blues y rock, buena guitarra, como en todo el disco, buen ritmo y excelente interpretación vocal. Mejor la escucháis.

“Comin’ Down” tiene una melodía excepcional. Compositivamente es un gran tema, con personalidad y una interpretación soberbia. Al ver el disco me llamó la atención que entre las interpretaciones aparecieran unos misteriosos “Drunken Chorus”. Cuando escuchéis este tema vosotros también lo entenderéis, no os voy a estropear la sorpresa. Amena de escuchar, muy disfrutable.

El octavo y último corte del disco se titula “Ausencia”. Y es una ma-ra-vi-lla. Quizás es la que más me gusta de todo el disco junto a “Bittersweet Waltz”. ¿Qué que es? Pues un corte instrumental. Su guitarra y la lluvia. Un tema auténtico, casi visceral, sincero, realista…y eso que no tiene letra.

Se que más de uno seréis escépticos por el estilo del disco, pero no cerréis vuestras mentes. Me consta que la mayoría de vosotros sois gente con buen gusto, que sabe disfrutar de muchos estilos de música diferente, gente con criterio. La música de James Room habla por si sola. Es puro arte. Y cuando lo escuchéis entenderéis mis palabras.

Puntuación: 8,5

Autor: David Rodrigo (Coon)

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