MEGADETH – ENDGAME

Crítica

«¿Tengo que conformarme siendo un número dos pudiendo haber sido un número uno…? (D. Mustaine, 2002)»

Decir que el pelirrojo tiene una personalidad dificil y que no cae bien a todo el mundo no es nada nuevo; y es que aunque todos preferimos que nuestros músicos favoritos sean gente cercana y afable también es cierto que, en numerosas ocasiones, algunas personalidades y sus peculiaridades son una parte inseparable de lo que terminamos definiendo, valorando y finalmente cosumiendo como arte.

Si «United Abominations» supuso un renacimiento de la banda, con «Endgame» asistimos al reencuentro de MEGADETH con su reflejo en el espejo. En primer lugar, porque los últimos años han tratado bien a Dave Mustaine en lo que se refiere a reconocimiento y aceptación; se nota que ahora se encuentra en su sitio. Además, el controvertido guitarrista parece sentirse plenamente satisfecho e inspirado con los miembros actuales de su banda. Por otro lado, aunque el título de este disco parezca elegido a la ligera, lo que se esconde detrás de la palabra «Endgame» no es ningún cuento de hadas. Un futuro nefasto para la raza humana más cercano a la realidad que a la ficción y la existencia de un documento que lo acredita – firmado por el mismísimo George Bush Jr – han sido la principal fuente de inspiración para que Mr. Mustaine haya decidido volver para advertirnos de lo que se nos puede venir encima si no despertamos y reaccionamos a tiempo. Y todos sabemos que estos temas mosquean bastante al tío Dave…

Considero que una de las cosas más importantes a la hora de decir algo, es precisamente el hecho de tener algo que decir. Y creo Mustaine, con sus más y sus menos, siempre ha tenido mucho que decir. Tanto, que a veces sus ganas de expresarse lo han llevado a ser agresivo, incomodante e irreverente. Y estos adjetivos sumados al eterno inconformismo – que deriva en un obsesivo afán de superación – son los factores que terminan haciendo posible que disfrutemos de un trabajo como «Endgame» en los tiempos que corren.

Teniendo en cuenta la existente mentalidad de que lo nuevo nunca puede superar a lo antiguo: ¿Recordáis ese tema instrumental que abría el disco «So Far, So Good…So What?!» llamado «Into The Lungs Of Hell»? Pues bien, «Endgame» comienza con un instrumental que supera al clásico…

«Dialectic Chaos» es sencillamente una maravilla de dos minutos y medio que seguramente os ponga los pelos de punta a más de uno. Majestuosidad, energía y épica rebosan por los altavoces mientras Mustaine y su nuevo compañero Chris Broderick nos deleitan con una sucesión de riffs y solos que quitan el hipo. Otro aspecto que llama la atención desde el princio del cd es la producción y el sonido por cortesía de Andy Sneap ya que el técnico ha logrado que MEGADETH suenen abrumadores, un auténtico climax para el oído.

Con «This Day We Fight» estalla la auténtica tormenta eléctrica. Este tema, el cual dificilmente podrá abarcar el oído durante la primera escucha, va ser con total seguridad el que han estado esperando muchos seguidores de MEGADETH desde hace años. Inspirada en las películas de «El Señor de los Anillos» (a juzgar por el título concretamente en «Las Dos Torres») la pista no deja respirar al oyente desde el primer segundo atacando con un bombardeo incesante de riffs y solos que alcanzan su punto álgido en un estribillo endiablado y rabioso para corear con el puño en alto. Sería inperdonable no mencionar a Shawn Drover a los parches, una auténtica bestia.

Después de asistir a semejante comienzo a muchos se les iluminará la cara pensando que por fin ha llegado a sus manos la esperadísima segunda parte de «Rust In Peace», pero la realidad es bastante distinta y con el segundo corte del cd queda patente. Muy en la linea de «Die Dead Enough» de «The System Has Failed» (2004), la melodía de guitarra que abre «44 Minutes» rezuma un aire de tragedia que sirve para dramatizar a la perfección los hechos en los que se inspira la letra: el tiroteo que se produjo en North Hollywood en 1997 cuando Larry Phillips Jr. y Emil Matasareanu intentaron robar un banco en posesión de armas de fuego de gran calibre. Diecisiete personas resultaron heridas, los asaltantes murieron a manos de los agentes de policia y posteriormente se generó un polémico debate sobre la potencia del armamento que debían utilizar los cuerpos especiales para hacer frente a posibles conflictos. Volviendo a lo estrictamente musical «44 Minutes» se desenvuelve como un corte crudo durante las estrofas y melódico en los estribillos. El sonido del bajo de James Lomenzo es bastante similar al que lucía el señor Ellefson en el «Cryptic Writtings» y aunque las melodías que interpreta la voz de Mustaine se me antojan poco elaboradas el tema es efectivo gracias a su temática y a la fuerza de las guitarras, resultando finalmente sobrecogedor. Para algunos mala noticia, para otros buena: esto no va a ser «Rust In Peace 2» pero ya se intuye que MEGADETH se han dedicado a componer CANCIONES, alejándose de condicionamientos y barreras auto-impuestas por ellos mismos o por el peso del prejuicio ajeno. ¿Qué es lo que puede pasar? Que nos encontremos ante un disco de MEGADETH en toda regla. Y así es…

