Ozzy Osbourne – Patient Number 9

Crítica

¿Hay algo que se pueda decir de OZZY OSBOURNE que no se haya dicho todavía? Seguramente no ¿Vale siquiera la pena hablar de su último lanzamiento? Pues por supuesto que sí, hombre. El legendario Ozzy, The Madman, acaba de presentar “Patient Number 9”, su nuevo trabajo, en el que demuestra que, si bien sus grandes momentos ya quedaron en el pasado, está dispuesto a morir con las botas puestas.

Desde luego “Patient Number 9” no es un gran disco. Es un disco digno que justifica su vuelta a la carretera y con el que deja claro que tiene ganas de seguir cantando y rodeándose de amigos para dar forma a sus canciones. Así se juntan con él gente de la talla de Duff McKagan (GUNS N’ ROSES), Chris Chaney (JANE’S ADDICTION) o Robert Trujillo (METALLICA, aunque ya había sido músico de la banda de Ozzy entre 1996 y 2003) al bajo, guitarristas como Eric Clapton, Jeff Beck, Zakk Wylde (BLACK LABEL SOCIETY), Mike McCready (PEARL JAM) o el propio Tony Iommi (BLACK SABBATH), baterías como Chad Smith (RED HOT CHILI PEPPERS) o el malogrado Taylor Hawkins (FOO FIGHTERS), y vocalistas como Holly Laessig y Jess Wolfe, ambas de LUCIUS, así como varios músicos clásicos. El resultado es un tanto irregular y, sobre todo, algo falto de cohesión. Es decir, este es un disco de Ozzy, no de una banda.

¿Significa eso que no vale la pena escuchar “Patient Number 9”? Por supuesto que no, es un disco bastante logrado, aunque no es uno de esos discos que según lo escuchamos nos vuela la cabeza y nos deja asombrados. Es simplemente un disco con el que pasaremos un rato agradable.

Hay momentos disfrutables, como “Mr Darkness”, en la que colaboran Zakk Wylde y Taylor Hawkins, en la que hay unos cambios de ritmo muy interesantes y un trabajo con la guitarra sobresaliente por parte de Wylde, y “Degradation rules”, en la que colabora Tony Iommi, es también un tema bastante conseguido, que nos sorprende por el uso que se hace de la armónica en ella. Sin embargo, también hay momentos más flojos, como “God only knows”, en la que colaboran de nuevo Hawkins y Wylde, además de Jess Wolfe y Holly Laessing a las voces, que a mí, personalmente, me dejó frío. “Darkside blues”, el tema que cierra el disco y en el que la batería corre a cargo de Chad Smith, es, por su parte, un tema muy curioso por su brevedad y por su sonido bluesero y polvoriento, en el que la armónica vuelve a ser la protagonista.

En definitiva, no es el disco del año, pero es un disco bastante digno de parte de un cantante que ya no tiene que demostrar nada a nadie y que solamente quiere disfrutar cantando y compartiendo su música con nosotros.

Es nada más (y nada menos) que el disco con el que Ozzy vuelve a la carretera.
Y eso no es poco.

Track list:

1. Patient Number 9.
2. Immortal.
3. Parasite.
4. No escape from now.
5. One of those days.
6. A thousand shades.
7. Mr. Darkness.
8. Nothing fells right.
9. Evil shuffle.
10. Degradation rules.
11. Dead and gone.
12. God only knows.
13. Darkside blues.

Discográfica: Sony Music.
Puntuación: 7,5/10
Autor: Pablo Folgueira.

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