Crítica
Hay discos que nacen de la inspiración y otros que surgen de la necesidad. Marrow Deep, el noveno trabajo de estudio de Mastodon, pertenece claramente a la segunda categoría. El nuevo álbum de los estadounidenses llega marcado por la pérdida de Brent Hinds, fundador, guitarrista y una de las figuras esenciales en la historia del grupo, pero también por otras experiencias dolorosas que han atravesado a sus miembros durante los últimos años. El resultado es un trabajo oscuro, visceral y emocional que, lejos de intentar esconder sus heridas, las convierte en combustible creativo.

Desde “Barbarians Blood”, Mastodon dejan claro que no están dispuestos a mirar atrás únicamente desde la nostalgia. El tema recupera parte de la crudeza sludge de sus primeros años, pero la combina con estructuras progresivas y una producción que permite que cada instrumento tenga su propio espacio. La batería de Brann Dailor vuelve a ser uno de los grandes motores del álbum, mientras Troy Sanders y Bill Kelliher aportan esa mezcla de agresividad y melodía que se ha convertido en una de las señas de identidad de la banda.
“Poisonous Weapons” amplía el espectro sonoro con pasajes psicodélicos y ecos del rock progresivo de los setenta. Mastodon nunca han sido una banda cómoda dentro de una única etiqueta y aquí vuelven a demostrarlo. Hay sludge, metal progresivo, rock clásico, psicodelia e incluso momentos que rozan lo experimental, pero todo aparece integrado dentro de una personalidad perfectamente reconocible.
Sin embargo, es “Your Ghost Again” el tema que concentra buena parte de la carga emocional del álbum. Concebido como homenaje a Hinds, el corte habla de su ausencia desde una perspectiva íntima y casi espiritual. El riffing pesado convive con momentos más atmosféricos y un solo de guitarra contenido, más preocupado por transmitir emoción que por demostrar virtuosismo. La ausencia de Hinds se percibe precisamente porque su presencia fue demasiado importante, pero Mastodon optan por convertir ese vacío en parte de la propia música.
La incorporación de Nick Johnston supone uno de los grandes interrogantes del álbum y, afortunadamente, también una de sus mayores virtudes. El guitarrista canadiense no intenta convertirse en una copia de Hinds. Su estilo aporta una dimensión diferente, especialmente en los solos, donde aparecen sensibilidad, precisión y un gusto evidente por la melodía. Es una decisión inteligente: Mastodon no necesitan recrear el pasado, sino encontrar una forma de continuar.
La parte central del disco profundiza en esa transformación. “Out Like a Lamb”, marcada por la pérdida de la madre de Dailor, abre una secuencia más introspectiva en la que las atmósferas adquieren mayor protagonismo. “Moth and Bone” representa uno de los momentos más delicados del álbum, con una introducción acústica y teclados de João Nogueira que amplían considerablemente la paleta sonora del grupo. Su participación resulta especialmente relevante, aportando texturas que enriquecen las composiciones sin restar protagonismo a las guitarras.
Y cuando parece que Mastodon van a quedarse definitivamente en ese territorio contemplativo, llega “A Vampire’s Demeanour” para recordar que la banda todavía sabe golpear con una contundencia descomunal. El tema recupera el espíritu más áspero de Remission y Leviathan, con riffs pesados y una energía cercana al hardcore. Es uno de esos momentos en los que Mastodon parecen regresar a sus orígenes sin sonar como una banda atrapada en ellos.
Otro de los grandes episodios del álbum es “The Vanishing”, donde la participación de Geezer Butler introduce una dimensión especial. El bajo del legendario músico de Black Sabbath sirve como punto de partida para una composición espacial y psicodélica que inevitablemente remite a “Planet Caravan”. Mastodon toman esa influencia y la llevan a su propio terreno, construyendo progresivamente un tema de enorme riqueza atmosférica.
Los invitados, además, no funcionan como simples reclamos. Josh Homme, Neal Fallon, Randy Blythe o los miembros de Converge aportan personalidad a diferentes momentos del recorrido y refuerzan la sensación de comunidad que atraviesa el disco.
Marrow Deep no es un álbum alegre, ni pretende serlo. Es un trabajo sobre la pérdida, la ausencia, la frustración y la necesidad de seguir adelante. Su mayor mérito reside en que Mastodon no utilizan el dolor como excusa para repetir fórmulas conocidas. Al contrario, lo convierten en una oportunidad para revisar su pasado y, al mismo tiempo, abrir nuevas puertas.

La ausencia de Brent Hinds es inevitable y, probablemente, siempre estará presente cuando se hable de este disco. Pero Marrow Deep no suena a epitafio. Suena a supervivencia. Mastodon han atravesado uno de los momentos más difíciles de su trayectoria y han respondido con un álbum ambicioso, pesado, emocional y lleno de matices. No necesitan demostrar que pueden continuar sin Hinds: simplemente lo hacen.
Y mientras lo hacen, siguen demostrando por qué continúan siendo una de las bandas más importantes e imprevisibles del metal contemporáneo.
Listado de temas:
- Barbarians Blood
- Poisonous Weapons
- Your Ghost Again
- Snakes For Dinner (feat. Josh Homme)
- Out Like A Lamb
- In The Ruins
- They’re Coming For You
- Golden Spires
- Moth And Bone
- A Vampire’s Demeanour (feat. Randy Blythe & Nate Newton)
- The Vanishing (feat. Geezer Butler & Joe Duplantier)
- The Three Fates (feat. Neil Fallon)
Line-up:
- Troy Sanders – Bass, vocals
- Brann Dailor – Drums, vocals
- Bill Kelliher – Guitar
- Nick Johnston – Guitar
- João Nogueira – Keyboards
Puntuación: 8,5/10
Discográfica: Loma Vista Recordings