Pasamos de los minutos a los segundos con «1,320». En el caso de esta sucede al contrario que con la pista anterior: la temática me parece inevitablemente aburrida e insustancial – los coches de carreras de películas como «The Fast And the Furious» y el videojuego «Need For Speed» – pero a nivel musical es una verdadera pasada. Un riff al más puro estilo «Killing Is My Bussiness…» da paso a un cañonazo speed/thrash metalero en el que se respira algo de la esencia más macarrera/punk que Dave y los de su quinta mamaron hace décadas cuando todo esto del metal aun no estaba del todo claro…Al final de la canción Mustaine y Broderick nos regalan un duelo de solos de más de un minuto que consigue que los que nos pongamos como coches de carreras seamos los que estamos escuchando el cd a todo volumen..

Llevamos cinco temas y la cosa no tiene pinta de querer decaer. «Bite The Hand That Feeds» ya está sonando y podemos respirar tranquilos porque la tónica se sigue manteniendo en lo más alto. El cuarteto irrumpe con una base contundente y machacona que pronto derivará en estrofas llenas de rabia y más macarreo, evocando reminiscencias al «Countdown To Extinction» pero con cierto aire contemporaneo. Sea lo que sea, esto es MEGADETH en estado puro. «Bite The Hand That Feeds» crítica al sistema y a los altos cargos responsables de la economía, aquellos que con sus estrategias para llenarse los bolsillos olvidan que ellos también son ciudadanos y que antes o después se verán perjudicados como «perros rabiosos que muerden la mano de quienes los alimentan..»

Cada uno es libre de tener su visión subjetiva de MEGADETH, pero es cierto que los grupos no son solamente aquellos discos a los que nosotros queremos limitarlos, y más cuando cuentan con carreras tan extensas como la de quienes nos ocupan. Yendo al grano, en «Bodies Left Behind» volvemos a tener a unos MEGADETH totalmente reconocibles, esta vez inclinados hacia el sonido y la esencia más madura del «Youthanasia» o el «Countdown To Extinction». A partir del minuto 1:50 el tema se resuelve de manera instrumental con elegancia y buen gusto, terminando en otro duelo de solos Mustaine Vs Broderick para chuparse los dedos.

Llegados a este punto de «Endgame» ya podemos decir que, siendo Chris Broderick mucho más técnico y elegante en las labores solistas, Dave Mustaine ha alcanzado un nivel en este ámbito que hace que uno se explique perfectamente porque Joel McIver ha dedicido otorgarle el primer puesto en su libro «Los 100 Mejores Guitarristas de la Historia del Metal». Los solos que nos deja el pelirrojo en este trabajo son para quitarse el sombrero y posiblemente, los más elaborados que ha grabado en cualquier disco de MEGADETH hasta la fecha.

Un maquiabélico y oscuro plan se lleva forjando en secreto desde hace años. Miembros de la élite (políticos, empresarios, banqueros, millonarios, expertos en mercado…) se han estado reuniendo desde hace décadas bajo el nombre de «El Club Dimemberg» ¿El objetivo de estas reuniones? Establecer un nuevo orden mundial regulado por un solo gobierno, un único mercado globalizado y una sola religión. La clase media desaparecerá. Solo habrá esclavos y propietarios. Un 80% de la población será eliminada. El ser humano podrá ser manipulado y controlado en todo momento y de esta manera se subsanarían los errores del sistema actual, fallido si tenemos en cuenta las descompensaciones y las diferencias existentes entre oriente y occidente; este es el futuro al que nos transporta Dave Mustaine con el tema que da título al disco. Musicalmente «Endgame» es tan oscuro como su temática. Una introducción pesada, riffs cabalgantes, solos por doquier y una última parte progresiva en la linea de «Hangar 18» convierten a esta pista en otro de los muchos pilares que sostienen al disco y lo hacen sólido como una roca. (Podéis ver el documental «Endgame» relacionado con el nuevo orden mundial aquí.)

