KON-IRA – VOLVER A NACER

Crítica

Ya desde su propio nombre el cuarteto catalán que nos ocupa no deja de ser ambiguo y estar dispuesto a jugar al despiste… KON-IRA, a parte del evidente significado que la combinación de ambas palabras produce en castellano,  ya nos ponen en pre-aviso de que de forma conjunta hace referencia a la palabra mixteca (lengua indígena Mexicana procedente de las regiones de Oaxaca, Pueblo, Guerrero y Tiaxcala, con más de 400.000 hablantes y reconocida en México como lengua nacional) que significa “atreverse”, un significado que los barceloneses hacen suyo desde el mismo momento en que se ponen a componer cada uno de los temas que forman este “Volver a nacer”.

Ya desde la portada existe cierto atrevimiento, ya que, como podéis comprobar, se trata de una ecografía nada ajena al grupo puesto que por lo visto hablamos de el hijo de uno de los miembros de la banda (ignoro en estos momentos de quien). Una portada nada habitual para un trabajo de metal alternativo lleno de personalidad, como comentaremos de aquí en adelante…
KON-IRA datan su nacimiento en 2005 y en el camino hacia este “Volver a nacer” primero hicieron una parada en una primera demo titulada “Su otro yo” de la cual recuperan para este primer lanzamiento oficial algunos de los cortes más destacados como “Una noche más”, “Su otro yo” o “Manipulador”, todos ellos junto con una lista de 8 cortes más que completan el álbum registrado bajo el amparo del sello discográfico Obsesion Records.

El denominador común que aglutina los 11 cortes de “Volver a nacer” es el del metal alternativo de carácter ácido y contundente pero siempre dispuesto a cederle mucho terreno a aspectos más melódicos y asequibles, siempre presto a hacerle un hueco a secciones más pausadas, limpias y lejanas a la distorsión. Es así como se conforman la mayoría de los temas de KON-IRA, con muchas inquietudes y cambios de aspecto y de forma, lo cual no deja de ser de agradecer dentro de un estilo que suele pecar de exceso de linealidad en su mayor parte.

La declaración de intenciones toma cuerpo cuando le damos al play y nos acercamos a un íntimo, pausado y reflexivo “Sin Rumbo”, una especie de intro que da paso a la tormenta metálica de “Quien busca a quien”, dominada por un riff inicial muy thrash, muy bien trazado de forma que nos lleva irremediablemente a ser golpeados por la voz del también guitarrista Dani quien, sin llegar a poseer unas dotes excesivamente poderosas se descarga a gusto a base de actitud y sentimiento, dando casi siempre en el clavo de aquello que se espera de él, gracias a ese tono intermedio que se sustenta sobre su pose ácida y de una abrasión controlada y asequible.

El viaje de “Volver a nacer” es, por tanto, un viaje de contrastes y de “atrevimiento”. El de una banda que manteniendo su referencia hacia bandas como Hamlet o Machine Head se desmarca apaciguando su rabia a base de contención en secciones más tranquilas y delicadas, perfectas para resaltar el contraste como una de sus virtudes, tal y como comprobamos al acercarnos a la oscura “Miedo a qué”, donde destaca el buen manejo que realizan de los detalles y la tensión controlada a base de interesantes líneas de bajo o pequeñas estrofas de guitarra, o al comprobar como saltan del funky al jazz sobre una colchoneta de metal en el variado “Una parte de la línea”. Riff machacón y continuo en “Mil palabras” y “Efecto Placebo” para unos temas más lineales y simples dado a lo que acostumbran los barceloneses y de nuevo combinaciones intermitentes de melodías asequibles que nos introducen perfectamente en la rabia de la banda como ocurre en “Su otro yo” y “Una noche más” (en esta ocasión es la acidez la que manda sobre la cara más íntima y limpia).

Mención a parte para “Manipulador”, el corte más pegadizo y representativo de KON-IRA, el que se lleva la palma en lo que a acierto y potencia en el estribillo se refiere. Potente, contundente e intenso medio tiempo que probablemente sea el momento más álgidos de los conciertos de la banda. Y como remate final “Tanta Vida”, la cara más dulce de KON-IRA a través de una balada donde una guitarra acústica habla con el violín de Sergi Andréu mientras que Dani canta a voz desnuda y cercana una composición llena de sentimiento y de recuerdo.

Hay dos reflexiones que me llegan a la mente cada vez que éste “Volver a nacer” cesa su reproducción. La primera de ellas es la ya comentada de que nos encontramos ante una banda de gran valor para el metal alternativo nacional dado que sus inquietudes y su forma de afrontar el estilo no es tan habitual como nos pudiera parecer, mientras que la segunda es una sensación agridulce, ya que el álbum se pasea ante mis oídos ofreciendo momentos muy interesantes pero sin que ninguno de los temas (excepto el comentado “Manipulador”) se quede grabado a fuego a través de un gancho potente y definido. Se trata de grandes composiciones que no llegan a calar del todo en nuestra mente a pesar de hacernos disfrutar bastante…

Quizás ese podría ser un hándicap que la banda deba depurar en el futuro, la búsqueda de un equilibrio más definido y nítido entre ambos aspectos aunque, por el momento, más de uno se conformaría con debutar de la forma en que lo han hecho los barceloneses, con este “Volver a Nacer” que bien vale un rato de nuestro tiempo.

KON-IRA son:

Toni – Bajo
Nillo – Batería
Dani – Guitarra/voz
Guitarra – Rubén

TRACKLIST:

01- Sin rumbo
02- ¿Quién busca a quién?
03- Ego
04- Manipulador
05- Miedo a qué
06- Una parte de la línea
07- Mil palabras
08- Una noche más
09- Su otro yo
10- Efecto placebo
11- Tanta vida

Puntuación: 7,3

Discográfica: Obsesion Records

Autor: Daniel Velasco Alonso

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