MEGADETH – RUST IN PEACE

Crítica

Situémonos en 1990: MEGADETH ya eran practicamente un ícono a finales de los 80. La banda de la que procedía el guitarrista/cantante (en ese orden) Dave Mustaine no era lo que daba cada vez mas fama y prestigio a MEGADETH; eran sus tres primeros trabajos y especialmente el aclamadísimo «Peace Sells…But Who´s Buying?». El último de los tres, «So Far, So Good…So What?», – a pesar de encajar muy bien en la escena del momento – no recibió críticas tan positivas como su predecesor, pero tenía grandes temas y además, contaba con el arma más necesaria para poder participar en la guerra que se liberaba en el campo de batalla de las bandas del momento. ¿El arma? un single. ¿El campo de batalla? la monstruosa MTV que decidía qué se escuchaba y qué no. La constante emisión del video clip promocional del tema «In My Darkest Hour» casi situó a MEGADETH en primera linea junto a grupos como AC/DC, GUNS N´ROSES, METALLICA o WHITESNAKE entre muchos otros.Pero fue en 1990 cuando el lanzamiento de «Rust In Peace» reafirmó a la banda del pelirrojo como una de las más reconocidas, brindándole un mayor éxito comercial que el que obtuvieron bandas de la misma escena como SLAYER o TESTAMENT con «Seasons In The Abyss» y «Souls Of Black», ambos editados ese mismo año.

Hasta el momento MEGADETH no habían grabado ni un solo disco repitiendo formación, siendo «Rust in Peace» el primero en juntar a los cuatro miembros que definitivamente maracarían un antes y un después en la historia del grupo. Marty Friedman (ex-Cacophony) y Nick Menza fueron reclutados por Dave Mustaine, y junto a este y su – por entonces – inseparable compañero Dave Ellefson, configuraron una de las alineaciones más demoledoras de las que haya presumido cualquier banda que incluya la palabra «metal» en su estilo musical. Algo que podría llamarse así como el «Dream Team del Thrash Metal».

Producido por el prestigioso Mike Clink, «Rust In Peace» supuso la consagración absoluta de MEGADETH a nivel mundial. De hecho, casi 20 años después, «Rust In Peace» sigue siendo considerado uno de los mejores discos de Thrash/Heavy Metal de la historia y por supuesto, uno de los exponentes imprescindibles del genero.

Mensajes antibélicos explícitos, política, masacre nuclear, extraterrestres, lujuria, rabia y brujería se dan cita en ocho temas a los que ni les sobra ni les falta absolutamente nada. No se cuantos discos podrían calificarse integramente como PERFECTOS pero «Rust In Peace» es sin duda para mucha gente uno de ellos. Cada segundo de reproducción es harmónicamente un pleno acierto.

«Holy Wars…The Punishment Due» es indiscutiblemente uno de los temas más emblemáticos de la historia del heavy metal y una asginatura de revisión obligada para cualquier guitarrista amante de la velocidad y la distorsión (¿acaso no lo es todo el disco..?) Impresionantes e irrepetibles riffs marca de la casa cuyo principal sello distintivo es que cada nota va apoyada por un golpe de batería, creando de esta manera un muro sónico intraspasable y sin la más mínima fisura. Ya desde este primer corte Dave Mustaine – quien a nivel lírico narra un futuro ya pasado que con toda seguridad está a la vuelta de la esquina – nos presenta a unos MEGADETH indestructibles a años luz de todo lo que habíamos oído hasta la fecha. Y solo es el principio… Aunque el título y la letra de «Holy Wars» pueden entenderse de manera bastante generalista, se dice que Mustaine se inspiró en los conflictos entre el Ejército Republicano Irlandés e Irlanda del Norte a la hora de escribir el tema. La segunda parte de la canción «…The Punishment Due» trata sobre el personaje de Marvel «The Punisher (El Castigador)». Desde hace algunos años MEGADETH cierran todas sus actuaciones con «Holy Wars…The Punishment Due».

La entrada de los dos nuevos miembros a MEGADETH aportó algo más que técnica y talento; un ejemplo era la fascinación del batería Nick Menza por la posibilidad de la existencia de vida extraterrestre, que impulsó a Mr. Mustaine a escribir la letra de «Hangar 18», una canción cuya temática transporta a otros planetas la capacidad del ser humano de destrozarlo todo. El hombre, además de suponer una amenaza para sí mismo, viajará a otros rincones del universo a continuar con la obra que ya está culminando aquí: la exterminación de cualquier forma de vida. «Hangar 18» se convirtió de inmediato en un himno para los fans del grupo. Si antes de «Rust In Peace» los temas de MEGADETH ya se hacían atractivos por las guitarras, en este disco algunos cortes eran adictivos y la segunda pista del cd es un claro ejemplo – más del 70% del tema es instrumental.»Hangar 18″ es una de las imprescindibles en los conciertos del grupo. Y tiene mucho mérito que un tema se te meta en el coco por culpa de unas melodías de guitarra que varían continuamente…

El caracter progresivo que envuelve a los dos primeros cortes del album desaparece en «Take No Prisoners» para dar lugar a un tema directo como una patada en la boca. Puro Thrash/Speed Metal de la mano del pelirrojo y sus mercenarios reafirman que en este disco MEGADETH han alcanzado un nuevo nivel como banda. Una sucesión de riffs afilados como cuchillas sujetos a una base rítmica aplastante desembocan en unas estrofas en las que Mustaine rabioso – respaldado por los coros de Friedman y Ellefson – habla sobre las secuelas que la guerra deja en los cuerpos y las mentes de aquellos que luchan en el frente, apelando al sarcasmo más crudo – «hay partes de tu cuerpo que tu país puede recambiar, de momento aquí tienes tu silla de ruedas» – o a declaraciones de principios como «nó preguntes que puedes hacer por tu país, pregunta qué es lo que tu país puede hacer por tí».