Guitarras acústicas y arreglos orquestales nos advierten de que nos hayamos ante la sorpresa del disco: «The Hardest Part Of Leating Go Sealed With a Kiss». Lo que en principio resulta ciertamente extravagante y experimental se convierte en una joyita después de un par de escuchas, con un Mustaine que se muestra conmovedor y siniestro tras el micro cual Alice Cooper interpretando una balada. Aunque personalmente me ha gustado, creo el giro que se produce en el tema cuando entran las guitarras distorsionadas resultará un poco grotesco para los seguidores más cerrados de la banda.

Después de la calma llega nuevamente la tormenta con «Head Crusher». Cuando Mustaine decidió colgar este tema en la red como adelanto del disco fue por algo, aunque ahora que lo escucho dentro del conjunto no creo que sea el que mejor represente el sonido característico del album. Un comienzo arrollador, guitarras vertiginosas en las estrofas y un estribillo con mucha pegada han convertido ya a «Head Crusher» en un clásico prematuro de los últimos MEGADETH. Seguro que desde ya mismo es – y será – una imprescindible durante los próximos conciertos de la banda.

A diferencia de otros discos de MEGADETH, «Endgame» ofrece entretenimiento y calidad de principio a fin. El ahora penúltimo trabajo de la banda «United Abominations» empezaba con mucha potencia y carisma pero después de la sexta pista la cosa sufría un ligero enfriamiento, quizás a causa de una mala elección a la hora de ordenar el track listing. «Endgame» es un album mucho más consistente y compacto en el que cada tema aporta su granito de arena. Si «This Day We Fight» o «1,320» brillan por su ejecución instrumental, «How The Story Ends» compensa un poco más la faceta melódica del album con un estribillo más elaborado y pegadizo, además un desarrollo menos ambicioso y más convencional donde el peso recae principalmente sobre la voz. Otro tema en la honda del «Countdown…», con ese «algo» especial que, si eres un seguidor de MEGADETH, hará que te sientas como en casa en cuanto lo escuches. El solo de guitarra que se marca en esta pista Chris Broderick está a la altura del mismísimo Marty Friedman.

The Right To Go Insane» pone el broche de oro a estos agradables 45 minutos de calidad y buen gusto musical. Me viene a la mente «Black Curtains» del «Youthanasia» como referencia rápida, aunque el estribillo es más interesante que el de esta. La banda se despide de nosotros por todo lo grande con una sensacional parte instrumental de un minuto de duración en la que Dave y Chris nos regalan unos solos de guitarra frenéticos que esperemos, no sean los últimos que les escuchemos tocar en un disco. Porque esto es MEGADETH y nadie sabe lo que puede pasar en el futuro.

«Endgame» es el disco de MEGADETH más puro que se ha editado desde «Countdown To Extinction». Igual, mejor o peor que los trabajos que la banda editó durante los 90 es algo que cada uno debe valorar por sí mismo, pero sin duda está a la altura de todos ellos. Es épico, sólido, adictivo, variado y compacto hasta el punto de desvirtuar a su predecesor «United Abominations» y eso que este ya dejaba el listón bien alto. Inyecta una gran dosis de calidad al catálogo de los Megamuerte además de aportar matices. Dave Mustaine demuestra que todavía tiene cosas que decirle al mundo, que sigue siendo un apasionado de la música, que una guitarra eléctrica en sus manos puede dar mucho de sí, que ha sabido motivar a sus nuevos compañeros de grupo para que den lo mejor de sí y que el nombre de MEGADETH no debe tomarse a la ligera; En definitiva, se ha dejado los cuernos para que esta maravilla llegue a nuestras manos y seguramente esté entusiasmado por saber que van a pensar sus seguidores y detractores cuando lo escuchen.

¿Lo peor del disco?

-Que Vic Rattlehead no esté en la portada.
-Que tengamos que escucharlo con miedo a que sea el último trabajo de MEGADETH.

«¿Tengo que conformarme siendo un número dos pudiendo haber sido un número uno…? (D. Mustaine, 2002)»

Mustaine, para muchos siempre has sido y serás el número uno.

Nos encontramos de lejos ante el lanzamiento más atractivo e interesante de este 2009.

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Puntuación: 9’8/10

Discográfica: Roadrunner Records

Autor: J.Vicente Albaladejo

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