«Five Magics» es una monstruosa composición progresiva de casi 6 minutos de duración. Se dice que está inspirada en la película «Goreblade: Warrior King of the Universe», aunque otras fuentes afirman que la letra surgió a partir de la frase bíblica «He who lives by the sword will die by the sword» (San Mateo). A nivel estructural «Five Magics» consta de una introducción a medio tiempo que se disuelve para dejar paso a unas estrofas en las que Marty complementa cada incursión de Dave al micro con un solo de guitarra (cuando hablamos de los solos que Mr.Friedman toca en este LP debe constar en acta que el trabajo que este hombre plasmó en el mismo solamente puede calificarse como EXTRATERRESTRE). El tema va ganando en intensidad y matices para finalmente culminar en un duelo de solos entre Mustaine y Friedman para mearse encima. Es curioso ver como en algunas partes del tema MEGADETH suenan de una manera muy natural y que se asemeja a como sonaban Metallica un par de años antes en su «…And Justice For All». Y es que, aunque algunos no lo quieran así, Dave Mustaine fue uno de los cuatro jinetes y eso no cambiará nunca.

Con una intro tan venenosa como indica su propio nombre, «Poison Was The Cure» se desarolla como un tema de Speed Metal en la linea de los primeros trabajos de los Megamuerte y el tiempo real de la canción en sí no alcanza los dos minutos. Otra pieza insustituible de esta obra maestra que trata sobre la heroina y el uso reiterado de esta. También existe la teoría de que «el veneno» del que habla la canción es la metadona cuyo uso contrarresta la adicción a la heroína.

Tras la risa del fantasma de «Lucretia» – un fantasma que Dave visitaba por las noches ya que este habitaba en su ático – el cuarteto deleita al oyente con un despliegue de gusto musical que convierte al tema en una joyita. Nuevamente, «Lucretia» es un corte semi-instrumental en el que destacan por igual las labores de los cuatro músicos. La hiperactividad en la mente del compositor es palpable al descubrir la cantidad de matices que lucen las guitarras, un auténtico carrusel de principio a fin.

Llega la hora de otro himno, por no decir EL HIMNO: «Tornado Of Souls» te golpea directamente en la cara desde la primera nota. Energía y rabia se dan cita en este latigazo de Thrash Metal salpicado por el descaro y la suciedad del punk. El solo de guitarra que Marty compuso para esta pieza es sencillamente perfecto. «Tornado Of Souls» es, para una gran parte de los seguidores de MEGADETH, el mejor tema que la banda ha compuesto a lo largo de su carrera. La letra basicamente trata sobre poner fin a una relación amorosa que no funciona, sobre el lado optimista de enfrentarse a una nueva situación aunque al principio cueste y sea doloroso, tal y como se puede apreciar en los versos: «The land of opportunity, the golden chance for me, my future looks so bright, now I think I’ ve seen the light».

En el medio tiempo «Dawn Patrol» la voz siseante de Dave – acompañada solamente por una espesa base rítmica a cargo de Ellefson y Menza – nos plantea de manera muy siniestra un futuro no muy improbable en el que la raza humana se verá obligada vivir bajo tierra ya que la radiación producida por el holocausto nuclear ha convertido a la faz de la tierra en un lugar inhabitable. Aunque la función de esta pista es meramente transitoria encaja perfectamente dentro del conjunto y cumple con su función, que es la de dar paso al acto final del LP.

Llegamos a «Rust In Peace…Polaris», el último tema: Polaris es el nombre de los misiles nucleares balísticos con los que EEUU equipó a los submarinos de la armada a finales de los años 50 y la expresión «Rust In Peace» fue extraida de un eslogan que Dave vió en la pegatina que iba colocada en la parte trasera de una furgoneta y que hacía referencia al abandono absoluto de las cabezas nucleares. Mustaine afirma que al leer dicho eslogan imaginó un viejo almacen olvidado lleno de misiles oxidados mientras los niños jugaban alrededor y pintaban con spray sobre ellos. El mensaje es claro como el agua: la tercera guerra mundial es inevitable, que llegue cuanto antes y quizás solo así pueda restablecerse el orden y la paz, empezando desde cero. «Rust In Peace…Polaris» consta de dos partes diferenciables, ambas perfectamente elaboradas a nivel instrumental. El sonido de las guitarras vuelve a ser afilado como si de cuchillas se tratase y cada nota de los riffs ejecutados por Dave y Marty se ve nuevamente respaldada por un golpe o arreglo de batería dando lugar a un sonido abrumador y totalmente homogeneo. El disco termina con la frase «Eradication of earths, population loves polaris» y no hace falta ni más ni menos. Hora de repetir la experiencia.

«Rust In Peace» supuso la transición de los primeros y salvajes MEGADETH a la formación estable que posteriormente diera a luz a discos más comedidos y comerciales como «Countdown To Extinction» o «Youthanasia». Los seguidores de la vieja escuela abordan por «Peace Sells…But Who’s Buying?» como el disco estandarte de los Megamuerte, mientras el gran público prefiere recordar «Countdown…» por sus singles como «Symphony Of Destruction» o «Sweating Bullets»… pero no se puede negar que lo que Dave Mustaine y los suyos lograron con «Rust In Peace» nunca ha sido superado ni por ellos mismos ni por ninguna otra formación que haya pisado este planeta.

Un disco de una calidad excepcional que a nivel instrumental raya a una altura vertiginosa. Una obra maestra imprescindible adelantada a su época. Una absoluta genialidad que solo podía ser concebida por la mente de un genio: el gran Dave Mustaine.

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